Busco trabajo busco

Una de las primeras veces que viajé fuera de Chile,cuando me fui a estudiar a Buenos Aires, el principal problema fue mantenerme. Si no trabajaba, habían nulas posibilidades de quedarme. Trabajé como mesera en una pizzería en Palermo Soho en el horario que no estudiaba y genial, sólo que cuando me echaron, mis posibilidades se redujeron a 0. Me prometí que al menos parte de mis trabajos serían, uniendo con mi gusto por escribir, on line.

Hoy estoy viajando también porque uno de mis trabajos los hago de esa manera, on line, pero todavía me es insuficiente. Así que acá va mi aviso. Si sabes de algo o si lo puedes compartir, te lo agradezco desde ya 😉

Acá, una experta en nada, pero que le ha sacado plata a pasar muchas horas frente a un dispositivo con internet, que aprendió a usar Facebook, WordPress y Twitter para trabajar y lo hace desde cualquier lugar con wifi+ un buen equipo de colaboradores en distintos lugares (y una bicicleta 😀 ) y que a través del “Proyecto Lena” ha dado barsamente talleres y asesorías en Chile, México, Colombia y Argentina de ello,y que sigue trabajando pa proyectos en Chile, se ofrece para:
 
1. Redacción de artículos
2. Manejo de redes sociales emprendimientos
2. Taller on line para autoadministrar redes sociales básico.
4. Otros proyectos ligados a lo digital (mesa de ayuda, edición de contenidos,búsquedas, etc)
 
¿Cotizaciones?¿Consultas? ¿Cree que es necesario tener redes sociales para su negocio pero no sabe cómo o ya no quiere hacerlo? ¿No tiene idea, quiere vender y le da verguenza?
mariapazcastilloc@gmail.com o por dejándome tu mail en los comentarios 😉

A propósito de los desvaríos de madrugada

Nota: Esto fue escrito a partir de las cosas de estar en twitter a esta hora y encontrar links de blogs y leerlos y blá. GRACIAS @Croquevielle POR DEJARME LA CAGÁ EN LA CABEZA. 

Estoy sola hace como 4 años.

Ok, no he estado tan sola. Pero tampoco he estado tan acompañada. A lo sumo he jugado a que estoy sola, como obviando o minimizando todo lo que ha ocurrido desde que se terminó mi última relación formal y ahora. Ya, reconozco 2 “no somos nada” que duraron bastante más tiempo que cualquier relación con todas sus letras y varios “estamos saliendo” como historias divertidas, pero eso no más. Con formal me refiero a formal de presentaciones familiares y en “mis lugares”; formal de decir abiertamente “me quedaré en la casa de X”, formal de foto de red social. Formal de llevarte donde Julio a que te agarre pal hueveo, de estar en una tocata anotada en la lista más uno de alguno de mis amigos y que salga tu nombre, formal de que hayas tomado once donde mis amigos hipsters o que ose llevarte al templo. Si, a ese otro templo.

He estado sola y acompañada, me he quedado muy pocas veces-en relación a la cantidad de días que han pasado desde ese lejano septiembre- dormida nivel “nada malo me puede pasar y si me pasa, hay alguien más que también se podrá preocupar”. He estado tan acompañada como de borrar a todos mis ex alguna cuestión y he estado tan sola para que que siempre diga que estoy soltera.

Una noche de noviembre- de algún noviembre, casi que no me acuerdo de cuando-yo estaba en un pueblito alejadísimo de la civilización ( pero con internet), quedándome media dormida cuando empezó a hervir el teléfono en chats cuando  alguien me preguntó “Cuál es tu parada real” frente a alguna suerte de relación que teníamos. Respondí cualquier cosa, estaba tan enredada a esa hora de la madrugada, a esa distancia. Respondí lo primero abacanado que se me vino a la cabeza, eso como de que no me importaba tanto, qué total yo estaba en otro país, cumpliendo sueños, que no sabía cuando iba a volver. También con el miedo de sentirme megaexpuesta a través de un teléfono ¿Qué es eso? ¿Quién estaba del otro lado? ¿Esas cosas no se hablaban en vivo? Y cuando volví, ya era tarde parece.

Hoy con este puto post me quedó la cagá en la cabeza ¿Qué es lo que queremos de un otro alguien? o mejor dicho ¿Qué queremos de sí mismos con alguien?

A lo mejor tuvieron que pasar estos años (CTM, tanto tiempo pasó?) no entendiendo nada de nada desde que tuve algo “formal”, jugando como una apostadora primeriza que en momentos de suerte va apostando intuitivamente, equivocándose, bluffeando, mirando, probando, haciendo experimentos sociales y comunicacionales más que jugando en sí, como si de ahi pudiera extraer material para su artículo siguiente. Tal vez fue importante todos los cabezazos que me dí en horas de viajes pensando y dándole vueltas a miles de cosas que todavía no entiendo totalmente como quién mató a Gaete o para qué ser deshonestos o como los recuerdos pueden construir un mejor recuerdo aún o hacer que todo quede en paz. Tal vez fue necesario llegar  a hoy, lunes ad portas de cambiarme de casa y de chip, de empezar otro año llena de proyectos de los cuales espero que se concrete al menos el de seguir viajando, para hacerme la pregunta ( pero en serio) ¿Qué quiero de estar con alguien? ¿Qué quiero de mí y del otro? ¿Es que acaso quiero estar con alguien ahora y de qué manera? ¿Podría mi independencia freelance, mis viajes, mis mañas, mis excentricidades, mis bohemias, mis amigotes, mi modo de vida súper-de-soltera amalgamarse a un sistema nuevo?

Y con eso se me viene el mensaje de un amigo hace un tiempo en su propio proceso algo así como “Si no hubiese dejado de lado mis prejuicios, mis esquemas mentales, mi idealización de lo que era estar con alguien, jamás habría encontrado a (su pareja), me la habría perdido porque no la hubiese visto”

Hola, me quedó la cagá en la cabeza, pero parece que para bien. Gracias por nada. O por las palabras, tan honestas. Yo aún por mi parte, no sé si llego a eso, pero encontré bacán que alguien lo sintiera así.