"Virus culiao, me cagaste la vida" Acuarela del artista mexicano Roberto Martínez

Tengo Corona Virus y los síntomas no se me pasan:El llamado Covid persistente

El 1 de mayo del 2020, fui diagnosticada para Covid 19.

Nunca me dió fiebre, sin embargo hace 35 años que vivo conmigo, conozco cuando algo anda mal en mi cuerpo.

La primera alerta fue mientras estaba trabajando repartiendo en bicicleta y luego de algunas semanas de trainning de pedalear al menos 60 kilómetros diarios, me demoré 3 horas en un trayecto ridículo de no más de 30 minutos.

Algo andaba muy raro.

Andaba en cámara lenta, me tenía que bajar a cada rato. Tosí seco, me sentí de pronto como si me hubiesen pateado, me dolía mucho la cabeza. Eran los síntomas más característicos, sobre todo la tos. Además,  cuando se me nota una enfermedad, es porque exploto corporal, emocionalmente, sin dudas. Me fui al SAPU, me hicieron el PCR, la gente andaba como astronauta. Parecía una serie de ficción. Esto era verdad.

Recién cuando me di cuenta que estaba en graves problemas si estaba enferma, me puse a llorar. La enfermera que me tomó el examen me calmó, diciéndome que si salía positiva, me podían llevar a una residencia sanitaria en ambulancia desde donde estuviera. “Oh, qué bacán es Chile”, pensé, no dándome cuenta que justamente ese era el problema: estoy en Chile.

Me devolví caminando porque no me daba el cuerpo para pedalear y no quería contagiar a nadie. Al día siguiente me costaba respirar y fui a la Posta Central, como me indicaron, también caminando.

Ahí sentí el miedo que si me dejaban hospitalizada, podía morirme y nunca ver más a la gente que quiero. Rápidamente le escribí a alguna gente cercana, despidiéndome aterrada, tiritando nerviosa. Realmente aterrada. Creo que cuando una amiga me llamó y me reí a carcajadas era porque estaba demasiado asustada en verdad.

No me hospitalizaron, pasé todo el día ahí, avisé a quien me pareció pertinente. Me sentía pésimo, pero me pidieron no volver a la casa antes de la noche, para no encontrarse conmigo, lo que en el momento me pareció razonable, sin embargo ahora lo leo y me parece horrible: cagarse de frío en la plaza y luego una amiga, aterrada por el virus,me ofreció servirme un té en la calle mientras esperaba, a la interperie. Ya era a esas alturas, esa perra tiñosa, que se saca a escobazos.

Para esa época, para muchos de mis amigos, con quienes me fui contactando y por primera vez, fuí la amiga novedad ” eres la primera persona que conozco que tiene Corona Virus”. Nadie entendía muy bien como ayudarme, yo menos. Fue también un ejercicio en una primera etapa, no  hacerlo explícitamente por redes sociales.

Además del hecho de contagiarme de una enfermedad sin mucha información y de la que puedo, efectivamente morirme,además del que nadie podía estar cerca, lejos lo más difícil ha sido la casi nula orientación gubernamental al respecto. Estoy escribiendo en este hilo de Twitter, todas las veces que me he comunicado con las autoridades de mi país sin éxito. Me llamaron un par de veces post resultado positivo, me llamaron de la municipalidad de Santiago para decirme qué tan porfiada era y que no veían problema en que me siguiera quedando en donde arrendaba ¿Para qué iba a querer irme a una residencia sanitaria si no fuera problema?

He tenido 3 peaks de síntomas, que fueron el cansancio extremo-extremo ( no se le compara con ninguna experiencia de cansancio que haya tenido antes: ni a caminar 28 kilómetros de Chacabuco al Carmelo, ni con subir cerros a más de 3000 msnm,ni ir a vivir el año nuevo o pedalear hasta Valparaíso) un dolor de cabeza muy parecido a estar apunada/encañada , junto a la sensación de tener una guagua o un saco de papas de 8 kilos en el pecho. Picazón en la garganta y durante algunos días no poder hablar o tragar líquidos porque me ahogaba. Todas las noches rogando por no morir ahogada. Para más locura, como que todos los días uno de los síntomas preponderaba y se agudizaba. Un día era la cabeza, un día el cuerpo, otro día la presión en el pecho o simplemente se modificaban de un momento a otro. Y en algún momento, en ciclos que dos días me sentía mejor y al tercer día vuelta todos los síntomas otra vez.

Esa sensación sólamente bajó en intensidad algunos días.

La logística

Tuve y tengo aún que resolver un montón de temas logísticos.

Salí de donde compartía departamento en el barrio Yungay con una mochila luego de 9 días desde que me diagnosticaron. Traía lo justo para sobrevivir 2 semanas, en una residencia sanitaria que me ofrecieron desde el momento de toma del examen. Esa residencia que nunca fue.

En un momento, entre decenas de llamadas, mensajes en Twitter, etc. me indican que debo ir directamente donde me diagnosticaron y cuando llegué, me dijeron que no tenían como acelerar la postulación que podía durar hasta una semana. Me ofrecieron una banca de madera para dormir esa noche O LAS SIGUIENTES en caso que el trámite demorara, como deferencia para no dejarme en la calle. Recordando también que no tenía muchas opciones.

Finalmente y ante ese panorama desalentador (era cerca de la hora del toque de queda, todo cerrado en cuadras, sintiéndome mal), mi mamá consiguió irse donde una familiar, algo extraordinario en nuestra desalentadora historia de presencia familiar ante emergencias médicas.

Tuve que conseguirme ropa de abrigo como polerones y chaquetas (cuando salí hacía calor), que un par de personas me trajeran comida preparada. Hay días que no comí porque cuando ya me sentía mejor, empecé a cocinarme, pero volvieron los síntomas y no fui capaz de seguir. Se me pudrieron cosas porque no fui capaz de almacenar nada.
Cuando había pasado un mes, intenté volver a hacer algo muy puntual por trabajo al lugar donde arrendaba y textualmente me dijeron “no puedes venir” y me cortaron el teléfono. Cuando estaba coordinando para ir a buscar mis cosas (en medio de mi segundo peak de síntomas, aún peores que los primeros) me indicaron que tenía que sacar mis cosas ese mismo día o me las sacaban. Agradezco a la cadena de favores, voluntades de amigos, vecinos, activistas, organizaciones que me ayudaron en ese momento.Mis cosas terminaron bodegadas hasta que pueda resolver el tema de donde vivir.
Llevo 3 meses y medio, 98 días de oleadas de síntomas que no acaban nunca. Hasta ayer pensé que todo había pasado, pero hoy ya me siento terrible otra vez. Igual voy avanzando, pero sigue sucediendo lo del cansancio extremo.
Ha sido una batalla terrible, sobre todo contra la cabeza, de autoconvencerme que no es que me estoy volviendo loca, que el virus funciona así y que nadie sabe mucho a donde iremos a parar. ha sido mucha paciencia, mucho abandonarme con los brazos abiertos en el amor de gente que a comprendido que siempre voy intentar de hacer mi mejor esfuerzo sólo que a veces no me da el cuerpo simplemente.
A veces la desesperación es tan grande.
Ahora me siento mejor-puedo estar sentada casi todo el día, pero miro para atrás y sumo y claro:  No tener donde pasar la cuarentena, el computador con la pantalla quemada,sin internet más que mi celular. El como abastecerme, como tener comida preparada, como sacar fuerzas para comer, a veces estar súper desorientada, no entender ideas complejas, enojada por el cansancio, frustrada por no poder hacer tantas cosas. Como tener ropa de abrigo, como bodegar mis cosas. Arrendar, no arrendar, cumplir con las pegas.

El covid persistente

Han pasado casi 3 meses y medio desde eso y pese a que en general se asume que a las 2 semanas estás ok, mi sentir enferma no ha parado. He presentado 3 peaks de síntomas que parecieran que o me dió de nuevo o nunca desapareció o me estoy volviendo loca.

Como mencionaba por ahí, el COVID es como esa ex pareja rey del gasligthting, del ghosting, donde un día está, al otro día desaparece, termina contigo y luego te está whatsappeando. Te vuelve un poco loca. Recién he podido respirar un poco, cuando empecé a leer sobre el covid persistente.

No soy la única

Empecé a investigar sintiéndome bastante sola en esto, pero también amigxs y conocidos de las redes sociales ( Grande Dadalú), que creyeron en lo que manifestaba, también me están ayudando a conseguir info.

El covid persistente es mucho pero mucho más común de lo que se dice, cada vez más gente me habla por interno para contarme su experiencia.

Muchas de las personas, que no entran en las categorías de grave o de asintomático, sino más bien un Covid “leve” están pasando por oleadas de síntomas que no acaban a las 2 semanas, tampoco al mes y como en mi caso, llevan 2 meses o más. Pasan por la situación de que ni médicos creen, ni familia ni amigos, por la fuerte difusión que en 2 semanas estás ok. Puedes no contagiar, pero los síntomas persisten y hacen de tu vida un pequeño infierno del cual todavía temo. Me siento un par de días y bien y luego viene un mar de síntomas que me tienen agotada.

Al cierre de este post, luego de 3 meses y medio me pudieron venir a ayudar, acompañar y sobre todo a cuidarme. Me he sentido mejor, sin embargo me queda todavía un tiempo de recuperación incierto: es como si hubiese estado hospitalizada y recién salgo a comprar y me tengo que devolver luego porque tirito entera. Hay días que no tengo fuerzas y que pensar en cosas complejas, es un problema. He tenido que posponer o cancelar trabajos on line, porque no puedo concentrarme. Discusiones o momentos de estrés sólo han agravado el cuadro, por lo que también juega harto mi cabeza en esto: tratar de mantener la calma y no sobreexigirme, lo que en mi caso es súper complejo. He ido en 3 ocasiones al médico posterior a esto y me han indicado que lo que me ocurre no existe, no es real, no hay antecedentes de esto. He ido con fuertes dolores de cabeza y me han indicado que en caso de sentirme peor, vuelva.

Una comprobación que no soy la única son las decenas de artículos que hay sobre lo mismo que me está pasando. No se sabe cuando acaba esta mierda. Hoy supongo que el sol me hizo bien, para llevar un buen día.

Washinton Post – Estas personas tienen más de 60 días con el Covid 

La Nación Argentina : Es argentina, vive en Londres y tiene síntomas desde marzo

Niusdiario.es Covid de larga duración 

Twitter Covid persistente, de personas con el mismo problema

Córdoba: Los pacientes curados con síntomas persistentes que piden protocolos

Covid Persistente Blog de personas en España con Covid persistente

20 minutos La pesadilla de los síntomas persistentes 

El país Más de 100 días con síntomas

BBC Pasaron 12 semanas y sigo sin fuerzas

La Vanguardia : Pacientes con síntomas persistentes

ABC.es : Lleva más de 70 días con síntomas

 

PD: Hice unos fanzines mientras he estado en cuarentena (La Distancia) y luego aislada (Especial (yo tuve)Corona Virus) . Si deseas adquirirlos y ayudar en los gastos que he tenido en esta época, son parte de un ejercicio análogo, pasado a pdf, para envío por mail. El aporte es de $3000 o 2 X $5000 CLP o su equivalente. Para Chile por transferencia bancaria, para otros lugares, por Paypal. Para cualquiera de las 2 formas, puedes escribirme un mensaje acá o a mi correo electrónico.

Mañana domingo 9 de Agosto,haremos un live con Roberto Martínez acá en el Instagram @teheextranadounchingo

 

"Virus culiao, me cagaste la vida" Acuarela del artista mexicano Roberto Martínez

Regla número uno para ir a un concierto masivo

Ayer la mítica banda Los Jaivas celebraron sus 50 años de formación. Para ello, realizaron un concierto en el frontis del Museo de Bellas Artes de Santiago ( Chile). Aunque no fui, hoy me enteré mediante la prensa y muchos tweets que quedó todo muy sucio y sacaron 20 toneladas de basura de las inmediaciones. Según Emol, la alcaldesa habría dicho que ” “Vamos a evitar presentaciones masivas frente al Museo de Bellas Artes”

No me parece extraño: la convocatoria fue increíble (hablan de 100.000 personas) y como cualquier manifestación y sobre todo artística y contradictoriamente cultural, genera un montón de cosas: se atochan los servicios de transporte al igual que las botillerías y negocios de comida del sector, empiezan a aparecer baños improvisados ( lo que deja ríos de orina), etc. Como también pasan cosas extraordinariamente hermosas: el ver tanta gente reunida en “democracia” a escuchar a bandas de música, te encuentras con tus amigos, familias completas pueden disfrutar de un espectáculo que muchas veces no tendrían como pagarlo. Eso pasa en los carnavales culturales en Valparaíso, para año nuevo, para las marchas, en definitiva para cualquier acto que concentre gente.

Pero el comentario que más me afectó, fue que entre mis contactos y de una manera muy despectiva, se referían a que no deberían permitir conciertos así, que eso pasaba por darle permiso a los “indios de mierda” ( de manera literal). Esa cosa tan de dictadura o de ley Hinzpeter de querer prohibir cualquier manifestación aludiendo a cosas que si se pueden mejorar. Pero para qué: es la excusa perfecta para ganar el voto de la vieja de mierda, de los fachitos que tuitean que hay que dejar de hacer eventos y que no tienen idea qué es reunirse a escuchar música o a manifestarse.

Llevo varios años asistiendo a actividades masivas ( me encanta, por lo demás) y no sólo en Chile: En mi pasado oscuro, estuve en el encuentro mundial en Toronto, Canadá y para la actividad final en Dowsview Park habían más de un millón de personas y tormenta cola de un tornado. En Argentina trabajé en la actividad central del Bicentenario, donde se calcula que habíamos más de 3000 personas en escena y 2 millones en las calles aledañas y siempre hubo basura. Los canadienses aunque son muy limpios y estos encuentros tienen previsto el sistema de receptáculos pero aún así TODO colapsó. Y con esto quiero decir que no es un fenómeno exclusivamente chileno. Si hay mucha gente, cualquier sistema incluso previsto, va a colapsar. Aunque eso no justifica que no se haya hecho :entender las cantidades de basura que generaría el evento y desarrollar lo que fuera necesario para aplacar eso.

Y cuando digo que empecé hace años a ir a este tipo de actividades quiero decir que no fue siempre: cuando más chica no iba a conciertos pero si organizaba actividades por donde yo vivía con un par de cientos de persona. Y si, siempre hubo que poner en la lista de infaltables: bolsas de basura. Con esto quiero hacer entender que si, hay una parte que es formación desde tu casa, como también formación de colectivo. Que si vas a lugares donde hay basureros y está limpio, probablemente no te den ganas de botar basura. Si me están indicando a cada momento donde están los sectores donde se echa la basura, motivará mis ganas de no botar las cosas al piso.

Otra de las cosas es que teniendo amigas extranjeras SIEMPRE andaban con una bolsita, en la cual después de un pic nic en el pasto, después de tomar camufladamente tu chela en lata o de comerte una hamburguesa de soja, se llenaba de nuestras basuras hasta que encontrábamos donde echarla. O para pasarle las latas a la señora que andaba recogiendo tales latas. Y si no encontrábamos al menos para la basura, se colgaba en la cleta de alguien o en el bolsillo de afuera hasta llegar a tu casa. Si no es tanto tampoco. De verdad que no te vas a morir de nada por cargar tu bolsita de basura un par de horas o hasta que encuentres donde tirarla.

Es por eso, que ante comentarios ridículos  como que no hay que hacer eventos masivos en espacios públicos ( ¿Es mi idea o usted, Alcaldesa Carolina Tohá era la que iba a apoyar la cultura? ¿O era otra?) , como que hay que prohibir maravillosas manifestaciones culturales, propongo que todos portemos nuestra bolsita ( reutilizando más de alguna que tengamos por ahi)ir a botarla al basurero más cercano ( y si no hay se busca y si no hasta la casa) y así nos evitamos en una parte al menos la mansaca para otros conciertos. ¿Y si la municipalidad iniciara campañas en los conciertos al respecto en vez de prohibir estas actividades? ¿Qué dicen? ¿O es muy iluso lo que estoy diciendo?

basurero