"Virus culiao, me cagaste la vida" Acuarela del artista mexicano Roberto Martínez

Tengo Corona Virus y los síntomas no se me pasan:El llamado Covid persistente

El 1 de mayo del 2020, fui diagnosticada para Covid 19.

Nunca me dió fiebre, sin embargo hace 35 años que vivo conmigo, conozco cuando algo anda mal en mi cuerpo.

La primera alerta fue mientras estaba trabajando repartiendo en bicicleta y luego de algunas semanas de trainning de pedalear al menos 60 kilómetros diarios, me demoré 3 horas en un trayecto ridículo de no más de 30 minutos.

Algo andaba muy raro.

Andaba en cámara lenta, me tenía que bajar a cada rato. Tosí seco, me sentí de pronto como si me hubiesen pateado, me dolía mucho la cabeza. Eran los síntomas más característicos, sobre todo la tos. Además,  cuando se me nota una enfermedad, es porque exploto corporal, emocionalmente, sin dudas. Me fui al SAPU, me hicieron el PCR, la gente andaba como astronauta. Parecía una serie de ficción. Esto era verdad.

Recién cuando me di cuenta que estaba en graves problemas si estaba enferma, me puse a llorar. La enfermera que me tomó el examen me calmó, diciéndome que si salía positiva, me podían llevar a una residencia sanitaria en ambulancia desde donde estuviera. “Oh, qué bacán es Chile”, pensé, no dándome cuenta que justamente ese era el problema: estoy en Chile.

Me devolví caminando porque no me daba el cuerpo para pedalear y no quería contagiar a nadie. Al día siguiente me costaba respirar y fui a la Posta Central, como me indicaron, también caminando.

Ahí sentí el miedo que si me dejaban hospitalizada, podía morirme y nunca ver más a la gente que quiero. Rápidamente le escribí a alguna gente cercana, despidiéndome aterrada, tiritando nerviosa. Realmente aterrada. Creo que cuando una amiga me llamó y me reí a carcajadas era porque estaba demasiado asustada en verdad.

No me hospitalizaron, pasé todo el día ahí, avisé a quien me pareció pertinente. Me sentía pésimo, pero me pidieron no volver a la casa antes de la noche, para no encontrarse conmigo, lo que en el momento me pareció razonable, sin embargo ahora lo leo y me parece horrible: cagarse de frío en la plaza y luego una amiga, aterrada por el virus,me ofreció servirme un té en la calle mientras esperaba, a la interperie. Ya era a esas alturas, esa perra tiñosa, que se saca a escobazos.

Para esa época, para muchos de mis amigos, con quienes me fui contactando y por primera vez, fuí la amiga novedad ” eres la primera persona que conozco que tiene Corona Virus”. Nadie entendía muy bien como ayudarme, yo menos. Fue también un ejercicio en una primera etapa, no  hacerlo explícitamente por redes sociales.

Además del hecho de contagiarme de una enfermedad sin mucha información y de la que puedo, efectivamente morirme,además del que nadie podía estar cerca, lejos lo más difícil ha sido la casi nula orientación gubernamental al respecto. Estoy escribiendo en este hilo de Twitter, todas las veces que me he comunicado con las autoridades de mi país sin éxito. Me llamaron un par de veces post resultado positivo, me llamaron de la municipalidad de Santiago para decirme qué tan porfiada era y que no veían problema en que me siguiera quedando en donde arrendaba ¿Para qué iba a querer irme a una residencia sanitaria si no fuera problema?

He tenido 3 peaks de síntomas, que fueron el cansancio extremo-extremo ( no se le compara con ninguna experiencia de cansancio que haya tenido antes: ni a caminar 28 kilómetros de Chacabuco al Carmelo, ni con subir cerros a más de 3000 msnm,ni ir a vivir el año nuevo o pedalear hasta Valparaíso) un dolor de cabeza muy parecido a estar apunada/encañada , junto a la sensación de tener una guagua o un saco de papas de 8 kilos en el pecho. Picazón en la garganta y durante algunos días no poder hablar o tragar líquidos porque me ahogaba. Todas las noches rogando por no morir ahogada. Para más locura, como que todos los días uno de los síntomas preponderaba y se agudizaba. Un día era la cabeza, un día el cuerpo, otro día la presión en el pecho o simplemente se modificaban de un momento a otro. Y en algún momento, en ciclos que dos días me sentía mejor y al tercer día vuelta todos los síntomas otra vez.

Esa sensación sólamente bajó en intensidad algunos días.

La logística

Tuve y tengo aún que resolver un montón de temas logísticos.

Salí de donde compartía departamento en el barrio Yungay con una mochila luego de 9 días desde que me diagnosticaron. Traía lo justo para sobrevivir 2 semanas, en una residencia sanitaria que me ofrecieron desde el momento de toma del examen. Esa residencia que nunca fue.

En un momento, entre decenas de llamadas, mensajes en Twitter, etc. me indican que debo ir directamente donde me diagnosticaron y cuando llegué, me dijeron que no tenían como acelerar la postulación que podía durar hasta una semana. Me ofrecieron una banca de madera para dormir esa noche O LAS SIGUIENTES en caso que el trámite demorara, como deferencia para no dejarme en la calle. Recordando también que no tenía muchas opciones.

Finalmente y ante ese panorama desalentador (era cerca de la hora del toque de queda, todo cerrado en cuadras, sintiéndome mal), mi mamá consiguió irse donde una familiar, algo extraordinario en nuestra desalentadora historia de presencia familiar ante emergencias médicas.

Tuve que conseguirme ropa de abrigo como polerones y chaquetas (cuando salí hacía calor), que un par de personas me trajeran comida preparada. Hay días que no comí porque cuando ya me sentía mejor, empecé a cocinarme, pero volvieron los síntomas y no fui capaz de seguir. Se me pudrieron cosas porque no fui capaz de almacenar nada.
Cuando había pasado un mes, intenté volver a hacer algo muy puntual por trabajo al lugar donde arrendaba y textualmente me dijeron “no puedes venir” y me cortaron el teléfono. Cuando estaba coordinando para ir a buscar mis cosas (en medio de mi segundo peak de síntomas, aún peores que los primeros) me indicaron que tenía que sacar mis cosas ese mismo día o me las sacaban. Agradezco a la cadena de favores, voluntades de amigos, vecinos, activistas, organizaciones que me ayudaron en ese momento.Mis cosas terminaron bodegadas hasta que pueda resolver el tema de donde vivir.
Llevo 3 meses y medio, 98 días de oleadas de síntomas que no acaban nunca. Hasta ayer pensé que todo había pasado, pero hoy ya me siento terrible otra vez. Igual voy avanzando, pero sigue sucediendo lo del cansancio extremo.
Ha sido una batalla terrible, sobre todo contra la cabeza, de autoconvencerme que no es que me estoy volviendo loca, que el virus funciona así y que nadie sabe mucho a donde iremos a parar. ha sido mucha paciencia, mucho abandonarme con los brazos abiertos en el amor de gente que a comprendido que siempre voy intentar de hacer mi mejor esfuerzo sólo que a veces no me da el cuerpo simplemente.
A veces la desesperación es tan grande.
Ahora me siento mejor-puedo estar sentada casi todo el día, pero miro para atrás y sumo y claro:  No tener donde pasar la cuarentena, el computador con la pantalla quemada,sin internet más que mi celular. El como abastecerme, como tener comida preparada, como sacar fuerzas para comer, a veces estar súper desorientada, no entender ideas complejas, enojada por el cansancio, frustrada por no poder hacer tantas cosas. Como tener ropa de abrigo, como bodegar mis cosas. Arrendar, no arrendar, cumplir con las pegas.

El covid persistente

Han pasado casi 3 meses y medio desde eso y pese a que en general se asume que a las 2 semanas estás ok, mi sentir enferma no ha parado. He presentado 3 peaks de síntomas que parecieran que o me dió de nuevo o nunca desapareció o me estoy volviendo loca.

Como mencionaba por ahí, el COVID es como esa ex pareja rey del gasligthting, del ghosting, donde un día está, al otro día desaparece, termina contigo y luego te está whatsappeando. Te vuelve un poco loca. Recién he podido respirar un poco, cuando empecé a leer sobre el covid persistente.

No soy la única

Empecé a investigar sintiéndome bastante sola en esto, pero también amigxs y conocidos de las redes sociales ( Grande Dadalú), que creyeron en lo que manifestaba, también me están ayudando a conseguir info.

El covid persistente es mucho pero mucho más común de lo que se dice, cada vez más gente me habla por interno para contarme su experiencia.

Muchas de las personas, que no entran en las categorías de grave o de asintomático, sino más bien un Covid “leve” están pasando por oleadas de síntomas que no acaban a las 2 semanas, tampoco al mes y como en mi caso, llevan 2 meses o más. Pasan por la situación de que ni médicos creen, ni familia ni amigos, por la fuerte difusión que en 2 semanas estás ok. Puedes no contagiar, pero los síntomas persisten y hacen de tu vida un pequeño infierno del cual todavía temo. Me siento un par de días y bien y luego viene un mar de síntomas que me tienen agotada.

Al cierre de este post, luego de 3 meses y medio me pudieron venir a ayudar, acompañar y sobre todo a cuidarme. Me he sentido mejor, sin embargo me queda todavía un tiempo de recuperación incierto: es como si hubiese estado hospitalizada y recién salgo a comprar y me tengo que devolver luego porque tirito entera. Hay días que no tengo fuerzas y que pensar en cosas complejas, es un problema. He tenido que posponer o cancelar trabajos on line, porque no puedo concentrarme. Discusiones o momentos de estrés sólo han agravado el cuadro, por lo que también juega harto mi cabeza en esto: tratar de mantener la calma y no sobreexigirme, lo que en mi caso es súper complejo. He ido en 3 ocasiones al médico posterior a esto y me han indicado que lo que me ocurre no existe, no es real, no hay antecedentes de esto. He ido con fuertes dolores de cabeza y me han indicado que en caso de sentirme peor, vuelva.

Una comprobación que no soy la única son las decenas de artículos que hay sobre lo mismo que me está pasando. No se sabe cuando acaba esta mierda. Hoy supongo que el sol me hizo bien, para llevar un buen día.

Washinton Post – Estas personas tienen más de 60 días con el Covid 

La Nación Argentina : Es argentina, vive en Londres y tiene síntomas desde marzo

Niusdiario.es Covid de larga duración 

Twitter Covid persistente, de personas con el mismo problema

Córdoba: Los pacientes curados con síntomas persistentes que piden protocolos

Covid Persistente Blog de personas en España con Covid persistente

20 minutos La pesadilla de los síntomas persistentes 

El país Más de 100 días con síntomas

BBC Pasaron 12 semanas y sigo sin fuerzas

La Vanguardia : Pacientes con síntomas persistentes

ABC.es : Lleva más de 70 días con síntomas

 

PD: Hice unos fanzines mientras he estado en cuarentena (La Distancia) y luego aislada (Especial (yo tuve)Corona Virus) . Si deseas adquirirlos y ayudar en los gastos que he tenido en esta época, son parte de un ejercicio análogo, pasado a pdf, para envío por mail. El aporte es de $3000 o 2 X $5000 CLP o su equivalente. Para Chile por transferencia bancaria, para otros lugares, por Paypal. Para cualquiera de las 2 formas, puedes escribirme un mensaje acá o a mi correo electrónico.

Mañana domingo 9 de Agosto,haremos un live con Roberto Martínez acá en el Instagram @teheextranadounchingo

 

"Virus culiao, me cagaste la vida" Acuarela del artista mexicano Roberto Martínez

De funas, funados y por funar

En septiembre del 2015,recibí la llamada/mensajes de una amiga cercana, donde me pedía que la ayudara porque su pareja, mi amigo, mi hermano, la había golpeado hasta casi matarla.

Sin entrar en detalles, como en la mayoría de los casos, ella vió su vida quebrada y él continuó en el mismo departamento, en tremendas pegas y con gran exposición pública. Cada vez que veo su nombre en carteleras de festivales, museos, eventos con harta notoriedad o con marcas asociadas a mujeres o niñas, becado de instancias activas socialmente o cuando lo veo en la calle, caminando con su nueva familia, se me revuelve el estómago, me paralizo, tanto como esa vez que quiso decirme que no había sido tan grave, que son cosas que pasan, que había sido mutuo.

Desde ahí y hasta hoy, enterarme que gente cercana o cercanísima ha sido protagonista de funas privadas (?) o públicas de violencia física, sicológica, abusos sexuales, como la que apareció estos días de un conocido animador de eventos musicales ha sido cada vez con mayor frecuencia y es pesadísimo cuando no se tienen tantas herramientas como uno quisiera para aportar. No hay semana, donde el tema no sea TT en la vida (y me atrevo a decir de casi cualquier mujer promedio), donde la conversación no gire en torno a alguien que fue abusadx , el anarkomachito que golpea a su pareja, el líder de una organización ciclista que acosa. El abuso sexual a mujeres en carretes, la violación. Como olvidar por ejemplo el último Foro Mundial de la Bicicleta (en el que participo activamente hace 5 años) en Ecuador donde fuimos por ejemplo, acusadas de “dividir el movimiento ciclista” por poner el tema en discusión o al hacer actividades separatistas libres de violencia machista, como la Cicletada de las niñas, ser tratadas como histéricas, violentas, agresivas y hasta con amenazas de ir a molestar el día del evento. Como olvidar cuando me dijeron que era ser demasiado radical alegar que no quería compartir espacios con personas que habían violentado a otras.

Cada vez es más común que se sepa, porque de suceder, ha ocurrido siempre y más de lo que uno imagina. Todo el tiempo. En todos los espacios. 

¿Sirve una funa?

Funa, viene del mapundungún de echarse a perder. Se hace en un principio en democracia luego de la dictadura para alertar a vecinos de violadores de DDHH que están pasando además de impunes, absolutamente desapercibidos ¿Me gustaría convivir con un agresor? ¿Me gustaría usar el ascensor con alguien que torturó y que nadie me lo dijera?

Hoy por hoy, es una herramienta feminista cuando sabes perfectamente que el sistema patriarcal permite la total impunidad de agresores de mujeres/disidencias. Es el escrache en Argentina (donde partió) y que el concepto se ha ido replicando e importando a distintos países como España.

En un sistema que nos violenta y no nos escucha, y como medida desesperada, creo que sí sirve de algo: Pareciera que el resto atiende más rápido, cuando están en la mira de como reaccionar, se sabe abiertamente, protege a la víctima muchas veces de agresiones silenciosas o mucho más severas, cuando corre peligro la vida o la tranquilidad de las víctimas. Te exige a ti y a mí en tomar posición en tiempo record, ya sea con la víctima, el agresor o en un silencio que muchas veces, ese que tanto ayuda al agresor. Para la persona que muchas veces carga con el peso del silencio, muchas veces es liberador. Para quién la recibe, chuta, siento que demasiadas veces le cae el veinte más en una publicación en Facebook o Instagram, que una denuncia formal. Lamentablemente también es más rápida la justicia con acoger denuncias de calumnias, que de abuso.

¿Quién es el público objetivo de la funa?

Uy, da pa largo ese item.

Pero sobre todo, es para alertar a las compañeras que quieran vincularse a esa persona de distintas maneras y puedan estar alertas. También como suerte de justicia social cuando no hay otra.

Pareciera a veces que la violencia / abuso es algo que no pasa tanto, estamos en el 2020 y menos aún en circuitos con pensamientos políticos simpatizantes de izquierda, ligados al activismo,  la cultura y las artes, la autogestión, donde permanentemente estamos hablando en contra de las violencias del estado. Esos, los otros, ellos, no nosotrxs, . Pero resulta que parece que la violencia no te importara tanto cuando viene de un compa.

Hay que entender también la óptica de la que miro todo esto: mi mamá fue una mujer que en los años 70, se separó de su marido que la golpeó una vez.

Una.

Fue catalogada de exagerada, al lado de personas que aguantaron durante 20 años pateaduras en el suelo, sin embargo ¿Cuántas debía aguantar? ¿Una es muy poco? Creo también que en general, la sociedad te dice que no aguantes, pero si no aguantas te marca más. Que denuncies, pero si denuncias eres muy complicada, qué vas a hacer ahora. Que calladita te ves más bonita, mejor me gusta cuando no callas, pero si no callas, me violentas.

Orgullosa me siento de ella y de cómo, en esa conversación eterna que mantenemos al respecto, hemos intervenido en ciertas situaciones con vecinas, amigas, en la micro, en el consultorio, en la calle. En mi manera de ver la vida, mi formación es que hay tolerancia 0 ante estas violencias, especialmente la física y la sexual. Hay una especie de piloto automático que ante ciertas violencias y bajo cualquier estado de consciencia, lo correcto es cortar y seguir por otro camino. Ya me basta con las violencias de ser pobre y vivir en Chile, para qué quisiera otras.

Hace unas semanas, preguntaba a compañeras argentinas y conversábamos con productores de acá. Los casos siguen y lamentablemente, seguirán ocurriendo, peligrosamente cada vez más cerca. Dolorosamente  y no me asombra: cada mujer pareciera que tiene una historia de abuso que contar, mientras pareciera que ningún hombre conociera a ningún abusador. Matemáticamente raro.

El otro día pensaba en como ordeno esos olvidos, como hago para que no me afecte tanto la amalgama de sentimientos que se mezclan. Como hago para que cada vez que un amigo, hermano, compañero, conocido que amaba/admiraba/trabajaba/compartía/escuchaba de distintas maneras, sea sindicado como el agresor ,el violento, golpeador, el abusador, el violador y no termine siendo el que se escabulle un tiempo y vuelve en gloria y majestad como si nada. ¿Quienes o como se sigue permitiendo eso?

Porque (ex) amiko, no me da lo mismo.

Mientras quienes sufren directa o indirectamente sus actos, quedan ahí, en la vereda enrarecida de lo que históricamente siempre han sido las que levantan la voz: las cuáticas, las pesás, las exageradas, las radicales, las que le ponen color. Y termine pasando lo mismo de siempre: espacios, lugares, ambientes, circuitos, abandonados por mujeres que se aburrieron de dar cara o de “maternarles la deconstrucción” como le leía a una compa ecuatoriana. Porque no son capaces ni si quiera, por curiosidad, de buscar información y repiten, una y otra vez frases pegadas con moco “pero no todos los hombres” (el famoso internacionalmente conocido como #notallmen) “No nos pueden echar a todos en el mismo saco” “¿Y la denuncia? ¿Puso la denuncia?” “Todos somos inocentes hasta que se diga lo contrario” “Ya, pero hay caleta de mujeres que de despechadas funan y le cagan la vida al pobre hombre” “Es que ahora funan por funar”* *Todas frases tomadas de los muros de las conversaciones respecto a la funa a quién se menciona en el link de arriba y escuchadas hasta el hartazgo en todas las situaciones descritas.

Y vuelvo a pensar ¿Cuántas personas que miramos años con recelo porque eran “las cuáticas” simplemente era gente que habían levantado la voz, reaccionado, a una situación de abuso?

Siento que en este sistema siguen sucediendo cosas así porque además, a todo el resto tampoco le importa tanto.

El resto, los “yo no le he pegado ni he abusado de nadie” también actúan bajo la lógica “no tienen problema en trabajar con x” (sic), porque se entiende que si hay otros talentos, son mucho más claves que alguien cacareando. Porque la comodidad de las mujeres sigue no siendo tema, incluso a veces para otras mujeres ( aká regalonas del patriarcado detected). Porque es fácil condenar el machismo y elevar la discusión contra el patriarcado, cuando  es lejano,le afecta a otras personas, cuando las víctimas y sobre todo quien la comete no los conocemos.

¿Pero qué pasa si son mis amigos?

¿Qué pasa si es gente que me influenció, gente con la que carreteé, gente con la que trabajé, con la que compartí casa, con la que compartí proyectos, carretes, cervecitas, piscolitas, pititos o incluso gente con la que me relacioné sexual o afectivamente? ¿Acaso ahí no soy taaan Ni una menos? ¿Ahí es relativo?

 

Mientras la justicia sea patriarcal , la memoria será feminista

¿Qué harías si te enteras que las personas que admiras , abusaron sexualmente de una compañera de trabajo?

¿Qué haces, si en el lugar que te encanta ir, se esconden historias de abusos, golpizas, esconder abusadores? ¿Qué pasa, si con la persona con la que tienes sexo de vez en cuando, está funada?

Nadie es santo ni pretendo que lo sea, muchos fuimos bien sacos de mierda en alguna época y para más de una persona; probablemente muchxs nos hemos sentido perdidxs en algún momento de la vida de como actuar, pero hay cosas que uno acepta y otras que no y en esto en particular, no hay medias tintas po. Hay gente que trabaja apatronada y otra que no lo tolera. Hay gente que tiene amigos uniformados y hay otra que no la tolera. No sé, yo no tolero fachos ni agresores y mientras pueda no compartir con ellxs, mejor. 

Que pasa, si ese talentosisimo, amorosisimo y encantador personaje, golpeó a su ex/nueva pareja. O si ese productor/dj/sonidista/animador, hace que mi compañera se quiera ir cada vez que lo ve, porque le da asco acordarse de la presión en su muñecas tratando de arrastrala a su casa cuando ella solo estaba siendo simpática.  ¿Me siento cómodx ahí? ¿Me da lo mismo la revictimización de una víctima de violencia? ¿Puedo carretear tranquilx porque no es pa tanto? ¿Nunca me cuestioné si mis compañeras pueden carretear, moverse, bailar, coquetear tranquilas en los lugares/espacios/instancias que participo/invito/intenciono o me da lo mismo? ¿Puedo hablar de sororidad o respeto al dolor de las compañeras si comparto como si nada?

No tengo las respuestas exactas (menos para otrxs), pero las preguntas a veces me pudren el estómago y a lo mejor, las épocas más débiles de mi vida, tienen que ver con esa sensación de impunidad, de segunda clase ¿Cuántas o todas hemos pasado por procesos similares? ¿Qué minutos de nuestra vida fueron afectados por la mierda de la impunidad?. He preferido muchas veces retirarme de los espacios,alejarme de organizaciones, cortar con ciertos lazos, que llevar adelante más peleas o más problemas que los que ya tengo y porque para mí el tema es súper concreto:no me da la guata.  Y me ha súper dolido, pero no sé si podría pensar de otra manera ¿Cuántas veces no denunciamos abusos porque cada situación de impunidad, silencio, indiferencia de nuestrxs cercanos nos rompió incluso más que la agresión en sí?

No necesito que “me importe o no el qué dirán” como me quisieron decir por ahí más de una vez. Me basto con yo sola, saber que me siento incomoda en cualquier espacio donde que alguien golpee a otra, abuse de otra y quede impune, me de asco, me duele la guata. Me da vergüenza propia y ajena.  Y no necesito tener una escala de valores muy elevada para eso ¿o creen que sí?

Ha sido súper doloroso, incómodo y desgastante los últimos meses y años, ver a gente que amé mucho-amigos, parejas, compañeros, compas en el camino de la autogestión, etcétera- decirme que no era para tanto, que fue un error, que pucha son cosas que pasan mientras mi cabeza recuerda impactada el cuerpo de una amiga golpeada o como podría mirar a la cara a mi mamá o a niñes, mujeres, personas con las que tratamos de pensar y formar ambientes/espacios/organizaciones seguras, instancias de apoyo, si me hiciera la loca. No me da ni el estomago ni el corazón y me ha salido carísimo.

Algunos pensamientos aleatorios respecto a las funas

  • Creo que el foco no es la funa y a quien afecta o no afecta: es qué tipo de abusos se cometen todos los días . Si en verdad te importa más que se sepa a que suceda, es  al menos, preocupante.

  • Debemos-pluralizo como parte de la producción, difusión desarrollo, promoción de instancias que quiero que sean seguras para todxs-trabajar en protocolos que nos permitan delimitar, accionar formas de cuidado y no permitir bajo ninguna circunstancia que prácticas abusivas, violentas, de abuso pasen desapercibidas e impunes.

  • ¿Justicia? ¿ley? ¿Vía formal? Idealmente, pero cachai que estamos en Chile, en Latinoamérica y mueren asesinadas mujeres que se cansaron de poner denuncias, ¿no? O que la mayoría de los abusos no tienes manera de probarlos ¿Por eso dejaron de existir? NO. Además una persona se puede demorar hasta años en poder hacer un proceso de poder denunciar o al menos sacar la voz.

  • Si la preocupación es que la música/las ideas/el carnaval/las agrupaciones/las organizaciones sociales/el arte/la cultura y la pega no se manchen, hay que partir antes: cuestionarse , ver protocolos y apostar a tener claridad para que cuando suceda que se destapa algo ( no es ni la primera ni la última funa que va a suceder, porque lamentablemente no es la última agresión que se ha dado y se va a dar) no estar tan en pelotas para no saber como reaccionar. Es re fácil cuando se sabe, pensar ¡Oh, las cosas que pasaban y no las sabía! No extrañarse si una compa te pregunta qué onda con el espacio, como ven estas problemáticas, si hay algún funao, etc.

  • Crear/intencionar ambientes seguros y cómodos para todxs, como ambiente laboral y/o para lxs que viven de/en/con la música en vivo/el arte/la cultura /la autogestión /la organización social es pega de todxs, no sólo si las compas se animan a denunciar. La omisión o hacerse los hueones o creer que porque son padres/maridos/pololos/hermanos de mujeres o no le pegaron o violaron a nadie, tienen la pega lista y el certificado de “Yo no machista”, eeeeh no. De hecho, hacerse el hueón, debe ser de las prácticas más machistas que hay.

  • Que sigan habiendo ambientes mayoría hombres, que las mujeres y las disidencias prefiramos muchas veces armar nuestras propias instancias separatistas (oh, ahí si les gusta reaccionar que estamos “discriminando”) evitar o cortar con este tipo de ambientes o espacios por asco/miedo/lata/malos ratos, chuta, no es al azar o de cuáticas. es porque estas situaciones se leen, comentan, comparten TODO EL TIEMPO y comprenderás que gente como una, que lleva años en esa, ya está chata.

  • Ya pos cabres, googleen y dejen de dar la cacha con cosas que podrían usar medio megabyte del plan en 5 caracteres y apretar enter. Después se hacen los que no entienden nada, los “siempre de hueón” style. YA PO. Despabilen. Después llorando porque  les afecta tanto. Tenemos que reaccionar ANTES.

En caso de necesitar ayuda

*Si estás viviendo violencia machista o eres testigo y necesitas orientación puedes llamar al teléfono 1455 del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género. Es anónimo, gratuito y atiende todos los días las 24 horas*

Guía para actuar en caso de ver o vivir violencia

Cómo denunciar en caso de violencia

Fundación Antonia- Por la No violencia en el pololeo

Guía para el abordaje de situaciones de violencia de género por agentes del estado (Argentina)

Protocolo abuso sexual Inacap

Aspectos jurídicos de las funas

Lo que debes saber antes de realizar una funa

 

Resistir

Para los que vivimos de eventos y/o trabajos freelance, el panorama es muy loco. Por un lado vivimos constantemente en hacer, jugar, malabarear con las entradas y caídas de pegas, así que en verdad un poco acostumbrad@s a hacer durar las cosas para las épocas de vacas flacas y por otro lado, sin poder salir, sin poder reunirse, simplemente no hay mucho trabajo por hacer. Se han pospuesto o cancelado todo lo que veníamos preparando hace meses. Se cayeron trabajos que contábamos como seguros. En más de alguna pega, los montos no dan.

Es por eso, que en este encierro, he empezado a desarrollar todo lo que es el trabajo on line (o a continuar con él) y he dispuesto algunas modalidades para poder surfear este tiempo incierto. Desde ya, gracias por apañar/colaborar/comprar.

Son 4 productos/servicios que puedes adquirir y cobrar ya sea on line, en tu correo electrónico o hacer efectiva la preventa a la vuelta de esto. La mayoría, excepto la ñoquiada, puedes hacerla efectiva desde cualquier lugar del mundo a través de Paypal (a menos que vaya a viajar a tu ciudad y podamos intencionar ahí).

Para hacer efectiva la compra y entrega, escríbeme indicando qué es lo que quieres para enviarte los datos de transferencia. Si llevas 2 o más productos, consulta por precio oferta.

Fanzine “Te he extrañado un chingo”
En los días de encierro, surgen un montón de sentimentalismos y el echar de menos es uno de ellos. A través de textos, dibujos, cuentos y peladas de cable, la autora desarrolla en 16 páginas y algunos otros formatos (como el podcast) sobre la distancia, la saudade, lo que haremos y seremos a la vuelta. Incluye una edición impresa, entregado en Santiago de Chile, previo acuerdo. USD

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3000

Libro
Los ahueonaditos
Versión digital del libro basado en cuentos sobre los problemas de comunicación en las parejas con relaciones abiertas e internet. USD

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3000

 

Ñoquiada “cuando todo esto acabe”
Cuando todo esto acabe, queremos volver a juntarnos, abrazarnos, comer. No hay fecha aún, pero cuando todo esto acabe podrás disfrutar de un plato de ñoquis con salsa rose, un vaso de vino o jugo natural, compartir y disfrutar de más de alguna sorpresa musical, en un lugar secreto. USD

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5000

Taller “Herramientas digitales para la autogestión en cuarentena”
A través de el taller, podrás desarrollar un plan de comunicación digital, respecto a tu emprendimiento / arte/ actividad económica autogestionada. En 2 clases, podrás identificar a tus públicos objetivos y utilizar las herramientas gratuitas y pagadas más adecuadas para lo que haces y como monetizar eso. El taller de herramientas digitales se ha realizado en Chile, Argentina, Colombia, además de asesorar a distintas instancias relacionadas con el arte, cultura, medicina, turismo, yoga, etc. Incluye además una asesoría on line permanente. USD

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15000

 

Material para desaburrirse

Entre las centenares de cosas que he revisado, me puse a ver cuántos vídeos/sonidos tenía en mis cuentas de Youtube, soundcloud y demases. Siempre grabo material y nunca lo subo, siempre pienso que quedarán para “un registro”. Desde como suena el mercado de Surquillo en Lima, pajaritos en el parque Itchimbia en Ecuador, hasta la explicación de una de las maestras, Ceferina Banquez del bullerengue, pasando por *Una banda amiga que nos encontramos en un festival en México* ( jiji los Keko Yoma).
Sin embargo soy desordenada, he perdido varios computadores y discos duros y la idea de perder material para siempre me da mucha pena.

En estas 2 cuentas de Youtube y 3 cuentas de Soundcloud, he ido ordenando (?) durante todo el día, material que tengo, que en general es de temas que si tuviera que etiquetar es trabajo (producción), música, danza, bicicleta, viajes, latinoamérica, organización social. Me queda mucho más, pero creo que sólo la cuarentena, hasta el momento, ha servido para eso, hacer cosas que uno siempre pospone.

Si el material te gusta, siempre es bien recibido like, suscribirse y compartir. Díganme que todos estos años de grabar hueás de pésima calidad, sirven de algooooo. Si se te ocurre que se podría hacer, también, cuéntame. Y si te animas, deja en los comentarios tu perfil pelacable de algo, total, tenemos cuarentena donde podemos tener tiempo onda como para todo.
Mapapo : 

Principalmente tiene abusos policiales, algunos trozos de música del Festival de flauta de millo de Morroa (Colombia), salsa por la educación (manifestaciones 2011), Maggy Lay en el Quitapenas y un par de pelás de cable.

También esta cuenta encuentras una lista de reproducción llamada Book, donde aparece mi participación en unos vídeos de entrevistas sobre oficios patrimoniales, y apariciones muy secundarias (porque en verdad estaba en la producción y no en primer plano) del Bicentenario Argentino, El Foro Mundial de la bicicleta en Santiago, entre otras.

María Paz :

En este un poco más actual, tengo más de un centenar de vídeos de viajes por Bolivia, Brasil, Colombia, México, Perú. Harta música afrocolombiana ( ojo con los vídeos de Ceferina Banquez explicando de bullerengue, la jefa de gabinete de Marielle Franco, Festival Salsa a la Primavera, Lucha Libre en el Arena México o el Carnaval de San Antonio de Padua de hace varios años).

Soundcloud:

Acá tengo una ensalada de 3 cuentas, donde tengo sonidos. Algún día quiero hacer algo con ellos, ya sea música o una expo sonora <3.

Mapapo : Policías, y demases

Comunidad Viajar Sola:  Años de sonidos de viajes, de conciertos, conversatorios, mares, trenes, manifestaciones, lenguas como el kurdo o el wayuu, etc.

El Mundo de pax: Entrevistas, café, mercados, ensayos.

 

 

 

Un eterno 18 de octubre

El viernes 18 de octubre, estaba entre reuniones, compra de tintas y estrés, pues el 20 de octubre era la Cicletada de las niñas en casi 50 ciudades latinoamericanas y estaba a cargo de la de Chile, como relata mi post anterior. Los días anteriores había estado entre otras tantas reuniones, juntas con amigas, lanzamientos. Me había comido un churrasco en la Terraza, hoy casi ni existe.

Me junté con una amiga productora que nos iba a ayudar, fuimos a una reunión para ultimar detalles en la Biblioteca de Santiago, medimos, probamos el making tape de colores en el piso. No había mucha locomoción, por lo que me fui caminando hacia mi próximo destino: ir a comprar las tintas para imprimir poleras y bolsas para el domingo. Llamé para preguntar y caminé. Me di cuenta de un detalle súmamente ahueonao: el color que necesitaba funcionaba con mezclar las tintas que ya tenía. Me comí un mote con huesillos heladito y decidí caminar a tomar la micro que no es parte del sistema de transportes Transantiago ( o Red), pues habían algunos temas con el transporte: una manifestación estudiantil había hecho que varias estaciones de metro estuvieran cerradas, por evasiones.

Sin embargo, al llegar a Nataniel, vi mares de personas que estaban pensando lo mismo que yo. De pronto la gente empezó a decir que habían barricadas, policías por todas partes, que había que irse. Tomar un taxi o un uber era opción, fui a buscar plata, pero al volver, era casi imposible. Le hice dedo a una chica que iba en mi dirección. Cuando llegué a casa estaba tan cansada que me dormí, hasta que me despertó Fernanda “Mapapo, está la cagá, no podremos hacer la Cicletada”.

“¿Pero tanto así como pa no hacerla?

-Hueona, van a cerrar la bibliotecas y Museos, ¿no hai visto las noticias?”

Prendí la tele, llamé a mi mamá que estaba en un concierto (?) y efectivamente, Chile ardía. Estaciones de metro, las calles. Se declaraba zona de emergencia y toque de queda, el cual no existía desde la dictadura.

Militares en la calle, cientos de detenidos, muertos y mutilados.

No acaba

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Basta – Gráfika Diablo Rojo

Hemos vivido un eterno 18 de octubre que no se ha acabado y no tiene para cuando.

Parece que hubiésemos vivido años desde ahí y no tres meses y en la vida de cada persona parece que hubiesen unas tantas revueltas más. Duele y es hermoso a la vez. Pero hay días como hoy que duele más.

La Plaza Italia, centro de manifestaciones histórico, pasó a llamarse popularmente Plaza de la Dignidad y durante estos más de 100 días, ha sido sector de manifestaciones diarias, en los cuales han muerto y han sido herido gran cantidad de manifestantes en la capital. Recuerdo sentir el terror de las balas y rogar por no ser alcanzada junto a una pared con otros manifestantes que parecíamos estar en un campo de concentración. Estuve por casi una hora tiritando sin parar en el Centro de Arte Alameda (hoy totalmente quemado por la policía) donde llegaban los heridos más graves, gracias a que una amiga me vió, reconoció mis manos (?) y me pudo asistir. Recuerdo que poco a poco empezó el oufit de marcha: buf/pañuelo/polera , antiparras, máscara antigases, agua con bicarbonato, agua sola.

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También de momentos históricos y hermosos.

Recuerdo especialmente estar ahí para la intervención “Un violador en tu camino”, recuerdo el año nuevo y mirar como niña y gritar yo misma “El pueblo Unido, jamás será vencido” . Recuerdo que cada vez que he sido ahogada por las bombas lacrimógenas y gas pimienta con la que nos han envenenado, recibir la ayuda de uno o varios manifestantes, asistirnos ha sido la tónica. Recuerdo las conversaciones hermosas y profundas con lxs que hemos cohabitado esos espacios en medio del caos. Las gráficas, rayados, intervenciones, han sido un respiro y explosión en medio de tanta sangre y angustia.

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Intervención “Un violador en tu camino”- Gam. Santiago

¿Necesitas más datos para difundir?

Según el INDH(Instituto Nacional de Derechos Humanos) al 15 de enero del 2020 hay más de 405 heridos con daños oculares, de los cuales más de 30 han quedado con daño permanente incluso con perdida total de visión.

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Hay casos emblemáticos y horrorosos como el de Gustavo Gatica, joven fotógrafo que lo dejaron con ceguera total. A Fabiola Campillai, quién no se estaba manifestando y salía en otro sector de la ciudad a trabajar y fue alcanzada por una lacrimógena que la dejó en igual situación. A Geraldine, quien con 16 años está en coma y con compromiso neurológico por recibir una bomba en la cara. Ayer fue asesinado otro joven, Neco, otro fue atrapado por 2 zorrillos ( auto que lanzagases) y quebraron su pelvis dejándolo grave.

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Son tantos los casos que es hasta imposible mencionarlos todos. Lo que estamos viviendo es horrendo y sistemático. No son casos aislados: todos los días nos despertamos con nuevos casos de muertos y mutilados. Todos los días dan ganas de salir arrancando o de desarmarlo todo y crear desde 0 todo.

A veces, las noticias que llegan a otros paÍses son las más anecdóticas: el Matapacos de metal, Baila Pikachu. Pero el cerco mediático no habla de que acá la violencia ha ido en aumento, las policías están desatadas y amparadas por un gobierno que tiene el 6% de aprobación. Recientemente apareció en el diario oficial ( y con eso, según nuestra legislación ya es oficial)que la práctica del baila pasa (cuando se corta la ruta, algunos manifestantes exigen al conductor que debe bailar para pasar) es penada con cárcel, mientras quienes asesinaron, simplemente firma mensual. A los jóvenes que llamaron a boicotear el sistema de selección universitaria (PSU) les quieren aplicar la ley de seguridad de interior del estado. Y cuando se dió realmente, hubo tantas falencias como cambios de región, colegios inexistentes, imposibilidad de portar toallas higiénicas, entre otros absurdos.

Todos sabemos que el verano ha sido una especie de tregua-no-tan-tregua para lo que ocurrirá en Marzo, con todos ya en “la vida normal”. Que Chile va a estar en llamas, que va a arder y en verdad, es lo mejor que puede ocurrir. Hemos aguantado tanto, hemos querido mostrar el lado más amable de algo que no es nada amable.

Por favor, mantenganse informad@s y ayúdenos a decirle al mundo lo que está ocurriendo en Chile. Que no sea necesario que muera alguna persona que ubicas o conoces para que eso ocurra.

Más información:

*Para los amigxs, un canal de Telegram con info sobre Chile, que pueden solicitar por interno*

 

 

Cicletada de las Niñas-Internacional

Durante los últimos meses, mi corazón y mi cabeza han estado sobre todo puestas en esto: la #cicletadadelasniñas .

En septiembre del año 2018 pasado fuimos invitadas por el Festival Urbano #ohStgo a realizar la actividad en que convocamos a niñas y mujeres a pedalear por una calle principal de la ciudad, con la idea de visibilizar que la ciudad también es nuestra y por lo tanto tenemos derecho a usarla, tanto en calles, espacios públicos, etc.

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Cuando empezamos a solicitar apoyo mediante saludos para subir a RRSS, dejamos el tejo pasado mediante decirle a nuestras amigas de otros países que queríamos postular a hacer esta misma actividad en el Foro Mundial de la bicicleta en Quito. Y a través de decenas de reuniones, llamadas, gestiones, llegamos a realizarla en Quito Ecuador el 27 de abril pasado.

La cicletada en Quito, Ecuador

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Así fue como convocamos para las 09:30 de la mañana en el arco de la Circasiana, en el Parque El Ejido, partiendo pasadas las 10. Realizamos primero la actividad de realizar plaquitas para las bicicletas con mensajes alusivos a las bicicletas y a los derechos de las mujeres en el espacio público. Luego dimos las instrucciones básicas y partimos, por las afueras del parque. Este punto fue particularmente complicado, pues la persona encargada no llegó, como tampoco los voluntarios destinados para estar ahí ese día. Solicitamos ayuda entre algunos ciclistas que habían en el lugar + las chicas de Lima, Bolivia RD y PR. Eso puso un punto de tensión tan importante, que oscureció el trabajo de meses, sin embargo pudimos surfearlo. Patines, triciclos y bicicletas fueron las protagonistas.

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A la llegada tuvimos una demostración de las Forajidas Roller Derby, una intervención teatral, un mini taller de defensa personal dictado por Talía y como final, las chicas de Las Conchas, que finalizaron no sólo tocando la batucada: le enseñaron a les niñes que podían tocar con algunas mini instrucciones.

Alrededor de las 13:00 terminamos de desmontar, llevar las bicicletas prestadas por el sistema público de Quito.

 

Me quedan algunas imágenes: La señora corriendo todo el recorrido alentando a su hija a seguir. La cara de la niña que estaba tocando el tambor y llevarla a atravesar la calle, fue su primera vez arriba de la bici. Una niña en un triciclo mientras el trole avanzaba amenazante o las niñas que subieron a la vereda, volviendo a la calle. Las chicas del roller derby con sus indumentarias rudas, acompañando a niñas que tiernamente se atrevían a ir con nosotras.

Agradecemos a cada persona que hizo posible todo esto: a la gente que nos regaló fruta, a los que se pusieron con agua, con las bicicletas, con los materiales, a l@s que gestionaron . Pero sobre todo a cada persona que participó en la experiencia.

Ahora el desafío es grande: se viene viralización de la guía de cómo hacer una #cicletadadelasniñas en tu ciudad /país y participar con nosotras en simultáneo en la próxima que hagamos ¿Te animas? Escríbenos a comunidadviajarsola@gmail.com para más información 🙂

La Cicletada Internacional

Hoy el desafío es más grande aún.

Hemos invitado a amigas de distintos lugares de Latinoamérica a hacer sus propias cicletadas locales, el mismo día, el 20 de octubre de 2019. Osea además de en varias ciudades de Chile ( Santiago,Concepción, Puerto Montt, Puerto Varas, Viña del Mar), habrá niñas y mujeres pedaleando en decenas de ciudades latinoamericanas el mismo día y sólo por nombrar algunas: Lima, Quito, Ciudad de México, Mérida, Monterrey, Manaus o Niteroi.

En Santiago la realizaremos en el Barrio Yungay, partiendo en la Plaza Brasil y terminando en la Biblioteca de Santiago.  La convocatoria es a las 10:00 hrs y finalizando todas las actividades alrededor de las 13:00 hr

Si quieres más información, puedes seguir nuestras las redes sociales de @ciclistassueltas , @viajar_sola o directamente en el Instagram de la #cicletadadelasniñas

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Tan ridículos en Leesincesar

Me entrevistaron a raíz de “Tan Ridículos”, el libro que he editado de forma autogestionada. Es una serie de cuentos, que hablan de los problemas de comunicación entre parejas, justamente en un mundo tan “interconectado”.

#Leesincesar es un programa que utiliza un celular y las redes sociales para difundir el trabajo de escritores y editoriales independientes :).

Puedes ganarte una copia de este libro, concursando. Sigue a sus cuentas!

Crisis

Hace más de un año, que estoy en crisis. Tal vez un poco más, pero hace un año es súper notorio.

Y no es que no me hayan pasado cosas difíciles antes (como accidentes, pérdidas, quiebres y un sin fin de desgracias y peripecias tristes y fatídicas), sino que nunca había tenido falta de ganas de levantarme, que mi cuerpo no responda a mi motivación eterna por hacer cosas. Pasó que me volví profundamente triste y nada me motivaba.

He cancelado reuniones (una de las cosas que más odio en la vida y que me tengo que estar muriendo para hacerlo), he pasado semanas llorando, he tenido unas ganas incontrolables de morir, desaparecer, no existir más. He tenido pánico de esas ganas, he pedido ayuda desesperada a mis cercan@s, porque sé que cuando tengo ganas de hacer algo lo hago y pareciera que dentro de mí habían demasiadas ganas de desaparecer. Me he pasado días y semanas incluso sin salir de la puerta de nuestra mini casa y he dormido días y días. Mi cuerpo, no me daba. Pareciera que me arrastraba para si quiera ir al baño. Me ha costado hacer las cosas que más me gustan, como escribir, bailar, ir a escuchar música o juntarme con amig@s.

Analizando, puede que todo esto lo hayan provocado los cambios:

Volví luego de 3 viajes casi al hilo, un año y medio de idas y vueltas donde me deshice de mis cosas, de mi misma y me fui a viajar y no todo fue maravilloso. Puede ser que los quiebres con todo lo que era, con todo lo que hacía y con todos mis círculos más cercanos se hicieran más patentes al volver. Puede ser que ir y volver me hizo aprender mucho de mi misma y me dió tristeza encontrarme con lo que era, con lo que permití. Puede ser que me agarró la crisis de los 30, en medio de la capital neoliberal de Santiago de Chile, donde la gente a esta edad tiene la vida resuelta y todo tan armado, justo cuando yo me rehago una y otra vez. Pareciera que si no tengo una tele grande, un par de hijos y ojalá una separación a cuestas, no soy nadie y nunca voy a entender nada. O que toda la primavera feminista, abrió tremendas heridas que una nunca había querido ver, doler y sanar.

O será que la precariedad con la que he sobrevivido estos años se me hace insostenible y la angustia de ¿Qué voy a hacer ahora? me agarró de la garganta sin dejarme respirar. Será que se evidenció abiertamente como algunas personas acostumbraban a tratarme y como ahora no me era válido, ni razonable ni respetuoso. Será que a lo mejor yo misma, en mi trauma de “hay que salir de la mierda” me esforcé tanto, que no me preocupé de cuidarme lo suficiente interiormente. Será que todo lo del accidente me cansó tanto.

O será que a lo mejor, nada lo provocó en particular y simplemente, sucede. No lo sé.

Depresión

La depresión suele ser un tabú, en una sociedad donde no nos saludamos si quiera, si es que  saludar le podemos decir a ese “Holacómoestásbienytúbiengracias” : como la mecánica al encontrarse con alguien sin ir más allá. ¿Me interesa cómo está realmente mi interlocutor? ¿Y sí en verdad no está bien ni agradece que le preguntes con ese vacío que suele tener esa frase?

Tuve que casi rogar una hora en el consultorio y poder entrar al programa de Salud Mental, donde entre médico y sicóloga, me ayudan con recetarme medicamentos, controlarme y darme algunas pautas. Insuficiente tal vez, claramente ( con suerte la sicóloga me ve una vez al mes y si no hay hora pasan 2 meses) y he seguido el tratamiento porque tengo ganas de mejorarme.

Estoy segura que la depresión es una enfermedad y que como tal hay que tratarla. Sin ayuda, esta jamás pasaría. Me ha costado más que volver a caminar, más que quedar sin casa, más que pérdidas familiares, más que arrancar de la violencia, porque además es una hueá impopular: tremendamente solitaria, es un tema que se esconde o simplemente no se habla o se miente (bien, gracias) la gente que le confías “el secreto” suele ocurrírsele una serie de frases pre hechas y dan ganas de haberte enterrado antes de contarles o derechamente se aleja. La gente que conoce tu energía chispeante, a veces te comenta sin tacto que ahora no eres como antes o que no es tan cómodo hablar de ciertas cosas. Es mucho más fácil ir por unas chelas (que por lo demás, casi no estoy tomando), que decir “puedes venir, podemos juntarnos por favor, necesito conversar”.

Es lo que más me ha costado en la vida y todos los días del último año he luchado para no irme a la chucha. Un día a la vez. Todos los putos días.

Llevo unos 6 meses de medicación y controles, luego de probablemente lo más fuerte que me ha pasado en la vida: perder las ganas de todo. Estoy saliendo luego de estar realmente enferma, donde no sólo mi vida ha corrido peligro sino todo mi universo y he sentido que cada mini logro ha sido un esfuerzo sobre humano.

No tengo una receta de como se hacen las cosas, pero creo que vivirlo en pleno, preparar ciertas rutinas, esforzarme por salir, por hacer cosas aunque no tenga ganas, buscar y urgar en esas penas, encontrar nuevas alegrías; refugiarme en la escasa gente con la que me siento cómoda y a salvo, me ha servido para mejorarme. Ya estoy retomando proyectos, dándole un nuevo giro a cosas nuevas que me gustan ahora, planteándome nuevos objetivos. Cuidándome de más, para enfrentar el invierno.

Estoy aún en tránsito a servicio. Por favor, no apure.

PD: Ah, y si te sientes igual, acá hay una oreja/ojos 🙂

Del por qué necesito agendar

Eu gostaria de viver a vida como se eu fosse sempre fazer uma longa viagem ou se soubesse que amanhã seria atropelado.

Não há espaços para “na semana”. Ou nos vemos mais tarde ou mais tarde, postaremos no Facebook que eu morri e nunca nos encontramos.

Nós nos reunimos para estragar, cozinhar com o que recebemos os vouchers, assistir a documentários, comer chocolate, fumar maconha, falar sobre política e feminismo. Nós nos abraçamos, antes de qualquer dia paramos de ver por razões reais e concretas.

Tenha aquela tranquilidade de urgência de que você fez tudo o que estava ao seu alcance para ser feliz, mesmo com as coisas que aos vinte e sete anos você tinha vergonha. Deixem as atrocidades virem, venha uma jornada que nunca volta, porque abraçamos tanto, tudo que pudemos.

Conhecendo alguém do zero e sabendo que quando ele ri, seu canto direito está enrugado. Ou que o humor negro consegue perfurar os ossos. E que o tempo de quarenta e cinco conversa que vai amaldiçoar para sempre, porque ele é tão interessante para construir castelos no ar como deveria ser o mundo e que tudo seria tão bom para voltar no tempo e tornar-se parte da epifania que só me mencionar.

Eu gostaria de viver, como se no final do dia eu tivesse feito tudo o que poderia ter feito para saber que amanhã eu não voltaria a andar, ou morreria ou não voltaria. Eu quero que você me estimule e me tranquilize hoje, como uma construção com uma autoconfiança / tranquilidade / tranqüilidade de muitos presentes para um estupefato, imperfeito, meu.
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I would like to live life as if I would always go on a long trip or if I knew that tomorrow I would be run over.

There are no spaces for “in the week”. Or we’ll see you later or later we’ll post on Facebook that I died and we never get together.

We got together to spoil, take money, cook with what we got the vouchers, watch documentaries, eat chocolate, smoke marijuana, talk about politics and feminism. We embrace ourselves, before any day we stop seeing for real and concrete reasons.

Have that urgency-tranquility that you did everything that was within your reach to be happy even with things that at twenty-seven you were ashamed. Let the atrocities come, let a journey come that never comes back, because we embraced so much, everything we could.

Knowing someone from scratch and knowing that when he laughs his right corner is wrinkled. Or that black humor gets to pierce the bones. And that hour forty-five of conversation will be remembered forever, because it is so interesting to build castles in the air of what the world should be like and that it would be all so nice to go back in time and make part of the epiphany that you just to mention.

I would like to live, as if at the end of the day I had done everything I could have done to know that tomorrow I would not walk again, or I would die, or not come back. I want you to urge me and reassure me today now, as a construction with a self-confidence / calmness / tranquility of many present to a stupefied, imperfect, mine.

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Me gustaría vivir la vida como si siempre me fuera a ir de viaje largo o si supiera que mañana me van a atropellar.

No hay espacios para “en la semana”.O nos vemos ya o después nos ponemos a publicar por facebook que me morí y que nunca nos juntamos.

Nos juntamos a regalonear, tomar tesito,a cocinar con lo que nos alcanzaron los vales, ver documentales, comer chocolate, fumar marihuana, hablar de política y feminismo. Nos abrazamos harto, antes que cualquier día nos dejemos de ver por razones reales y concretas.

Tener esa urgencia-tranquilidad que hiciste todo lo que estaba a tu alcance para ser feliz incluso con cosas que a los veintisiete te daban verguenza. Que vengan los atropellos, que venga un viaje del que no vuelva más, porque total para eso nos abrazamos tanto, todo lo que pudimos.

Conocer a alguien desde cero y saber que cuando se ríe se le arruga la comisura derecha. O que ese humor negro te llega a calar los huesos. Y que esa hora cuarenta y cinco de conversación se van a acordar para siempre, porque es tan interesante armar castillos en el aire de como debería ser el mundo y que sería todo tan bonito retroceder en el tiempo y hacer parte de la epifanía que me acabas de mencionar.

Me gustaría vivir, como si al final del día hubiese hecho todo lo que podría haber hecho de saber que mañana no volvería a caminar, o me fuera a morir, o no volviera más. Quiero que me urja y me tranquilice el hoy ahora ya, como una construcción con un desparpajo/barsedad/tranquilidad de muchos presentes hasta un panorama tropezado, imperfecto, mío.

Financiamiento colaborativo para llegar a la #cicletadadelasniñas en Ecuador

En 4 días más parto a Lima. De ahí vuelo a una ciudad intermedia, para seguir rumbo a Quito, Ecuador para el 8vo Foro Mundial de la Bicicleta a principalmente, realizar la #cicletadadelasniñas . Este evento lo hemos estado preparando con mucho cariño entre la Fernanda de Ciclistas Sueltas, la Laurita, Érika, Nataly Kelal de Carishina en bici y alguna otra gente del foro.

¿Por qué queremos hacer esta actividad? Porque pensamos que las niñas y mujeres también somos parte de las ciudades. Porque pensamos que la utilización del espacio público, es una forma de empoderarnos. Porque queremos que las niñas sientan como nos sentimos otras mujeres pedaleando por las ciudades.

Esto será el sábado 27 de abril y ha sido un proceso hermoso y cansador, pero sobre todo motivante ¡Queremos hacer esta actividad en mucho lugares más! ¡Queremos un ciclismo sin machismo! ¡Queremos a niñas que recuerden que si una vez anduvieron en bici o participaron en actividades, hay otros horizontes, hay otras formas de relacionarse con las ciudades!

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Sin embargo, esto implica además de gastos propios de traslado, alimentación, realizar una preproducción que significa destinar tiempo, recursos y energías a que todo esto salga bien.

Aún no he logrado conseguir todo el financiamiento que necesito y eso me pone en jaque respecto a mi ida, sin embargo estoy confiada en que de alguna manera lo voy a lograr, sobre todo con tu apoyo.

Recompensas:

Así como en los sistemas de crowdfunding o financiamiento colaborativo más comunes, cada aporte tiene una recompensa. El aporte puede ser en pesos chilenos (CLP) o en dólares, a través de una cuenta vista bancaria en Chile o por Paypal desde todo el mundo (+cargos por envío). Y las recompensas pueden ser entregadas por mano en Santiago, Lima o Quito (o convenir alguien que esté en una de esas ciudades) o enviadas según corresponda. Recuerda que también, pueden transformarse en regalos únicos para alguna de las personas que están en alguno de los lugares donde estaré/estarás.

Es por eso que hay distintas recompensas:

  1. Si colaboras con $1000 clp (1.5 dólares), te llevas  un set de 3 autoadhesivos y entras en el sorteo de una rifa. Los premios son tan geniales como un pendrive svorisky, un lápiz memoria también svarosky, un bolsito para bicicleta exclusivo y único (Kiltra Marraketa),entradas para conciertos y premios sorpresa.
  2. Si aportas con $2000 clp, (3.02 dólares) te llevas un afiche “Byenveni” tamaño carta
  3. Si aportas con $3000 clp , (4.53 dólares) te regalaré una foto-postal de la mitad del mundo, con una nota a mano de agradecimiento.
  4. Si colaboras con $5000 clp (7 dólares) p/p, te ganas un cupo para las próximas ñoquiadas a realizarse en Abril en Quito (fecha por confirmar) o el miércoles 29 de mayo en Santiago de Chile (o en una próxima a convenir)
  5. Si aportas con $6000 clp, (9.06 dólares) te llevas una bolsa de género, con un diseño artesanal hecho exclusivamente para Viajar Sola, más un set de autoadhesivos.
  6. Si aportas con $12990 clp (20 dólares), te llevas una de las 50 copias únicas de mi primer libro-objeto “Tan ridículos” autografiado. ¿Por qué un libro objeto? Porque no sólo es un libro con cuentos que he seleccionado de los últimos 7 años: es también grabados, autoadhesivos y seriado. Además de un lugar especial en el lanzamiento en Santiago, en Quito o si eres privilegiad@, en ambos.
  7. Si aportas con $20.000 clp (30 dólares), te llevas el libro autografiado, el cupo en alguna de las ñoquiadas, un afiche “Byenveni”, un set de autoadhesivos y menciones en mis redes sociales y en este mismo post como colaborador/a de esta actividad.
  8. Si aportas con $25.000 clp, (37.76 dólares) te ayudo a preparar tu primer viaje sola. Te hago una asesoría de 3 horas, ayudándote a elegir rutas, revisar que no te falte nada y compartiéndote personalmente los datos que he ido acumulando estos años.
  9. Si aportas con $30.000 clp (45.32 dólares) te entrego una asesoría de 3 horas presenciales u on line,  en redes sociales, herramientas web y monetizar tus capacidades para tu emprendimiento/ organización/ agrupación artística, además de entregarte un informe final con recomendaciones y sugerencias respecto a tu idea.
  10. Si aportas con $100.000 clp (151.06 dólares) te entrego 2 asesorías de 3 horas c/u presenciales u on line,  en redes sociales, herramientas web y monetizar tus capacidades para tu emprendimiento/ organización/ agrupación artística, además de entregarte un informe final con recomendaciones y sugerencias respecto a tu idea. Además, programo posteos para tu Página de FB para un mes.

El depósito del aporte es a través de una cuenta vista de Chile o desde cualquier parte del mundo a través de Paypal.

La primera entrega/firma/pre lanzamiento falso/ es en Santiago es este domingo 14 de abril en Café Julio a partir de las 19:00 hrs. (Barrio Bellas Artes), para fuera de Santiago o de Chile, es por correo/courier (que corre por cuenta del receptor/a) o por mano en Quito, Ecuador o Lima, Perú durante este mes. En cualquiera de los casos, escríbeme por algún medio, de preferencia a mi correo electrónico mariapazcastilloc@gmail.com. En todos los casos, reserva ¡Ya!

Con tu aporte, estás ayudando a que podamos, mis proyectos y yo  hacer más actividades autogestionadas, más actividades para niñas y mujeres en Santiago y en otros lugares y sobre todo generar los vínculos que estamos cultivando a través de (Comunidad) Viajar Sola para que más viajeras puedan conectarse y pasarlo bien sin ceder al miedo.