La música me pone (terrible de)feliz

La música, hace varios años toma un lugar importante en mi vida pero un poco desde las sombras : desde la posición de la difusión, de la colaboración (sobre todo desde este lugar), producción independiente (en todas sus áreas, desde las más sencillas),  o simplemente de una espectadora que ama casi exageradamente ir a ver conciertos de los más variados tipos, varias veces a la semana, casi como una drogadicta que no media horas de sueño, pedaleadas e incluso presupuesto con tal de ver más y más música.

Más de alguna vez he planteado que inconscientemente, algunos temas de salud hicieron que mi intenso interés de chica por el folclor, el ballet, la flauta,el teatro o cualquier cosa que me dejara dentro del campo visual, se vieron diluídos en otras actividades ( la hueona buena pa participar en hueás, hueón oh)o formas que a la larga, formaron parte importante de mi carácter, pero dejando una deuda conmigo. Y debo tanto gracias CAE y la CTM, que no estoy ni ahí con tener aún más deudas.

La semana pasada y ésta, han estado cargada de situaciones bonitas, que me llevan a tomar decisiones de tiempo, energías, intensidades, cabeza,económicas para saldar esa deuda. Y me he integrado a 3 instancias que me ponen tremendamente feliz :).

Fondart Ronda Negra

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Sí, sabemos que esta foto es como el pico, pero es la saqué ese día 😛

La primera vez los vi en el Quitapenas, donde trabajaba hace un par de años. Ni la sombra de lo que es hoy, igual quedé con esa idea de banda y baile afro peruano, que tanto nos gusta y disfrutamos cuando suena por ahí. Habiendo caras conocidas, no era difícil pillarlos otra vez por ahí.

La segunda vez fue con el montaje “Corre Cimarrón” en la inauguración de la Cumbiateka. Una suerte de danza teatralizada con música en vivo, una especie de musical sin llegar a serlo, una mezcla, como cuando vas a tomarte en un café con un barista que le echa lo correcto y exacto para darte un sabor preciso,donde cuentan la historia negra en América. No lo había podido ver en el estreno y que pese a las cagás condiciones de ese día,  como un espacio gigantezco inllenable Peko, inllenable mientran ocurrían mil  incendios cosas alrededor, mientras tuve que correr a buscar mi compu personal minutos antes de empezar, llegué y lo vi.

Una cosa es que a una le gusten las cosas que hacen sus amigos, conocidos y que uno se hace una idea en base a ese contexto. Pero otra cosa es cuando te emocionai con un espectáculo que además piensas que va por justo el camino-de la investigación y creación, de la mezcla entre teatro, música y danza, con la delicadeza de ir pasando de un ritmo a otro – que te gusta ponerle atención. Cuando te tirita el ojo y dices “¡Loco, esto lo tiene que ver más gente!”.

La tercera vez, dentro del Escena Obrera ( Nota aparte, qué buena iniciativa esa), festival en el mundo sindical, que significó un pique al otro lado de la ciudad surfeando incluso por pedalear por entremedio de carreteras , me terminó de convencer y mi cabeza decía “¿Te cachai esta hueá en un teatro? ¿Con mejor técnica, con un grupo afiatao como el que está ahora? ¡Sería bacán! ¡Hay que llevarlo a otros lados! ¡Hay que presentárselos a la gente de Colombia, Ecuador, Perú A-HO-RA!

Bueno, la semana pasada fui convocada a ser parte del equipo de producción para trabajar en un próximo Fondart de Ronda Negra que se viene terrible-de-interesante y me pone terrible de feliz.

Bonus1 : ¿Los quiere ir a ver? Hoy DOMINGO 12 de junio, están en el Sindicato ( Barrio Yungay) a las 19:00 hrs y vale $2000 ¿Más datos? acá

Bonus 2: El 9 de Agosto, tocará La Bartola del Flow,  la banda de la mayoría de los integrantes músicos de Ronda Negra en Maestra Vida. Ojito ahí.

El Subsuelo

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En los estudios de La Makinita, tratando infructuosamente de no dormirme. Claramente, soy la que escribo y no la que saco fotos.

 

Esperando la invitación que me tenían para el concierto de Totó la Momposina, conocí a Juansé de El Subsuelo, que a su vez también estaba esperando a su equipo para registrar el concierto. Cuando me mostró el sitio web quedé con la boca abierta, porque creo que hace años que no veía un sitio pulento, con fotos pulentas, así todo, tan armadito.

En los días posteriores seguí viendo material y cada vez admiraba más, además de preguntarme a mi misma como no había visto o puesto atención en este material, porque además una de las cosas bacanes es que compartimos gustos musicales,sobre todo de propuestas ligadas al folclor colombiano, todo muy afín.

Luego de una reunión, acordamos que empezaría a colaborar en el registro, pero desde mi vereda favorita: la escritura. Así que el lunes pasado partí a La Makinita, a las grabaciones de un nuevo vídeo de Mákina Kandela, banda que por lo demás también me gusta mucho. Así que pronto tendrán novedades escritas mías por ahí ( o por allá o lejos).

Comparsa La Rebuscona

Y aquí viene tal vez lo que más me hace ruidito en este juego con el pudor, el me gusta pero me asusta: Desde ayer, empecé a participar en el proceso de La Rebuscona, comparsa dirigida por Canela Astudillo y Diego Alonso, que busca no sólo aprender a bailar y tocar un instrumento ( maracones, como es mi caso), sino formar parte de un grupo que se presentará en el futuro, en vivo, en la calle.

Aprender música-más allá de practicar sola diariamente con las gaitas, claro- me pone súper mega feliz de adentro pa fuera y de afuera pa dentro. Tanto es así que mi cuerpo amanece distinto, mi sonrisa se perpetua como si anduviese enamorá y como hacer ejercicio, me deja en una disposición distinta para todo lo demás. Eso significa también que debo también pensar en presentarme como parte activa de un espectáculo, algo que me da un profundo pudor-pánico escénico-verguencita ( ya me pasó que el pánico escénico no me dejó una vez hace poco presentarme cantando) así que me tocará trabajo mental intenso. Pero también es algo que me gusta mucho: ponerme el pie forzado para superar algún trauma 😀

Las inscripciones siguen abiertas para músicos/quienes quieran aprender música para la comparsa, así que si está interesad@, mande un mail a l@s que aparecen en el flyer.

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Así que mi vida se ha llenado de música y felicidad, aunque eso signifique tomar distancia de cosas que también me gustan, pero que no me terminan de completar. Soy una convencida que si el corazón está tan feliz, eso se nota en lo que haces, como vives, como interactúas con el resto. Buscar hacer lo que a uno más le gusta es una de las misiones que siempre está en mi cabeza, así que ¡Vamos por eso!

Pase por los sitios de estos 3 proyectos, pregunte, enlace, vea, ya sabe como ubicarme si no mi mail está en . Yo por mi parte estoy terrible de feliz :D.

Fanpage Ronda Negra 

Fanpage El Subsuelo

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Estoy pegada con la gaita y las maracas, así que no se extrañe que pase horas mirando como digita o mueve sus muñecas. Si tiene un buen tip al respecto, adelante!

 

 

“El hijo libro”

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Nota: Si la pregunta que tiene en su cabeza es si estoy embarazada, la respuesta es NO, no estoy embarazada.

Cuando mi mamá quiere que muera de verguenza, me dice “Cuando seas famosa, llevaré a ¿Cómo se llama ese programa que pagan? ¿Primer Plano? Si, a Primer Plano voy a llevar “El Osito Regalón”” El Osito regalón es uno de los cuentos que escribí cuando tenía como 6 años y que tiene guardados, para ese fin: avergonzarme.

Desde que tengo memoria, leo y escribo. Aprendí antes de entrar a Kinder y siempre fue un problema, porque leía las instrucciones de los libros para niños que no lee y las profes me odiaban. O pasé muchas tardes de mi adolescencia, escribiendo en letras muy pequeñitas en cuadernos que aún tengo, pescando clases, pero siempre escribiendo o en algún rincón de las instalaciones donde iba a reunión, en el suelo, escribiendo. De hecho, me acuerdo que una vez una compañera del colegio llegó toda feliz y me regaló un cuaderno especialmente para que siguiera escribiendo sin parar (Aún lo tengo Nathalie).

Ya llevo varios años escribiendo para distintos blogs, revistas y demases y recién ahora surgió la necesidad de parir un libro ¿Para qué? Para marcar, para dar a conocer lo que yo quiero escribir y no necesariamente por lo que me pagan. Porque quiero dar un corte entre lo que ha sido y lo que quiero que siga siendo. Porque me bajó la hueá, porque se me puso entre ceja y ceja.

Mis deseos siempre tienen que ver con mi acción, no es una historia antojadiza y para luego decir “Ay si quería tanto pero no lo hice”. Cuando comenté que quería irme a alguna casa al fin del mundo a terminar este libro, era porque ya se había instalado en mi cabeza y en el cucharón, tratando de atraer hacia mí eso. Justo surgió que unos amigos que viven en el sur necesitaban que alguien alimentara a su gata. Se dió, conectamos y aquí estoy, vino en mano, chalón en las piernas, trabajando en mil cosas como siempre, pero escuchando el sonido del viento y de la lluvia, amaneciendo todos los días mirando el río y todo verde. Enlentecida y enmudecida ( no he hablado con gente real en un rato), para hacer brotar y hacer nacer el famoso “libro” que aún no decide su nombre.

Como dice mi bio de twitter, “Lo que más me gusta es escribir, todo lo demás es una excusa barata”. Hago muchas cosas, crear me vuelve loca y tengo otros tantos amores más-La producción logística es mi segundo amor, por ejemplo-pero sabemos bien que en el fondo, la trampa de todo esto,con proyectos como La Chica de los Mandados, @humitadomicilio , la música, las pegas más diversas,busco finalmente historias. Historias para escribir. Y no hay felicidad más grande que hacer lo que me gusta, y en mi caso, lo que más-más me gusta hacer en la vida, es escribir.

Próximamente tendrán novedades mías, porque como supondrán, tengo la idea, estoy terminando el texto, la ilustradora ya está en campaña, los editores ya están siendo acosados por mis inseguridades de si esto irá a resultar o si la idea estará bien. Pero no tengo ni las lucas ( ¿Y cuando haz necesitado las lucas para hacer algo que se te mete en la cabeza?), ni editorial ( He decidido la loca culia que venía en la micro hacerlo de forma independiente) y pienso hacerlo a través de idea.me , para que los que quieran comprarlo, puedan hacerlo en verde. Pronto, todavía tengo que subir el vídeo y todo eso, cuando tenga todo más o menos listo, se lanzará.

Se vienen novedades. Por mientras estoy gestando “el hijo libro” y quería comentarlo acá, para los que no son mis amigos ni tampoco tienen mucha idea de mi día a día. Gracias a los chiquillos que me pasaron su casa, a los que están colaborando, a los que trabajan para que yo pueda trabajar en otros lados del mapa ( Grande equipo de La chica @delosmandados y de la productora!!!). A los que me inspiran y a los que están ahí, escondidos en sus avatares, que también me ayudan a que esto sea real. Esperemos que más temprano que tarde ( ya tengo fecha mental, vaya a saber uno si pueda lograrlo), pueda parir.

Abrazos, besos y vientecito rico de este que corre acá y que me revuelve el pelo

Mapapo

Anoche estuve en un topless (o igual me han echado de lugares peores)

(Las locas igual eran bastante menos ricas que la de la foto, pero todo va en la mente huachit@, pura mente )

Luego de atravesar media ciudad en mi suerte de pituto del finde, nos pusimos de acuerdo con una amiga que la iría a ver a su casa, a escasa 1 estación del metro de la mía. Cuando iba en camino, me dijo que una escritora a la cual ella admiraba mucho- y sobre todo que yo no debía dejar de conocer- estaba también y que sería muy entretenido el juntarnos.

Después de hablar de literatura, perdón, más bien hablar de letras y de como sacarlas a un texto; de hablar de verdades y mentiras, de periodismo, de columnas y de como amar a un hombre te puede cagar o potenciar el dibujar letras,  vino una de las discusiones que más he amado en la vida.

Hablamos  de esa pulsión de mierda que viene cuando no estás escribiendo, de eso que probablemente saben bien los actores cuando están trabajando en un bar de Lastarria y no han actuado en un mes o de un músico cuando no ha tocado porque tiene una tendinitis del terror y si no evita lo que más ama en este mundo, puede tener consecuencias para siempre.

Es cuando te viene esa locura de hacerlo una y otra vez o quedarse noches y noches en Buenos Aires escribiendo, pasando de corrido los días y las noches, tan sólo por saciar esa pulsión, repito, muy parecida al de otras artes, cuando no puedes hacerlo.

Mientras nos encontrábamos en esta discusión fundamental para comprender en qué parada de la vida estaba y el consejo después de leer y analizar uno de mis textos, vino la propuesta ¿Vamos a un Topless? Y obviamente como un trío de locas, no nos preguntamos ni qué íbamos a hacer allá ni nada parecido : lo que nos importaba era la experiencia para poder escribirla.

Llegamos con la sopaipa un poco pasá, además con el peor argumento de todos: es que somos las vecinas de al lado y queremos conocer qué pasa aquí, y  como nos vai a cobrar entrá si vivimos al lado, etc. Pero eso no bastó para que nos cobraran una entrada rebajada que incluía un copete. Yo pago, yo pago, se adelantó a decir la autora intelectual de tal suicidio. Lo cobramos y nos fuimos a sentar entre las chiquillas que nos miraban con cara de qué mierda hacen estas hueonas aquí si deberían estar en sus casas pasando la caña o hablando por facebook con algún hueón que conocieron la otra noche. Nos miraron con cara de  pobres hueonas, hueonas looser qué mierda hacen en un topless si deberían estar haciendo cucharita con sus novios inexistentes. Nos miraron con cara de váyanse, pero nosotras nos quedamos. De porfiadas y de ganas de vivir una experiencia nueva y de escribirla. Y de morbosas, qué más da.

Como me siento incapaz de seguir relatando el momento con el detalle que amerita como un todo, me quedaré con algunos chispazos mentales

  1. La inmigración afrodescendiente y la prostitución. Triste pero verdad. ( Hueona, de verdad que quiero tener tus uñas. Yo no sé por qué mi mamá no quiso que yo tuviera un padre dominicano)
  2. Esas hueonas TODAS tienen menos cellulitis que cualquiera. Yo quiero sus culos. No, no quiero hacer tanto ejercicio como ellas.
  3. El baile del caño no es fácil hueona. Mostrar la vagina a 3 hueonas borrachas tampoco.
  4. El olor a sexo sigue siendo olor a sexo aquí y en la quebrá del ají
  5. Toda mujer descente, debería aprender mucho de las chiquillas que bailan ahi entre los caños. Entre la cara de caliente, moverse, tocarse, sentirse la hueona más rica del planeta aunque la realidad National Geographic cuando nos miramos al espejo diga lo contrario; someterse a la mirada de un otro y provocarlo, el baile como objeto de jugueteo previo, etc. Un largo etc.
  6. Me han echado de lugares peores hueón. Si de verdad no nos querís dentro, pero no tenís pa qué echarnos de la hueá.
  7. Por un instante me sentí súper lela, pero de verdad las hueonas hacían que uno pensara que era la hueona más rica del planeta y de verdad NO LO ERAN.
  8. Salir con escritoras es lo más divertido del mundo. La visión  freakeada de la hueá, ver en realidad que hay otra gente como tú que piensa en difícil, se rompe la cabeza tratando de sobrellevar esa pulsión de escribir. Locas culiás.
  9. La piscola no era ni la mejor ni la peor que he probado.
  10. Las copetineras si exísten como tal y mi amiga estuvo en peligro muchas veces por esto.
  11. Si usted vive al lado de un topless, vaya. Aunque sea pa escribirlo en un blog.
  12. Creo que uno debería sentirse muchas veces la maraca de la hueá y sin darle tanto color. Si el tema no es el cuerpo, es como uno se siente. Baile, use disfraces, juegue, créase la hueá. De verdad que todo está en la mente.Punto para los topless.
  13. Loco,  habían 2 hueones en el topless y de verdad no hacían nada. Hasta con toda mi heterosexualidad a cuestas y yo era la sobria del lote, gesticulaba más. Bueno, cualquiera, pero igual. Enteros pavos.
  14. Es mala idea ir con una bisexual que quiere agarrarle el culo a todas. O claro, probablemente si no hubiese sido por ella, no habríamos ido nunca. Te quieri niña y gracias por la oportunidad de sentirme echada de un topless. <3.
  15. Si usted va a ir con una amiga que dice ” yo pago, porque las quiero invitar amigas mías” díganle que bueno y escóndanle la tarjeta y déjenla durmiendo. No la lleven a seguir carreteando, porque la pueden perder.
  16. Puedo, en la lista de experiencias raras, sumarle “Topless”. Y no, no iré de nuevo.
  17. Me dieron bastante buenas ideas. Ahí tú sabes quién para qué me dieron ideas.
  18. Creo que estaré en un taller por el cual me recomendaron como “una hueona que tiene que estar” y “una hueona que sólo debe dedicarse a escribir” ” Ella de seguro te lleva más gente” o “Esta hueona en 2 años debería estar escribiendo un libro. O antes, mucho antes con ese tipo de escritura”. Mansa fianza OE ZI
  19. Con la ley de tabaco puta que nos cagó la vida. Ahora uno no puede ni fumarse un pucho tranquila>: si estai descontextualizada ( por no decir dando jugo) de verdad que es la oportunidad perfecta para que te echen. 😦
  20. Amo escribir, amo buscar historias para escribir. Si no escribo me vuelvo loca. Amo tener esa pulsión que se me desató cuando era pendeja y andaba escribiendo cuentos con precio cuando todavía no hilvanaba frases con sentido. No hay nada en este mundo que me haga más feliz que hacerlo, no hay nada que me haga sentir esa misma pulsión casi drogadicta por poner en palabras las cosas que siento ( y siento que en ese destapar el amar, obvio que aparece mi amor por lo que más amo en la vida). Y por eso busco historias todo el tiempo y todo lo demás es una puta excusa para bordar historias con saborcito a verdad, todo lo que hago es una excusa para escribirlo.Incluso, yendo a dar la hora en un topless de Santa Rosa donde, al pie de la ley, no se puede fumar adentro. Incluso aunque me echen, total, me han echado de lugares peores.