Proyecto M: Mapa de la escena musical en Santiago 2014

mapa de santiago de chile

Otra vez una idea ronda mi cabeza.

A propósito de la discusión del 20% en las radio de música chilena, a propósito de haber formalizado como productora, a propósito de la pelá de cables con la ciudad y el patrimonio intangible, a propósito de la música que me gusta escuchar en vivo y mi adicción a ella, que Arjona haya tocado en el municipal y que a nosotros se nos cayera la cara se me ocurrió la siguiente idea:

Hacer un mapa de la escena musical en Santiago de Chile el 2014

Y si, puede ser súper acotado o puede ser súper pretencioso. Pero me explico:

  1. No hay lugares: Un comentario generalizado entre productores es “No hay lugares”. El cierre del Galpón Víctor Jara, el cierre por un rato largo de la Permanente hasta que se cambió al barrio Brasil, las restricciones para tocar en otros locales, el precio de los arriendos, la puta patente de cabaret, la patente de peña folclórica y qué consideran las autoridades que es folclor, etc. entorpecen el circuito de música en vivo. Pero para saberlo a ciencia cierta, además de producir siempre donde mismo, hay que saber qué lugares hay HOY ¿Lo sabemos? ¿Están todos los lugares donde se toca música en vivo identificados? ¿Qué formatos hay? ¿Se están usando todos los formatos utilizables? ¿Sale a cuenta el trato de los locales versus el retorno y monetización de los mismos?. Bueno, estas últimas son casi puras interpretaciones en base a conocer algo del circuito de música en vivo, pero creo que no hay algo como un documento, mapa, etc que muestre la realidad actual en Santiago.
  2. ¿Por qué sólo de Santiago? Porque hay que partir por algo y es lo que más conozco, lo que tengo más cerca y lo que me es más fácil de identificar y probablemente a nivel nacional, donde haya mayor concentración de lugares para ello.
  3. Pero a quién le sirve ( La industria): A veces cuenta hacer entender (Sobre todo a propósito de la discusión sobre el porcentaje en las radios) que la música no son sólo músicos. Hay productores, managers, stage managers, técnicos, sonidistas, bartenders, cajeros, community managers, locatarios, imprenteros,transportistas, flayeros, montajistas, diseñadores web y un montón de personas que se ligan a la industria de la música en vivo. Y no como un hobby: hay gente que se dedica a mover una industria que aunque tiene ciertos espacios y otros no, vive de ello. Y aquí vuelve la discusión : al haber una validación a través de uno de los medios más importantes a nivel de llegada y sobre todo confianza, eso se traduce en más pegas, más gente que trabaja en ello. Osea: mueve una industria, mueve a una economía, mueve plata y puede mover más y mejor.
  4. Políticas culturales: ¿Cómo hacer hincapié en la mejora de políticas culturales si no está la información necesaria? Siempre vuelvo a la idea que la dictadura dejó marcas mucho más allá de lo obvio y entre ellas está la cultura. El hermano pobre dentro de las necesidades ( Si, considero que las artes son parte de las necesidades que tiene un ser humano para vivir), no es ni si quiera catalogado como ministerio ( como sí ocurre en otros países) pues como Consejo todavía tiene demasiadas restricciones para actuar. Falta mucho, pero ¿Y si partimos nosotros por hacernos cargo levantando información?
  5. Identificar, conectar, colaborar, aportar y compartir: Una de las bases del éxito de internet es justamente la posibilidad que nos da de informarnos y colaborar con proyectos en línea, leer, dar nuestra opinión, aportar, discutir y sobre todo compartir. La idea de este mapa ( que puede desembocar en quizás qué cosa) es que me pueda tanto servir a mí (pa mis pegas, proyectos, etc afines) y pueda ser compartido y le pueda servir a otros.

Y ahora ¿Cómo?

  1. Levantar la información: En primera instancia no es tan difícil, muchos lugares los conozco y llegar a su información es relativamente fácil, pero ¿El resto? ¿Cuántos lugares tienen patentes donde se podría tocar música en vivo? ¿Dónde podría rescatar esa info?
  2. Saber hacer mapas Hoy por ejemplo participé en un taller de OpenstreetMap , donde a través de sus herramientas se pueden construir mapas colaborativos. Como yo no soy tan computina, hay cosas que debo estudiar y escarbar más y mejor, pero por un lado tenía que partir ( Gracias por la avisá!). Si usted sabe de algo por el estilo ¿Me avisa? Igualmente si usted es prendid@ y le interesa el tema y cacha más de desarrollo, bienvenid@ 😀
  3. Nutriendo esta idea de otras: Hoy por ejemplo conversamos con un chiquillo que tenía algunas ideas más etnomusicales de la misma idea de hacer mapas y probablemente es algo que también me llama mucho la atención. Tal vez hay otras instancias e ideas que se podrían descolgar de esta, pero me gusta acotar las ideas para poder desarrollarlas, sin cerrarse a que estas puedan variar, flotar y mejorar.
  4. Buscar instancias de colaboración y/o financiamiento: La mayoría de mis ideas no salen pensando en las $ si no más bien de prendida no más, pero a estas alturas, ya sé que debo pensar en ello. Uno de los pasos importantes sería buscar esto y yo sé que hay gente que es seca pa eso de los proyectos y los financiamientos y a qué instancia acudir.
  5. Invitando más gente a hacerse parte: Como siento que la idea es mía pero los alcances no, es vital pensar en que otras personas también pueden hacerse parte de alguna manera y se pueden hacer mejores cosas. Soy una convencida que el feamente llamado “roce social” o según mi percepción “colaboración, participación, lo gregario” hace que las cosas resulten tal vez más lentas pero más entretes. Así que desde ya queda la invitación abierta a que si le tinca la idea, ponerse en contacto y que pelemos el cable con el tema. Mándese un mail a mariapazcastilloc@gmail.com , me dice qué se le viene a la cabeza y vemos de juntarnos con otros que también les puede hacer ruido el tema 😉

Tal vez la idea se termine deformando y llegando a otras instancias. Tal vez usted vea este post y le parezca mucho mejor hacerla usted con mejores herramientas. O tal vez quede en una (buena) idea no más. Ahí eché a rodar la bolita.

 

 

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A propósito de #masmusicachilena

Ayer mientras caminaba entre una pega que tuve que hacer y mi casa, apurada porque justamente tenía que ir a ver la presentación de un DVD musical, me encontré con un productor conocido que otrora-2 o 3 años atrás- estaría full produciendo tocatas, pero ahora no, no tantas. Nos quedamos unos minutos conversando y llegábamos a la misma conclusión que el último año hemos sacado con varios amigos que trabajan en el llamado “circuito”: faltan lugares para tocar. Y con tocar estamos hablando de 2 conceptos que quiero ligar: lugares físicos ( Salas de conciertos, galpones, bares) como también lugares de difusión (o más específicamente la radio).

Respecto a lugares físicos donde realizar tocatas/conciertos: esto a su vez es un círculo vicioso que afecta a mucha gente: Si no hay lugares ( o lugares con un buen trato hacia las bandas y los que trabajan con ellas o una técnica aceptable o que no tengan costes bases millonarios) no hay tocatas, si no hay tocatas, hay mucha gente que no trabaja. Una industria que se paraliza o se ve acotada a un pequeño circuito, a tocar donde siempre, a bajar sus expectativas sobre todo monetarias que muchas veces alcanzan a costear gastos y bien poco más. O que la oferta cultural se vea apocopada a lo que “lleve más gente”, que las decisiones sean siempre apostanto a cortar mayor cantidad de entradas y no a lo que pueda tener una mayor calidad o propuesta escénica.

Una gran fuente de trabajo siempre tambaleándose: Si entendemos la música como una industria, podemos entender también que cuando se habla de un espectáculo musical, no sólo estamos hablando de músicos que tocan, sino todo un aparataje laboral mucho más complejo, que es tal vez sólo entendible desde dentro. Incluye técnicos, sonidistas, asistentes, montajistas, stage managers, managers, productores, imprentas, salas de ensayo, merchandising, ticketeras, community managers y otros tantos trabajadores del espectáculo, que pululamos en distintos formatos. Familias completas y gente que trabaja no como un hobby si no a tiempo completo, manteniéndose de forma real, pero siempre con la inseguridad de “Cerrarán otro lugar más” o “Hasta que se acabe la buena racha”.

Material hay de sobra, faltan los espacios: Cuando se habla de exigir un 20% en música chilena en las radios, no sólo estamos pidiendo algo justo, como tan bien dice el vídeo. Estamos también echando a andar una industria que a veces es muy parecido a un virtuoso artista con un cáncer: tiene todo para ser brillante, pero su salud le impide avanzar. 900 discos salen a la luz anualmente  ( ahí pueden quedarse con sus argumentos sobre la poca variedad) y si no tienen donde tocar y si no pueden entrar a la radio y si las políticas de derechos de autor te cohartan hasta los vídeos de youtube ¿Como? ¿Dónde?

Si hay un 20% no se podrá elegir: Pretender pensar que tenemos libertad de decisión por lo que escuchamos en las radio, pareciera de una inocencia hasta tierna ¿De verdad usted cree que elige lo que escucha? ¿Jamás se ha preguntado por qué hay artistas que tocan más que otros o por qué simplemente hay muchos que no los tocan? Este tema, el de “quien decide a quien tocan en la radio” es mucho más complejo, sin embargo si no existe una regulación, seguirán escuchándose los de siempre, los que están enganchados a industrias mucho más gigantezcas como es la televisión y la publicidad que poco o nada tienen que ver con propuestas artísticas de calidad.

Los viudos del galpón: En los últimos años hubo un realce de la música en vivo en lugares por ejemplo, como el Galpón Víctor Jara. Una oferta variada, precios accequibles, la posibilidad de acceder a distintos equipos de producción que democratizaba un poco más lo que había. Me atrevería a decir incluso un circuito COMPLETO que giró y creció alrededor de este espacio ¿Y qué pasó? Aunque las razones de su cierre y la persecusión política a la que se hacía referencia, queda finalmente para el ciudadano de a pie tanto como para el mundo de la música en nada concreto o demasiado claro. Actualmente se sufre una viudez-del que muchos seguimos llorando- mientras otros además damos brazadas en otros mares intentando levantar nuevos lugares y opciones no tan tradicionales. La falta de lugares como este sigue siendo inmensa, en la que ningún otro espacio logra tener las condiciones, ni la onda, ni la plaza como lugar de pre-reunión, ni juntar a distintos subgrupos -como la cueca, la música andina, el punk, el klezmer, la cumbia, el rock, el ska- en un mismo lugar. ¿Acaso no hay otro lugar en Santiago que nos pueda devolver esa onda? ¿Acaso al gobierno central y municipal no le interesa que haya este tipo de circuitos y hace lo posible porque no se vuelvan a construir/constituir?

Totalmente de acuerdo con la ley del 20% : espero que hoy nuestros honorables sean capaces de reconocer alguno de estos aspectos y tal vez tantos otros de por qué es importante tener tanta música chilena más en nuestros espacios, por qué es importante para Chile fomentar el arte más allá de lo romántico: porque también es una industria que le da vida y $ a mucha gente soñadora que está haciendo el aguante mientras esto surge en serio o mientras vea opciones mejores en otros lados.

Y aquí es dónde quiero juntar ambos conceptos radio y lugares donde tocar: Si hay más música chilena en las radios, hay más difusión. Con más difusión es necesario más lugares donde tocar. Si hay una conciencia colectiva de que la música es importante en nuestra cultura y en el desarrollo de un país incluso económicamente (para los adictos a las cifras y a la platita), hay una mayor presión a facilitar el funcionamiento de espacios, que generen recursos ( e impuestos). Y un pueblo que escucha más música, claramente es mucho más feliz ¿Y quién no quiere ser más feliz?