No está bien ser l@s mejores

Cada vez que leo “Aquí con el mejor” “Aquí con las mejores XXX del mundo mundial” sobre todo en fotos donde quieres dejar muy en claro que lo estás pasando increíble con personas que son mejores que el resto, con un dejo de “envédienme” no hashtaggeado, no puedo dejar de acordarme del concepto de Suma Qamaña.

L@s mejores

Estaba haciendo el evento de Facebook para difundir un festival que veníamos organizando hace un tiempo con Claudio y Lina. Y cuando estaba redactando “el mejor festival”, se lo mostré a mi compipa de labores producteriles y me dijo “Todo bien, pero saca “el mejor”, porque con eso estás denostando a otros”.

Quedé para adentro, como “W H A T?” . Me explicó, pero aún así lo encontré súper exagerado de su parte, pero para no pelear, saqué esa parte.

IMG_1198
Llegando a Sucre, Bolivia de madrugada. Mi primera imagen: las ñañas ❤

Tiempo después, fui a Sucre, Bolivia, para el encuentro de gestión cultural “Culturas en movimiento”. Fue una experiencia increíble, conocí gente maravillosa,y aunque sólo estuve un par de días y una noche, de un viaje larguísimo, pero consideré que había sido muy importante asistir, que no me importó. Aprendí muchas cosas entre ellas la importancia de la fiesta en ese país ( los recursos que se mueven alrededor de la fiesta y los carnavales, serían de los mayores ingresos de Bolivia), su grandeza, sobre música, sobre las cosmovisión andina. Pero algo que me quedó resonando es sobre la Suma Qamaña (Aymara) o SumakKawsay (Quechua) .

IMG_1177
En la frontera Chile/Bolivia, en pleno desierto. Qué hueá más hermosa. El azul del cielo no es editado.

Para los aymará, esto quiere decir el “Vivir bien”. Esto quiere decir que vivir bien, no es vivir mejor que otro ni peor que otro. No habla de derroche ni de pasar por encima del otro. Queremos que TODOS vivamos bien. Robar, atentar contra la naturaleza, mentir, no es Suma Qamaña. 

Por definición la Suma Qamaña viene de Suma ( plenitud, excelente, bien) y Qamaña (vivir, estar viviendo, conviviendo). Osea al vivir bien, pero no como hemos escuchado del dicho europeo “Dolce far niente”, ni menos aún del que aparece en la ublicidad de algún centro comercial donde comprar algo te hae vivir mejor; sino en el sentido moral de vivir correctamente.según habría teorizado  Simón Yampara, sociólogo e investigador aymara entre otros, que han definido distintos aspectos de la cosmovisión andina. También se habla que  el Suma Qamaña, sería el  “tener a mano lo necesario y suficiente dentro de un modo de vida austero y diverso, lubricado por el cariño, que no excluye a nadie”

IMG_1195
La detención cuando vas cruzando en jeep de Chile a Bolivia. Obvio que si hablo de Bolivia, debe haber un aguayo.

Lo que me quería decir mi amigo y que es un poco el mismo sentido de comunidad aymara o quechua, es que si hay un mejor, implica que hay un peor y eso nos interpela como sociedad o comunidad. Cuando digo “Aquí, con los mejores” estoy hablando que por lo tanto, los otros son peores ¿Y por qué hay peores si somos parte de un todo? ¿A quién le conviene que siga estando esa intención de calificar a unos y a otros como mejores y peores sin hacerse responsable de aquello?

La reflexión personal

Con el tiempo me doy cuenta que detesto profundamente la perfección. Y con eso no me refiero a la mediocridad, sino a esa intensión falsa de que todo esté perfecto, cuando en verdad,no se puede ni se debe. Algo así como cuando se habla que para ser millonario, a alguien le tuviste que robar, ya sea por pagarle menos de lo justo, avivarte con alguna situación, etc. Cuando los filtros de Instagram, no te sirven en la vida real.

IMG_1175
Esto fue en Octubre del 2015. Habían pasado 5 meses del accidente y todavía andaba con bastón, cuando volví a Iquique anduve en bici por primera vez en la costanera, pero igual viajé, porque sentí que era lo que había que hacer. Y anda a sacarme esa idea de la cabeza, po.

La máquina avasalladora, como es el capitalismo más terrible, nos dice todo el tiempo que hay que ser los mejores estudiantes, los mejores trabajadores, el mejor vecino, el que tiene el mejor auto, los mejores amigos, los que tienen las mejores fotos, las mejores familias, pero poco se nos enseña de amor, como dirían los Fabulosos Cadillacs. Los mejores, en ese escenario que hay alguien que es peor, ¿cachai?. Es como el caso de un joven desaparecido en Chile, que apareció luego de unos días, en un hotel, por una crisis vocacional. Fuera del chiste, de analizar que sólo los cuicos/gente adinerada se puede dar esos lujos, del dinero que se gastó en su búsqueda y todo eso, es tan fuerte la presión de la sociedad a ser exitoso, a saber lo que tienes que hacer, a tener claridad, a ser los mejores que luego cuando te das cuenta o tienes una crisis porque NO LO ERES Y NO LO SERÁS , obvio que hay un quiebre.

No somos perfectos, todos estamos aprendiendo a vivir, todos nos equivocamos profundamente muchas veces. Otra de las cosas que NO echo de menos de Chile, es que acá en México o en Bolivia,es como que nadie te dice lo que hay que hacer,tipo como un mantra moralista que te dice “No se hace eso, niñita”. Encuentro tan maravilloso que la gente no te diga lo que tienes o no tienes, como debes o no debes hacer las cosas, porque eso me permite crear a mi misma una forma. Y me van a perdonar las amigas aprensivas, pero esa es la parte que he descansado profundamente.

No está bien ser los mejores, porque en realidad, de lo que deberíamos estarnos preocupando, es de “vivir bien”, en el aymara sentido de la palabra. Que tod@s vivamos bien.

 

[También, para musicalizar este asunto se me vino a la cabeza, la canción de Me llamo Sebastián, cantante chileno que plantea el contrario “Está bien ser lo peor”]

 

Feliz día del padre, Pinochet

En este día del padre, quiero hacer un especial saludo al papito corazón de Chile, a Augusto Pinochet. Ese de la gran capa gris, ese de los ojos azules, ese que decía “Están todos identificados”. ¿Como no lo vamos a saludar si fue él,  el que nos dejó una herencia tan fastuosa?

Nos dejó una constitución, que nos pesa hasta hoy. Que permite aberraciones en todos los sentidos posibles para un país: salud, educación, en lo político y social, ni hablar. Nos dejó, incluso hoy, 25 años después, una carta de navegación expresa e innegable, que permite y abona, cuanta atrocidad ha sido posible.

Gracias a él tenemos AFP, un sistema privado siniestro que hará que nuestros padres y nosotros mismos recibamos jubilaciones deprimentes, un sistema que no es si no, el ícono de los crímenes en contra nuestra,  que permite que abuelitos hoy reciban pensiones de 80 lucas y anden buscando comida en la basura ¡Con eso ni si quiera alcanzaría cualquiera de nosotros  a comer! ¡Eso no sale en los reportajes sobre lo bollante que está Chile o Bienvenidos a la Copa América!

Gracias papito Pinochet, por una educación mercantilizada. Sabías bien que un pueblo ignorante, es un pueblo fácil de dividir, de hacerle sentir miedo a tal punto que se lo traspasó a sus hijos y a sus nietos. Gracias por permitir y fomentar una educación privada sin escrúpulos, por permitir que hoy seamos miles los endeudados de por vida.

Gracias Pinochet, porque hiciste  algo aún más importante e invisible: a toda una generación le quitaste el alma o parte importante de ella.  A todos esos jóvenes de los años 70, que estaban llenos de valor y de ideas nuevas, les quitaste la alegría o se la aplacaste. Y el sueño,y la tranquilidad,y sus familias, y un país, y las ganas, por decir algo.

A otra parte le quitaste sus padres. Porque o los separaste o los mataste, los torturaste, les hiciste vivir las atrocidades que se viven en una dictadura. Muchos no alcanzaron si quiera a serlo ¿Cómo habrían sido esos padres de haber vivido? ¿Como habrían sido esos hijos que venían en camino o que nunca pudieron gestarse? O sin alma se vieron perdidos o nunca lo fueron en verdad sino que optaron por ser torpes, crueles, ausentes, insensibles. ¡Les quitaste el alma a los que nos tenían que amar! ¡Viejo hijo de la gran puta!

A otra generación, a la que fueron niños,  los dejaste sin cojones. Medio entre chicha y limoná, inseguros, tremendamente enrollados, llenos de dudas y contradicciones. Llenos de recuerdos confusos entre lo que vieron y lo que tenían que ver. Entre lo que escucharon y lo que sus padres por protegerlos les evitaron escuchar. Entre lo que debían sentir y lo que sentían con un país convulsionado. A esos niños que hoy están atrapados entre una realidad y lo que llevan dentro. Entre el miedo, los recuerdos, las figuras trastocadas, unas vidas emocionalmente ajenos a sus propias riendas.

A otra generación, nos dejó con el “No estoy ni ahí”. Absolutamente impermeables a lo que sucediara, totalmente sometidos a un sistema individualista, tan notorio en cosas tan simples como que es muy difícil hoy conocer a tus vecinos, saludar a los que te encuentras, conocer el nombre de quien ves a diario. Nos dejaste encerrados en nuestra propia burbuja de felicidad, donde juntarse con la gente de nuestra edad, es una competencia por quien logró más económicamente ¿Really? ¿Esos son nuestros logros?

Nos quitaste el carnaval, la fiesta el arte ¿Cuántos conciertos no se dieron todos esos años? ¿Cuántos libros se quemaron? ¿Cuantas clases no se dictaron? ¿Cuántos artistas no se desarrollaron? ¡Truncaste el desarrollo cultural de un país! ¡25 años después y todavía no tenemos Ministerio de cultura! ¡Cada vez hay menos lugares donde se pueda escuchar música en vivo!

Feliz día del padre, papito Pinochet. Gracias por dejarnos una sociedad que se espanta con la fiesta ciudadana masiva o porque vienen inmigrantes que llevan la celebración en la sangre. O que llena  foros con comentarios xenófobos y facistas. Por naturalizar el descontento, la depresión, la no sindicalización, el individualismo, el comentario criminalizador post marcha, por creer que todo el que alza su voz, es molestoso, por el que cree que el que lucha está mal. Por dejarnos ese gustito por comprar y el disgusto por realzar nuestras raíces. Gracias por dejarnos especialistas en hablar mal de los nuestros y mirar al extranjero ( obvio que mientras más ario, más extranjero es) con admiración exacerbada, mientras a los que vienen a trabajar, mirarlos mal.

Gracias papito Pinochet. Gracias y feliz día. Atentamente tu hijo querido

                                                                                                                                                                                         Shile

Un hombre gay en un cuerpo de mujer

A veces, muy a menudo últimamente, siento que soy un hombre gay en un cuerpo de mujer.

Me gusta decir lo que me gusta hacer. A veces miro a los hombres con ganas de tirármelos, a veces me gusta piropearlos (Claro, no entraré ahora en la discusión del piropo y sus alcances intimidatorios). Me gusta que me traten de igual a igual sin pensar que merezco ayuda o ese dejo de pena por ser “inferior” ¡Qué decir de eso de que las mujeres deben hacer ciertas labores hogareñas o sociales por casi Decreto de Género! ¡No soy buena para ninguna de ellas! ¡Qué cosa más de hombre!

A veces siento que a los chiquillos los paso a llevar con mi ímpetu, que castro a mis hombres con decirles lo que de verdad pienso, con decirles que puedo hacer algunas cosas sola sin su ayuda. ¡Cómo se atrevería una mujer a decir que no es buena esperando a nadie! ¡Como ser mujer sin mentir para ser la mejor mujer del mundo! ¿Como podría decirle a alguien que mientras está pensando, ella está en otra? ¿En OTRAS? ¡Eso es muy de hombre! ¿Como le digo a alguien en la calle que no me gusta que me digan como me veo a menos que sea la gente que me rodea? Sólo si fuera hombre podría estar de igual a igual y probablemente no se atreverían.¿Me habría gritado “pendeja hueona” el señor ese que me tiró el auto encima si fuera un hueón gigante? Probablemente no. A ratos me gustaría ser ese hueón gigante. Muy grande y muy intimidante. De esos que no le dicen cosas en la calle.

A lo mejor lo correcto sería decir que me gustaría ser un hombre al que le gustan los hombres en un cuerpo de una mujer. Me gusta reirme fuerte, digo garabatos pero me encanta arreglarme también. Me gusta decir mis deseos, me gusta disfrutar, me gusta beber y compartir, sacar a bailar, me gusta provocar y me gusta dar mi opinión ¿Puede una sociedad como la nuestra aceptarlo? ¿Puede una mujer no manipular las situaciones todo el tiempo?. Puedo hacerlas de zorra, esa que todas llevamos dentro, pero no sirvo para enarbolar estrategias todo el tiempo, no me alcanza el tiempo para pensar en lo que NO debo decir, en lo que NO debo hacer, en lo que tengo que lograr con respecto a las otras zorras. No sé tejer mi deseo con los mismos hilos del no deber, no hacer para hacer, hacerse la que no cuando si. O a lo mejor si a ratos y me molesta terriblemente.

Será acaso que la heteroHIPERsensibilidad masculina a veces nos saca de quicio o nos hace sentir más masculinas de lo que somos, Más proovedoras, menos débiles, más empoderadas, menos “necesitadas de protección”, más fuertes, menos dependientes. Y ahí se nos pasa la mano. Y ahi se les pasa la mano a ustedes y se ponen sensibles, inseguros, poco decididos, mamones. Y ahí quedamos, marimacheadas por no calcular bien ni nosotros ni ustedes.

A lo mejor lo correcto sería  decir que a veces me encantaría ser socialmente un hombre gay en un cuerpo de una mujer. Amar a mis hombres desde lo escarpado de mis sentires, rodeada de la torpeza de no armar estrategias, si no dejarme llevar por el ímpetu que me caracteriza. Sin inventarme una realidad paralela entre lo que se debe y lo que quiero, entre mujer empoderada que se mantiene sola y mujer sumisa que no debe demostrar lo que quiere. A veces balancearse sin caerse está enredado y cansador ¿Lo que se debe? ¿Lo que se quiere? ¿Lo que nos hace sentir cómod@s? ¿Acaso se puede ser tierna/preocupada/femenina y querer tener sexo/que te traten de igual a igual/mantenerse al mismo tiempo sin anular lo uno u lo otro? ¿Acaso se puede ser persona íntegra y culturalmente desprendida de los cánones de género?

Como me dijo una vez un amigo gay “Yo no soy una loca. Yo soy un hombre al que le gustan otros hombres”

Un hombre gay en el cuerpo de una mujer  Sólo siéndolo podría entender (me).

PD: Soy héterosexual pero a veces pienso que hay un montón de situaciones cotidianas respecto al género que están erradas y eso no me hace homosexual pero si contradicciones en lo que se “debe” socialmente. Tampoco me molesta que me lo pregunten ¿Por qué debería hacerlo?

Si tiene links interesantes sobre género y sociedad, la teoría queer, etc. agradecería que los colocara allá abajo en los comentarios para poder leer al respecto, pues es un tema que me interesa y me hace ruido. Gracias 😀