Las Castillo

Las Castillo, eran una brigada de mujeres que actuaban en las poblaciones. Se alertaban entre las vecinas y cuando escuchaban que una vecina estaba en peligro, se armaban de valor, tomaban sus capuchas fucsias y partían, en bloque. Golpeaban puertas, saltaban panderetas, abrían ventanas hasta que salía la involucrada y decía la frase clave, que habían acordado para mantenerse a salvo.

Se le ponían al frente de machitos abusadores con las manos en la cintura y le decían que no habría una segunda oportunidad. Les hablaban de frente,fuerte, desafiantes, les advertían, le decían lo que el resto pensaba pero no se atrevía, para no meterse en problemas. Que la vecina no estaba ná sola y que se atreviera a repetir la acción, porque no habría pared que quedara libre de funarlo por los paraderos de 10 cuadras alrededor.

Las Castillo, sabían que eso les causaba problemas.
Sabían que siempre los que defendían a los machitos terminaban por hacer correr el chisme de complicadas, ahombradas, histéricas, problemáticas, porque ¿Quién quiere involucrarse con personas que son capaces de levantar la voz?. Sabía que eso les jugaba en contra de sus posibilidades de trabajo y de relajo a secas, mas ¿Qué iban a hacer? ¿Iban a dormir tranquilas con los chillidos, los golpes contra la pared o con verle los moretones al día siguiente porque “se golpeó contra el velador”? ¿Es que fue la droga?

Las Castillo, de vez en cuando se descompensaban o desaparecían sin explicación, porque andaban tratando de hacer algo que les parecía urgente, obvio, justo. No querían ver a ninguna amiga golpeada más, no querían ninguna sobrina más asesinada. No querían saber que la vecina había muerto asfixiada o con múltiples tec, sin que nadie hiciera nada o comentar en el funeral que también escucharon cosas por ahí.

Las Castillo van, con sus capuchas fucsias guardadas en la mochila y en la cartera, por si tienen que, lamentablemente, usarlas hoy día.

¿Y la vasectomía?

Desde que se tiene una vida sexual activa, una mujer al menos una vez en su vida, está frente a la encrucijada de un embarazo no deseado. Porque ningún método es infalible, por una situación no agradable ( como una violación), por un descuido DE 2 PERSONAS o porque simplemente, ella es la que finalmente, en caso de haber un hijo, lo va a llevar en su cuerpo y muy probablemente en su vida, haya o no haya trabajo, estén las cosas bien o mal, etc.

Mientras muchos hombres siguen en la discusión ridícula de habitación de “Es que no se me para tanto” “Es que me molesta” “Es que no son de mi tamaño” y 800 excusas más para un simple condón (falible por lo demás), siempre se le termina endosando la responsabilidad, culpa e incluso un embarazo o más fuerte aún “como deshacerse del problema” a la mujer.Aborto, pastilla del día después y tantas otras bombas al cuerpo. Incluso, en un feminismo mal entendido, como que “ah, no quieren decidir sobre su cuerpo” lavándose las manos de apoyo, apañe, cuidado, presencia. Incluso, cuando hay un niño que nace y se separan, muchos creen que con 50 o con 100 lucas, un niño hoy se mantiene en Chile o que la mamá es súper irresponsable y con esas 60 lucas cagonas, sale a carretear y se las despilfarra (Por lo demás, mis respetos a los que hablan bien de sus exes y las apañan como padres, no como otro hijo más del que también se tuvieran que hacer cargo)

Independiente de lo que se piense o decida sobre el aborto de las 3 causales en Chile (que más allá de cualquier cosa, es un asunto de humanidad básica permitirlo bajo esos ejemplos extremos), independiente de las opiniones que se tengan a nivel personal, quiero hacer foco en mencionar que de todos los hombres que conozco, sólo conozco uno ¡UNO! que se ha hecho una vasectomía y otro que hace años lo pensaba y tod@s lo mirábamos con espanto. Ni si quiera está en las conversaciones. Ni si quiera alguien lo duda, porque obvio, no es tema.Yo creo que de hecho, muchos ni saben lo que es.

Me parece una falta de respeto argumentos como “Es que es muy invasivo” “Es que es muy caro” “Es una operación”. No es ni si quiera que se la hagan: es que ni si quiera lo piensen. Ni si quiera se les pase por la cabeza tocar sus cuerpos. Que total, una mujer puede tomar hormonas 30 años ( con todo lo colateral que esto tiene), tomar pastilla del día después (Con todo lo que implica) o hacerse un aborto y todas las discusiones al respecto ( que me parecen LO barsas desde el punto de vista que estamos hablando del cuerpo de mujeres, algo que por muy cerca que hayan estado, no es lo mismo que en primera persona) y ni si quiera se les pase una sola vez por la cabeza, que con una operación que dura media hora, podrían evitarle todo ese mundo a su(s) parejas.

Amistad Machista

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En el segundo capítulo de la segunda temporada de Love,  la pareja protagonista decide salir cada uno por su lado. El sale con sus amigos. En el bar, se ponen a conversar con unas chicas y él se mantiene esquivo y casi hostil, a una de las que intenta conversarle, invitarlo a un trago, etc. Cuando ella se lo reclama, se da cuenta que la chica no le está coqueteando, que tiene novio y que sólo quería ser simpática. La chica se aleja, no sin antes decirle que es un estúpido.

Me gusta esta escena porque grafica exactamente lo que pienso al respecto. Me pasa que soy de esas personas que habla con todo el mundo con o sin conocerlos, que si alguien me parece interesante, voy a tratar de conocerlo, juntarme, conversar, compartir, conocer qué le gusta y que le molesta, su talón de Aquiles y obvio, por qué cosas le brillan los ojitos. Sea mujer o sea hombre, sea viejo o joven, sea alguien con pareja o sin, incluso alguien que hable mi idioma o no. Muchas ( por no decir la mayoría) se malentienden las intenciones, pero lo peor aún es que se valida la estructura que me parece profundamente machista y eso me parece insoportable.

Amistades transaccionales

Uno de los machismos más asquerosos es que las mujeres y los hombres son únicamente fuente de relaciones amorosas/sexuales, donde en general, la mujer es coqueta para atrapar/atraer a los hombres, no porque sea coqueta, simpática o amable de por sí o lo sea porque lo es con todo el mundo.

El  mismo machismo que “exige” que el hombre debe ser cortés en la medida que quiera lograr algo, no porque es buena onda y punto. Si no está interesado en la chica de manera amorosa, no debe tratarla mucho,  y menos cortesmente, menos aún si tiene pareja. Si quiere lograr algo, además debe mostrar que puede gastar, alardear de su seguridad y llevar la amabilidad y gestos incluso más allá de su realidad cotidiana. Si la trata bien y ella se confunde, es un maricón por “hacerle ilusiones”. Si es al revés, ella una maraca sin corazón, que friendzonea a ese pobre ser humano.

Como que la gente siempre actuara o debiera actuar en función del otro, de otro, no de sí mismo, como creo que es la mayoría de las veces.

U otra situación: tienes muy buena onda con alguien, pero onda mucha, se reúnen, comparten distintas situaciones, conversan temas afines largamente, salen, van a fiestas con otras personas, acompañándose. Y de repente, una de las personas, empieza un noviazgo y nunca más te tomó en cuenta. O ese amigo/amiga, ahora que tú estás en pareja, nunca más se quiso juntar ¿Acaso era amable sólo porque había un interés romántico al respecto o mientras aparecía otra persona? Y peor: toma una actitud contigo como si efectivamente hubiesen tenido algo. Nervioso, esquivo y mal de males: cambia cuando no está la novia/o. ¿Qué está pasando aquí? ¿Acaso como no te resultó, no podemos ser amigos? ¿Nunca lo fuimos realmente?

Entonces la amistad heterosexual heteronormada, sería una transacción en la medida que el otro te puede proveer de además una relación absolutamente machista. Sino, no te sirve.

Sororidad

En la misma dinámica machista,  se supone que las mujeres se entienden desde competir y ser envidiosas entre ellas   (De hecho me parece increíble esa gente que vive en la dinámica de “me tienen envidia”, pero en fin, ese es otro tema).  Se suele decir y creer  per sé que las mujeres entre ellas son malas amigas, que tienes que ser mejor que otra, mejor que tus “enemigas”. Y por eso la sororidad, viene a ser un proceso revolucionario en medio de este planteamiento neoliberal machista podrido.  Con relaciones feministas, de amor y amistad profunda, las mujeres se cuidan, se apoyan, se respetan, se potencian entre ellas y no tienen un interés en perjudicarse, menos para estar con un otro.

También muchas veces y como en el discurso clásico, se entiende que una mujer sólo es completa con una pareja hombre y con hijos, lo que te hace entender también que si no los tienes o no lo estuvieras, jamás estarás entera realmente. Una suerte de contradicción entre “modernidad” y maternidad, entre independencia y “la necesidad absoluta de contar con un varón que te defienda, te pague, te abra la puerta y te valide ante el resto” Se sigue esperando que la mujer sea madre, pero cuando lo es también se es juzgada. Y si no lo es, también. ¿Entonces qué?

¿Existe la Friendzone?

Según la autora de un artículo en Vice habla que la Friendzone no existe y que “el tipo de hombre que se queja de que lo han incluido en la friendzone, te está diciendo explícitamente que te valora en función de si quiere meterte la polla o no”

El que una mujer sea amistosa, conversadora, te invite y no te esté coqueteando o no quiera algo contigo ¿Se lo plantean como posibilidad?

Sigo creyendo en la amistad hombre-mujer como absolutamente posible. Incluso: sigo pensando en que la amistad con gente con la que tuve imprecisos algos y todavía funciona, pues no todo el rato me la quiero tirar, de hecho a la gran mayoría del mundo no me la quiero tirar. Sigo pensando que una de las razones de por qué la amistad con gays es tan atractiva, libre y cómoda, es justamente porque este punto no existe. O te caes bien o te caes mal, o compartes o no, pero no hay un interés sexual, por lo tanto, las defensas y malentendidos, las onditas raras, celos de parejas, al menos en este sentido, no existen o menos. A veces pienso que sería tan cómodo partir conversaciones amistosas y decirles que no me gustan los hombres, para que esa tensión culiá no exista.

Y por eso agradezco tan enormemente esos “amigos gays no gays” en una suerte de piropo, pues es muy genial tener amigos, tener amigos con esa confianza: No te están mirando con ojos raritos, tú no los estás mirando con ojos raritos, no estás esperando que algún día ocurra ni te pones rarit@ cuando aparecen sus parejas (Bueno, sólo un pelín de celos :P) . Agradezco la gente que puede y quiere amar libremente, sin estarse frenando porque la otra persona pueda pensar que pasa algo. Que puede establecer relaciones buena onda y sentimentalmente sanas con amigos y amigas, siendo tiern@s, amoros@s y feministas, pensando en que esa otra persona la admiras porque es alguien igual que tú, con miedos, trancas, y corazón y que no necesariamente quiere algo contigo.

Algunas preguntas respecto a Hombres Heterosensibles

princesa bigote
Princesa Bigote: Nuestra nueva ídola queer, que no está ni ahí con la las apariencias, el patriarcado ni los parámetros heteronormativos. Usa vestido y bigote 😉

Nota: Yo pensaba escribir y definir al heterosensible, pero me faltan antecedentes que seguimos investigando, mis amigos imaginarios y yo. Por mientras, sólo planteo algunas preguntas.

¿Quién te regaló este alfiletero tan bonito?

-Yo lo hice-

Hace unos años un par de chiquillas quedamos estupefactas. Un alfiletero en forma de diablo, perfectamente diseñado y cosido lo había hecho ¡OH SORPRESA! no una mujer sino que un hombre. Y no sé por qué nos extrañaba tanto, si además de ser diseñador, sabíamos que tenía una sensibilidad especial. Pero lo que más me llama la atención, es que nos sorprendiera tanto.

¿Y qué estaría siendo un heterosensible? ¿AH?

Estaría siendo un hombre que no sólo respeta a la mujer y su posición en la sociedad, sino que ha dejado de lado la heteronorma y apela a cambiar ciertos paradigmas en su propia vida.

Y me acuerdo de otro de los más característicos heterosensibles que conozco. Un hombre que habla desde la sensibilidad misma, que si no viéramos su avatar pensaríamos que es una mujer por las temáticas que desarrolla (Si, esa frase es muy muy machista pero de verdad que uno piensa así a veces), que postea cosas relacionadas con sentimientos profundos, con sensaciones, con imágenes. Habla incluso, de emociones que hasta a mí, que soy lo emotiva, me parecen MUY emotivas. Abrazos, amor, cuerpo, corazones están dentro de su vocabulario cotidiano en las redes sociales y nos hace apretarnos un poquito el corazón con vídeos tiernos. Que no le importa parecer gay, afeminado por utilizar elementos, frases y actitudes “de mujeres”.

¿A qué aspiramos entonces, las mujeres que no queremos la heteronorma como motor? ¿A que nuestros amigos/hermanos/parejas sean heterosensibles?

A ver, vamos por parte.

Por un lado el otro día pensaba que las personas que más quiero eran, efectivamente, heterosensibles y feministas ¿Podrían ser de otra manera? ¿Sería capaz de involucrarme emocionalmemente mucho tiempo con alguien que no respetara en lo más profundo a la mujer y no fuera capaz de encontrar en sí mismo su propia femeneidad? Y si, si lo he hecho y he tenido las repercusiones de aquello , sobre todo con los machistas disfrazados y me han dado ganas de borrar esos tiempos de mi memoria y esperar en un rincón, metralleta en mano y cuál película de acción, una añorada venganza. Mmm, no sé que tan buena idea sea eso, sobre todo porque es improbable que quiera gastar tiempo suficiente en eso.  Pero probablemente la respuesta es que NO he durado mucho tiempo en esas situaciones, porque no me da. No lo entiendo, no lo tolero y no quiero hacerlo tampoco y es una de las pocas situaciones, que me hacen cortar de una cualquier tipo de relación que tenga que ver. Pero la pregunta es ¿Dónde está el límite?

Luego está el otro extremo:  vienen todas esas veces que he pensado/dicho con rabia “Sensible culiao”, “sensibilón de mierda”, “el hueón niñiiiiiita” “Es taaaaaaan niñita”,  “mamoncito” , “mamón culiao”. Descalificativos, exageraciones de lo mismo que probablemente he dicho más de alguna vez sin hacer ningún tipo de análisis feminista ni mucho menos y vuelvo a repetir ¿Dónde está el límite? Porque no es fácil, en esto que no sabemos bien como mediar con siglos de una estructura ¿Como sopesamos? Porque hay alguno que se pasan, encuentran que tú eres demasiado “Carishina” para tus cosas, que no entiendes su sensibilidad, que eres muy ruda, que “estás pasando a llevar su masculinidad” y hasta se ponen a llorar. Y chucha ¿Cómo lo hacemos ahora? Una quiere ser autovalente, pero viene alguien a decirte que eres poco humilde por no aceptar ayuda (Porque las mujeres parecieran siempre necesitar de un hombre). Quieres responder en lo académico, en lo laboral, pero ¡Anda a ver si no eres ordenada, pulcra o atenta con las cosas de la casa! ¡Eso es de mujeres!

He tenido bastantes discusiones el último año, por pequeños sucesos que rayan en la misoginia que ya no estoy dispuesta a tolerar, que antes me era indiferente, pero que año a año me va enfureciendo más. La frase “Típico comentario de mina” ha pasado a sepultar relaciones sentimentales, amistades, trabajos de manera instantánea dejándome convencida que no quiero tratar ni tener nada que ver con alguna persona que piense que ese tipo de comentarios deben ser naturalizados ni como broma, ni como argumento, ni como nada ¿Entonces? ¿Entonces qué  CHUCHA sería lo contrario a eso?

Tengo un montón de preguntas y las respuestas están poco claras respecto a eso.  Los amo con locura, siento que ningún machista cerdo misógino pija corta podría resultarme atractivo, pero tampoco unas bolas de peluche en las que no se puede decir nada porque todo le va a afectar de sobremanera. Quiero que tengan detalles, como yo los tendría, no por ser mujer u hombre, sino por ser persona, pero el gestito del “yo te pago” me resulta y me sigue resultando, cuando no tengo confianza con la persona, de lo más invasivo. Pero quiero también que me deje de perturbar si , un hombre decide usar desodorante femenino, si decide en una pareja quedarse en la casa al cuidado de los hijos o si llora por una situación equis, tanto como si un día decido dejar de depilarme. ¿Será mucho?

Me gustaría encontrar el equilibrio, porque a veces, me tapo la boca y las manos, para no ser cruel o dañar esa sensibilidad que no sé como tratarla bien, pero tampoco yo soy un ser de fierro ( epa, tengo varios, pero no completa) porque en mi cabeza los hombres no tienen sentimientos ( muy posición de mujer machista que no quiero ser y lucho contra ello diariamente) y cuando los tienen exacerbados, yo no sé como tratarlos y sólo tiendo a pensar en este casi silogismo MUY lógico (muy de la guata, claro)

¿Este hueón se va a sentir si yo le digo algo?

-Pero es hombre (por lo tanto) y los hombres no sienten

Pero este parece que sí

-Hueona: Los hombres no tienen sentimientos COMO UNA.

Que bah, no quiero hacer un ceviche de bolas de nadie , pero no puedo tampoco ser la señorita no opinante, dócil, pulcra, penélope que espera hasta que él viene por ella (y que muchos tienen en la cabeza desde su concepción también machista), porque no lo soy ni lo seré jamás.  ¿Aprendamos a reconocernos emotivos y sensibles, sin caer en el mamonismo secavaginas o enfriadores de pasiones? ¿No nos hagamos daño haciendo como que no tenemos sentimientos? ¿Aprendamos a naturalizar que a los hombres le pueden gustar cosas “de mujeres” y  a las mujeres cosas que ancestralmente han sido “de hombres” porque simplemente “No hay cosas de hombres o de mujeres”??? ¿Pongámosle onda a la vida y hagamos que todo fluya-incluso estas reflexiones-con respecto a lo femenino y masculino? (Yo por mientras sigo en las preguntas).

(Pero en serio si po).

PD: Si tienes algún comentario, reflexión, caldo de cabeza o simplemente más antecedentes, voh dale en los comentarios. Por favor. A ver si ayudamos a Mapapito a seguuir en sus pajas mentales.

A mí me duele más el anarko machismo

machismo

A mí me duele más el anarko machismo, que vocifera sobre la mujer y a la hora de los quiubos te somete y te minimiza como a una cosa. A mí me duele y me molesta el jipi que te habla de la tierra, de la luna, de la causa, pero que te escucha en piloto automático, porque en el fondo le parece que nada de lo que puedas decir, tiene tanto peso. Cuando la justificación es “típico de mina” “ser mina” “debe andar con la regla” “Así son las minas” y toda esa sarta de comentarios en base a descalificar solapadamente, peor que escuchar a un defensor del Hiyab. Juegan a que te respetan, porque te dejan hablar, pero nadie habló de escuchar.

Me revienta que miremos con desdén las realidades de otros países, cuando en el nuestro, en nuestros circuitos, el machismo está naturalizado en cada acto por pequeño e insulso que sea. La propiedad de la mujer como si fuera una cosa, la diferencia a la hora de manifestar deseos, formas, aspiraciones.

Me molesta más que el susurro de un viejo verde en la calle, la minimización por parte de mis amigos a sus parejas, ex parejas y mi persona, los comentarios de mis cercanos, los enojos por parte de nuestros compañeros por la libertad de pensamiento, por la libertad de elegir, por aspirar a un respeto mínimo; me enturbia la mirada la sensación que a pesar de vender una postura pro-feminismo, la mujer debe seguir, por muy jipi que la vendan, un patrón de belleza impuesta igual, debe someterse a ser “la acompañante de” y alejarse de ese status puede traer consecuencias siniestras manipuladas en torno a una venganza silenciosa en los ámbitos laborales, de poder, de acceso a instancias en común o afines ; a que por sus afectos y vida sexual sea considerada desde el saludo o el trato a la hora de un trabajo o desde como será su trato de respeto, que debiera habérselo ganado por el puro hecho de ser persona, sin su género como diferenciador.

Me duele verte involucrado en la causa altruísta, verte hablando del capitalismo y haciendo el speach completo del panfleto contestatario, exceptuando en lo cotidiano, porque ahí, capitalizas tu mínimo poder. Lo utilizas porque sabes que hay un mundo y una historia completa de tu lado.

Me da rabia cuando se nos sale la heteronorma y algo que parece masculino nos parece más serio, más creíble, más válido. Cuando lo femenino lo asociamos a tonto, a infantil, a ridículo.

Estoy choreada de su forma de tratarnos, haciendonos creer que el machismo es de otros, cuando en verdad, piensan lo mismo y nos dicen que bueno para que no aleguemos tanto.

¡Jamás voy a entender la diferencia que nos dicen todo el rato que existe! ¡No me interesa quedarme en el lugar de las mujeres que aceptaron para no hacerse atados! ¡Me cago en su machismo con olor a caño, chela de litro y yoga! ¡Me cago en su machismo de melón con vino! ¡Me re cago en su machismo barato!

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Actualización:

Acá un vídeo sobre el mismo tema, soplado por Deb 🙂