Te amo, mi teleserie de media tarde

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Amo a México, como podría amar a alguien.

Vivimos una relación de casi 5 meses, donde nos conocimos lo que uno puede conocerse en ese tiempo: una percepción sesgada en relación a decir “Yo viví 4 años” o “Yo he vivido toda mi vida ahí”, pero un poco más intensa que “Estuve un par de semanas”. México es grande, yo pequeña, pero los dos parecemos que somos tan intensitos como cuando tropezas con un escorpión: un pequeño suspiro de “conchetumare, menos mal que no me picó”, pero ahí estuviste, al borde, casi. Siempre casi. Siempre un eterno casi, como de final de teleserie. Todos los días, todo el tiempo. México es un montón de colores, un montón de información, un montón de tanto. Pero tanto y eso que a penas nos estábamos conociendo.

Amo a México como para todos los días llorar un poco la lejanía del huitlacoche o del carrito de hamburguesas al carbón a la vuelta de mi casa, abierto 27/7. Y si equiparo, echo mucho más de menos la salsa valentina en las papitas fritas, que el ketchup. O pasar por Tlaquepaque por unos taquitos árabes en vez de por unas sopaipillas. Casi pero casi, lo pongo en la categoría “Julio” o en la categoría “la rucia de la vega”. Ejemplos ridículos, pero explícale esa hueá a mi estómago y a mi corazón. Y el corazón se puede marear, pero estómago si que no miente. Ese si que es de verdad, como las hamburguesas, 24/7.

También lo odié y mucho, porque me sentía absolutamente desolada en sus fauces feroces y en su indiferencia-silenciosa-ridícula, en su violencia omnipresente pero velada, no visible a simple vista, porque hay que ser gentil en público, para qué en lo privado. Hay que ser amables al preguntar por algo ¿Pero por qué ser amables en la comunicación de muertes cotidianas, poniendo en portada miles de cadáveres reventados a diario? ¿Por qué ser gentiles con ustedes mismos? ¡Cómo lloré implorando estar en un lugar distinto varias noches! ¡Cómo me desesperé ante los choques culturales, ante la verdad no-de-cuentos del miedo que está hasta en lo más profundo de esa sociedad!

Ayer estuve hasta tarde y hoy he estado mirando, retuiteando, recopilando información útil para los habitantes de CDMX desde mi vereda absurda de la digitalidad, porque es re poco lo que puedo hacer desde aquí. Me angustia saber que a escasas cuadras de todo lo que me moví y recorrí en esa ciudad, estaba quedando la cagá, que habían amigos con los que no me podía comunicar o que simplemente la distancia física me hace imposible irme a recorrer sus casas, a repartir abrazos de esos que uno da en los terremotos, sintiéndose tan feliz de tenerse y de conjugar con escándalo el apapachamiento.. Es como cuando sabes que un ex lo está pasando mal o cuando alguien con quien no hablas pero le tienes cariño tiene un problema y levantas los pañuelitos blancos como de “Antes que me digas nada y que nos volvamos a nuestras leyes del hielo absurdas, dime que estás bien, (no hueís) dame un abrazo, te deseo lo mejor, adiós”.

Más de alguna vez comentamos que para que México reaccionara de la narcodictadura que está viviendo, debería pasar algo grande. Algo que lo remeciera, hasta mencionamos “No sé, un terremoto, algo”. Y bueno amigos: esta es. Este es el momento de tomarse el país, de dar un giro, de reaccionar y darse cuenta que no necesitan de nadie más que de ustedes mismos para salir adelante.

Te amo México con locura, con locura demencial de teleserie de media tarde, súper disfrutada y súper llorada y súper cebolla, con canciones mamonas ( chilensismente ese mamona) y con muchos pedaleos y caminatas nocturnas y tardes encerrada escribiendo. Los abrazo, me muero de ganas de estar pedaleando y ayudando en algo. [Si a alguien se le ocurre una forma desde mi compu en Bogotá+quién pueda reclutar, por favor ténganme en cuenta]pero no estoy allá y tampoco tengo como mandar algo. Amor, mi amor ridículo, ese sí se los puedo mandar. A chorros, a kilos, a teramegasúperkilos.

Amistad Machista

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En el segundo capítulo de la segunda temporada de Love,  la pareja protagonista decide salir cada uno por su lado. El sale con sus amigos. En el bar, se ponen a conversar con unas chicas y él se mantiene esquivo y casi hostil, a una de las que intenta conversarle, invitarlo a un trago, etc. Cuando ella se lo reclama, se da cuenta que la chica no le está coqueteando, que tiene novio y que sólo quería ser simpática. La chica se aleja, no sin antes decirle que es un estúpido.

Me gusta esta escena porque grafica exactamente lo que pienso al respecto. Me pasa que soy de esas personas que habla con todo el mundo con o sin conocerlos, que si alguien me parece interesante, voy a tratar de conocerlo, juntarme, conversar, compartir, conocer qué le gusta y que le molesta, su talón de Aquiles y obvio, por qué cosas le brillan los ojitos. Sea mujer o sea hombre, sea viejo o joven, sea alguien con pareja o sin, incluso alguien que hable mi idioma o no. Muchas ( por no decir la mayoría) se malentienden las intenciones, pero lo peor aún es que se valida la estructura que me parece profundamente machista y eso me parece insoportable.

Amistades transaccionales

Uno de los machismos más asquerosos es que las mujeres y los hombres son únicamente fuente de relaciones amorosas/sexuales, donde en general, la mujer es coqueta para atrapar/atraer a los hombres, no porque sea coqueta, simpática o amable de por sí o lo sea porque lo es con todo el mundo.

El  mismo machismo que “exige” que el hombre debe ser cortés en la medida que quiera lograr algo, no porque es buena onda y punto. Si no está interesado en la chica de manera amorosa, no debe tratarla mucho,  y menos cortesmente, menos aún si tiene pareja. Si quiere lograr algo, además debe mostrar que puede gastar, alardear de su seguridad y llevar la amabilidad y gestos incluso más allá de su realidad cotidiana. Si la trata bien y ella se confunde, es un maricón por “hacerle ilusiones”. Si es al revés, ella una maraca sin corazón, que friendzonea a ese pobre ser humano.

Como que la gente siempre actuara o debiera actuar en función del otro, de otro, no de sí mismo, como creo que es la mayoría de las veces.

U otra situación: tienes muy buena onda con alguien, pero onda mucha, se reúnen, comparten distintas situaciones, conversan temas afines largamente, salen, van a fiestas con otras personas, acompañándose. Y de repente, una de las personas, empieza un noviazgo y nunca más te tomó en cuenta. O ese amigo/amiga, ahora que tú estás en pareja, nunca más se quiso juntar ¿Acaso era amable sólo porque había un interés romántico al respecto o mientras aparecía otra persona? Y peor: toma una actitud contigo como si efectivamente hubiesen tenido algo. Nervioso, esquivo y mal de males: cambia cuando no está la novia/o. ¿Qué está pasando aquí? ¿Acaso como no te resultó, no podemos ser amigos? ¿Nunca lo fuimos realmente?

Entonces la amistad heterosexual heteronormada, sería una transacción en la medida que el otro te puede proveer de además una relación absolutamente machista. Sino, no te sirve.

Sororidad

En la misma dinámica machista,  se supone que las mujeres se entienden desde competir y ser envidiosas entre ellas   (De hecho me parece increíble esa gente que vive en la dinámica de “me tienen envidia”, pero en fin, ese es otro tema).  Se suele decir y creer  per sé que las mujeres entre ellas son malas amigas, que tienes que ser mejor que otra, mejor que tus “enemigas”. Y por eso la sororidad, viene a ser un proceso revolucionario en medio de este planteamiento neoliberal machista podrido.  Con relaciones feministas, de amor y amistad profunda, las mujeres se cuidan, se apoyan, se respetan, se potencian entre ellas y no tienen un interés en perjudicarse, menos para estar con un otro.

También muchas veces y como en el discurso clásico, se entiende que una mujer sólo es completa con una pareja hombre y con hijos, lo que te hace entender también que si no los tienes o no lo estuvieras, jamás estarás entera realmente. Una suerte de contradicción entre “modernidad” y maternidad, entre independencia y “la necesidad absoluta de contar con un varón que te defienda, te pague, te abra la puerta y te valide ante el resto” Se sigue esperando que la mujer sea madre, pero cuando lo es también se es juzgada. Y si no lo es, también. ¿Entonces qué?

¿Existe la Friendzone?

Según la autora de un artículo en Vice habla que la Friendzone no existe y que “el tipo de hombre que se queja de que lo han incluido en la friendzone, te está diciendo explícitamente que te valora en función de si quiere meterte la polla o no”

El que una mujer sea amistosa, conversadora, te invite y no te esté coqueteando o no quiera algo contigo ¿Se lo plantean como posibilidad?

Sigo creyendo en la amistad hombre-mujer como absolutamente posible. Incluso: sigo pensando en que la amistad con gente con la que tuve imprecisos algos y todavía funciona, pues no todo el rato me la quiero tirar, de hecho a la gran mayoría del mundo no me la quiero tirar. Sigo pensando que una de las razones de por qué la amistad con gays es tan atractiva, libre y cómoda, es justamente porque este punto no existe. O te caes bien o te caes mal, o compartes o no, pero no hay un interés sexual, por lo tanto, las defensas y malentendidos, las onditas raras, celos de parejas, al menos en este sentido, no existen o menos. A veces pienso que sería tan cómodo partir conversaciones amistosas y decirles que no me gustan los hombres, para que esa tensión culiá no exista.

Y por eso agradezco tan enormemente esos “amigos gays no gays” en una suerte de piropo, pues es muy genial tener amigos, tener amigos con esa confianza: No te están mirando con ojos raritos, tú no los estás mirando con ojos raritos, no estás esperando que algún día ocurra ni te pones rarit@ cuando aparecen sus parejas (Bueno, sólo un pelín de celos :P) . Agradezco la gente que puede y quiere amar libremente, sin estarse frenando porque la otra persona pueda pensar que pasa algo. Que puede establecer relaciones buena onda y sentimentalmente sanas con amigos y amigas, siendo tiern@s, amoros@s y feministas, pensando en que esa otra persona la admiras porque es alguien igual que tú, con miedos, trancas, y corazón y que no necesariamente quiere algo contigo.

Amar, forear y pedalear Ciudad de México

***El texto es la versión extendida de la colaboración publicada por Cletofilia, revista de ciclismo mexicana a propósito del Foro Mundial de la Bicicleta 6, en la Ciudad de México en abril recién pasado. Lo puedes ver acá 

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Foto muy hermosa por un transeunte X, en pleno Madero, paseo peatonal muy parecido a Huérfanos pero más lleno de gente.

Vine al Foro Mundial de la Bicicleta desde Chile, con cierta holgura de tiempo y con el corazón abierto a lo que pudiera pasar y me enamoré. Mi noviazgo con México- cual fuera una persona- lleva casi un mes y lo estoy pasando bien. Pensando si me quedo a vivir con él, o nos amaremos en la distancia. Pero que es amor y del bueno, no tengo duda. Tengo esa sensación de ansiedad-paz que lo antecede.

Ha sido intenso, he parado poco.

Partiendo por hacer las cosas más obvias, tal como cuando conoces a cualquier persona, ir a las cosas que le gustan: a la Lucha Libre  a gritar como una loca, , comiendo tortas de jamón como en el Chavo. Ya fui a la Plaza Garibaldi y me ofrecieron mariachis, ya fui al Zócalo un millón de veces, al Museo de Frida donde lloré con sus corsés tan parecidos a los míos, a las pirámides donde quedé tostada como una papa frita.

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Los corsés de Frida Khalo en la casa azul (Pronto un post completo a eso)

Me he estado enamorando de sus contradicciones básicas como la modernidad hispter superlativa  y también de sus taquerías con asientos en plena calle y pensar que todo el mundo exageró cuando dijo que era el chico terrible ¿No se fijaron acaso en su ternura al sonreir cuando le preguntas cualquier cosa? ¿En como sus ojos se achinan y brillan cuando dice una buena broma?

México como dijo una amiga por ahí, es un Santiago del año ´94 y me gusta. Me recuerda a mi infancia, a mi casa de la adolescencia, a los lugares donde iba a comprar, me gusta como me gusta la gente que ama lo que hace.. Me gusta mucho.

El foro mundial de la bicicleta: una fiesta

Si alguien mirara con detención mi Instagram durante el último mes, vería que mi vida en México y  el Foro Mundial de la bicicleta es algo muy parecido a una gran fiesta eterna-non stop, llena de risa, baile, vestidos moviéndose, gente riendo a carcajadas, grupos de gente sacándose fotos con unas gigantografías, abrazándose, intercambiando calcas, siendo felices por pedalear horas. Y por un lado, lejos de eso no anda. Puede parecer un ejemplo banal, eso es la vida y los foros: una fiesta con tu nuevo amor. Y al igual que en cualquier fiesta,  se conversa, se abraza, se besa, se admira, se disfruta. Estás con la gente que te gustaría fueran tus vecinos y amantes y armaran la revolución ¿Cómo no quererlos, querer aprovechar todos los momentos posibles para saber de su trabajo, las ideas en común, las esperanzas? ¿Cómo no querer conversar con las gentes que imaginaron el primer foro o quién inventó las Masas Críticas o quién está armando pedaleos bailables en Colombia? ¿Cómo no entusiasmarse con los movimientos feministas-ciclistas en Argentina?

Por la característica de un foro, hay muchas actividades en paralelo y no se puede participar en todas. Otra es que hay algunas más favoritas que otras ¿Qué momentos mágicos tuvo mi foro personal?

Biciescuela: La organización de Bicipaseos Patrimoniales a la que pertenezco en Chile, colaboró con la gente de Bellocicleta (Colombia) en una parte de la biciescuela, donde niños pasaban por una sección de juegos ligadas al cuidado medioambiente, además de aprender ¡a andar! ¿Sábes qué ocurre en el corazón cuando ves la cara de una niña que por primera vez anda en bicicleta y siente el vientecito en la cara? Hermosísima experiencia, enamorada de la forma. Me encantaría continuar con ello #ojitoahíreclútenmeporfa

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En la bici escuela  en el Bosque de Chapultepec

Presentación de bicitrabajo: Tuve la oportunidad de presentar en unas charlas relámpagos en la mesa de bicitrabajo, junto a experiencias de México y Colombia, la experiencia de La Chica de los Mandados y Humita Domicilio.Aún con temas técnicos, aún con que estaba tratando de superar las crisis de pánico escénico que me han atacado los últimos años, aún con la dificultad de andar viajando, lo logré y quedé feliz por haberlo hecho y compartir con otras experiencias similares.

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Que me gusta esta foto 🙂 .Cuando estaba haciendo mi presentación de bicitrabajo, por Rodrigo Quiroz. Foto original  usada en la presentación: Ximena Riffo.

Cris Carlsson: Referente absoluto. Lo amamos y queremos ser como él cuando seamos grandes ¿O no? Con su presentación y un par de conversas, estoy convencida que pa allá va la cosa, pa lo simple.

Las Fiestas: No sé qué decir. No sé qué pensar de México. Si considerábamos que Colombia tenía alta fiesta, que Chile somos buenos para celebrar, México ¡Se pasó 3 pueblos! ¡Qué manera de hacer buenas fiestas!

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Cuando estábamos literalmente “bailando arriba de la mesa”

¿Qué es un foro realmente?

Estoy convencida que gran parte de los foros mundiales de la bicicleta, que el real foro, ocurre fuera de la oficialidad del programa. Y con eso no quiero desmerecer en lo más mínimo el tremendo despliegue que se hizo a nivel de producción en esta versión ni cada una de las actividades que seguro tomó muchas voluntades, reuniones,plata, etc. realizar: Charlas,paneles, talleres, exposiciones,stands,talleres para funcionarios públicos, etc. De hecho aplaudo las locaciones, la puesta en escena, la infra, el brandeo ¡Bien ahí!

Quiero decir que lo más importante está en lo más simple, en lo que pasa en los pasillos de las actividades más importantes: Conversar. Conversar de la vida, como comentaba Chris Carlsson en una de sus exposiciones. Conversar no sólo de bicicletas: conversar de las ciudades que queremos, de la vida que queremos, de lo que nos pasa. Ahí está la gracia. Ahí se arman las condiciones para generar actividades que traspasen las fronteras, las colaboraciones, los movimientos ciudadanos.

Así fue como me llevo los recuerdos de las conversaciones con cada una de las personas que crucé camino, con las que me abracé, a las que tomé un poco de atención en lo que me contaban y las que tuvieron la deferencia de escucharme y conocerme también. Gracias Roberto,Miguel, Roberta, Joy, Agustín, Jimena, Nube, Criss,Livia, Luciana y toda la gente que hizo  que el foro fuera esa fiesta especial que se recuerda siempre y te hace creer que es posible un mundo mejor, como en las revistas de papel couché.

 

Pedalear por CDMX

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De derecha a izquierda: Arturo Torres, Tatiana Alicera, Feña y yo 🙂 

Sin lugar a dudas pedalear un mes por acá ha sido mucho más amoroso que toda mi vida pedaleando en Santiago. Y sí, exagero siempre, pero para explicar mi asombro, lo puedo definir en una sola frase:

No me han insultado una sola vez.

Y es extraño: la gente en México suele pasarse por sus partes pudentas las reglas del tránsito (He mirado con asombro como a un taxista no le importa ir a contramano cuadras, cerquísima de la policía), pero en ese caos, de cantidades irrisorias de vehículos y gente y no respetar las reglas, hay como un acuerdo tácito : Bueno, pasaste primero y está bien ¿Para qué más problema? ¿Será la cantidad de gente que permite que todo “te valga madre”? ¿Será la idiosincrasia de no preocuparse por tonteras?

Y en ese escenario, me felicito día a día por haber traído a mi máquina maravillosa. A pesar del mar de carros, ciclovías gigantezcas en el casco central, vías que obvian la prohibición a bicicletas ,dejando un vacío-guiño a que las bicis sí pueden andar por espacios donde trasitan preferencialmente el transporte eléctrico. Bicicleteros un universo bastante amplio de ciclotrabajadores que bajo las nulas influencias de las leyes de gravedad, aparcan con tremendas armatostes. Por lo tanto, pese a los pronósticos y las distancias, para mí andar en bicicleta en México ha sido una dulzura, más aún de noche ¡Qué hermoso es conocer la ciudad en bicicleta y de noche!

Lo que por mientras lo que nubla mi cabeza es saber si mi amor con México es para un tiempo, para un tiempo largo o que sólo sea el principio de mi travesía por recorrer otros amores en una bici plegable que no tengo, que busco más que billete en la chamarra, más que tacos árabes o al pastor luego de bailar toda la noche.

Amor libre, mierda

 

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Creo que más de alguna vez ( por no decir todas y cada una de las veces que alguien lo ve) he tenido que dar la explicación sobre este afiche que está en mi living: El sentido que ha agarrado pa mí esta frase y esta serigrafía en donde todos los que van a mi casa tienen que verla, va más allá de lo evidente. Ha servido de conversación y análisis amplio. Es uno de los lugares favoritos pa sacarnos fotos. Está ahí, presente, como un mantra.

Primero: ¿de dónde salió el afiche?

Cuando fue la exposición de Serigrafía Instantánea (Colectivo que hace serigrafías en poleras que llevan los interesados y/o que recuperan por un aporte voluntario, apoyando sobre todo distintas causas) en Maestra Vida, todavía estaba súper convaleciente y la única foto que saqué fue a estas piezas que hablaban del Amor libre, mierda!. Me acuerdo perfecto, estaba subiendo la escala a ese altillo que hay en la pista de allá, donde siempre se quedan los rumberos habituales.

Cuando hicimos la celebración por el aniversario de Mandela, justamente esta pieza corría peligro de ser eliminada, pedí que me la regalaran y la saqué a punta de cuchillo. La puse en el living de mi casa. Ahí se quedó, ahí nos acompaña desayunos, almuerzos, onces, celebraciones y comparticiones varias. Es uno de los diseños que los chiquillos estampan, así que si le gustó, búsquelos en su próximo evento combativo.

( A todo esto: Sería bacán conocer la historia tras este mensaje, porque a mí me ha significado hartas vueltas aquí tiro la pelota en un pase gol, ah).

Las reacciones

La primera reacción en general es o una risa mostrando el cartel como “Oh, qué liberal tú, ah” con desaprobación-prejuiciada o una reacción tipo “Ahh, estamos en esa” con algún tipo de desubicación tipo comentario o acción de mierda,  con gusto a pésimas ideas comoque quiero tirar con todo el mundo o que tú, con el que tuvimos un impreciso algo creas que me da lo mismo que te quieras hacer algo más que el lindo con alguien muy cercana. Osea calmao, si la hueá no es ná así, po.

A quien ha solicitado la explicación de por qué decido tener este afiche o que nos hemos puesto a conversar el tema ampliamente, hemos llegado a algunas conclusiones del porqué y cómo nos hace sentido este mensaje.

Tiene mucho que ver con ideas que he expuesto anteriormente y que mastico hace un rato:

1. Mientras más das, más recibes: El amar no me sale tan fácil. Porque sí, porque no, porque miles de razones que no entraré a explicar aquí. Eso quiere decir que este afiche viene a reforzar la idea cotidiana que amar es mucho más fácil ( y difícil) a la vez que lo que me venía planteando hasta ahora. Que es como una apuesta que cada vez es mayor y tiene esa suerte de recompensa de vuelta. Mientras más entregas amor, más amor recibes. Que si pierdes en tal apuesta, como si fuera una ( aunque uno nunca perdiera, porque siempre gana algo), pierdes cada vez más en la medida que más pones en la mesa y duele, sí, duele si no resulta o se acaba, pero…  ¿Y? ¿Te va a ir mejor por quedarte a la vera del camino? ¡Ama libre, oh!

2. Que si uno es libre, libre en serio ziii, debería poder y querer amar, sin ponerle tanto color nombre o etiquetas eeella la liberal, pero sobre todo trabas y peros a situaciones que no merecen rollo adicional. Me explico: Dejar de frenar situaciones porque “puedes salir dañad@” sin incluso “apostar”, no evitarse mamonerías “porque pueda parecer ridículo”, no evidenciar al extremo porque “soy súper solter@ y no quiero que me liguen con nadie ni nada” . Por lo tanto entregar amor y buena onda, que suceda lo que tenga que pasar y si las cosas se acaban, que se acaben porque se acabó esa conexión vital, no por miedo, por mantener discursos panfletarios de libertades no tan libres, etc.

2. Como que la ternura es un acto revolucionario, más cuando uno es adulta. Que uno se pueda liberar de todas esas limitaciones impuestas ( y a veces hasta autoimpuestas) por el mundo actual, neoliberal donde ser amable, cortés e incluso tierna, pareciera estar fuera de moda. ¡Que los gestos sencillos decoren la vida! ¡Esos son los gestos que se quedan ahí dando vueltas y recordables por toda la vida! Ya llevamos un ratito planteando esta premisa y lo hemos pasado bacán en sus fauces, incluso cuando no hubo ni un mínimo detalle de vuelta.

3. Que  lo más parecido a una relación con cualquier persona  hoy sea experimentar esa libertad de acción, de movimiento, potenciando y acompañando al otro a volar libre tal como el otro me acompañe a mí en mis vuelos y desvaríos. No quiero arrastrar a nadie a que haga cosas ni por mí ni para su propia vida y tampoco quiero yo sentirme presionada a nada en realidad: quiero compartir con gente que quiera hacer cosas indistintamente a mí o a nosotros, tanto como hacer cosas juntos sin que signifique rollo, ayudarse, motivarse, pero para crecer y tener éxitos, cumplir sueños por separado qué Lalaland me sonó eso. Que sí, sí quiero estar con alguien alguna vez (alguna gente me ha dicho muy seriamente que cree que no, como una suerte de monja o que quede para semilla y la tía solterona de los hij@s de mis amig@s) pero en ese acuerdo. Porque a veces, las  relaciones de pareja que veo cerca pareciera que fuera todas esas cosas de las que quiero mantenerme lejos: posesión, control, obsesión, falta de libertad, celos, desconfianza, etc.

4. Mientras más se da amor, más amor te llega. Esa falsas idea de dosificar, cuantificar, medirse, pareciera que es puro capitalismo, oiga. Y de eso es lo que quiero también mantenerme lo más lejos que pueda. Y esto me recuerda prácticas tan sencillas como incluso, compartir ropa, comida, casa, aprendizajes y demases. Viva la comunidad, viva el amor, ¡abajo los régimenes que nos dicen lo contrario!

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Afiche que publicó un amigo con el que pelamos mucho el cable al respecto, que a su vez había publicado esta página

5. Y que eso no solo incluye a parejas, sino amigos, compañeros de trabajo y demases. Que el amor fluya como cuando se pedalea por una ruta en una noche de verano, con el vientecito refrescando la cara. Que seamos felices con momentos simples, cotidianos, amorosos, que nos llenen el corazón más que la sed y la adicción por la conquista, llegando sólo hasta el trailer, buscando más y más trailers, olvidando que también se pasaba bien con hueás simples, tiernas, tranquis, sin la histeria o la maquinita de “hacerla”. Más que eso, que no significa tirar el poto a la chuña-o sí, a quien le importa-sino más bien amar-amar en serio-sin tanta complicación.

Que viva el poliamor, el amor gay, el amor interracial, el amor a la libertad, el amor a los proyectos, el amor a la bicicleta, el amor a viajar, el amor a la tranquilidad, al baile, a la música, a la vida inquieta, a la gente que ama las libertades de los otros, a la gente que ama sin odiar a los que no son como ellos, amor a los almuercitos, amor a los grandes proyectos, a los pequeños, a la gente que le brillan los ojos por lo que ama, a quien trabaja por lo que ama, amor entre nosotros, amor a la tierra, amor a quien incluso ya dejamos de tener contacto. Amor a las personas que estuvieron en nuestra vida, amor a las que no estuvieron y menos mal,a los que estuvieron y los caminos de la vida nos llevaron a otros caminos, amor, amor, amor.

¡Amor libre, mierda!

Coquetear con los apósitos colgando

Estoy con reposo absoluto luego que un día-en mi primera semana de andar en bici luego de otro accidente que tuve-cuando iba feliz en mi bici , la Kobané, por la calle Bío Bío casi con Ingeniero Obrecht a las 19:10 de la tarde desde donde mi mamá (El Bosque) a la casa de una amiga que estaba de cumpleaños (Ñuñoa), hasta que perdí el conocimiento y un montón de personas me miraban y yo gritaba que me dolía, que dónde estaba mi bici y que no me acordaba de nada.

La gente me decía que un auto, un taxi, me había chocado y que habían anotado la patente. BJ- ZK-88. QUE EL AUTO ME HABÍA ATROPELLADO Y SE HABÍA ARRANCADO. Yo no me acordaba de nada hasta que vino una imagen: una moto, un casco que me miraba y me tironeaba el banano. Tampoco era un recuerdo, era una imagen que se me venía y que no podía dejar de verla una y otra vez.

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Yo hospitalizada en la Posta Central, con mi súper costra de rasmillada de cara. No feliz, intentando estarlo.

Otro de los recuerdos era, además de la gente diciéndome que estaba entera, fue una doctora colombiana/venezolana/ecuatoriana que me decía que estuviera tranquila, que iba a estar bien, que luego supe que era de Help, que pasaba por el sector, que la pararon y me dió los primeros auxilios y dejó mis datos en una hoja anotados. Probablemente su voz en mi oído, tan tropical, tan caribe, tan dulce, me calmaba un poco. También recuerdo que me preguntaban cosas y yo respondía, mecánicamente, como siempre me han enseñado: debo recordar mi alergia a la penicilina, intolerancia al Ibuprofeno, mi dirección,  mi rut, mis operaciones. Me costó dar el teléfono de mi vieja, porque primero dí el mío. Luego ambulancia del SAMU, carabineros, posta, dolor, mi mamá.

Tenía fractura de tibia y peroné, clavícula, TEC simple ( gracias casco Nutcase) rasmilladura únicamente en la frente. un par de heridas muy pequeñas en la mano izquierda, una aún más pequeña en la derecha. No hubo rasmilladuras en las manos ni en los brazos, sólo moretones.

El doctor diciéndome que me tenían que hospitalizar y operar, los carabineros hablaron con mi mamá y conmigo ( la verdad no me acuerdo) tenían la patente del auto, incluso, hicieron dibujos de como habría sido el accidente y alertaron a mi mamá de que incluso podía llegar a ese mismo lugar esa misma noche el sospechoso, a constatar lesiones, porque habían dado aviso a todas las unidades policiales.

Hasta ahí , todo era bastante simple. Al momento de pasar por recaudación, mi mamá firmó en blanco, pues yo estoy bloqueada de Fonasa ( ya  no corre mi cobertura que corría el mes pasado, las cotizaciones de las boletas aparecerán recién como en junio y no había cotizado aparte porque seguía cubierta ) y por lo que indica carabineros esa noche, el auto está súper identificado así que fácilmente será posible hacer uso del SOAP a la brevedad. Tanto es así que publiqué en feria Cletera la recomendación: Chiquillos, cuando tengan un accidente anoten la patente, a mí me va a salir gratis por eso. PFFF.

Hospitalizada, enyesada por mientras soy operada ( la pierna se me había deformado y tienen que hacer “Tracción” osea, tirarla hasta que quede en su lugar original).Estoy con tramadol a la vena y aún así me duele. La clavícula está desplazada y tampoco puedo moverme mucho. Pero gracias a la tecnología, mi mamá pudo escribir en mi muro de facebook y mis amigos llegaron a la posta y mi mamá por primera vez en un sin fin de accidentes y urgencias, no se sintió sola.

Poco después, llega un carabinero a las 3 y tanto de la mañana a tomarme una declaración y se lo hago notar. Me dice que está de turno, que debe hacerlo y yo lo sigo encontrando absurdo, si además de drogada por los calmantes, estoy dormida y le digo que no me acuerdo de haber hablado con carabineros porque efectivamente NO ME ACUERDO.

Luego vienen los carabineros que estuvieron en mi accidente y aquí empieza lo extraño: que me olvidara del auto porque no había tenido nada que ver, que ellos tenían un vídeo ( dejan un CD encima) que dice que no estuvo el auto ahí pero que no me lo pueden mostrar. QUE FIRME UN PAPEL EN BLANCO porque ellos van a pasar mi declaración después, a lo que les digo que no. Y lo traspasan a regañadientes.

El parte no está en el tiempo determinado, no está después. Mi mamá debe ir diariamente a la Cuarta Comisaría de Santiago y siempre hay excusas distintas: No hay nada, no se sabe quien es el carabinero a cargo, no está, los papeles están en otro lado, para mañana, no está, para pasado mañana, blá.

Finalmente hoy le pueden entregar una copia del parte en la fiscalía y la historia es absolutamente distinta: el chofer del auto aparece como testigo, pero él no estaba ahí a esa hora. Es taxi, pero andaba con su señora, también testigo, pero mucho más tarde por el sector. Nadie vió nada, carabineros que tenía todo súper clarito, ahora no tiene nada claro.

Esa noche había un camión de la basura de la I. Municipalidad de Santiago en el sector, por lo tanto es probable que las personas que trabajan en él en ese sector, hayan visto, pues la única persona que pudimos saber que estaba en el sector (el hombre que llamó a mi mamá para decirle que estaba mal), alguien que tiene un negocio cerca, indica que estaba este camión interceptando la visión.

Me tuvieron que operar en clavícula y peroné, ambas con implantes ( un clavo en la pierna, una placa con 6 pernos en clavícula) y el monto aunque no lo han querido confirmar (hoy madre anduvo en recaudación, le dicen que depende del modo de pago,pero va en más de 2 millones de pesos). Mi vida, como muchos saben a través de todas las cosas que hago como productora, como Humita Domicilio, la Chica de los Mandados y mil cosas más, depende de lo que yo me mueva, por lo tanto si no me muevo, no tengo plata para nada-nada. Lo que hicieron no es sólo dejarme mal de salud, sino atacar a mi principal fuente de trabajo: mi cuerpo y mi capacidad de movimiento.

Lo bueno es que como decía, mi mamá no ha estado sola en esto. Tampoco me sentí sola yo en ningún momento mientras estuve hospitalizada y luego acá en la casa. Pocos momentos estoy sin visitas, el cariño ha chorreado a borbotones, los mensajes de ánimo han sido súper constantes, incluso de personas con las que no hablo hace meses, con las que no hablo tanto o con la que simplemente, me enojé. Puro amor, pura buena onda, puros ánimos. Como escribí por ahí, es tanto el amor que ni si quiera he pensado mucho en el desamor, no me queda ni tiempo ni ánimos, es como si el amor me ha permeabilizado contra cualquier mala onda.

Hay gente que me llama todos los días desde otros países para saber como estoy. Tengo amigas que se han quedado tardes completas conmigo, que han organizado el evento que estamos planeando para hacer plata.Tengo una abogada que a través del Muévete (colectivo de organizaciones ciclstas) me apoyará y patrocinará en las gestiones pertinentes. Todas las personas que han estado cerca de verdad han sido súper cuidadosas de no pasarme a llevar y súmamente respetuosas conmigo, mi mamá, mis compañeros de casa y justamente eso, su compañía y amor ha permitido que mi leeenta recuperación no sea tan terrible. He mantenido el ánimo arriba, me he quebrado en muy pocos momentos y he mantenido un humor enorme, aceptando las situaciones engorrosas riéndome a carcajadas. ¿Qué otra cosa me queda? ¿Ponerme a llorar? ¡Si ya he llorado caleta y sólo se me salen las lágrimas cuando me duele mucho!

mama
La más mejor, la más apañadora, la que esta en las buenas, las malas y las locuras todas. La que me da alas para ser libre, respetuosa, agradecida, concreta, autónoma, feminista y pensante. ¡Cuanto te amo, mamá!

Mucha sensualidad rodeándome: Tengo una sabanilla, que es una suerte de pañal extendido. Tengo una chata, que utilizo cuando tengo ganas de hacer pipí o caca, pues no puedo moverme. Ahora quiero ver tele, pero el control no está cerca. No tengo plata, acabo de comprobar que mi pierna está quedando más flaca y menos tonificada y eso me dió pena enorme. Una huevada, pero me dió pena. Tendré que ponerle harto pa que vuelva a ser, para que ambas vuelvan a ser esas piernas de las que me jacto de cuando en vez. Por otro lado visualizo el caribe, ese donde se toca gaita y tambor, como próximo destino ¿Podría acaso no pensar en mi proximo viaje? Imposible. No sé que va a pasar conmigo, esta semana, la próxima, después del evento, pero de lo que sí estoy segura es de un par de cosas.

1. El evento a beneficio se llama “Todos con Mapapo” o Maldición Gitana y será el lunes 8 de Junio desde las 20:00 hrs en  Maestra Vida, ubicada en Pio Nono 380 , esquina Santa Filomena (Barrio Bellavista) Santiago de Chile. La entrada costará $3000 hasta las 00:00 hrs. después $4000. Más información en el evento de Facebook  . Si no quieres/puedes participar pero quieres apoyar de alguna forma ( como comprar entradas simbólicas por ejemplo), contáctame por interno. No,no necesito tu limosna, te estoy invitando a un evento como cualquier otro de los que te invito, sólo que sabes para qué es la plata. Si alguien lo siente así, puede meterse su plata por la raja. Besito :*

2. Ya tengo mi primera cueca prometida ¿Y mi primera salsa? ¿Y mi primera pedaleada? ¿AH? ¿AHH???

3.  Pase lo que pase, la denuncia en Zenteno va. ¿Hasta cuando tenemos que quedarnos callados?

4. “Y empezar a dar amor/ y a recibirlo, si estás dispuesto a darlo”. He recibido muchísimo amor, hasta límites que no me había imaginado. De seguro, mucho, es porque mi disposición a recibirlo esta vez, ha sido abierta, honesta y sincera. Está bueno el ejercicio de explicitarlo, ojo ahí. Y también de alejarme rapidito del des-amor.

5. La paciencia, el buen humor y la buena onda, todo lo alcanza. No quiero nunca (más?)que los problemas, las dificultades, los achaques, los dolores, hagan de mí una persona amargada, seria, fome, aburrida, triste ¡NUNCA! A mí me han pasado muchas cosas, pero siempre hay cosas más terribles. Seguro.

6. “Coquetear con los apósitos colgando” será mi próximo unipersonal  ¿Se puede coquetear cuando estás en el peor momento de tu vida? ¿Se puede querer a alguien que huele mal, tiene el pelo desordenado, tiene dolor o está muy enfermo? Yo creo que sí. Gracias a todos los que me han hecho creer que sí :*

Amor violento

Cuando vió de reojo las balizas, entendió que había sido grave. Que estaba acurrucada en una pared, mientras su amigo intentaba calmarle. Él había llegado en unos 15 minutos, luego de su llamada ahogada y desesperada, todo transpirado, cuando había saltado de la casa de sus padres a la bici y había ido a la esquina que le indicó. Cuando llegaron los carabineros, recién pudo entender lo que había pasado y les explicó que estaba bien (?), que no quería hacer denuncias, que sólo quería irse a su casa. Un hombre, que recientemente le besaba el cuello, la había golpeado, dejándola atónita, en el suelo, en plena madrugada.

Cuando miró en el calendario, vió que había pasado exactamente un año desde esa vez, en que él se había quedado por primera vez en su cama. Que mientras él se vestía, en la claridad de un día que entraba por la ventana vista norte, ella le preguntaba por qué esto seguía pasando-sobre todo sabiendo como ella lo quería-mientras él le decía que era por alguna razón, de esas, sin importancia. Que ella ni todos sus sentimientos, ella ni todo ese año, le importaban en lo más absoluto.

Cuando esa noche ella descubrió que él estaba con otra, sucedió. De madrugada, ellos le dijeron todo lo que le podían hacer. Como la podían violar, como la podían descuartizar, como meterían objetos por su ano y como ella sentiría cada una de sus embestidas en su cuerpo. Ellos le dijeron que volverían, le gritaron que volverían, le gritaron que era una maraca culiá y que se merecía todo eso. Ellos le absorvieron la valentía, nunca más volvió a sentirse segura.

Cuando un día ella le dijo que la dejara en paz, que no la llamara, que no le escribiera, que no respondiera sus preguntas en foros, que por favor, tuviera respeto por esa que llevaba de la mano. Él no encontró nada mejor, que decirle que era un “típico comentario de mina”. No encontró nada mejor, que hablar con sus jefes y amigos para pornovengarse.

Cuando la atacaron, lo único que atinó fue a escribirle, rogándole el ángulo entre su pecho y su ala, todo lo que necesitaba para tranquilizarse. Le respondió y la siguiente vez le exigió que nunca más lo hiciera. “Por favor, si vas a contar con alguien, que no sea conmigo”. No pude evitar quedar inmovilizada de tristeza el resto de la semana.

Siempre y en todo momento: Amor

Amor en la cocina, amor en la música, amor en lo que se hace, amor en los amigos entrañables, amor en lo que se proyecta, amor en cada una de las acciones cotidianas y en las de gran envergadura. Amor entrañable, sin culpa, sin duda, sin pausa, sin creer ni por un instante que es innecesario.

El amor es lo único que nos salva cuando no queda otra cosa, en la angustia, en la falta de perspectivas, en las enfermedades, en la carencia, en la fiebre de madrugada, en el silencio no cómodo; el único que nos puede agarrar del pelo si vamos directo al seol. Por amor la gente no cambia pero mejora, con amor la gente sana y es feliz, se enferma menos, produce más. Por amor la gente perdona, olvida, recuerda sin dolor, es capaz de reconocerse imperfect@ y hacerse uno con lo que realiza en gerundio. Por y con amor las cosas resultan. Amor a cada centímetro de día, de noche, acciones, formas, colores. Amor es el único ingrediente sin receta que se es mejor en exceso.

Amor a los pasados, amor a los que ya no están, amor a lo que no se puede cambiar, a lo que no está en nuestras manos, a los que nos hizo daño y nos incomoda o nos duele incluso. Amor en cada una de las formas que se puede amar y en las que no se puede también.

Al cuerpo le gusta hablar

dos

Lo amo, me dijo Dani. Lo amo y me cuesta entenderlo-sentenció. “Nuestro amor ha tenido que cocinarse a fuego lento, esperando caldearse, transformarse. Ha tenido que saber qué hacer cuando la boca calla”.

La primera vez que murió, fue en una convención de circo en un pueblito entre Córdoba y Río Cuarto. Con las pupilas desterradas de su eje pero con la convicción que era mejor callar, la piel de los pies empezó a ceder y sangrar. Y en cada pisada, el dolor se hacía frente a llorar lo que no lloré, lo que dije que iba a ser fuerte y que sólo apretaría los dientes y miraría fijo. Y cuando por primera vez fue al médico, la miró y dijo ” ¿Has tenido una gran pena últimamente? ¿Qué fue lo que te pasó?” Y la guerra se le notó en los ojos, que respondían con una sombra sin sacar una puta lágrima. Asintíó, sin relatar ese infierno. ¿Sabés lo que le pasa a los niños cuando pasan una guerra y se vuelven calvos o canos de un día a otro? A vos la pena te está comiendo, ché. Y por primera vez se atrevió a bajarse a andar bici a la calle, en la internacional, con los camiones corriendo por la izquierda rumbo a Ezeiza, con una calle tan plana que llegaba a. “Bienvenido a Santa Fe” Y pedaleando se le fue al carajo todo ese mambito y el cuerpo se le recompuso, cuando la sensación salió y se esfumó en la sierra y en la pampa plana, llena de espinos y alacranes.

La segunda, fueron las piedras. Una y otra vez, las piedras le rociaron las víceras, le llenaron las ancas y le atropellaron la caminata. Todo lo que no dijo, se volvió piedra. Y salían y volvían a salir. El amor incompleto, los amores sin punto, el amor que se metía por las venas sin pedir permiso, simplemente se quedaban alojado en las curvas, venía y resistía -esta vez no tan incólume como para no viajar- se mantenían como reales puñaladas en el riñón y que ni Fernando Alvareda podía ofrecer salvación. Y en la sierra otra vez, el whatsapp hirviendo, descubriendo que el circo DEFINITIVAMENTE no era lo suyo aunque su amor por él fuese irremediable, el amor seguía caldeando y el cuerpo seguía hablando.

La tercera, era obvia. Lo había amado desde el primer minuto. No era una hora, eran al menos  5 los que el fuego se había quedado en su estado más bajo, ahí, sin apagarse, como si fuera algún poblado africano donde se mantiene la llama durante años, aunque fuera variando en intensidad a llegar incluso a una pequeña brasa casi a punto de extinguirse. Porque la mejor salsa, al igual que el baile, se desarrollaba durante horas y mientras se pudiera, la vida entera. No era una sorpresa que seguía embelezada y que todo me había llevado hasta aquí. Al cuerpo ya lo había acostumbrado a la tranquilidad suficiente, para que se cocinara algo nuevo-no-tan-nuevo y en esa dinámica es que despegó, con la ventana hacia el norte siendo testigo de tal preparación. Había prometido-2 veces anteriores-no darle nuevos nombres a menos que sintiera la imperiosa necesidad de bautizar situaciones profundas, queridas, tiernas. ¿Como sería posible que el apio quedara crudo luego de tantas horas de cocción? Y esa tierra fértil, fue caldo de cultivo para que el cuerpo hablara otra vez. Para que el cuerpo completo gritara. Ya habían más herramientas, ya habían más experiencias raritas encima, pero, como la primera vez, como las primeras veces, ahí se encontraba, con un cuerpo que ama, que se ama, y que viaja medio atontado, entre otras cosas, para recomponer sus capacidades amatorias, tanto consigo misma, con otros, con la fascinación por sus proyectos y sobre todo con la vida.

Al cuerpo le gusta hablar, lo que la boca insiste en callar-le repetí a la Dani. Al cuerpo le gusta hablar.

Amo mi cuerpo-dijo. Lo amo hasta el punto de aprender a hacerlo uno con mi boca.

Infinitivos de la Redefinición del amor en la vida desde la guata-corazón. Capítulo 1

-Repetir lo más posible la sensación que me da cuando estoy rodeada de gente que me quiere.

-Saborear la alegría de un día cansador, terminando con una actividad bien evaluada.No sobre-evaluar ni metacastigarse con una actividad mal evaluada.

-El enumerar las cosas que voy logrando y hacer un listado cotidiano mental de las cosas que quiero lograr.

-[Recordar tu cara cuando musitas lo que te gusta]

-Darle importancia a las palabras de las personas fundamentales. Olvidar las que venían desde el daño.

-Tomarse muchos helados en el parque, conversando de lcualquier cosa entrete.

-Andar en una bicicleta que no te muele las rodillas, ni la espalda. Sentir el vientecito en la cara y el poder trasladarse por toda la ciudad sin ni un peso, sabiendo que además, te hace bien.

-No planear ni aceptar situaciones de riesgo emocional. Alejarse del peligro de penas, angustias, histeriqueos. Accionar de manera directa, evitando malos entendidos.

-Trabajar por un futuro tranquilo. Visualizar el pan horneándose, la ventana, escribiendo sin parar.

-Buscar la tranquilidad como bandera de lucha en el trabajo, en la relación con los otros, en la vida.

-Querer todo lo que me sea posible a las personas que me quieren también. No quedarse en lugares, situaciones que no te quieren. No martirizarse, no querer cambiar para agradarle a otros. No simular, no pretender caerle bien a nadie

-Priorizar tiempos, elegir las cosas que me gustan más y profundizar en mis intereses creativos y profesionales.

-No juzgar, aceptar con amor. Amar desde ese podio.

-Expresar ternuras sin freno, no evitarse ningún acto salido desde la guata-corazón. Tampoco evitarse besar, morder, acariciar, abrazar, masturbar.

-Resolver faltas, equivocaciones, acciones torpes sin reclamarse, sino como acto amoroso para conmigo y para con los otros.

-Darle alegría a todos los momentos de la vida que sea posible. Sonreir cuánto más se pueda. Siempre y en todo momento.

-Recordar que hay cosas más difíciles que ya han sido superadas. Amar el presente, el pasado, las raíces, las escuelas, las dificultades, las ausencias, las pérdidas, los consuelos, los brazos largos abrazados y que todo eso hace la persona que soy hoy.

-Amar. Mucho.

Tensión cotidiana #losahueonaditos

viejitos

Él sabía que ella tenía su vida armada. Sus matrimonios y junturas a cuestas, sus estrías por debajo del rollo, su muela picada. Que a veces abría la boca para roncar.

Ella sabía de su asma crónica y que no debían tener el inhalador no más allá de un metro de donde se podrían amar sudorosos. Conocía el mapa de su espalda por cuánto se le notaba por sobre la camisa los días de verano, con volcanes y extensas llanuras y ciénagas. Sabía que él a veces tenía miedo y que se le olvidaban las cosas cada vez más.

Ellos sabían que cuando se acercaban, había un colorcito en sus mejillas, una tembladera en la zona baja del abdomen y unas ganas estrepitosas, destellantes (y evidentes) de estar encajados soltándose suspiros y haciéndose cariñito mientras siguieran el vaiven. Pero por alguna razón, por alguna extraña razón, continuaban ahi, deseándose buenos días mientras Marina seguía barriendo el patio y don Raimundo seguía entregando correspondencia entre las oficinas. Sin que nadie notara ese juego de mirarse a los ojos sabiendo lo que ocurría en el horario pm.