Tuz cozitas

La primera vez que me tocó función, me quedé con unas trenzas que me hice con pedazos de una bolsa fucsia. Porque obvio, quería color y no me quería teñir y no tenía extensiones así que la primera hueá que pillé la usé. Según yo quedó bacán.
Cuando llegaron, así, movedizos como son los niños de 4 años, apareció ella. Con sus ojos como aceitunas, grandes, mirando tímida nuestros aleteos de instrucciones. Un lulito, con elástico fucsia también, se le asomo por la capucha del polerón.
– ¡Qué lindo tu pelo! ¡Y qué lindas esas cositas (elásticos) que tienes ahí!
-A mi también me guZta tu pelo y ezaz cozitaz.

Obvio que morí de amor, obvio que me derretí, me dieron ganas de saber todo el kreyol del mundo que no sé para decirle cosas bonitas en su idioma materno. Me acerqué a las profes y les comenté qué lindos ojos y qué lindo pelo tenía ella.
-Ella anda todo el día con gorro
-¿Ah? ¿Por qué?
-Porque no le gusta su pelo, le da vergüenza.
-No te creo. Y yo que lo encuentro tan bacán
-Sí. Peleamos todo el día con ella, pero no hay caso.

Entonces, volví a decirle muchas veces, que era bacán su pelo, que yo quería tenerlo para mí, para hacerme muchas trencitas. ¿Por qué una niña de 4 años siente vergüenza de su pelo? ¿Por qué alguien le dijo algo? ¿Porque se sintió diferente?
Después, cada vez que venía, me tomaba la mano, se me aguachaba a la pierna. ¿Cuántas veces le dijeron algo feo o algo hiriente a ella o a sus papás?

Hoy me toca función con pre escolares, de otros colegios donde hay otr@s niñ@s que también tienen trenzas y que yo quiero que no tengan vergüenza ni los ojitos tristes. Porque en verdad no quiero que ni un niño de 4 años tenga los ojitos tristes, menos aún que tenga vergüenza de algo que además considero lindo. Quiero aprender y para aprender, necesito que también consideren lindo lo que son, más allá del pelo o de los ojos: todo lo que traen, todo lo que han vivido, lo que están viviendo.

Yo hago re poco en verdad, tengo que coordinar cosas sencillas; pero ser la espectadora de ese espectáculo-de niños con los ojos brillantes , esa cara de cuando salen de una función de teatro. Esa cara cuando la mayoría es la primera vez que van a ver un espectáculo y más aún de esa calidad tanto de la compañía, el montaje, la infra, esa cara iluminada. Y tal vez algo, algo en su cucharón y en su mirada, les quede para siempre.Y lo mejor, es que yo estuve ahí, mirando como sucedía y me siento tremendamente privilegiada por eso.

Corre Cimarrón en Maestra Vida

Celebrando a Mandela, el martes 19 de julio, se estará presentando Corre Cimarrón, del Colectivo Ronda Negra en Maestra Vida.

Los cimarrones, eran los esclavos rebeldes, que muchas veces se escapaban de sus amos, para vivir en quilombos o palenques, donde vivían en libertad.

¿Nos vemos ahí?

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La fiesta en Santiago I parte

fiestaCuentan las malas lenguas que el próximo bicipaseo podría tener algo que ver con este concepto que me gusta tanto: La fiesta. Como es un tema que me encanta, me pongo ñoña y empiezo a leer, buscar, conectar información que en mi cabeza está desordenada y que a lo largo de mi propia historia, se manifiesta y me une y me desune como por arte de magia ( o justamente por ella).

El Gran Circo Teatro

La otra vez, en el seminario de cumbia, Cuti Aste me dejó con la bala pasada ¿Es acaso el Gran Circo Teatro, Los Tres, Los Parra y otras tantas agrupaciones/instancias las que le dieron un nuevo aire a la cultura post dictadura y que hace finalmente que lo que nos gusta hoy venga de ahí? ¿Acaso de ahí es que se validan ciertos ritmos olvidados o menospreciados por el stablishment?
Mi ligación con el Gran Circo Teatro es mínima en tiempo y casi anecdótica. La primera vez que quise contactarlos, cuando tenía un programa de radio, me conectaron con Micaela, que estudiaba en mi misma Universidad, con la cual nos hicimos amigas. En el tiempo, ella se transformó en la actual Negra Ester. En el tiempo, alguna vez, por los azares de la vida, intenté trabajar ahí un mes, de cabeza, pero la venta de espectáculos es algo difícil y no me resultó, sin embargo pude acercarme al mundo de la autogestión-escuela, recibir trainning de 3 horas (luego de muchos años de inactividad) y otros aprendizajes mínimos y gigantezcos. A lo mejor alguna otra vez pueda colaborar con tal proyecto y pagar, una ñoquiada que tengo prometida desde ese tiempo. En fin.
Me pasé la tarde viendo un par de documentales (Links más abajo), que hablan tanto de Andrés Pérez Araya, del Gran Circo Teatro, de las fiestas Spandex. Como la cultura deja de ser eso que querían imponer en la tele y suceden cosas fuera de ella. Como el jazz huachaca, la cueca, la cumbia, pasa piolita a entrometerse en la cultura popular, más que como un fenómeno aislado de bares y viejos chicha, a ser parte del playlist juvenil, hasta pasar a ser incluso, sí queremos llamar así, su apogeo en lo que fue el trístemente extinto Galpón Víctor Jara. ¿Es acaso el Gran circo Teatro un referente no sólo del teatro, sino que un asidero de la música y de la cultura en general de una ciudad o incluso de un país? Sin duda. Por eso es tan interesante e importante, conocer su historia.

Otros espacios en la ciudad

Hace rato que estoy masticando esto: Un levantamiento de datos de todos los espacios que se pueden utilizar para el arte, sobre todo la música. ¿Por qué? Primero porque me gustan los datos, las planillas excel, los gráficos, las estadísticas, casi como amor culpable. Segundo, porque ¿Cómo se puede pedir, exigir o cambiar alguna política, si no se tienen los datos? y tercero, porque tenemos una legislación lo suficientemente culiá para que tocar/producir/difundir música en un espacio sea más un problema que un beneficio, donde claramente hay leyes y patentes añejas, como la de “Cabaret” o que tocar música o bailarla en un espacio que no cuenta con estas “patentes” pueda ser considerada afecta a multa ¡Multa por bailar o por tocar música de manera espontánea!.

Lo otro que me vuela la cabeza, es como espacios dentro de la ciudad han sido utilizados para distintos fines y con distintas administraciones. ¿Ejemplos?  Por sólo nombrar algunos: Las bodegas culturales ó Matucana 100, el Teatro Esmeralda, Matucana 19,el mismísimo Galpón Víctor Jara, La casa de la Novia que actualmente es la Fonda Permanente, Sal Lobos que luego fue la Industria Cultural, el Gran Circo Teatro que era una antigua casona, República 550 que antes de ser una Okupa por la que pasaron un montón de manifestaciones artísticas, fue un centro de tortura,  La Perrera, el Amanda y cuántos sitios más que antes fueron teatros.

Otras manifestaciones, otros lugares, otras preguntas

Otra pelá de cables importante o por decir de alguna manera “nodos de preguntas que aún no termino de responder” al respecto es por ejemplo: ¿De dónde aparecen tantos músicos desde la comuna de San Ramón? ¿Cuáles son las primeras batucadas en Santiago, quienes son sus gestores y como se extienden por barrios populares? ¿Qué lugares post 90 y actuales son íconos del baile, fuera de los de moda? ¿Está siempre la cultura en el límite de lo prohibido? ¿Acaso puede la cultura abstraérse de lo contestatario? ¿En qué momento Santiago a Mil y Carmen Romero toman caminos distintos de la producción de la Negra Ester? ¿Cuánto ha influído esa manera de hacer las cosas en la Industria del Teatro? ¿Cuánto de las compañías como Mendicantes, La Patriótico Interesante, La Gran Reyneta o la Patogallina, vienen de ese tipo de manifestaciones y cuánto ha sido una nueva apuesta? ¿Cuántas sobreviven hoy y qué se está haciendo en ese sentido? ¿Cuánto vale efectivamente una entrada al teatro o a un concierto, para que valga la pena una producción de esas magnitudes?

Sigo dándole vueltas al tema e idealmente les pido que en los comentarios, puedan colocar links de documentos y/o vídeos, que nos permitan tener más idea de este mismo tema.A mí al menos, me parece interesante, no sé a ustedes.

Material para echarle un ojo:

Pateando la nariz

Gracias a los años comandando el buque en Alamala Teatro, pudimos conocer a uno de los directores y actores más amenos de la escena: Patricio Valderrama. Con una continua búsqueda de la talla actual, aprovechar la contingencia tanto internacional, nacional como en el espacio donde se estaban desarrollando sus obras, puedo reconocer sin pudor el baile y límite con la abstinencia urinaria con cada una de sus intervenciones. Porque quien no estuvo a punta de humedecer sus ropas interiores con orines o se sorprendió de como los actores podían ser público y reirse a la vez o repletar espacios como el anfiteatro y cada una de sus presentaciones pasadas, probablemente, tampoco disfrutó de la época de oro de esa compañía.

Con Aquí y ahora  (No, no es un programa de televisión), su nuevo proyecto teatral, nos presenta no sólo una obra de teatro, sino una intervención , que probablemente sólo viéramos en espacios relegados al underground performático, al arte conceptual shuér logo ashí,incluso a ciertos espacios bizarros de una okupa, donde el público está acostumbrado a este tipo de presentaciones, rupturistas y conmovedoras. Sin embargo, este espectáculo, se presenta como un quiebre en el teatro humorístico al que nos tenía acostumbrados y resuelve en una manifestación de un texto ad hoc a su encanto sobre las tablas ( a pesar de no contar con pera y no haber recibido ni un ápice de belleza convencional, ya lo sabemos). Además, casi que va a estar solo como un perro, a excepción de que contará con la musicalización en vivo, de uno de los grandes: Jorge Martínez.

¿Cómo nos sorprenderá esta vez? ¿Acaso un payaso decadente no querrá tomarse no sólo una obra sino la ciudad, el micrófono, los medios de comunicación e incluso reirse abiertamente de lo cruel, lo cotidiano, pero haciéndonos volar la peluca con una forma distinta ? ¿Hace cuánto que no ve algo así? ¿Lo ha visto acaso?

PD: Como acostumbraba en su anterior compañía, la entrada es abierta y liberada, la salida NI CAGANDO. Por lo tanto si va, lleve sus morlacos, no sea ratón.

Una mierda flyer, una mierda de personaje. Lo bueno va por dentro, decía un réclame ochentero, que se acaba de robar este personaje
Una mierda flyer, una mierda de personaje. Lo bueno va por dentro, decía un réclame ochentero, que se acaba de robar este personaje

Celebración Fiesta Patria de Colombia en Chile

Este 12 de Julio, se presentará un espectáculo digno de la atención de todos los que les gusta la música, sobre todo de la comunidad amante de los ritmos afrocolombianos.

Kankurúa (que quiere decir templo), es un espectáculo que une el teatro, la danza y la música en un show único. El elenco está conformado en su gran mayoría por artistas colombianos que viven en Chile y chilenos que a través de su experiencia y larga trayectoria en la música, la danza y narrativa han logrado difundir y promover nuestra cultura en diferentes escenarios a través de la investigación y desarrollo de cada una de las áreas artísticas. Además cuenta con gente que ya nos conocemos en el camino de la gestión de actividades: Martha Lucía y Bran Montiel, junto a la compañía Raíces de Colombia, que ya tuvimos la oportunidad de compartir en el Homenaje al Carnaval de Barranquilla que se hizo hace poco en la plaza Bogotá

¡Imperdible!

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