Te amo, mi teleserie de media tarde

mexico 12
Amo a México, como podría amar a alguien.

Vivimos una relación de casi 5 meses, donde nos conocimos lo que uno puede conocerse en ese tiempo: una percepción sesgada en relación a decir “Yo viví 4 años” o “Yo he vivido toda mi vida ahí”, pero un poco más intensa que “Estuve un par de semanas”. México es grande, yo pequeña, pero los dos parecemos que somos tan intensitos como cuando tropezas con un escorpión: un pequeño suspiro de “conchetumare, menos mal que no me picó”, pero ahí estuviste, al borde, casi. Siempre casi. Siempre un eterno casi, como de final de teleserie. Todos los días, todo el tiempo. México es un montón de colores, un montón de información, un montón de tanto. Pero tanto y eso que a penas nos estábamos conociendo.

Amo a México como para todos los días llorar un poco la lejanía del huitlacoche o del carrito de hamburguesas al carbón a la vuelta de mi casa, abierto 27/7. Y si equiparo, echo mucho más de menos la salsa valentina en las papitas fritas, que el ketchup. O pasar por Tlaquepaque por unos taquitos árabes en vez de por unas sopaipillas. Casi pero casi, lo pongo en la categoría “Julio” o en la categoría “la rucia de la vega”. Ejemplos ridículos, pero explícale esa hueá a mi estómago y a mi corazón. Y el corazón se puede marear, pero estómago si que no miente. Ese si que es de verdad, como las hamburguesas, 24/7.

También lo odié y mucho, porque me sentía absolutamente desolada en sus fauces feroces y en su indiferencia-silenciosa-ridícula, en su violencia omnipresente pero velada, no visible a simple vista, porque hay que ser gentil en público, para qué en lo privado. Hay que ser amables al preguntar por algo ¿Pero por qué ser amables en la comunicación de muertes cotidianas, poniendo en portada miles de cadáveres reventados a diario? ¿Por qué ser gentiles con ustedes mismos? ¡Cómo lloré implorando estar en un lugar distinto varias noches! ¡Cómo me desesperé ante los choques culturales, ante la verdad no-de-cuentos del miedo que está hasta en lo más profundo de esa sociedad!

Ayer estuve hasta tarde y hoy he estado mirando, retuiteando, recopilando información útil para los habitantes de CDMX desde mi vereda absurda de la digitalidad, porque es re poco lo que puedo hacer desde aquí. Me angustia saber que a escasas cuadras de todo lo que me moví y recorrí en esa ciudad, estaba quedando la cagá, que habían amigos con los que no me podía comunicar o que simplemente la distancia física me hace imposible irme a recorrer sus casas, a repartir abrazos de esos que uno da en los terremotos, sintiéndose tan feliz de tenerse y de conjugar con escándalo el apapachamiento.. Es como cuando sabes que un ex lo está pasando mal o cuando alguien con quien no hablas pero le tienes cariño tiene un problema y levantas los pañuelitos blancos como de “Antes que me digas nada y que nos volvamos a nuestras leyes del hielo absurdas, dime que estás bien, (no hueís) dame un abrazo, te deseo lo mejor, adiós”.

Más de alguna vez comentamos que para que México reaccionara de la narcodictadura que está viviendo, debería pasar algo grande. Algo que lo remeciera, hasta mencionamos “No sé, un terremoto, algo”. Y bueno amigos: esta es. Este es el momento de tomarse el país, de dar un giro, de reaccionar y darse cuenta que no necesitan de nadie más que de ustedes mismos para salir adelante.

Te amo México con locura, con locura demencial de teleserie de media tarde, súper disfrutada y súper llorada y súper cebolla, con canciones mamonas ( chilensismente ese mamona) y con muchos pedaleos y caminatas nocturnas y tardes encerrada escribiendo. Los abrazo, me muero de ganas de estar pedaleando y ayudando en algo. [Si a alguien se le ocurre una forma desde mi compu en Bogotá+quién pueda reclutar, por favor ténganme en cuenta]pero no estoy allá y tampoco tengo como mandar algo. Amor, mi amor ridículo, ese sí se los puedo mandar. A chorros, a kilos, a teramegasúperkilos.

Anuncios

Coste de la vida en Ciudad de México

Ciudad de México es una ciudad caótica y hermosa, con 22 millones de habitantes, especial si te gusta la actividad, los museos, el movimiento extremo e incluso el caos o quieres tener una idea general de lo que está ocurriendo … Sigue leyendo

Ceferina Banquez

Ceferina Banquez ha sido la persona y banda que más he escuchado en vivo el último mes. De hecho, si tuviera que musicalizar agosto del 2017, sería su voz sin lugar a ninguna duda, lo que va dando el ritmo … Sigue leyendo

¿Y la vasectomía?

Desde que se tiene una vida sexual activa, una mujer al menos una vez en su vida, está frente a la encrucijada de un embarazo no deseado. Porque ningún método es infalible, por una situación no agradable ( como una violación), por un descuido DE 2 PERSONAS o porque simplemente, ella es la que finalmente, en caso de haber un hijo, lo va a llevar en su cuerpo y muy probablemente en su vida, haya o no haya trabajo, estén las cosas bien o mal, etc.

Mientras muchos hombres siguen en la discusión ridícula de habitación de “Es que no se me para tanto” “Es que me molesta” “Es que no son de mi tamaño” y 800 excusas más para un simple condón (falible por lo demás), siempre se le termina endosando la responsabilidad, culpa e incluso un embarazo o más fuerte aún “como deshacerse del problema” a la mujer.Aborto, pastilla del día después y tantas otras bombas al cuerpo. Incluso, en un feminismo mal entendido, como que “ah, no quieren decidir sobre su cuerpo” lavándose las manos de apoyo, apañe, cuidado, presencia. Incluso, cuando hay un niño que nace y se separan, muchos creen que con 50 o con 100 lucas, un niño hoy se mantiene en Chile o que la mamá es súper irresponsable y con esas 60 lucas cagonas, sale a carretear y se las despilfarra (Por lo demás, mis respetos a los que hablan bien de sus exes y las apañan como padres, no como otro hijo más del que también se tuvieran que hacer cargo)

Independiente de lo que se piense o decida sobre el aborto de las 3 causales en Chile (que más allá de cualquier cosa, es un asunto de humanidad básica permitirlo bajo esos ejemplos extremos), independiente de las opiniones que se tengan a nivel personal, quiero hacer foco en mencionar que de todos los hombres que conozco, sólo conozco uno ¡UNO! que se ha hecho una vasectomía y otro que hace años lo pensaba y tod@s lo mirábamos con espanto. Ni si quiera está en las conversaciones. Ni si quiera alguien lo duda, porque obvio, no es tema.Yo creo que de hecho, muchos ni saben lo que es.

Me parece una falta de respeto argumentos como “Es que es muy invasivo” “Es que es muy caro” “Es una operación”. No es ni si quiera que se la hagan: es que ni si quiera lo piensen. Ni si quiera se les pase por la cabeza tocar sus cuerpos. Que total, una mujer puede tomar hormonas 30 años ( con todo lo colateral que esto tiene), tomar pastilla del día después (Con todo lo que implica) o hacerse un aborto y todas las discusiones al respecto ( que me parecen LO barsas desde el punto de vista que estamos hablando del cuerpo de mujeres, algo que por muy cerca que hayan estado, no es lo mismo que en primera persona) y ni si quiera se les pase una sola vez por la cabeza, que con una operación que dura media hora, podrían evitarle todo ese mundo a su(s) parejas.

El sueño mexicano

Hace unos 6 años, una ex compañera de Universidad me habló, pues estaba trabajando con Mon Laferte y yo estaba trabajando en la Revista Rumba. En ese tiempo no tenía idea quién era, me dijo que era Monserrat Bustamante de … Sigue leyendo

Busco trabajo busco

Una de las primeras veces que viajé fuera de Chile,cuando me fui a estudiar a Buenos Aires, el principal problema fue mantenerme. Si no trabajaba, habían nulas posibilidades de quedarme. Trabajé como mesera en una pizzería en Palermo Soho en el horario que no estudiaba y genial, sólo que cuando me echaron, mis posibilidades se redujeron a 0. Me prometí que al menos parte de mis trabajos serían, uniendo con mi gusto por escribir, on line.

Hoy estoy viajando también porque uno de mis trabajos los hago de esa manera, on line, pero todavía me es insuficiente. Así que acá va mi aviso. Si sabes de algo o si lo puedes compartir, te lo agradezco desde ya 😉

Acá, una experta en nada, pero que le ha sacado plata a pasar muchas horas frente a un dispositivo con internet, que aprendió a usar Facebook, WordPress y Twitter para trabajar y lo hace desde cualquier lugar con wifi+ un buen equipo de colaboradores en distintos lugares (y una bicicleta 😀 ) y que a través del “Proyecto Lena” ha dado barsamente talleres y asesorías en Chile, México, Colombia y Argentina de ello,y que sigue trabajando pa proyectos en Chile, se ofrece para:
 
1. Redacción de artículos
2. Manejo de redes sociales emprendimientos
2. Taller on line para autoadministrar redes sociales básico.
4. Otros proyectos ligados a lo digital (mesa de ayuda, edición de contenidos,búsquedas, etc)
 
¿Cotizaciones?¿Consultas? ¿Cree que es necesario tener redes sociales para su negocio pero no sabe cómo o ya no quiere hacerlo? ¿No tiene idea, quiere vender y le da verguenza?
mariapazcastilloc@gmail.com o por dejándome tu mail en los comentarios 😉

El hueón no va a cambiar

*Este post fue originalmente escrito para el sitio Faqmen, hace varios años atrás y me sigue llamando la atención la cantidad y el tipo y tono de comentarios:muchos casos de violencia de todo tipo.

Cuando lo escribí, fue porque una amiga cercana estaba sumergida en una relación destructiva, que llevaba años con alguien, tan lejos como que no podía contar con él, tan cerca como que siempre terminaba minando el lugar para que otras personas se le acercaran, todo al ritmo del alcohol, de la música, de la fiesta, donde compartíamos espacio tod@s en ese tiempo. Ella, que era tan talentosa, bella, admirable por su trabajo, estaba ahí, minimizada por alguien con una adicción problemática, tratando de ayudarlo todo el tiempo,que no se notara,que pudiera seguir cumpliendo, que él brillara, olvidándose de ella misma. Y aunque se le acercaba gente increíble, a pesar que no se vieran durante un tiempo, siempre aparecía.

No sé si sigo pensando que la gente no cambia, pero sí sigo pensando ciegamente, que hay situaciones, gente, y por qué no decir enfermedades, de las cuales hay que escapar y sanarse, para que esa codependencia y ese afán por arreglarlo todo, no te consuma.

El hueón no va a cambiar ( o las que aman demasiado)

Nota: Este es un post como enojado, y más que hablar de hombres, habla de las reacciones que algunas tienen con ellos. Y no quiere decir (ya pueden ir guardando sus misiles) que no hayan hombres maravillosos, sino simplemente que hay otros que hacen mucho daño y de ésos hay que arrancar antes que sea tarde y termines de protagonista en una teleserie de después de almuerzo

Todas tenemos amigas que en algún momento cayeron con un hueón que no es sano, que sobrepasa peligrosamente cualquier límite: vicioso, violento, mujeriego, dominante, celópata, jugoso, etc. Y por lo general, esas amigas son buenas, muy buenas. Demasiado diría una.

Y nadie sabe por qué conchesumadre, siendo tan tan buenas, se metieron con esos hueones. Hueones pencas que las tratan mal, que las ningunearon, que no son más que un lastre en sus vidas. Que las minimizaron y las transformaron en unas sometidas de su realidad sufriente. Y nadie nunca entendió por qué toleraron tanto.

La explicación: Hay mujeres que aman demasiado

La mina mientras más buena onda, más sufría, más esforzá, parece que le llovieran pasteles, pero de esos en mala. Esos locos que le cagaron la vida a una mina, a su familia, a sus hijos, a todo su entorno. Porque además aparece -mágicamente, junto al lolo en cuestión- esta idea en su cabecita de la redención que a ella le encanta, y que le hace sentir bien y útil a la humanidad. Esa escenita donde se abren los cielos y el hueón aparece transformado, y ahora él es como ella se lo imaginó desde que lo conoció, y todo gracias a ella, la héroe de la situación.

Pero les repito, el hueón no va a cambiar. Porque efectivamente no es, y nunca va a ser así como creyó que era. Como esa vez que se conocieron y que todos esos detalles eran chistosos, como que te hacían gracia, mientras alguna amiga fruncía la boca y te decía que esas hueás no eran normales. Y esa amiga al parecer tenía razón, porque ahora esos mismos “detalles” te tienen ahora pa la cagá.

La gente no cambia

Soy de la idea que la gente no cambia: mejora o empeora, pero no cambia sustancialmente. Y dirán que le pongo mucho o que hay gente que sí, pero bueno: yo no lo creo. Es como cuando la gente es alcohólica y ha dejado de tomar luego de una terapia: no deja de ser alcohólico, sólo deja de tomar y lucha todos los días para no volver a caer. Puede ser una buena persona en el fondo, pero se da cuenta que hay algo, que con mucho esfuerzo y tras una larga lucha, puede mantener a raya. De otra manera, sí se transformaría en una mala persona.

Podemos analizar perfiles de hombres según algunas frases de mierda típicas de minas. No de todas las minas, claro, sino de minas que finalmente se excedieron en la cuota de amar:

1. El curao/jalero/vicioso: “Si igual no es (tan) curao/jalero, si cuando está conmigo se porta bien, (casi) ni toma. Si es cuando está con esos hueones no más. Ellos son los malas juntas, por eso no me gusta que se junte con ellos”.

2. El jugoso: “Si me llama todos los jueves de madrugada y me despierta, me dice que me vaya a su casa a las 2 de la mañana, por algo es. Si se acuerda curao por algo es. Si me lo viene haciendo hace 5 años y vuelve siempre a pesar de estar con otras por algo es”.

3. El Celoso: “Si es celoso, pero como que me gusta, porque se nota que me quiere. Si uno está con alguien, ¿para qué va a tener amigos hombres? Una tiene que pensar en su pareja, priorizar. Eso de compartir con otras personas es cosa de cuando cabros, eso de salir con las amigas al final es pa comerse hueones, yo prefiero estar con él. Porque obvio, cuando uno es más grande, tiene que estar con su pareja po”.

4. El dominante: “Igualmente le pedí cuando volvimos que cambiara de actitud, porque si no cambia, esta hueá se va a ir a la mierda. Igual siempre es lo mismo, ya me tiene chata que no me deja hacer nada, se mete en todas mis cosas y al final yo termino cediendo pa no tener más atados… porque igual yo lo quiero caleta. Pa no pelear, al final le digo que bueno”.

5. Mujeriego: “Si ya superamos cuando se metió con la maraca culiá de la Vale, si me juró que nunca más iba a pasar. Yo le creo, aunque igual me tiene cachuda a veces cuando se desaparece y apaga el celular. Pero si me paso rollos va a ser para peor, yo no soy celosa o no quiero serlo, pa qué, pa sicopatearme sola. Yo lo amo y no me importa lo que ya pasó, además ya me pidió disculpas”.

Todas frasecitas de mierda, que atolondran las mentes de esas madreteresitas-de-Calcuta que todas tenemos dentro, pero algunas las alimentan más. Palabras que si no hemos dicho hemos escuchado.  Y mientras el loco sea más pastel, más lo van a querer. Mientras más curao, jugoso, mañoso, flojo, barsa sea, mayor atracción, como si todo fueran historias para escribir una teleserie y contársela a los nietos. Mientras más la haga sufrir, mejor.

Las amigas

Y la respuesta de las amigas a esas frases son del estilo:

  • Loca, no puede ser que le sigas aguantando tanta hueá a este loco. Córtalo, mándalo a la mierda, no lo pesquís máaaaaaaaaas.
  •  Ese loco no te conviene, no tenís por qué aguantarle tanta lesera. 
  • Para qué. Más si no te faltan, más si conocis a mil personas más que harían miles de cosas por tí. 
  • Loca, te llama de caliente y de barsa, porque probablemente el resto no le aguanta, pero tú si. Porque claro, como que te enojai pero no en serio, no le parai los carros. Simplemente no tiene donde meterla y sabe que tú siempre le vas a responder. 
  • Simplemente no le contestes más.

Pero las amigas no están ahí cuando tú estás tirando con él, cuando se ríen juntos. Cuando él te jura y te re jura que va a cambiar. A las amigas las quieres mucho, pero a él lo quieres más.

Para muchas, el consejo de las amigas es inútil: de verdad que estar atrapada en una hueá que no tiene ni ton ni son a veces suele ser un círculo vicioso incortable, incluso para la gente que no pertenece a esa relación de a dos pero que te ve sufrir. Porque si primero es porque le tenías cariño al Lucho, después vienen más y más implicancias. Y de repente viste el calendario, y había pasado un tiempo razonable donde no te diste ni cuenta y estabas hasta las masas de un pelotudo, que te había quitado la energía, las ganas, el amor propio y ni siquiera había cambiado (porque además, recordemos… nunca iba a cambiar).

Un vampiro emocional

Parecido al Agujero Negro, el asunto es que con éste sí pasan cosas. Con éste sí se encuentran, sí se dan jugo, sí tienes algo con él; sí te absorbe la energía que podrías estar ocupando en dormir (porque ya las noches se transformaron en mensajearse por whatsapp), en trabajar (te llena de llamadas cuando estás en reuniones y después te da jugo porque no le contestas), en comerte a otros hueones mejores ( tampoco se aleja lo suficiente como para poder estar tranquila con otras personas) o simplemente estar en paz, y eso, eso que tienen, no es sano para nadie.

Es una hueá destructiva que no te lleva a ni un lado.

Cuando empiezas a sacar cuentas, tu vida se ha transformado en estar bien en tu relación para con él o cuando estás mal con él. El mundo completo -y muchas veces llevas a tus amigas, a tu familia hasta tu pega y la gente que te toca en el metro al lado- debe girar alrededor de tu relación con él. Y lo peor de todo es… adivina:

El hueón no va a cambiar.

Tú contra ti

Y es complicado: te gusta, lo quieres, lo amas, vives con él a veces, te causa una atracción difícil de decir que no, da lo mismo. Claro, si tienes esa hueá maternal tan presente, tienes ganas de cuidarlo, pero te digo una hueá: no es tu hijo y tú no eres su mamá.

Aunque incluso el hueón ya haya dejado de curarse como zapato (dice que se chantó y que no toma hace como 2 meses) y de andarse agarrando minas (dice que se chantó y que ya no más hace como 2 meses), y que incluso ya dejó las malas costumbres (dice que se chantó y que ya no ve la caspa del diablo hace como 2 meses), es algo que tarde o temprano a volver a caer. Y puedes (inentendiblemente) aceptar esa situación, pero debes asumirlo:

No va a cambiar.

Y derrepente cachai que buscas algo que te hace mal porque justamente, inconscientemente buscas hacerte daño con lo que te parece justo. ¿No había que amar sin medida? Él no te quiere, pero vas a lograr que te quiera. Él no te respeta, pero vas a lograr que él lo haga. Él no vela ni siquiera por tu seguridad, pero va a llegar un día que él lo hará.

Y eso es una gran mentira.

Si lo hace, lo hace por un rato, pero al menor estímulo: CATAPLUM. Volvió a curarse, volvió a drogarse, volvió a meterse con la primera hueona que encontró (si es que no tiene un par desde siempre) o se puso violento y te gritoneó como quiso e incluso te dejó morado el brazo de una zamarreá. Y más dañino aún: te convencerá que igual es por tu culpa, quizá no debieron pelear para que él no se pusiera como loco y terminara en ésas. Pero dale, tranquila: si igual llegará a pedirte disculpas y se hará el lindo y ahí estarás de nuevo. Porque te encanta, lo querís, ¿qué vai a hacer?

¿Qué hacer?

Yo te digo que vas a hacer:

No me gustan los libros de autoayuda, pero si estás en esa, léete “Las mujeres que aman demasiado”. Mira los ejemplos. Por todos lados te dicen que no es normal que aceptes cosas como ésas, que no es normal que alguien que te quiere te haga daño de esa manera… ¿Ves las campañas de violencia? ¿Escuchaste las historias de mujeres arrastrando hueones por las calles todos meados o que no se acuerdan si tiraron contigo o no?

Nadie quiere eso para su vida, nadie quiso eso para su vida, pero ahí están: buenas mujeres, excelentes mujeres, que por la torpeza de amar de más se pasaron todos los límites y vieron incluso como sus familias, sus amigos, buenos hombres que podrían haberlas tratado bien, alejarse y sufrir.

Dicen que para amar hay que amarse primero, y con un hueón que no va a cambiar es imposible, porque junto con destruir tu autoestima, tu ego y todas esas cosas que son necesarias para estar bien, no te ayuda en nada a amar ni a  ti, ni a él ni a nadie. Mejor date cuenta ahora y búscate uno que te quiera bonito, si no quieres terminar en una teleserie o en la portada de un diario por un femicidio.