Un pasaje a la conchesumadre

Tenía 16 años, cuando se me ocurrió la idea de ir a una actividad en Toronto, Canadá.

Cuando presenté la idea, los adultos de esa época, se rieron en mi cara y asumieron que no lo lograría. Y pasé 1 año, vendiendo latas, papel, haciendo rifas, vendiendo ramos, haciendo kermesses y demases, porque estábamos convencidos que podíamos. Y aunque logramos juntar muy poco, se dieron las condiciones para ir. Lo que toda esa gente no sabía-incluyendo la que no creyó y la que me apañó en cada actividad que nos ocurrió inventar- era que habían instalado con esa energía un chip en mi cabeza y sobre todo en mi corazón, donde viajar fue parte de mi escuela y reseteo para todo y 16 años después, lo sigue siendo. Y así es como Canadá, Argentina, Colombia, Bolivia son parte importante de mi aprendizaje y espero que México también lo sea.

Sigo no teniendo plata para viajar, pero tengo ganas. Y no me importa si debo traviajar como lo he hecho hasta ahora, buscar formas de hacerlo casi gratis, no me importa vender mis cosas o cansarme por hacer actividades, escribir artículos mientras hay una playa afuera, postear desde el wi fi de un restaurant ¿Como le voy a tener más cariño a las cosas que a la experiencia de compartir otras formas de pensar? ¿Cómo podría dudar un segundo en hacer todo lo posible para seguir viajando? ¿Cómo podría desconocer que parte de lo que soy tiene que ver con la oportunidad que me ha dado la vida-a veces de manera un poco violenta, pero bue-de conocer y conversar y amar en otras latitudes?

Gracias a esa gente que creyó y apostó por mí cuando tenía 16 o 32, por la que gestionó pegas que podía hacer en cada uno de los lugares, por lo que me alojaron a veces sin conocerme,por los que alojé sin conocer y nos hicimos amigos para siempre, por los que sin saberlo me entusiasmaron con sus experiencias, por los que me compraron cada hueá que se me ocurrió matutear, por los que me motivaron a seguir haciéndolo y por lo que me inspiran y tenemos la seguridad de encontrarnos en la ruta algún día otra vez y seguir la amistad hasta cuando seamos viejitos. Gracias mamá también no sólo por permitirlo sino por motivarme a pesar que eso signifique no estar tan cerca.

¡Que continúe el viaje y el reseteo! ¡Vamos, vamos!

(En esta ocasión estoy haciendo una venta de bodega, puedes ver las cosas acá )

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San Pedro de Atacama. Chile
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Cataratas del Niágara. Canadá
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Bogotá, Colombia

 

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Escaleras mecánicas. Medellín, Colombia.
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Santa Marta. Colombia.
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Medellín, Colombia (Foto por @mathiaskochcc )

Amor libre, mierda

 

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Creo que más de alguna vez ( por no decir todas y cada una de las veces que alguien lo ve) he tenido que dar la explicación sobre este afiche que está en mi living: El sentido que ha agarrado pa mí esta frase y esta serigrafía en donde todos los que van a mi casa tienen que verla, va más allá de lo evidente. Ha servido de conversación y análisis amplio. Es uno de los lugares favoritos pa sacarnos fotos. Está ahí, presente, como un mantra.

Primero: ¿de dónde salió el afiche?

Cuando fue la exposición de Serigrafía Instantánea (Colectivo que hace serigrafías en poleras que llevan los interesados y/o que recuperan por un aporte voluntario, apoyando sobre todo distintas causas) en Maestra Vida, todavía estaba súper convaleciente y la única foto que saqué fue a estas piezas que hablaban del Amor libre, mierda!. Me acuerdo perfecto, estaba subiendo la escala a ese altillo que hay en la pista de allá, donde siempre se quedan los rumberos habituales.

Cuando hicimos la celebración por el aniversario de Mandela, justamente esta pieza corría peligro de ser eliminada, pedí que me la regalaran y la saqué a punta de cuchillo. La puse en el living de mi casa. Ahí se quedó, ahí nos acompaña desayunos, almuerzos, onces, celebraciones y comparticiones varias. Es uno de los diseños que los chiquillos estampan, así que si le gustó, búsquelos en su próximo evento combativo.

( A todo esto: Sería bacán conocer la historia tras este mensaje, porque a mí me ha significado hartas vueltas aquí tiro la pelota en un pase gol, ah).

Las reacciones

La primera reacción en general es o una risa mostrando el cartel como “Oh, qué liberal tú, ah” con desaprobación-prejuiciada o una reacción tipo “Ahh, estamos en esa” con algún tipo de desubicación tipo comentario o acción de mierda,  con gusto a pésimas ideas comoque quiero tirar con todo el mundo o que tú, con el que tuvimos un impreciso algo creas que me da lo mismo que te quieras hacer algo más que el lindo con alguien muy cercana. Osea calmao, si la hueá no es ná así, po.

A quien ha solicitado la explicación de por qué decido tener este afiche o que nos hemos puesto a conversar el tema ampliamente, hemos llegado a algunas conclusiones del porqué y cómo nos hace sentido este mensaje.

Tiene mucho que ver con ideas que he expuesto anteriormente y que mastico hace un rato:

1. Mientras más das, más recibes: El amar no me sale tan fácil. Porque sí, porque no, porque miles de razones que no entraré a explicar aquí. Eso quiere decir que este afiche viene a reforzar la idea cotidiana que amar es mucho más fácil ( y difícil) a la vez que lo que me venía planteando hasta ahora. Que es como una apuesta que cada vez es mayor y tiene esa suerte de recompensa de vuelta. Mientras más entregas amor, más amor recibes. Que si pierdes en tal apuesta, como si fuera una ( aunque uno nunca perdiera, porque siempre gana algo), pierdes cada vez más en la medida que más pones en la mesa y duele, sí, duele si no resulta o se acaba, pero…  ¿Y? ¿Te va a ir mejor por quedarte a la vera del camino? ¡Ama libre, oh!

2. Que si uno es libre, libre en serio ziii, debería poder y querer amar, sin ponerle tanto color nombre o etiquetas eeella la liberal, pero sobre todo trabas y peros a situaciones que no merecen rollo adicional. Me explico: Dejar de frenar situaciones porque “puedes salir dañad@” sin incluso “apostar”, no evitarse mamonerías “porque pueda parecer ridículo”, no evidenciar al extremo porque “soy súper solter@ y no quiero que me liguen con nadie ni nada” . Por lo tanto entregar amor y buena onda, que suceda lo que tenga que pasar y si las cosas se acaban, que se acaben porque se acabó esa conexión vital, no por miedo, por mantener discursos panfletarios de libertades no tan libres, etc.

2. Como que la ternura es un acto revolucionario, más cuando uno es adulta. Que uno se pueda liberar de todas esas limitaciones impuestas ( y a veces hasta autoimpuestas) por el mundo actual, neoliberal donde ser amable, cortés e incluso tierna, pareciera estar fuera de moda. ¡Que los gestos sencillos decoren la vida! ¡Esos son los gestos que se quedan ahí dando vueltas y recordables por toda la vida! Ya llevamos un ratito planteando esta premisa y lo hemos pasado bacán en sus fauces, incluso cuando no hubo ni un mínimo detalle de vuelta.

3. Que  lo más parecido a una relación con cualquier persona  hoy sea experimentar esa libertad de acción, de movimiento, potenciando y acompañando al otro a volar libre tal como el otro me acompañe a mí en mis vuelos y desvaríos. No quiero arrastrar a nadie a que haga cosas ni por mí ni para su propia vida y tampoco quiero yo sentirme presionada a nada en realidad: quiero compartir con gente que quiera hacer cosas indistintamente a mí o a nosotros, tanto como hacer cosas juntos sin que signifique rollo, ayudarse, motivarse, pero para crecer y tener éxitos, cumplir sueños por separado qué Lalaland me sonó eso. Que sí, sí quiero estar con alguien alguna vez (alguna gente me ha dicho muy seriamente que cree que no, como una suerte de monja o que quede para semilla y la tía solterona de los hij@s de mis amig@s) pero en ese acuerdo. Porque a veces, las  relaciones de pareja que veo cerca pareciera que fuera todas esas cosas de las que quiero mantenerme lejos: posesión, control, obsesión, falta de libertad, celos, desconfianza, etc.

4. Mientras más se da amor, más amor te llega. Esa falsas idea de dosificar, cuantificar, medirse, pareciera que es puro capitalismo, oiga. Y de eso es lo que quiero también mantenerme lo más lejos que pueda. Y esto me recuerda prácticas tan sencillas como incluso, compartir ropa, comida, casa, aprendizajes y demases. Viva la comunidad, viva el amor, ¡abajo los régimenes que nos dicen lo contrario!

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Afiche que publicó un amigo con el que pelamos mucho el cable al respecto, que a su vez había publicado esta página

5. Y que eso no solo incluye a parejas, sino amigos, compañeros de trabajo y demases. Que el amor fluya como cuando se pedalea por una ruta en una noche de verano, con el vientecito refrescando la cara. Que seamos felices con momentos simples, cotidianos, amorosos, que nos llenen el corazón más que la sed y la adicción por la conquista, llegando sólo hasta el trailer, buscando más y más trailers, olvidando que también se pasaba bien con hueás simples, tiernas, tranquis, sin la histeria o la maquinita de “hacerla”. Más que eso, que no significa tirar el poto a la chuña-o sí, a quien le importa-sino más bien amar-amar en serio-sin tanta complicación.

Que viva el poliamor, el amor gay, el amor interracial, el amor a la libertad, el amor a los proyectos, el amor a la bicicleta, el amor a viajar, el amor a la tranquilidad, al baile, a la música, a la vida inquieta, a la gente que ama las libertades de los otros, a la gente que ama sin odiar a los que no son como ellos, amor a los almuercitos, amor a los grandes proyectos, a los pequeños, a la gente que le brillan los ojos por lo que ama, a quien trabaja por lo que ama, amor entre nosotros, amor a la tierra, amor a quien incluso ya dejamos de tener contacto. Amor a las personas que estuvieron en nuestra vida, amor a las que no estuvieron y menos mal,a los que estuvieron y los caminos de la vida nos llevaron a otros caminos, amor, amor, amor.

¡Amor libre, mierda!

Listado de demonios que no me dejan dormir

  1. Las cicatrices en las piernas.
  2. La actual inseguridad gigantezca al bailar y/o al flirtear.
  3. El terror a que alguien (muy) querido te deje de hablar y nunca te diga por qué exactamente y nunca más quiera hablar de ello.
  4. Sentir saudade, lo que implica que alguien se hizo parte de tu vida.
  5. Encontrar a alguien que no veo hace tiempo y no saber qué hacer y actuar con miedo.
  6. Mi pieza.
  7. Verme un día haciendo algo que no me guste, exclusivamente por mantener una sensación de seguridad, pragmatismo, etc.
  8. Que alguien crea que tiene la suficiente confianza para decirme qué escribir/publicar y que no, como editándome sin ser mi editor/a,  apelando al amor o desamor que haya entre nosotros.
  9. Cuando se acaba un abrazo que seguirías dando el resto de la tarde y de la vida y el vacío-tiempo que hay entre su fin y que empieza otro que te gustaría dar tan fuerte como ese.
  10. Que la gente que quiero, estimo, con la que he trabajado, me juegue chueco o que no pueda cumplir con su amor y entrega hacia mi y consideren que les estoy jugando chueco por eso.
  11. Quedarme dormida alguno de los días que me toca ir a trabajar de noche.
  12. Tener que hacer dieta porque no me fuera tan fácil mantener el peso que no me jode la espalda.
  13. El robo de amigos. Que alguien venga, conozca a amigos míos y pronto quede en el vacío de ya no te necesitamos en esta triangulación.
  14. Cuando aparecen cascos de moto por el lado izquierdo de mi bici o alguien cuando estoy abriendo la puerta del edificio.
  15. Que plagien un texto muy mío porque “sale muy complicado pagármelo”, no porque no se hace.
  16. Saber que una persona que le tienes confianza ha hablado de temas que le dijiste en secreto.
  17. No poder viajar.
  18. Que haya gente me trate mejor o peor no por como soy sino por el trabajo que realizo.
  19. Que alguien conozca algo tan profundo de ti, que sepa como manipularte y hacerte mierda.
  20. Que un día, no sea capaz de trabajar.
[¿Qué hacer cuando me toque ver a esos veinte demonios sentados en mi mesa, mirándome fijo?].

Mariasola

Maríasola aprendió desde chica,

a jugar sola,

a caminar sola,

a resolver sus dudas sola.

 

Si tenía curiosidad,

sola iba a la biblioteca,

sola buscaba en las enciclopedias,

hasta dar con la definición.

Porque Mariasola también sola aprendió a leer,

iba a la overlock que sonaba sin parar

a preguntar como se juntaba esta letra con la otra,

hasta que se largó, antes de los 6.

 

Mariasola mirando aprendió a cocinar,

a peinarse (aunque todavía no lo logra),

a entender su sexualidad (aunque todavía no la entiende),

a hacer su mochila para los viajes

(aunque todavía le sobran huevadas al final del viaje)

a vender en la cuneta

a trabajar en lo que viniera y ponerle onda

o a conversar con la gente de cargos muy importantes como a cualquiera otra

con la pera en alto,sin bajar la mirada jamás.

 

Sola se le veía por la calle siempre,

sola caminó de madrugada,

sola pedaleó.

Sola fue a bailar,

sola fue a rezar,

sola permaneció en las salas de espera en los hospitales demasiadas veces

demasiadas veces estuvo hospitalizada sin visitas familiares.

 

A Mariasola nunca se le conoció novio.

Se sabía que amantes tuvo varios y de todos los colores,

amarillos tropicales,

negros (negritos),

blancos (blanquito),

rojos (trotskistas),

calipsos (insignificantes),

naranjos (ñoños),

pero yo,

yo que la conozco hace años,

nunca me acuerdo de que me hubiese presentado a un alguien como tal

además de ese pelilargo amigo del amigo

del que terminaron hace 6 años

y nunca entendí bien por qué.

 

Había noches,

había días,

en que tenía unas ganas locas

que otra persona que no fuera ella

estuviese a cargo de llevar el ritmo

tomara decisiones,

hiciera el té

hablara primero en los chats

propusiera panoramas

tuviese másunos para ofrecer

redactara invitaciones

hiciera regalos mamones.

 

Nunca se sintió del todo sola,

a pesar que lo estaba

(y mucho)

un día,

volvió a sentir

que al otro lado,

en otro cuerpo

había algo que le nublaba lindo

y le acompañaba,

profundo

encajaba

compartía el camino

con alguien que también compartía el propio con ella.

 

Un día le dejó de dar miedo que le diera miedo,

un día se sentó sin reloj

un día confesó lo que amaba y lo que odiaba

permitió que le reconocieran los ojos mudos

como cuando la conocen en serio,

dejó de poner varas

se aburrió de cerrar tratos

y pedaleó hacia el oriente 3 horas después de lo que definió.

 

Que ya sabía que podía hacer todo

y como hacerlo

pero que también,

a veces,

podía hacer nada

(cual comercial de Sprite)

porque otro lo podía hacer por ella

y no había rollo por eso.

 

A veces le daban ganas de comentar qué estaba escuchando

o pedalear en las madrugadas mostrando sus lugares favoritos

o encontrarse en alguna ciudad de Centroamérica.

Que a veces,

era más entretenido

que una selfie eterna en los viajes,

que le sacaran fotos con la mirada,

con o sin cámara

que le hicieran inflamar el pecho y el clítoris

con o sin tocarla.

 

A veces,

la gente creía que estaba rodeada de gente,

y a veces hasta lo estaba.

Pero permaneció sola cuando llegó,

continuó sola cuando durmió

y también cuando despertó

e incluso, sola cuando logró lo que soñó

pero,

al final del viaje

siempre estaba

Mariosolo

con el abrazo

que le decía

“Solo, pero feliz que nos hayamos re-encontrado”.

“Aquí estoy, solo pero contigo”

“Solo, pero quiero estar contigo”

Mariasola y Mariosolo, recorren la orilla de algún mar

Pacífico, Atlántico, Adriático

Solos, pero con ellos.

 

Tareas:

Aprender a reírse de la desgracia. Aprender a que no tod@s disfrutan de ella. Aprender a aceptarse el cuerpo, cuando camina frente a un reflejo disonante. Mirarse y aceptar que hace un año ni hombrito ni pierna tenían ciclobandas, ahora sí. Entender que las autoridades no cambiaron su suciedad porque les sabes el nombre y te reconocen en actos públicos, que te meten el pico en el ojo mirándote a los ojos. Rezarle a todos los santos por un día, volver a caminar sin dolor constante y sonante, que un dái pueda volver a caminar cuadras y cuadras.Decirle al perdón bienvenido.Hacerle entender a la gente que todo me ha costado este año el triple y que cada paso es una fiesta. Reírse de la desgracia, apretar los dientes, mirar al frente, decirle a la gente en la cara lo que piensas, sin una cuota de bálsamo. No esperar reciprocidad, ser autosuficiente, crecer. Reírse de los planes, de nuestros fracasos, de los robos de ideas, de las pegas de mierda, de la gente de mierda, de las situaciones de mierda. Reírnos que pasan los años y seguimos acordándonos de como nos conocimos. Apretarse, abrazarse, resolverse, decir muchas veces palabras cariñosas, no perder el norte. Apretar los dientes cuando te saquen los puntos, que la rabia de no saber nada pase algún día. Decirle a la gente que estuvo sosteniéndome el corazón, que no podré nunca corresponder el gesto ni sopesarlo con nada, que estoy tan agradecida de que se hayan quedado en mi vida. Que no se me ahoguen las palabras cuando quiera decirles que no hay gesto que me haga sentir más en casa que sentir que somos importantes mutuamente.Aprender a reírse de la desgracia, sentirse rica, con las cicatrices colgando, los apósitos colgando, la vida colgando.

TAG:Relación

Uno pluraliza.

En realidad él,  habla, se le sale, chispotea en este español complicado, desde un “nosotros”, desde “la relación que tenemos”, desde una situación que se ve confusa de definir. Porque cómo se define, algo que no quieres definir muy bien tampoco, porque contextualizas en lo que ves a tu alrededor: parejas que hablan desde la propiedad del otro, desde la cárcel de la posesión, desde la incapacidad de confiar en el otro, porque el otro, tarde o temprano le va a ser infiel ¿Pero qué chucha es ser fiel? ¿O ser leal? ¿Es acaso no estar con nadie más? ¿Acaso es eso posible de verdad? ¿O nos queremos engañar haciendo como que somos fieles con eso? ¿O nos queremos engañar más haciendo como que no nos importa eso de la fidelidad?

El otro abre los ojos y hace un rápido escaneo mental

¿Nosotros? ¿Relación? WAIT: esta escena la hemos visto antes, en otras teleseries que pasaron por el mismo canal. El momento de las definiciones se ve como esa conversación incómoda que no queríamos tener ¿Por qué hay que hablar de estas cosas? ¡Qué incomodidad! Esto parece algo íntimo, los garzones alcanzan a escuchar un par de frases y sus caras denotan que es un tema complicado. Cómo defines lo que tienes con alguien, si justamente te provoca cosas indefinibles. ¿Tienen un principio y un fin acaso? ¿Se te va a acabar esa sensación si llegan a no hablar más? NO. A lo mejor sí, algún día, pero esa sensación rara, no, nunca tal vez. O sí, pero no ahora, no por el momento. De verdad estamos hablando en serio, OH WAIT, había que alguna vez hablar en serio ¿Qué me estás queriendo decir con hablarme de una relación y mencionarnos, a ti y a mí en una misma frase? ¿Me estás diciendo que nosotros, esos, los libres, los sin nombre, tenemos una relación, podemos hablar de nosotros, hacemos planes y nos exponemos en público, aunque no hagamos nada que los otros puedan llegar a ver, pero sí intuir, porque tenemos algo más en común que hacernos uno de vez en cuando? ¿Me estás diciendo que todo esto que hacemos fuera de tener sexo le podemos llamar relación?

Singulariza una y otra vez. Discuten, comentan,se miran enternecidos

 Una y otra vez hablaré desde el yo. No por egoísta, no por autista, no porque no te quiera, sino porque me defino como un ser particular, libre (?) que se encuentra con otro ser particular y libre, indistinto y distinto a mí. Así es como me defino y singularizaré todas mis frases y te ofreceré que nos encontremos en una misma vereda, esas veces que tú vengas de la tuya, yo venga de la mía y nos pillemos, despiertos, abiertos, perceptivos y cariñosos. ¡Cuánto disfruto de tu ternura y tu cariño tangencialmente opuesto al mío, mi querido! ¡Cuánta ternura y cuánta magia pueden existir en un mismo espacio! Pero no me pidas que acepte que me digas lo que tengo qué hacer, ni que yo te exija que seas distinto a lo que eres, ni que tú me indiques cómo vestirme o como interactuar con tus amigos ¡Menos que deje de ponerle atención a mis proyectos y tiempos y tú tampoco a los tuyos! ¡Oh, por favor no! ¡Lo que nos une es justamente la libertad que teniendo todo a nuestra disposición para hacer lo que queramos, es que queramos estar juntos!.

[Y finalmente, igual pluralicé]

Y resuena, el pronombre personal en primera persona, pero ahora en plural.

Eco

Eco

Eco

Guerra

Sabemos como es esto, ya lo vivimos en unos cientos de veces, como lo contaban en las clases de historia.

Pedimos refuerzos a todos los países adyacentes, pedimos refuerzos a la comunidad internacional, porque sabíamos que estábamos ad portas de otra guerra. Le pedimos a los aliados hartos abrazos, porque sabíamos que el espíritu estaba débil. De hecho le pedimos que con todas sus tropas, sus caballerías e infanterías se instalaran en la sede nacional de guerras, porque olíamos que un nuevo atentado a la libertad,a los derechos, a la conciencia, al erotísmo, a la movilidad.

La noche del atentado se volvió terrible. Luego de la celebración del día nacional de la vista hermosa, los cánticos que se escuchaban a lo lejos anunciaban la hecatombe, pero el ingreso a la zona de conflicto, puso un irremediable paso en falso en este nuevo golpe de estado. Las malditas se aprovecharon del país no tan desprevenido como muy desnudo y desprovisto de un frente poderoso de servicios especiales de adiestramiento de los países vecinos, la debilidad de espíritu de sus combatientes casi a niveles invisibles y la falta de hidratación. Todo esto escenario perfecto para los más atroces abusos.

A la mañana siguiente el diagnóstico fatalizaba un avance de tropas, que habían decantado en un golpe de estado feroz y del cual sería difícil recuperarse. Un barco atracaba en la playa la clavícula, amenazando con, a la menor ventolera, salirse por el puerto y llegar a la calle principal. Los estafilococos y los estreptococos ya habían montado sus carpas de campaña y aunque los fusiles y las AKA Kalashnivkov estaban repletas de Ciprofloxacino y eran disparadas con todo el ímpetu que puede un pueblo en combate, era imposible mediar el daño que provocaba a su paso. A momentos pareciera que el pueblo vuelve a su vida normal, pero los tiroteos y la fiebre vuelve cada ciertas horas, haciendo perder la esperanza de sus ciudadanos.

No tenemos mayores reportes de como seguirá esta situación, es una noticia en desarrollo. De momento, solicitamos a la comunidad internacional nanais, cucharitas, chocolates y abrazos, ya que el pueblo está debilitado y cansado. Seguiremos informando desde la zona de combate. Adelante estudios.

Dolor

Hoy es el primer día que puedo estar sentada, en una mesa, trabajando, debería estar feliz. Un mes y 2 días desde el accidente, algo así como 3 semanas desde la doble operación. Pero el dolor del brazo derecho es suave, constante, pero cuando supera la altura del hombro-ese que me gusta mostrar en los veranos y que tiene ahora una costura larga y encorvada, como calle de Ñuñoa- o cuando intenta olvidar que tuvo un accidente y carga el más mínimo peso-un cuaderno o un libro, mi compu o un plato-  es punzante y resonante. Es como si me picara una araña grande o recibiera una cuchillada, recojo el brazo rápido todas las veces, me duele el pecho, lo niego. A lo mejor alguien me arrancó el corazón de verdad, de seguro en la posta eso hicieron. No quiero ni pensarlo.

La pierna cada 20 a 30 minutos se vuelve una empanada, por lo que debo colocarla en alto como si no pudiera tenerla de otra forma nunca más, por más que hace como una semana que puedo sentarme más ratos. El dolor es profundo, constante, punzante, no se me quita, aunque le sonría a mis amigas lindas que vienen a ayudarme o aunque diga que no me duele. Probablemente sea el dolor más fuerte que he tenido en mi vida, mucho menos que los que vaya a tener,seguro, pero mucho mayor a mis recuerdo de la operación a la columna, a los cólicos renales, al colon irritable o cuando tuve un tec mucho más profundo que el que tuve ahora, esa vez que me pegué en la fonda, cuando terminábamos de trabajar en Matucana 100, hace unos años atrás.

Tengo dolor, pero no quiero más anti inflamatorios ni calmantes. Mi cuerpo recibió demasiados, me pasé 3 semanas en ese infierno de tramadol, morfina, nefersil. Me duele como cuando me han dicho que no me quieren, me duele como cuando me han humillado por no tener plata; me duele como cuando he visto escenas de traición, me duele como cuando amigos que amas ya no te aman o me he sentido horriblemente estúpida. Me duele como cuando estábamos esa noche en la carretera con una familia destruída, me duele como cada operación de mi mamá o cuando sentía ese pánico en el terminal de Buenos Aires, amarrada a mi mochila, esperando que se hiciera de día. Me duele y sé que dejará de dolerme, pero me duele ¿Qué más le voy a hacer?

Yo quiero saber si a ese chucha de su madre que iba en la moto, sabía que sólo tenía 11 lucas en el banano (había olvidado que tenía 1 en un lado, 10 en el otro), por lo tanto era la persona quizás menos robable de alrededor. Quiero saber qué pasó por la cabeza del loco del auto, cuando decidió dejarme ahí, con mi pierna-una de mis  piernas que adoro-hecha mierda, desarmada, con los huesos quebrados, sin conciencia, en el suelo, con la clavícula sobrepuesta, con la cara ensangrentada.

Me duele no acordarme, me duele la cabeza pasar todo el tiempo, volviendo una y otra vez inconscientemente a la escena y no recordar. Me duelen las cicatrices horribles que hizo ese doctor, me duelen las piernas flacas y sin gracia, me duele no adelantarme en el tiempo y saber qué tan parecidas a antes van a quedar. Me duele que esas piernas  no puedan llevarme al café, a las cuecas, a la salsa, a ver a mis amigos, a las reuniones, me duele no poder ir al parquecito a tomar este sol de otoño. Me duele el ego, la soberbia, la independecia, la coquetería, la falta de autonomía, la vergúenza, el pudor perdido después de tanto momento engorroso. Me duele no poder ir a la fiscalía por mi misma, me duele no ir a la comisaría a decirles que son unos vendidos, que cuánto les pagaron por hacerse los hueones, que me devuelvan el zapato que tiene uno de ellos. Me duele no poder ir a Zenteno a estampar una denuncia para siempre, me duele no poder sentarme en la barra a decir “Media con negra y un vaso de agua con hielo, por favor”, me duele no poder bailar. Me duele no poder ir a juntarme con gente nueva a conseguir nuevas formas de enredarme la cabeza, me duele que todas las reuniones que tenía esa semana no pudiesen ser. Me duele que mis piernas no puedan enredarse con soltura en las tuyas y reírme diciéndote ¡Bienvenido! ¡Bienvenido para siempre en mí!.

Me duele todo.

Coquetear con los apósitos colgando

Estoy con reposo absoluto luego que un día-en mi primera semana de andar en bici luego de otro accidente que tuve-cuando iba feliz en mi bici , la Kobané, por la calle Bío Bío casi con Ingeniero Obrecht a las 19:10 de la tarde desde donde mi mamá (El Bosque) a la casa de una amiga que estaba de cumpleaños (Ñuñoa), hasta que perdí el conocimiento y un montón de personas me miraban y yo gritaba que me dolía, que dónde estaba mi bici y que no me acordaba de nada.

La gente me decía que un auto, un taxi, me había chocado y que habían anotado la patente. BJ- ZK-88. QUE EL AUTO ME HABÍA ATROPELLADO Y SE HABÍA ARRANCADO. Yo no me acordaba de nada hasta que vino una imagen: una moto, un casco que me miraba y me tironeaba el banano. Tampoco era un recuerdo, era una imagen que se me venía y que no podía dejar de verla una y otra vez.

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Yo hospitalizada en la Posta Central, con mi súper costra de rasmillada de cara. No feliz, intentando estarlo.

Otro de los recuerdos era, además de la gente diciéndome que estaba entera, fue una doctora colombiana/venezolana/ecuatoriana que me decía que estuviera tranquila, que iba a estar bien, que luego supe que era de Help, que pasaba por el sector, que la pararon y me dió los primeros auxilios y dejó mis datos en una hoja anotados. Probablemente su voz en mi oído, tan tropical, tan caribe, tan dulce, me calmaba un poco. También recuerdo que me preguntaban cosas y yo respondía, mecánicamente, como siempre me han enseñado: debo recordar mi alergia a la penicilina, intolerancia al Ibuprofeno, mi dirección,  mi rut, mis operaciones. Me costó dar el teléfono de mi vieja, porque primero dí el mío. Luego ambulancia del SAMU, carabineros, posta, dolor, mi mamá.

Tenía fractura de tibia y peroné, clavícula, TEC simple ( gracias casco Nutcase) rasmilladura únicamente en la frente. un par de heridas muy pequeñas en la mano izquierda, una aún más pequeña en la derecha. No hubo rasmilladuras en las manos ni en los brazos, sólo moretones.

El doctor diciéndome que me tenían que hospitalizar y operar, los carabineros hablaron con mi mamá y conmigo ( la verdad no me acuerdo) tenían la patente del auto, incluso, hicieron dibujos de como habría sido el accidente y alertaron a mi mamá de que incluso podía llegar a ese mismo lugar esa misma noche el sospechoso, a constatar lesiones, porque habían dado aviso a todas las unidades policiales.

Hasta ahí , todo era bastante simple. Al momento de pasar por recaudación, mi mamá firmó en blanco, pues yo estoy bloqueada de Fonasa ( ya  no corre mi cobertura que corría el mes pasado, las cotizaciones de las boletas aparecerán recién como en junio y no había cotizado aparte porque seguía cubierta ) y por lo que indica carabineros esa noche, el auto está súper identificado así que fácilmente será posible hacer uso del SOAP a la brevedad. Tanto es así que publiqué en feria Cletera la recomendación: Chiquillos, cuando tengan un accidente anoten la patente, a mí me va a salir gratis por eso. PFFF.

Hospitalizada, enyesada por mientras soy operada ( la pierna se me había deformado y tienen que hacer “Tracción” osea, tirarla hasta que quede en su lugar original).Estoy con tramadol a la vena y aún así me duele. La clavícula está desplazada y tampoco puedo moverme mucho. Pero gracias a la tecnología, mi mamá pudo escribir en mi muro de facebook y mis amigos llegaron a la posta y mi mamá por primera vez en un sin fin de accidentes y urgencias, no se sintió sola.

Poco después, llega un carabinero a las 3 y tanto de la mañana a tomarme una declaración y se lo hago notar. Me dice que está de turno, que debe hacerlo y yo lo sigo encontrando absurdo, si además de drogada por los calmantes, estoy dormida y le digo que no me acuerdo de haber hablado con carabineros porque efectivamente NO ME ACUERDO.

Luego vienen los carabineros que estuvieron en mi accidente y aquí empieza lo extraño: que me olvidara del auto porque no había tenido nada que ver, que ellos tenían un vídeo ( dejan un CD encima) que dice que no estuvo el auto ahí pero que no me lo pueden mostrar. QUE FIRME UN PAPEL EN BLANCO porque ellos van a pasar mi declaración después, a lo que les digo que no. Y lo traspasan a regañadientes.

El parte no está en el tiempo determinado, no está después. Mi mamá debe ir diariamente a la Cuarta Comisaría de Santiago y siempre hay excusas distintas: No hay nada, no se sabe quien es el carabinero a cargo, no está, los papeles están en otro lado, para mañana, no está, para pasado mañana, blá.

Finalmente hoy le pueden entregar una copia del parte en la fiscalía y la historia es absolutamente distinta: el chofer del auto aparece como testigo, pero él no estaba ahí a esa hora. Es taxi, pero andaba con su señora, también testigo, pero mucho más tarde por el sector. Nadie vió nada, carabineros que tenía todo súper clarito, ahora no tiene nada claro.

Esa noche había un camión de la basura de la I. Municipalidad de Santiago en el sector, por lo tanto es probable que las personas que trabajan en él en ese sector, hayan visto, pues la única persona que pudimos saber que estaba en el sector (el hombre que llamó a mi mamá para decirle que estaba mal), alguien que tiene un negocio cerca, indica que estaba este camión interceptando la visión.

Me tuvieron que operar en clavícula y peroné, ambas con implantes ( un clavo en la pierna, una placa con 6 pernos en clavícula) y el monto aunque no lo han querido confirmar (hoy madre anduvo en recaudación, le dicen que depende del modo de pago,pero va en más de 2 millones de pesos). Mi vida, como muchos saben a través de todas las cosas que hago como productora, como Humita Domicilio, la Chica de los Mandados y mil cosas más, depende de lo que yo me mueva, por lo tanto si no me muevo, no tengo plata para nada-nada. Lo que hicieron no es sólo dejarme mal de salud, sino atacar a mi principal fuente de trabajo: mi cuerpo y mi capacidad de movimiento.

Lo bueno es que como decía, mi mamá no ha estado sola en esto. Tampoco me sentí sola yo en ningún momento mientras estuve hospitalizada y luego acá en la casa. Pocos momentos estoy sin visitas, el cariño ha chorreado a borbotones, los mensajes de ánimo han sido súper constantes, incluso de personas con las que no hablo hace meses, con las que no hablo tanto o con la que simplemente, me enojé. Puro amor, pura buena onda, puros ánimos. Como escribí por ahí, es tanto el amor que ni si quiera he pensado mucho en el desamor, no me queda ni tiempo ni ánimos, es como si el amor me ha permeabilizado contra cualquier mala onda.

Hay gente que me llama todos los días desde otros países para saber como estoy. Tengo amigas que se han quedado tardes completas conmigo, que han organizado el evento que estamos planeando para hacer plata.Tengo una abogada que a través del Muévete (colectivo de organizaciones ciclstas) me apoyará y patrocinará en las gestiones pertinentes. Todas las personas que han estado cerca de verdad han sido súper cuidadosas de no pasarme a llevar y súmamente respetuosas conmigo, mi mamá, mis compañeros de casa y justamente eso, su compañía y amor ha permitido que mi leeenta recuperación no sea tan terrible. He mantenido el ánimo arriba, me he quebrado en muy pocos momentos y he mantenido un humor enorme, aceptando las situaciones engorrosas riéndome a carcajadas. ¿Qué otra cosa me queda? ¿Ponerme a llorar? ¡Si ya he llorado caleta y sólo se me salen las lágrimas cuando me duele mucho!

mama
La más mejor, la más apañadora, la que esta en las buenas, las malas y las locuras todas. La que me da alas para ser libre, respetuosa, agradecida, concreta, autónoma, feminista y pensante. ¡Cuanto te amo, mamá!

Mucha sensualidad rodeándome: Tengo una sabanilla, que es una suerte de pañal extendido. Tengo una chata, que utilizo cuando tengo ganas de hacer pipí o caca, pues no puedo moverme. Ahora quiero ver tele, pero el control no está cerca. No tengo plata, acabo de comprobar que mi pierna está quedando más flaca y menos tonificada y eso me dió pena enorme. Una huevada, pero me dió pena. Tendré que ponerle harto pa que vuelva a ser, para que ambas vuelvan a ser esas piernas de las que me jacto de cuando en vez. Por otro lado visualizo el caribe, ese donde se toca gaita y tambor, como próximo destino ¿Podría acaso no pensar en mi proximo viaje? Imposible. No sé que va a pasar conmigo, esta semana, la próxima, después del evento, pero de lo que sí estoy segura es de un par de cosas.

1. El evento a beneficio se llama “Todos con Mapapo” o Maldición Gitana y será el lunes 8 de Junio desde las 20:00 hrs en  Maestra Vida, ubicada en Pio Nono 380 , esquina Santa Filomena (Barrio Bellavista) Santiago de Chile. La entrada costará $3000 hasta las 00:00 hrs. después $4000. Más información en el evento de Facebook  . Si no quieres/puedes participar pero quieres apoyar de alguna forma ( como comprar entradas simbólicas por ejemplo), contáctame por interno. No,no necesito tu limosna, te estoy invitando a un evento como cualquier otro de los que te invito, sólo que sabes para qué es la plata. Si alguien lo siente así, puede meterse su plata por la raja. Besito :*

2. Ya tengo mi primera cueca prometida ¿Y mi primera salsa? ¿Y mi primera pedaleada? ¿AH? ¿AHH???

3.  Pase lo que pase, la denuncia en Zenteno va. ¿Hasta cuando tenemos que quedarnos callados?

4. “Y empezar a dar amor/ y a recibirlo, si estás dispuesto a darlo”. He recibido muchísimo amor, hasta límites que no me había imaginado. De seguro, mucho, es porque mi disposición a recibirlo esta vez, ha sido abierta, honesta y sincera. Está bueno el ejercicio de explicitarlo, ojo ahí. Y también de alejarme rapidito del des-amor.

5. La paciencia, el buen humor y la buena onda, todo lo alcanza. No quiero nunca (más?)que los problemas, las dificultades, los achaques, los dolores, hagan de mí una persona amargada, seria, fome, aburrida, triste ¡NUNCA! A mí me han pasado muchas cosas, pero siempre hay cosas más terribles. Seguro.

6. “Coquetear con los apósitos colgando” será mi próximo unipersonal  ¿Se puede coquetear cuando estás en el peor momento de tu vida? ¿Se puede querer a alguien que huele mal, tiene el pelo desordenado, tiene dolor o está muy enfermo? Yo creo que sí. Gracias a todos los que me han hecho creer que sí :*

Amo, simplemente.

Largo camino hay hasta aquí. Autoreferencias, jugueteos, intranquilidades. ¿Pero sabes? Me gusta. Me gusta, llegar con la piel algo tostada, con la certeza de la elección y no del “lo que debió pasar” y sobre todo con la convicción que las historias siempre me prometen mil historias más, bajo el cedazo de un lápiz que a veces torpemente quiere dejar de hacerlo, miedoso de vaciarse sin recato por el plural.

Me aseguro de desamarrarme los cordeles del justificativo, de la deslealtad a mí misma, del miedo al qué dirán y parto, a cletear por donde no debo. Me gusta pensar que amo en todo momento, desde el útero, desde el intestino inflamado durante años de callarse las penurias o desde los músculos que toman un nuevo brío luego de reconocerse vivos, pasando por cada uno de los zigzagueos de las neuronas en su devenir pensante e hiperanalítico. Amo desde que , a pesar de mis pronósticos, no soy capaz de escribir, incluso, desde lo que se me sale por los ojos en forma de derrame o de sordera ante mis propios prejuicios. Amo incluso cuando no es un hecho consumado o cuando sí, también en la locura de no saber lo que pasa más rato, incluso si el sentimiento que se desarraiga de lo que vive y despega, como los sarapitos cuando quieren volar e interrumpe el orden natural y valiente, ese que deja que pasen las cosas y que asume los gerundios como hechos reales.

Desde esta trinchera amo, con la locura que sólo responde a un presente, que no quiero medir ni opacar ni callarse, ni pretende marcar trances cegados por la razón. Amo cuando el brillo de mis ojos se apague en las miradas sin techo, en el sonido de los árboles del sur que suenan al atardecer, amo cuando todo vaya cuesta arriba y no haya otra cosa que responder con lo que queda de aire. Amo aunque mi cuerpo se pelee a combos con la razón y le implore un equilibrio. Simplemente amo, no me queda otra para seguir con vida como la quiero vivir, en medio de tantas muertes frías, cotidianas, poco honestas o grises.Amo con todo el color que podría ponerle a las cosas que salen desde dentro, sin efectos, sin filtros de Instagram, sin edición, sin posar, sin pensar, sin definir como correctas.

PD: Perdóname, pero amo sin resolverlo así. No puedo negar mi naturaleza