Talleres de Mecánica Básica de bicicletas para mujeres

El próximo año quiero ir a buscar mi bici que está en una playa (Cancún) y pedalear en una isla al frente muy bonita (Cuba). Bonito proyecto, de ensueño peeero como que todavía pongo cara de damisela en peligro cuando pincho y BASTA CONCHETUMARE. Me propuse que tengo este año y el otro para ser megaseca y autónoma al respecto.

Una idea que viene hace rato rondando desde lo particular (mi necesidad) a lo colectivo (creo que somos hartas mujeres en bici y tan pocas las que se atreven a reparar aún) por muchas partes, se materializa la próxima semana. Participando, además, permite que podamos hacer otros en otras partes donde no sea tan fácil tomar un taller.

Si no puede/no quiere/ o le parece una fantástica idea, es cosa que nos ayude con la difusión compartiendo en su muro, entre sus amigas/hermanas/madres/etc.

Si le parece una fantástica idea y quiere pagarle o aportar $ para el taller a alguien que no pueda pagarlo, también.

Cualquier consulta conmigo o al mail que aparece en el flyer.
Besos y abrazos, ojalá de esos que sacan pedazos, sino pa qué.

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La Perla en Maestra Vida

La Perla, propuesta artística musical conformada por 4 mujeres colombianas, inspiradas en las músicas del gran caribe, que a su vez ponen a
dialogar con sonoridades propias de la ciudad de Bogotá, llegan por primera vez a Chile, iniciando su gira en Salsoteca Maestra Vida, mítico lugar de la capital.

 
En esta fecha,martes 27 de marzo, además de ser la apertura a su gira por Chile, pretende ser una fiesta como esas que te gustan a ti y a mí, teniendo también por vez primera una banda de este tipo, donde la banda y la producción está íntegramente conformada por mujeres. (Puedes consultar mayor información en el evento en Facebook)

La Gira

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La gira, denominada “La Bruja” pretende estar presente en 3 de las ciudades de Chile: Santiago, Valparaíso y Concepción, encontrándose con las sonoridades propias traídas desde Colombia, como gaita, porro, chalupa, bullerengue, cumbia, merengue dominicano, champeta,guaguancó y beat box, como también con las variaciones propias que se han ido dando en el país.
Esta gira fue gracias a la autogestión de las chicas y una campaña de crowdfunding llamada échale Leña al fuego, que todavía está vigente en el siguiente link.
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La banda

 

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La Perla es un conjunto de 4 mujeres (3 bogotanas y una de Cartagena) que han dado que hablar los últimos años, en festivales en Colombia y México, haciendo que su llegada a Chile sea la forma evidente de ampliar sus horizontes a Sudamérica, donde la música afrocolombiana se ha ido desarrollando tanto entre los maestros que han venido, los que han ido a estudiar a Colombia, como los cultores locales de estos ritmos, dando paso a la integración cultural tan en boga por estos días, a través de la música.
Diana, Giovanna, Karen, Lali, con más de 10 años de investigación de los ritmos del caribe colombiano, han logrado desarrollar no sólo una sonoridad propia, sino el reconocimiento en lugares como el tradicional Festival de Ovejas, cuna indiscutida del ritmo de gaita o desarrollar talleres de este género en México.
Reconocidas por distintos medios, incluyendo la Revista Billboard, por la capacidad de mezclar los ritmos tradicionales de la costa caribe con lo más nuevos como el beat box, La Perla ha sido una de las bandas bogotanas más presentes en el último tiempo en festivales de la industria de la música, como el Boom, Circulart, intervenciones en Colombia al Parque, entre otros en  Colombia , llega a Chile en el centro neurálgico de la movida cultural latinoamericana en este país, de la mano de productores y amigos que han hecho en estos años de idas y vueltas.

Concurso

Escribe en los comentarios de este post, por qué deberías ganarte una invitación doble para este martes. La mejor respuesta (más creativa, colorienta, chistosa a mi parecer), gana.

Plazo: Lunes 26 20:00 hrs.

Resultados: Lunes 26, 22:00-23:00 hrs (Santiago de Chile).

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Vuelvo vida vuelvo: Resumen Febrero Marzo 2018

Acabo de cumplir hace 2 días, una semana luego de volver de Lima.

Ok: Yo debería estar en Quito, en Cuenca o en Loja, no sé. Pero que debía estar en Ecuador, eso es seguro. Me duele el corazón pensarlo, y cada vez que veo una foto o una publicación “desde Ecuador”, me pongo a llorar. Con los días empieza a pasar. Sí, soy una exagerada pero ¿Qué tanto?. Así lo siento.

Hay que gente que pela el cable con que uno está en el lugar que debería estar y nada más. Jipis culiaos, váyanse a la chucha. Yo sólo quería estar comiendo quesadillas, tomándome una piscola –o a lo sumo un vino shileno con unos chocolates con 800.000 porciento de cacao- y riéndome a carcajadas largas y sonoras con mis amigos, con esos que justamente he hecho viniendo y volviendo. Pero no.

Pasaron muchas cosas, pero para hacer un resumen pa que dejen de preguntarme ¿Y tú no estabas viajando? :

  1. Plata de menos: Contaba con cierta plata (poca, pero me manejo en montos muy acotados) que me pagarían varias semanas antes de partir. De hecho: estos 3 meses casi exactos en Santiago y ciertas pegas adicionales a lo que ya llevaba haciendo, era justamente para eso: para financiar mi viaje Perú y algo más. Ese algo más iba a ser Ecuador, más que nada porque es un país que quiero conocer hace tiempo, porque tenía amigos que viven o justamente estaban ahí y verlos a los 4, juntos o por separados me hacía mucha ilusión. La plata no me llegó antes, no me llegó el día que me iba ( hubiesen visto mi cara y mis lágrimas de monos chinos cuando salí del cajero con saldo $5450 CLP ( algo así como 10 dólares) y lo peor de lo peor fue que me decían que al día siguiente iría alguien a dejármela o que me la envíarían. Eso hizo que rechazara alojamientos gratuitos, cancelara voluntariados que ya había conseguido y que viviera una situación muy incómoda en el hostal donde estaba, diciendo todos los días que me quedaría un día más (menos mal que fueron un sol), estando casi con la misma ropa una semana ( porque mi bolso estaba en bodega, lista para partir. Por fin aprendí la técnica lavar y ponerse 2 mudas de ropa). Gasté plata que no tenía considerada, por lo que cuando por fin me llegó “la plata”, ya no me alcanzaba.
  2. Ir a Ecuador (o ir a cualquier parte en realidad) para mí siempre tiene una idea muy de personas. Voy a ver a personas, me voy a encontrar con personas, voy a conocer personas. Probablemente casi nunca verán fotos mías de edificios, de naturaleza o de nada parecido pero sí verán fotos con gente que he conectado.
    Primero, pensaba devolverme en un bus que iría desde Lima con algunas de las personas ecuatorianas que venían al foro (tantos audios al respecto, Huaca), pero finalmente no fue. Luego, igual conversamos que llegaría a Quito en lo inmediato. De pronto, mi amigazo Pablo Garrido me cuenta que va camino a Ecuador ¡Loco quería partir en ese mismo instante a compartir y a reírnos y a contarnos de este viaje hasta ahora! Más otro amigo que nos habíamos conocido en Colombia ¡Era la gloria misma! ¡Podría contactarme con al Blnbike! ¡Podría conocer a Chipote Chillón ¡Podría conocer los lugares del próximo foro e intentar pedalear a esa cantidad de kilómetros de altura! Pero sin embargo, entre cancelaciones por la demora y demases (No pudimos pagar mi suscripción a Backpackers, por lo que finalmente aplicamos con Workaway) y conseguí un voluntariado en Loja, sur del país.  Cuando traté de pensar con la cabeza un poco más fría y coordinar con día, hora y lugar (Si llego el jueves, nos vemos antes de empezar?) la verdad es que no se podía (¿). Finalmente si iba a esa zona de Ecuador, tampoco vería a ninguno de los amigos que pensaba visitar.
  3. Estoy enchuchada con un montón de gente que los últimos años me ha tratado siento como el pico, pero muy soslayadamente. No es sólo un tema monetario: es un tema de dignidad, de entrega, de mariconearse, de invisibilizar. De personas que me han dejado plantada unas 348 veces por lo menos, de personas para las cuales les he trabajado no solamente lo que me corresponde sino que más y se dan el lujo de tratarme como un estropajo. QUÉ PAJA HUEÓN, QUÉ PAJA. Así que he englobado todo eso, como nunca, en gente que no quiero tener cerca, quiero recortar, cambiar de rubro,  bloquear, olvidar.
  4. Mi familia inmediata, osea mi madre, estaba media complicada de salud ( sí, más que de costumbre) y sentía que no estar en Chile, significaba también dejarla un poco sola. Eso pasa y me seguirá pasando cada vez más, razón principal por lo que siempre tenderé a volver, por mucho que me guste vivir en otros lados.

Fue súper difícil tomar la decisión de volver esta vez, pero viendo que ninguno de los planes que tenía estaban funcionando, que en verdad ya por $ no me alcanzaba como planificaba y que no quería pasarlo mal, volví.

Estar en esta situación de volver en pelotas monetariamente, emocionalmente, dolida con todos mis ex jefes,amigos (?) me tiene terriblemente sensible. Pero si hago un breve ejercicio de memoria, esta no es ni la primera vez y probablemente no va a ser la última. No me he muerto por cosas peores, no me voy a morir por esto ( aunque un par de días tal vez lo sentí así onda pero muy mucho). He vuelto de viajes que me iba para siempre jamás ( aló Argentina) o de las veces que me iba a girar con un circo, porque hacer poi con fuego era mi vida ( Aló Argentina otra vez) ni cuando moví cielo mar y tierra pa ir donde un amigo que #ahyashao ( aló Colombia?)  y no me morí antes, no me voy a morir ahora. Creo que hasta debería hacer un manual de “Cómo empezar de nuevo cuando después de un momento clave estás en 0 en todos los sentidos”

Los viajes, como la vida, tienen de todo. No, no todo es felicidad por Instagram, fotitos hermositas ( esta vez además quedé sin celular y fue el manso parto conseguir uno graciaschiquillasgracias) sobre todo cuando lo que tenías organizado no sale como preveías ( igual siempre pasa un poco siento yo). A veces me siento terrible de looser y a veces me siento súper winner porque en verdad, he fracasado tantas veces que puedo ser como una aventajada en esto que a una no le resulten las cosas o que de tantas, de repente me funcionan cosas bacanes. Como la reina de eso. Como cuando hay gente que cree que tengo suerte cuando pasan cosas increíbles y yo le llamo equilibrio. Y después me acuerdo que hay amigos que me dicen que finalmente siempre me funcionan las cosas, así que que no alegue tanto y que total si todo fuera fácil, no sería ni yo ni mi vida.

Aquí estoy, de vuelta en Santiago y todo me da vueltas porque yo no pensaba estar aquí ahora.
En una semana ya tengo un par de propuestas de trabajos nuevos/entretenidos( y yo que ya me estaba angustiando neña por dios, aunque OJO siempre pueden proponerme otras cosas entretenidas), me publicaron en una revista mexicana sobre esto de viajar sola, estoy peleando con los DNS para lanzar el sitio de verdad, con lo que sólo puedo pensar una cosa: 2019, pedalear por Cuba. Y tirar pa arriba la Comunidad Viajar Sola. Trabajo y viajes, nada más. Nada menos.

                                                                                                                   PD: Si tienes algún proyecto rentable entretenido que contarme y piensas que quepo ahí. O si crees que deberíamos armar la revolución. O si piensas que puedes tener info relevante para alguna de mis locuras o que puedo tener para alguna de las tuyas. O quieres que te muestre Santiago a cambio de un regalo. O eres un computín que podemos hacer un trueque porque me ayudes con los DNSs porque no me está resultando. O quieres preguntarme algo sobre los lugares que he visitado, es cosa que me mandes un mail y conversemos (Siempre acuérdate de presentarte y pensar que creo en la colaboración y odio profundamente todo lo que pueda sonar a imperativo) 😉 mariapazcastilloc@gmail.com 

Tomar once

Nota al margen: He decidido hacer una serie llamada Cosas mamonas que me hacen sonreir. Guarda relación con algunas conversaciones antiguas, como cuando hablé sobre la Ternura en las personas adultas , sobre amar libremente sin enrollarse o incluso, sobre mi teoría odiosa de las amistades machistas . No me quiero descartar de mis propias mamonerías ( en chileno es como cosas demasiado tiernas, cayendo en ser melosas) disfrazadas de coqueteos, sino quiero poner en su lugar, hermoso, cercano y no siempre con otras intenciones, de situaciones simples que me encantan. Bueno, piensen la hueá que quieran en verdad.

La once, una comida que se practica en Chile entre el almuerzo y la cena, es una suerte de merienda contundente, un extensión de la cena o simplemente, que en Chile tenemos otra comida más, porque nos gusta comer no más.

Nació en teoría de un juego de palabras entre los hombres que iban a tomar “la once” que significaba las 11 letras que había en “Aguardiente”, destilado que consumían al salir de los trabajos y que comentaban en clave para no ser descubiertos. Pero a cualquier persona de este territorio, el tomar once a primera, significa tomar té, café, mucho pan ( ojalá marraquetas o pan batido) y distintos aderezos como huevo, palta, mermelada, queso, jamón, tomate o un sinfín de agregados más.

Cuando estoy fuera de Chile, echo de menos (saudade, nostalgia, añoranzas)  tomar once. Pero no es tanto por esta comida en sí misma (bueno, la palta y las marraquetas las echo de menos todo el tiempo), sino por lo que significa en mi corazón y probablemente en el corazón de la gente tomar once: se toma once con los abuelos, con los papás, con los amigos, con las parejas, con la gente que se quiere. No se toma once con los compañeros de trabajo por ejemplo: tal vez se puede tomar café o té, pero once, así como once, no.

A mí me gusta tomar once, porque me gusta tomar té, me gusta tomar (buen) café, porque me gusta conversar y comer. Me gusta la intimidad que se genera en esos lugares donde el día que yo llegue, tomamos once. Hay casas en la periferia de Santiago, donde viví hasta los 22 (La Pintana,La Granja o la Florida) o en el Barrio Yungay, donde aunque no hayamos hablado en 6 meses o no nos hemos visitado en un año, es evidente que tomaremos once y nos reiremos y compartiremos, iremos a comprar pan, pondremos el hervidor o la tetera, moleremos la palta y nos contaremos todo lo que ha pasado ese tiempo. A veces, no tengo más que un par de horas antes de ir al médico o de ir a una reunión importante; antes que baje el sol y continúe mi pedaleo. O al contrario: invitar a alguien a tomar once, debe ser como un gesto increíblemente humano, cercano, a una velocidad distinta a tomarse una cerveza que me la puedo tomar con cualquiera o almorzar: una once puede durar una hora o una tarde completa. Tiene un ritmo, un notorio gesto de buena onda y cercanía. Siempre es hermoso tomar once en una casa que te invitaron o invitar.

 Me basta con ese par de horas, para sentir tanto amor, tanta alegría, tanta sensación de casa en mi corazón, que puede ser que no me importe pedalear 36 kilómetros, viajar en varios transportes, pedalear bajo el viento frío, desviarme de mi camino o “gastar” dinero o tiempo en sólo tener ese par de horas. Con una vida tan apurada, tan rápida, tan llena de menciones por redes sociales ¿Cómo no va a ser rico un par de horas de comer y conversar con alguien cueste lo que cueste?

Y puede ser que la idea de vernos un par de horas te parezca absurdo en relación al esfuerzo relacionado a ello. A mí me parece mágico, necesario, urgente si me caes bien. Me va a romper el corazón que no suceda, por una sucesión de evasivas/cambios de planes/desagendamientos, por un no dicho tangencialmente, o que salgas corriendo porque *situación rarita* .Para mí siempre será “Oye me caes tan bien que hasta te invité/me invitaste a tomar once!!!”.

Ojalá que nunca se acabe esa costumbre. Ojalá que nunca dejemos de tomar once.

Vértigo

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Con esta foto estoy lista para la publicación de tarjetas VIllage.

Como cuando uno se detiene en el atardecer desde los miradores de Lima y piensa que si se cayera de ahí, no sale viva. O cuando uno va pedaleando a toda velocidad por Balmaceda en la subida de la Panamericana en Santiago para entrar por Brasil. O cuando tiene la oportunidad de subirse a un parapente o a hacer rafting (especialmente sin saber nadar o volar, como en mi caso), o cuando terminas una relación, un proyecto o decides finalizar con algo importante, hoy tengo la misma sensación. Vértigo, adrenalina, nervios, ansiedad, ilusión. ¿Qué viene ahora?

Tengo en este momento un privilegio único: En lo consiguiente, puedo hacer “lo que quiera”. Wow, tan así no es, pero sí.Lo que quiera puede ser quedarme aquí o ir donde programé (¿Te está sonando a la encrucijada Medellín-Ovejas?).O a mitad de camino. Puedo cambiar la ruta a mi antojo o crear una nueva ruta y desarrollar actividades que me permitan llegar a ella. Puedo juntarme hoy con un par de personas por couchsurfing y que me mencionen de un lugar maravilloso, entusiasmarme y partir. O puedo enamorarme y desenamorarme, deslumbrarme o desencantarme unas 800 veces más-como me suene suceder también- y que mucho de mi quedada o partida tenga cierta relación con ello, para qué lo vamos a negar. Puedo seguir postulando a voluntariados a donde salgan de aquí a dónde era mi ruta o a donde más o menos me gustaría estar los siguientes meses y conectarlo a las personas que he ido conociendo en el camino; mi viaje sigue siendo de personas y no estoy ni ahí con hacer check en los lugares que hay que conocer. Prefiero hacer check-abrazos con las personas que quiero conocer, reconocer, entrevistar, con la gente que me quedaría una tarde conversando o cocinando, con la gente que cuando habla de lo que ama y realiza a la vez, le brillan los ojos. Pucha que me gusta juntarme con esa gente.

Como suele suceder desde que me planteé viajar por meses, todo lo que había programado pareciera borrarse lentamente como cuando uno escribe en el mar. Hace días yo estaría en Ecuador y en el lugar que me estoy quedando se ríen porque todos los días digo “1 día más”. Ayer pensaba en lo bonito de aprender a cambiar de opinión, sobre todo en la adultez neoliberal, que te exige que pienses lo mismo para siempre o en mi propia imposición de ciertas rutas.

Hace unos días estaba haciendo una presentación y hace un par de días estaba escribiendo una columna para una revista mexicana y hoy estoy tratando de redactar mentalmente para la postulación de historias de Duolingo (Gracias Belén). Hace unos días estaba pensando en lo bonito de re encontrarse con amigos de años,que todavía me queda juventud para decir “A las 5 nos vamos pa la casa”, como también de conocer gente nueva y encontrar que es una muy buena idea pasar tiempo con ellos. Volver a escuchar audios de mis amigos en la ruta, sentirme en casa estando lejos. Sentir que no estaba tan equivocada cuando volviendo de Argentina por enésima vez, me prometí trabajar on line para hacerlo de cualquier parte.

Estoy sintiendo el airecito en la cara, la mochila está hecha, tengo calzones limpios para 1 semana. ¿Para dónde me llevará el viento?

¿Y si viajo en bicicleta?

Tengo una idea que cada vez suena más fuerte en la cabeza, todos los días un poquito más: viajar en bicicleta.

Junio del 2019 es la fecha que me he puesto para empezar mi primer viaje en bicicleta de largo alcance. Sí, ya sé que es una locura (Cuéntate una nueva, dirían los expertos). Sí, sé que no es tan fácil, menos en mi caso,  pero también sé que hay cosas muchos más difíciles.

Lo primero que hay que considerar que soy una persona un tanto obsesiva, sobre todo con agendar. Osea, cuando hay día, fecha y lugar, para mí es un hecho y no logro entender cuando alguien cambia una fecha (probablemente mis enojos más furibundos tienen que ver con eso), aunque el último viaje me ayudo a flexibilizar bastante, al menos cuando voy viajando (Gracias Medellín-Ovejas por la lección). Así que es un buen ejercicio es fechar YA, porque en mi corazón de jipi estructurado la hueá es ya posible, por el sólo hecho de agendar.

Lo segundo que hay que considerar, es que me pasé 10 años pedaleando todos los veranos entre 5 y 7 horas, repartiendo humitas-comida tradicional chilena-a contratiempo. Eso quiere decir que pedaleé entre 10 y 15 kilómetros por hora, osea al menos unos 70 kilómetros diarios, con peso y apurada, sin medirlo, porque para qué. Y que llevo también unos 10 años pedaleando en 5 bicicletas de dudosa calidad o rapidez, lo que hace que andar en una de mejor calidad, no debería ser algo muy terrible, de hecho hasta mejor (hueona si te subí el San Cristóbal o fui a Valpo sin cambios, como no poder en algo mejor). Tengo un entrenamiento de años al respecto, bajo distintas circunstancias, aunque las pendientes no son mis amigas. Nada.Tanto es así, que en Medellín me accidenté, porque se me dió vuelta la bici hacia atrás y para qué recordaremos la talla del “te abandona” para qué . Pero en fin: 10 años de entrenamiento en pedalear no rápido, pero sí, varias horas seguidas. Punto para mí.

Otra cosa que no es menor, es que tengo una cantidad de implantes en el cuerpo importante. Un clavo en toda mi pierna izquierda, barras y pernos en toda la columna y una clavícula huérfana de una placa con pernos y años en esta cuerpa. Eso hace que cargar peso o realizar ejercicios sea algo más complejo que si estuviera ultra 0 kilómetros, pero bueno, es lo que hay y ya. Hay otros temas logísticos de la bicicleta, por el ángulo de inclinación de la espalda o cómo está puesto el peso. Pero tengo ejemplos como vimos de sobra : gente como Juan Dual– el español loco que pedaleó desde Nicaragua a Chile y luego se ha dedicado a recorrer el mundo corriendo ¿Ya dijimos que estaba loco?- que incluso sin un montón de órganos vitales, lo siguió haciendo ¿Yo voy a venir a decir, con un par de fierros más que no puedo? Siempre me hace jaque mate en los argumentos fallidos de tirar la esponja de cualquier cosa.

 

También que soy pobre. Pobre, rata, no de no tener, sino que de nunca tener. Eso quiere decir que en principio no fue una decisión abajista de vivir con poco SIEMPRE HE VIVIDO CON POCO- pero después, cuando las condiciones me podrían hacer permitido una vida hipster millenial ideal, con piscolitas pagadas por clientes todos los miércoles, jactándome del departamento con una pantalla plana o de la ropa en no sé dónde, preferí independizarme en lo laboral y moverme entre la digitalidad, lo proyectos propios, las ventas de cualquiercosaquemereporteplatademanerasemilícita y el arte y la cultura ( que digamos que de estabilidad no es la panacea), seguir tan pobre como siempre pero con ciertas comodidades como seguir viviendo en el centro, pero algo más feliz, como esos gustos de los jipis de almorzar 2 horas, trabajar a pata pelada o tener libre los lunes. Me arrepiento de esa vida exclusivamente cuando me viene el mareo de “chuta, la edad que tengo y no tengo nada”, pero tengo felicidad. Eso tengo y harta y de esas felicidades jipi que me han abrazado los últimos años. De esas felicidades impagables, de esos momentos que me han hecho como la mujer que soy ahora llena de música y logros ratones pero propios en corazón, que incluso en días de mierda, me alcanza el humor para hueviar.

  Para viajar en bicicleta tengo referentes, obvio. El Juan que nombré hace un rato, el Caio que fue un cicloviajero que alojé en mi casa con su proyecto LatintinAmérica y que entre otras cosas me abrió los ojos respecto a que no era tan imposible. Tamara que la conocí en México, que con su metro 50 de estatura, andaba pululando por ahi también en su bici. Varias mujeres que andan por ahí y que les he ido siguiendo la pista de hace poco. Y aunque de realidades mega distintas, pudieron. ¿Por qué no podría?   El otro día estaba pensando que lo único que me importa es que la gente diga “cacha, hasta ella pudo, por qué yo no”, porque como siempre ese es mi valuarte a la hora de los argumentos para convencer a la gente que pueden hacer más cosas que las que creen . En verdad me interesa generar eso en la gente por cualquier tema, porque odio cuando la gente dice que no puede y yo como “anda a decirle esa hueá a otra persona, si es por eso yo no podría haber hecho nada, porque soy pobre, llena de achaques, mujer y sola” Si me conoces, sabes que es mi forma habitual de convencerte,  que tienes de seguro más herramientas que yo, ¿qué quieres que te diga? “Si poh, en realidad no puedes? PFFFFF.

Quiero viajar en bicicleta y me he puesto como meta el 1 de junio del 2019

Aún no sé por dónde (tengo algunas ideas descabelladas como Irán, la costa brasilera o Italia), aún no sé si sola o acompañada, no tengo ni bici ni equipo para eso, pero sí, quiero hacerlo, hasta creo que necesito hacerlo. He hecho algunos experimentos adicionales: viajar con mi bicicleta a México ( y aún está en Cancún, esperando ser vendida o que yo la vaya a buscar), esta vez viajaré con una bici plegable y así, lentamente acercándome a lo que realmente quiero.

Siento que me he entrenado sin querer durante años para ese momento y que todas esas veces que terminé un reparto luego de haber recorrido entera la ciudad como bikemessenger, todas esas veces que hice lo de la chica de los mandados, preparando sorpresas y corriendo para realizar una sorpresa o trámite. Esas pedaleadas épicas, sobre todo nocturnas. Todas veces que pedaleé por la ruta internacional cercana a San Francisco de Córdoba en Argentina con los camiones rozándome la cara, cuando pedaleé por las noches por Álvaro Obregón en La Roma o cuando llegueé con mis cosas hasta Tláhuac en México, cuando iba a hacer trámites en bici por Bogotá o bajé desde la casa de mi amigo en las alturas de Bucaramanga o cuando nos perdimos en Medellín en Colombia y gritaba ¡Pedalea conchetumare, pedalea o la muerte” como una loca. O esa primer vez que anduve en bici luego de mi accidente en Iquique, cuando llegué a Valparaíso y seguí pedaleando los otros días o en los Bicipaseos en Santiago, o simplemente esas veces que miré mi pierna hecha mierda e hice el doble de ejercicios para que volviera, alguna vez, a tratar de pedalear, me estuve preparando para esto.

Me queda un año y medio para preparar la aventura ¿Me acompañai de alguna manera?

Escríbeme : mariapazcastilloc@gmail.com

 

Conversemos de viajar sola

Soy soltera sin hijos, tengo 33 años.

6 operaciones, 2 implantes y medio en el cuerpo ( uno me lo sacaron). Ando en bicicleta, bailo salsa, estoy tratando de aprender inglés. Trabajo en varias cosas de manera freelance o por proyectos, pero para resumir: producción de eventos (música principalmente) y por otro lado contenido web ( redes sociales, artículos y otros).

Hace un par de meses volví de un viaje de 7 meses por latinoamérica, en 1 mes voy a presentar otro blog sólo de viajes, ligado a los temas que me gustan ( bicicleta, música, organizaciones sociales, artes visuales, oficios, personajes) a Lima, Perú.

Entre muchas cosas, estaba la inquietud de contar y conversar sobre la experiencia de viajar sola. Si viajar es bacán, si viajar sólo es más bacán, viajar sola también es una experiencia en sí misma y es bacán. Pero implica un montón de cosas como cuidarse del acoso, que te llegue la regla y te tocó la cama de arriba en el hostal, cuando por alimentación no haces caca, cuando hay 1313 durante el viaje o simplemente la experiencia de dejar de tener miedo como nos han enseñado toda la vida.

Este miércoles, en el patio del Museo de la Educación ( cerquita del metro Quinta Normal) esta ser humana y quién quiera llegar, conversaremos de eso 🙂 . Dudas, preguntas, etcétera,  pueden dejar en los comentarios.

¡Nos vemos!

 

 

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Sobre #MilTambores 2017

Me gustan las actividades masivas en espacio público. Me gusta imaginarme que mi mamá a mi edad no lo podía hacer y yo sí. Me gustan los festivales, carnavales, pasacalles a tal punto que he sido capaz de pasarme años juntando cosas pa ir a un encuentro de 1 millón de personas ( Canadá) atravesar países por ir a un festival (Colombia) o ir a conversar con los mayores organizadores de carnavales del pacífico sur (Bolivia), participar en el Bicentenario en uno de los espectáculos en calle más impresionantes que me ha tocado estar/trabajar ( Argentina) y probablemente con muchos nos ubicamos de años porque nos hemos visto millones de veces en miles de actividades en la calle, en la que nos hemos encontrado y abrazado con tantos.

Abogué y fui feliz esa vez que pudimos tener a casi 100 bailarines de salsa bailando atrás del GAM. Amo la sensación de adrenalina de llevar el timing de pasacalles y escenarios como si fueran poi con fuego y puedo ser la persona más tajante y pesá, como tal vez no me atrevo a ser en otros ámbitos y mis amigos más apañadores siempre son los que estamos quebrándonos la cabeza por inventar/colaborar para una nueva actividad, porque sentimos que es importante, aunque otra gente lo vea como sólo “un montón de curaos y de drogos”, sobre todos los que jamás se atreverían a montar o a exponerse a un espectáculo, sino que es más fácil no realizar críticas, sino más bien pelar sin asco, pa después saludar sonriente como si nada.

Me estudié con odio y rabia la famosa circular 28 como si fuera una biblia y aprendí de todas esas cosas que ni las autoridades quieren que sean y me mamé esas reuniones de revisar punto por punto cuando sabes que por plata, no podrías ni cagando montar nada. Y con esto no es hacer gala de un CV, sino explicar lo obvio: Amo la calle como escenario y amo también todo el trabajo y proceso que hay detrás, con una admiración difícil de equiparar con otras. Mi respeto a los líderes de las agrupaciones que sobrellevan no sólo aunar a un grupo humano, sino hacer algo que por tanto se prohibió, generar nuevas costumbres, generar redes, creer en una nueva manera de hacer las cosas, poner acento en la asociatividad por sobre otras formas neoliberales como “jódete solo”.

¡Me enchucha que tengan tan metida la prohibición en sus cabezas, que la única solución y la única mirada sea que las cosas no se hagan! Respeto las opiniones diversas, pero la prohibición creo que no es el camino ¿Aló Mathei? ¿Aló, Marco del Pont? ¿Pinochet?

Que el #miltambores exista como manifestación, no tiene relación con que temas como la basura, el alcoholismo haya que atacarlos de manera mucho más global que por un evento, porque siento que es un tema cultural mayor ( por eso insisto en Lo Vásquez, año nuevo, futbol, elecciones, marchas y otras tantas manifestaciones públicas). Endosarle estas problemáticas a un evento de 3 días, cuando es un tema cultural que afecta a cualquier evento, lo encuentro mucho.

Que la logística de un evento de esas características es un aprendizaje continuo y que se pueden mejorar,¡Claro! ¡Evidentemente! pero sin prohibir/cohartar/negar derecho y validez. Que los que organizan eventos pueden perfectamente poner más relevancia a esos temas como insistir en la comunicación, también, pero sabemos que va en una cosa de consciencia personal también con el espacio TODOS los espacios y que la autoridad puede apoyar esa gestión, como en el caso de Sharp, poner a disposición un grupo de fuerza que no se había considerado antes, me parece bien y que ese debería ser el camino. Eso, de las prohibiciones, junto con argumentos como “No me gustan los tambores/batucadas” cuando además muestran una incultura horrorosa al englobar todo junto y cuando muchas veces ni han visto ni han escuchado, sino que vieron por la tele, si que nunca me dejará de molestar.

Otros pensamientos al respecto:

Fiesta
Sobre mil tambores y basura e eventos masivos 
Regla número uno para ir a eventos masivos

 

Te amo, mi teleserie de media tarde

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Amo a México, como podría amar a alguien.

Vivimos una relación de casi 5 meses, donde nos conocimos lo que uno puede conocerse en ese tiempo: una percepción sesgada en relación a decir “Yo viví 4 años” o “Yo he vivido toda mi vida ahí”, pero un poco más intensa que “Estuve un par de semanas”. México es grande, yo pequeña, pero los dos parecemos que somos tan intensitos como cuando tropezas con un escorpión: un pequeño suspiro de “conchetumare, menos mal que no me picó”, pero ahí estuviste, al borde, casi. Siempre casi. Siempre un eterno casi, como de final de teleserie. Todos los días, todo el tiempo. México es un montón de colores, un montón de información, un montón de tanto. Pero tanto y eso que a penas nos estábamos conociendo.

Amo a México como para todos los días llorar un poco la lejanía del huitlacoche o del carrito de hamburguesas al carbón a la vuelta de mi casa, abierto 27/7. Y si equiparo, echo mucho más de menos la salsa valentina en las papitas fritas, que el ketchup. O pasar por Tlaquepaque por unos taquitos árabes en vez de por unas sopaipillas. Casi pero casi, lo pongo en la categoría “Julio” o en la categoría “la rucia de la vega”. Ejemplos ridículos, pero explícale esa hueá a mi estómago y a mi corazón. Y el corazón se puede marear, pero estómago si que no miente. Ese si que es de verdad, como las hamburguesas, 24/7.

También lo odié y mucho, porque me sentía absolutamente desolada en sus fauces feroces y en su indiferencia-silenciosa-ridícula, en su violencia omnipresente pero velada, no visible a simple vista, porque hay que ser gentil en público, para qué en lo privado. Hay que ser amables al preguntar por algo ¿Pero por qué ser amables en la comunicación de muertes cotidianas, poniendo en portada miles de cadáveres reventados a diario? ¿Por qué ser gentiles con ustedes mismos? ¡Cómo lloré implorando estar en un lugar distinto varias noches! ¡Cómo me desesperé ante los choques culturales, ante la verdad no-de-cuentos del miedo que está hasta en lo más profundo de esa sociedad!

Ayer estuve hasta tarde y hoy he estado mirando, retuiteando, recopilando información útil para los habitantes de CDMX desde mi vereda absurda de la digitalidad, porque es re poco lo que puedo hacer desde aquí. Me angustia saber que a escasas cuadras de todo lo que me moví y recorrí en esa ciudad, estaba quedando la cagá, que habían amigos con los que no me podía comunicar o que simplemente la distancia física me hace imposible irme a recorrer sus casas, a repartir abrazos de esos que uno da en los terremotos, sintiéndose tan feliz de tenerse y de conjugar con escándalo el apapachamiento.. Es como cuando sabes que un ex lo está pasando mal o cuando alguien con quien no hablas pero le tienes cariño tiene un problema y levantas los pañuelitos blancos como de “Antes que me digas nada y que nos volvamos a nuestras leyes del hielo absurdas, dime que estás bien, (no hueís) dame un abrazo, te deseo lo mejor, adiós”.

Más de alguna vez comentamos que para que México reaccionara de la narcodictadura que está viviendo, debería pasar algo grande. Algo que lo remeciera, hasta mencionamos “No sé, un terremoto, algo”. Y bueno amigos: esta es. Este es el momento de tomarse el país, de dar un giro, de reaccionar y darse cuenta que no necesitan de nadie más que de ustedes mismos para salir adelante.

Te amo México con locura, con locura demencial de teleserie de media tarde, súper disfrutada y súper llorada y súper cebolla, con canciones mamonas ( chilensismente ese mamona) y con muchos pedaleos y caminatas nocturnas y tardes encerrada escribiendo. Los abrazo, me muero de ganas de estar pedaleando y ayudando en algo. [Si a alguien se le ocurre una forma desde mi compu en Bogotá+quién pueda reclutar, por favor ténganme en cuenta]pero no estoy allá y tampoco tengo como mandar algo. Amor, mi amor ridículo, ese sí se los puedo mandar. A chorros, a kilos, a teramegasúperkilos.

Terremoto en México / Datos de interés

mexico 1

Hoy 19 de septiembre, hubo un terremoto en Ciudad de México 7.1 es escala de Richter, con epicentro en Puebla. Esto se suma a otro terremoto que hubo hace unos días en Chiapas y Oaxaca y a huracanes en la zona atlántica.

Como estuve hace poco ahí, le tengo un cariño especial y me dan ganas de abrazarlo como a esa plantación de nopal. Desde Colombia y sin plata, es poco lo que puedo hacer más que recopilar información que puede ser de interés. Si tienes más o encuentras que hay datos erróneos o desactualizados, ruego que me lo hagas saber  en los comentarios para modificarlo o sumarlo.

  1. WIFI :
    Telcel abre su red de llamadas, sms, y datos totalmente gratis en la Ciudad de CDMX @icloudmexico Infinitum movil en CDMX Red: Infinitum Movil User : 6865543305 Password : 21100

  2. Localizador de personas:

    Activamos el Localizador de Personas: https://t.co/l8aE9zReI9 #sismo
    Google México (@googlemexico) 19 de septiembre de 2017

  3. Voluntarios:

    Para quien no sabe dónde ir como voluntario, pusieron esta lista en FB con direcciones exactas. Si están por el rumbo vayan (pero sin auto!) pic.twitter.com/LBza4x8jl3

    — Mario Valle Reyes (@bilbeny) 20 de septiembre de 2017

  4. Acopio:
    a. Multiforo Alicia-Roma Norte
    b.
    albergues

  5. Se necesitan voluntarios:

    En Tajín y eje 7 tenemos suficiente comida, suministros y voluntarios. El trabajo está pesado. Vamos a necesitar voluntarios de madrugada RT

    — Jorge Manjarrez 🦁 (@JManjarrez) 20 de septiembre de 2017

  6. Albergue temporal:

    CUM abierto como albergue temporal, Concepción Beistegui 1106 #CDMXSismo

    — Luciana Renner (@luciana_renner) 20 de septiembre de 2017

  7. Si tienes cosas para donar, pero no tienes como llevarlas:

    a. URGE agua, seguetas, lámparas, cubre bocas. CICLISTAS los llevaremos a los puntos donde necesitan ayudan. Digan dónde podemos pasar pic.twitter.com/ELeMCpyYIJ

    — Acopio en Bici (@AcopioEnBici) 19 de septiembre de 2017

    b. #BRIGADACICLISTA de voluntarios. Si tienes viveres podemos acercarlos a donde se necesiten. Contacta WA al 5546954299 o 5583488170 pic.twitter.com/pDCIbqUOuL

    — ABRIL REZA (@AbrilReza) 20 de septiembre de 2017

  8. Ayuda sicológica post terremoto:

    Estamos ofreciendo primeros auxilios psicológicos gratuitos para los afectados por el terremoto. Contáctanos al 5662-66-28 o al 5661-39-65.— Gabriela De la Garza (@gadelagarza) 20 de septiembre de 2017 


9. Búsqueda/Pérdida de mascotas:

¡Atención! Estoy agregando todas las fotos al siguiente álbum. Antes de reportar, por favor verifiquen si ya está: https://t.co/uRc4uALpyj
— Mascotas sismo CDMX (@MascotasSismo) 20 de septiembre de 2017

10.  Compañías telefónicas liberan servicios
Por #Terremoto, Telcel, AT&T y Movistar darán SERVICIO GRATIS https://t.co/hhkgUm1fNCpic.twitter.com/YUT3pb8d5Q
— Milenio.com (@Milenio) 20 de septiembre de 2017

11. Mapa de derrumbes en la ciudad de México

12. Asistencia a colombianos en CDMX: 
018001233242
(Línea de la Cancillería)

13. Transporte:

Sistema de bicicletas públicas liberado.
14. Números de emergencia

b. https://codeandomexico.github.io/terremoto-cdmx/

15. Lugar disponible en hospital

16. Comprar ayuda por internet y enviarla directamente

17. Eres rescatista o paramédico? Ado te regala el tiquete para ir a ayudar

18. Redes de wi fi disponibles por tuiteros

19. Lista de veterinarios que atienden gratuitamente a animales afectados

20. Si necesitas revisión estructural

//platform.twitter.com/widgets.js

21. Hospitales atendiendo de urgencia sin costo

//platform.twitter.com/widgets.js

22. Si ves a rescatistas con el puño en alto ¡Cállate!

//platform.twitter.com/widgets.js

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Actualización 21/09 16:30 Hora Colombia y México /18:30 Hora Chile

23. Si quieren colaborar desde Chile:
Hay 2 amigos en México, en los cuales confío absolutamente Pablo y Camila.

Pablo Garrido, fotógrafo de naturaleza e ingeniero, está en Mérida y con Melanie, francesa, están recopilando dinero para entregar directamente allá. Puedes revisar su publicación ahí en su muro de Bacebook.

La otra es Camila Misi, conocida por su trabajo en el mundo de la música/ fotografía que justo estaba de vacaciones en México, así que junto a Proyecto Solo , están haciendo esta campaña. : Acá va la info
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24. ¡Se necesitan ciclistas para ayudar a repartir ayuda!
En la Universidad Sor Juana, está @nahualstreat – del taller Nahual – y dice hace unos minutos que necesitan ciclistas urgente

 

PD: México, te amo más que al huitlacoche y eso es caleta te diré :*