Amar, forear y pedalear Ciudad de México

***El texto es la versión extendida de la colaboración publicada por Cletofilia, revista de ciclismo mexicana a propósito del Foro Mundial de la Bicicleta 6, en la Ciudad de México en abril recién pasado. Lo puedes ver acá  Vine al … Sigue leyendo

Sobre #miltambores y basura en eventos masivos

Amo la fiesta, amo ver las calles llenas de gente feliz. Es por eso que me gustan los carnavales, los festivales, las marchas, las manifestaciones. Soy una convencida que la fiesta y los ritos son parte de una sociedad sana … Sigue leyendo

La fiesta

Probablemente mi pasado en la Iglesia fue donde más aprendí a instalar recuerdos  ligados a la celebración.  Porque si alguien me preguntara hoy qué es lo que más recuerdo, son las fiestas. Las celebraciones, las ceremonias, el rito. Ahi es el punto clave de muchas respuestas.

Fue con las monjas italianas y brasileras el recuerdo más fuerte: el llegar a esa cocina gigante donde siempre alguna estaba preparando  alguna salsa.O haciendo hostias en la pieza de la costura, que si salían tostadas eran rellenadas con manjar. O pasando tardes completas preparando el comedor para la celebración del día día de algo a la mañana  siguiente. O ver esos bowls gigantes con masa de pizza, escucando tarantella, porque era el día de Italia.  O la samba a todo volumen, mientras en la cocina se prepara el cumpleaños doble de María Aparecida y Mapapo.  O hacer recuerditos , o llevar el servicio e inventar una forma nueva de ordenarlo. O hacer combinar el mantel con los colores elegidos para esa ocasión.  O preparar el jaroset para la cena juedo-cristiana. Así crecí, instalándose en mi cabeza que siempre sería necesario marcar ciertos hitos y para eso había que preparar, divertirse y celebrar. Quizá más de alguno pensará “puta la hueá fome, carretear con las monjitas”. Pero yo lo pasé la raja toda mi infancia, adolescencia y etc. Además puertas adentro. JA.

Luego el tema de los cumpleaños: Desde chica, fue la fecha más importante del mundo. Contaba los días, hacía listados de a quien invitar, qué tema le daría. Luego, cuando estuve más grande y sólo vivíamos con mi mamá, mi casa se transformó en algo así como el carrete multitudinario. 70 personas fácil, y todas conocidas, celebrando no sólo mi cumple sino el de mis amigas, carretes a beneficio, etc. Incluso con la paja que significa limpiar y ordenar antes y después, siempre me gustó prepararlas. Siempre me gustó reunir gente, hacer lazos entre gente que no se conoce y pudiesen ser tan útiles que se conocieran. Porque las fiestas son pa eso: conocerse, reconocerse, enlazar. Juntarse y celebrar. Reunirse y después acordarse de “esa vez” es fundamental para marcar la vida .Si no ¿Cómo ordenaríamos los recuerdos?

Y obvio que está el trabajar en la barra, en la puerta, en camarines, inventando formas de hacer lucas, compartiendo con amigos que hacen lo mismo. Y obvio que están las ñoquiadas donde invito a mis amigos a simplemente celebrar la vida. Y absolutamente que está el tiempo en que hacía recuerditos para celebraciones, del color que les gustara a la gente. Todo tiene que ver con lo mismo: marcar, celebrar, disfrutar que otros disfruten.

Además, en las fiestas siempre pasan cosas. Alguien que se conoció en una, se enamora. O se desenamora. O tiene una oportunidad nueva de pega. O se junta con gente interesante para un nuevo proyecto. Además, de muchas situaciones  y de muchas cosas que escucho ahi es de donde saco mis historias. Obvio.

Disfruto de la fiesta tanto cuando sólo asisto como cuando preparo, pero estar tras bambalinas significa disfrutar aún más con ese gustito por el estrés que me encanta. Será por eso que me gusta trabajar en ellas. Será por eso que ahora estoy pensando en ampliarme en lo del catering y demases. Será por eso que necesito estar ligada a ella, porque tiene que ver tanto conmigo.