Panoramas entre 27 de Mayo y 1 de Junio

Para esta semana estoy tapada en pega y actividades varias. Es por eso mismo, que les dejo por día los panoramas que pueden disfrutar en Santiago y que de una u otra manera estoy involucrada. Así que si asiste a alguna podemos aprovechar de vernos un ratito más que sea (Péguese una llamá si, que estoy sin Whatsapp).

Loh Vimoh

JUEVES: Me presento con monólogo,  teloneando a @bruffinelli , @pamelita_leiva y @cristinaPyL en el Clan . Imagen   Y a la misma hora, se estarán divirtiendo entre tocando, escuchando e improvisando este estilo de música  con la Roda de Choro en el Quitapenas Imagen   VIERNES: Los amigos de Dios los Cría ( Cueca) y La Pasotera ( Cumbia) ¡Aguante Panchoooo! Imagen   El viernes también es la fiesta aniversario de Cáñamo, donde tocan Los Tetas y la Banda Conmoción. A los primeros 100 les regalarán revistas y semillas. Y yo estaré trabajando en ella 😛 cañamo       SÁBADO: Como ya es costumbre en El Quitapenas , vamos a hacer una noche del terror, donde ni el frío se va a atrever a echarnos pa la casa.Empezamos a jaranear los sábados, poniéndole todo el corte bailonguero y como novedad, sacaremos las mesas de cerca del escenario para que se haga trompo echándose un dancing. O varios.


Se presentan en esta noche mágica las terribles Cuecas de Los Caballeros Pasan Piola junto al sabor altiplánico, chichero y cadencioso de los Taco Aguja Cumbia . Pero además… un invitado de lujo!! tenemos el honor de presentar a un ídolo de todos los tiempos: Manolo Lágrima Alfaro. Les recordamos que la cosa empieza temprano ( A las 22:00) y termina por ahí por las 03:00 am. Y usté y su cuerpo saben que acá se pasa bien, así que haga un esfuerzo y llegue temprano. bohemio y bacan DOMINGO: Y la aplazada ya tradicional marcha “Cultiva tus derechos”. Porque somos miles de volados  personas que creemos que tenemos el derecho al autocultivo! marcha

  15:00 hrs: Despedida de la Cachiiiiiiiiiiiiiiiiiii ( Pregunte por internoC)

La Cueca versus Carabineros ¿Quién gana?

La cueca y los carabineros. Los carabineros y la cueca. La tercera Comisaría  de Santiago y su fijación con la Plaza Brasil y el Galpón Víctor Jara. La Municipalidad de Santiago y su fijación con el barrio. La tercera Comisaría, el Escuadrón Centauro , Fuerzas Especiales, la Municipalidad, los medios amarillistas,  las lumas con las que juegan funcionarios de carabineros cada martes mirando a los que salen del galpón, a los que se sientan en la plaza y a los que osan tocar y bailar cueca, MIRA QUÉ HUEÁ MÁS TERRIBLE Y DELICTUAL. Mira lo que se les ocurre a estos jóvenes: cantar y bailar el baile nacional. Tan absurdo como manifestarse por su educación, váyalo uno a entender.

Acá un grupo de jóvenes baila y canta cueca, apasionadamente todos los martes en el Galpón Víctor Jara, de manera gratuita y abierto a quién quiera ir. Si, si quieres aprender a bailar cueca chora, si quieres mirar, si quieres aprender a tocar pandero, platos, etc. también eres bienvenido. Con una asistencia extraordinaria que pocas veces debe bajar  de las 300 personas, entre las  18:00 a 22:30 bailando cueca. Es un foco para extranjeros que vienen a ver y a aprender, para cultivar el aprendizaje “en la cancha” , na de clases entre 4 paredes, na de aprender de una patria de banderas o de estereotipos coloniales. Aquí se aprende mirando y escuchando, como se debe aprender. Y luego la cosa sigue en la plaza, porque uno queda corto. Yo y un montón más quedamos cortos con bailar sólo ese rato, si por algo dicen que los cuequeros son prendíos.

Esto de parece un cuento de nunca acabar. Sabemos perfectamente que tomar alcohol en la vía pública, fumar marihuana, hacer pipí y generar ruidos molestos son parte de las faltas que aquí y en la quebrá del ají son amonestadas. Pero ¿tocar? ¿bailar? ¿reunirse? ¿Qué dice la ley? ¿Hay una hora? ¿Cuál es esa hora? ¿Debe haber un decibelómetro o basta con un cabo picao como el de anoche como ministro de fe? Que otra vez de manera antojadiza, prepotente y caprichosamente venga un cabo a dar una citación a jóvenes al azar ( de una rueda de 10 o 15 personas, elije al “tun tun” a los que va a llevarse)me parece que no es la forma.  Que venga el cabo Heraldo Soto, placa N° 939151-W de la 3ra Comisaría de Santiago a decir una cosa, hacer otra y después empezar a empujar mientras su subteniente se reía cuando comentábamos que por qué estaría tan alterado el cabo, probablemente por situaciones en su casa que nada tenemos que ver. Ese que primero llegó prepotente, después pidió carnet para control, luego insiste en que no va a hacer nada y de un momento a otro decide llevarse a los 2 chiquillos al retén móvil, no me parece. Que empiece a empujar a la gente y tomar del brazo de manera violenta, no me parece.Que hace 2 semanas hayan parteado a otros chicos más, tampoco me parece. Que muchas veces carabineros luma y metralleta en mano me hayan exigido irme de la plaza simplemente porque estoy parada conversando, me parece siniestro; cosas que pasan en un universo paralelo que no muestra la televisión cuando hace su reportaje de fiestas patrias y de lo poco que se baila cueca. Menos cuando más de una vez han mostrado a “los jóvenes que se reunen en la plaza Brasil y en las inmediaciones del Galpón” en reportajes armados para criminalizar y connotar negativamente lo que sucede ahi. No po, ahi los malos somos nosotros.

Ahora ¿Cuál es la forma de alegar? ¿Qué es lo que debemos hacer? A mi juicio, primero informarnos: Cuales son nuestros derechos y deberes. Si no los sabemos y los tenemos claros, como nos defendemos. Organizarnos: en la medida que nos organicemos,  podemos conseguir no caer en el juego del gato y el ratón, no caer en las provocaciones reiteradas sino actuar de manera consciente. ¿Queremos seguir bailando /tocando cueca  o pelear con carabineros? ¿Podremos llegar a un acuerdo? Y finalmente hacerlo saber. Denunciar sobre todo a la opinión pública el abuso de poder, las malas prácticas, etc. ¿Cuántas veces ha llegado carabineros y con buenas palabras ha dicho que nos retiremos? ¿Por qué debiéramos aceptar que nos traten mal? ¿Por qué debiéramos aceptar su hostigamiento?

Sabemos que pensamos distinto a ellos y distintos entre nosotros, pero siento que hacer pequeñas acciones nos ayudan a seguir con el objetivo, que es seguir la rueda. Mientras a veces dan ganas de gritarles y de ser violentos como ellos lo son, es mucho más inteligente unirnos y ver qué se puede hacer ¿No creen?

Pd: Un saludo a los que harán el informe desde los monitores de redes sociales de las instituciones citadas, que desde el momento que yo ponga publicar, aparecerá mi nombre. No se preocupen, seguirá apareciendo, saludos para ustedes 😉

Bonus Track: El típico comentario del paco buena onda “Oye chiquillos, si a mí igual me gusta la cueca, pero…”

La cuarta cueca.

Tal vez hace unos 6 u 8 meses atrás, en uno de los famosos asados cuequeros  empezamos a teorizar con un amigo sobre la cueca y el sexo (para variar) y con quien uno lo bailaba y con quien no y cuántas. Porque la hueá aquí no es ná al lote:

Si uno baila una cueca está bien  y una pata ( 3 cuecas)es lo políticamente correcto. Pero cuando decides bailar más allá de la patita, la cosa cambia. La cuarta cueca, dícese de sobrepasar la linea natural de lo medianamente obvio. 

Piensa:

Hay gente con lo que (cuando uno suele ir a bailar seguido) uno se acostumbra a bailar cada semana o cada vez que las ve.  O cuando no las ves es tiempo, es imperativo que tienen que bailar. Porque ya sabis sus mañas, ya sabes como se va a mover, te gustan sus movimentos de pañuelo. Y puede que no tenga más brillo que ese y que la química que se da en esos minutos sea única. Pero terminaste de bailar y se acabó. Gracias, buena onda, un gusto. Y te bailaste las 3 cuecas de rigor y bacán, te las disfrutaste y hasta las agradeces. Y así cada semana, o cada cuecazo en el que se encuentren, se saludarán o se encontrarán con los ojos terminada una cueca y saldrán a la cancha por esa patita. O por 2 cuando están muy prendidos. Pero bastaría. Y buscas otra pareja para bailar y a otra y otra. Una suerte de promiscuidad bien aceptada socialmente, porque sólo estás bailando (¿cierto?).

Pero qué pasa cuando te pones a bailar con alguien y no se te son suficientes las 3 cuecas de la patita. Y deciden bailar una cuarta. Y con una cuarta no me refiero sólo a esa cuarta si no a la cadena de cuecas que seguirán bailando hasta perder la cuenta. La cuarta cueca según yo es la decisión de seguir bailando con alguien y no con otr@s. Y aqui no me refiero a la fidelidad si no a la opción de bailar con esa persona más de lo obvio en vez de estar bailando con otras o aplaudiendo o tocando pandero. Porque sabes que son 3, pero te dan ganas de más. Y de otra y otra.

Como que la cosa ya es de costumbre (o viniste con tus amigos que también son cuequeros) porque hay mucha buena onda, química o por ahi. No es una decisión al azar porque para eso preferirías dejar de bailar. O si la persona es muy fome, simplemente te quedarías con las 3 cuecas de rigor. O incluso con una sola.

¿Razones? Podis bailar más porque enganchaste o porque hay mucha buena onda o  química, no necesariamente porque hay una atracción sexual (o sí).  A lo que quiero llegar es que la diferencia entre bailar hasta la tercera y bailar la cuarta (y más) no es una decisión al azar, es porque algo pasó. Estás dispuesto a seguir bailando lo mismo, con la misma persona y apuestas a otras patas más.

Re inventarse: Otro punto es que como la cueca tiene más o menos los mismos pasos es fundamental innovar . Porque bailar un monton de patas con alguien que baila siempre igual, por muy bien que baile, no tiene ni una gracia. En cada vuelta, en cada paso tiene que haber un algo tuyo y de tu pareja de baile. Como me decían por ahi “Las mujeres necesitan que las sorprendan (en la cama) al igual que en la cueca”. Si no hay sorpresa, por mucho que te guste bailar cueca con alguien, termina aburriendo…igual que el seCso ¿Cachai?

Cómo la vida ¿Viste? La cuarta cueca pasa a analogar el momento preciso en que una persona pasa a ser de una aventura de una noche o algo que te da vueltas en la cabeza. Porque no fue una vez, no fueron 2 ni 3…ya son 4 o 5 veces en un corto tiempo y surge una suerte de costumbre la cual no tiene nombre, no tiene forma pero que ocupa un porcentaje de tu disco duro. Se te planta un signo de interrogación no porque te enrrolles en si (además),  si no porque miras el calendario de los meses pasados y sacando cuentas te das cuenta con pánico que varios de los días estuviste con esa persona con la cual sólo tenías un affair y no estaba tageado como nada más.  Y ahora te das cuenta que siguen como nada más, pero ya no es raro que se quede en tu cama casa, que te llame a la hora del pico para que te quedes en la suya o se junten a tomar algo que terminará de igual forma. Y siguen sin ser nada, pero siguen acostumbrándose al otro hasta que un día cachan que llevan mucho tiempo en esa. O no cachan nunca y se les arma un lío. O cachan y prefieren abortar misión, antes de hablar las cosas como son y cachar qué pasa dar jugo.

A mí me encanta bailar cueca, pero me confunde el bailar en un número distinto a múltiplos de 3.

Día 2: Bailar

Soy fanática de la salsa y la cueca brava. Ya, también de la cumbia, lo sabemos. Soy de las típicas personas que siempre cierra los locales, moviendo las patitas hasta las canciones que no baila nadie, que pocas veces se sienta a descansar, porque si voy a bailar es pa eso: bailar. No me importa bailar con el viejito, con el feo, con el gordito o con el huachito rico. En mi caso, lo que me interesa es bailar, conectar, disfrutar con el otro y eso no tiene nada que ver con el aspecto físico, si no con todo lo demás.

Me paseo constantemente por los lugares donde se tocan estos ritmos  y tengo mis favoritos, que se reducen básicamente a 3: Fonda permanente, Maestra Vida y Galpón Víctor Jara, . Conozco a harta gente que baila y que toca, por lo que tampoco nunca me urjo con quien ir. Si me bajan las ganas pesco mi cleta y parto no más. Pero lo más importante es que ya es parte de mí el ir a bailar sagradamente, como un rito religioso al menos una vez por semana.

Como el serso, pero sin el serso ¿Cachai?

¿Ven que es como el sexo? Necesario, rico al igual que su periodicidad. Porque bailar a veces pareciera que es casi tan bueno como tirar  y mucho menos complejo a nivel emocional. Enfrentarse a alguien, compartir el movimiento del cuerpo donde cada persona entrega una distancia, ritmo, disfrute distinto.  No hay compromisos, no hay promesas, no hay jugos ni paqueos. Si no te gusta puedes irte con una excusa barata como que vas al baño o que simplemente no quieres bailar más. Puedes bailar una y quedar feliz o bailar toda la noche con la misma pirinola y amarte el resto de la vida.  Simplemente hay 2 personas que se invitan a moverse y a reir. Porque hueón que baila (o que tira)  y no se rie, no merece perdón de dió.

Los que acostumbran salir a bailar

La gente que acostumbra a salir a bailar, tiene eso como de hacerse un tiempo en su vida-recortando horas de descanso, trabajo, familia, amigos-para literalmente pasarlo bien y eso se nota. De una u otra manera tiene en su vida una razón para que se acelere la semana los lunes o se acorte un miércoles. O partir con un domingo. Esperar para bailar pensando en “pasado mañana voy a ir a ”  o tener un día  (o dos o muchos) sindicado para eso es una práctica que no quiero abandonar nunca, ni cuando sea vieja, ni cuando a penas me pueda las patas,  ni con 20 hijos.

Un día  miraba a parejas bailar y al lado mío el Macha hacía lo mismo. Y nos pusimos a conversar de eso ¿Cachai que pa salir a bailar un domingo o un martes, con las mismas obligaciones de la otra gente que no lo hace, tenís que ser muy bueno pa disfrutar? Onda disfrutar bailando. No necesitas un día donde la gente anda loquita por tomar (como los sábados, ¡Qué penca es andar bailando a codazos!) o por reventarse: necesitas ganas de pasarlo bien bailando, nada más. Si, lo puede bienacompañar una piscola. Pero también no y lo pasas igual de bien. O casi.

Los que no bailan

Hay gente que definitivamente no le gusta bailar y considero que se perdió la mitad de su vida. Y pueden rebatirme y decirme que hay cosas mucho más importantes, que hay gente que vibra con otras cosas. Pero bailar, es algo que encuentro demasiado fundamental, tal vez lo entendería si me pone algo en la balanza que tenga los mismos o parecidos beneficios como el deporte. Lo haga bien, lo haga mal: liberarse moviendo el esqueleto, lo encuentro lo más. Y cuando pienso que podría no estar bailando, si no que cuadrapléjica en una silla de ruedas, más aún agradezco el poder moverme y hasta que me digan que lo hago bien.Pero a la gente que no le gusta bailar, los podría perdonar sólo bajo una respuesta con la mano en el corazón, honesta y creíble a esta pregunta

¿Cuántas veces a la semana dejas un tiempo para pasarlo bien?