Amistad Machista

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En el segundo capítulo de la segunda temporada de Love,  la pareja protagonista decide salir cada uno por su lado. El sale con sus amigos. En el bar, se ponen a conversar con unas chicas y él se mantiene esquivo y casi hostil, a una de las que intenta conversarle, invitarlo a un trago, etc. Cuando ella se lo reclama, se da cuenta que la chica no le está coqueteando, que tiene novio y que sólo quería ser simpática. La chica se aleja, no sin antes decirle que es un estúpido.

Me gusta esta escena porque grafica exactamente lo que pienso al respecto. Me pasa que soy de esas personas que habla con todo el mundo con o sin conocerlos, que si alguien me parece interesante, voy a tratar de conocerlo, juntarme, conversar, compartir, conocer qué le gusta y que le molesta, su talón de Aquiles y obvio, por qué cosas le brillan los ojitos. Sea mujer o sea hombre, sea viejo o joven, sea alguien con pareja o sin, incluso alguien que hable mi idioma o no. Muchas ( por no decir la mayoría) se malentienden las intenciones, pero lo peor aún es que se valida la estructura que me parece profundamente machista y eso me parece insoportable.

Amistades transaccionales

Uno de los machismos más asquerosos es que las mujeres y los hombres son únicamente fuente de relaciones amorosas/sexuales, donde en general, la mujer es coqueta para atrapar/atraer a los hombres, no porque sea coqueta, simpática o amable de por sí o lo sea porque lo es con todo el mundo.

El  mismo machismo que “exige” que el hombre debe ser cortés en la medida que quiera lograr algo, no porque es buena onda y punto. Si no está interesado en la chica de manera amorosa, no debe tratarla mucho,  y menos cortesmente, menos aún si tiene pareja. Si quiere lograr algo, además debe mostrar que puede gastar, alardear de su seguridad y llevar la amabilidad y gestos incluso más allá de su realidad cotidiana. Si la trata bien y ella se confunde, es un maricón por “hacerle ilusiones”. Si es al revés, ella una maraca sin corazón, que friendzonea a ese pobre ser humano.

Como que la gente siempre actuara o debiera actuar en función del otro, de otro, no de sí mismo, como creo que es la mayoría de las veces.

U otra situación: tienes muy buena onda con alguien, pero onda mucha, se reúnen, comparten distintas situaciones, conversan temas afines largamente, salen, van a fiestas con otras personas, acompañándose. Y de repente, una de las personas, empieza un noviazgo y nunca más te tomó en cuenta. O ese amigo/amiga, ahora que tú estás en pareja, nunca más se quiso juntar ¿Acaso era amable sólo porque había un interés romántico al respecto o mientras aparecía otra persona? Y peor: toma una actitud contigo como si efectivamente hubiesen tenido algo. Nervioso, esquivo y mal de males: cambia cuando no está la novia/o. ¿Qué está pasando aquí? ¿Acaso como no te resultó, no podemos ser amigos? ¿Nunca lo fuimos realmente?

Entonces la amistad heterosexual heteronormada, sería una transacción en la medida que el otro te puede proveer de además una relación absolutamente machista. Sino, no te sirve.

Sororidad

En la misma dinámica machista,  se supone que las mujeres se entienden desde competir y ser envidiosas entre ellas   (De hecho me parece increíble esa gente que vive en la dinámica de “me tienen envidia”, pero en fin, ese es otro tema).  Se suele decir y creer  per sé que las mujeres entre ellas son malas amigas, que tienes que ser mejor que otra, mejor que tus “enemigas”. Y por eso la sororidad, viene a ser un proceso revolucionario en medio de este planteamiento neoliberal machista podrido.  Con relaciones feministas, de amor y amistad profunda, las mujeres se cuidan, se apoyan, se respetan, se potencian entre ellas y no tienen un interés en perjudicarse, menos para estar con un otro.

También muchas veces y como en el discurso clásico, se entiende que una mujer sólo es completa con una pareja hombre y con hijos, lo que te hace entender también que si no los tienes o no lo estuvieras, jamás estarás entera realmente. Una suerte de contradicción entre “modernidad” y maternidad, entre independencia y “la necesidad absoluta de contar con un varón que te defienda, te pague, te abra la puerta y te valide ante el resto” Se sigue esperando que la mujer sea madre, pero cuando lo es también se es juzgada. Y si no lo es, también. ¿Entonces qué?

¿Existe la Friendzone?

Según la autora de un artículo en Vice habla que la Friendzone no existe y que “el tipo de hombre que se queja de que lo han incluido en la friendzone, te está diciendo explícitamente que te valora en función de si quiere meterte la polla o no”

El que una mujer sea amistosa, conversadora, te invite y no te esté coqueteando o no quiera algo contigo ¿Se lo plantean como posibilidad?

Sigo creyendo en la amistad hombre-mujer como absolutamente posible. Incluso: sigo pensando en que la amistad con gente con la que tuve imprecisos algos y todavía funciona, pues no todo el rato me la quiero tirar, de hecho a la gran mayoría del mundo no me la quiero tirar. Sigo pensando que una de las razones de por qué la amistad con gays es tan atractiva, libre y cómoda, es justamente porque este punto no existe. O te caes bien o te caes mal, o compartes o no, pero no hay un interés sexual, por lo tanto, las defensas y malentendidos, las onditas raras, celos de parejas, al menos en este sentido, no existen o menos. A veces pienso que sería tan cómodo partir conversaciones amistosas y decirles que no me gustan los hombres, para que esa tensión culiá no exista.

Y por eso agradezco tan enormemente esos “amigos gays no gays” en una suerte de piropo, pues es muy genial tener amigos, tener amigos con esa confianza: No te están mirando con ojos raritos, tú no los estás mirando con ojos raritos, no estás esperando que algún día ocurra ni te pones rarit@ cuando aparecen sus parejas (Bueno, sólo un pelín de celos :P) . Agradezco la gente que puede y quiere amar libremente, sin estarse frenando porque la otra persona pueda pensar que pasa algo. Que puede establecer relaciones buena onda y sentimentalmente sanas con amigos y amigas, siendo tiern@s, amoros@s y feministas, pensando en que esa otra persona la admiras porque es alguien igual que tú, con miedos, trancas, y corazón y que no necesariamente quiere algo contigo.

Amor libre, mierda

 

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Creo que más de alguna vez ( por no decir todas y cada una de las veces que alguien lo ve) he tenido que dar la explicación sobre este afiche que está en mi living: El sentido que ha agarrado pa mí esta frase y esta serigrafía en donde todos los que van a mi casa tienen que verla, va más allá de lo evidente. Ha servido de conversación y análisis amplio. Es uno de los lugares favoritos pa sacarnos fotos. Está ahí, presente, como un mantra.

Primero: ¿de dónde salió el afiche?

Cuando fue la exposición de Serigrafía Instantánea (Colectivo que hace serigrafías en poleras que llevan los interesados y/o que recuperan por un aporte voluntario, apoyando sobre todo distintas causas) en Maestra Vida, todavía estaba súper convaleciente y la única foto que saqué fue a estas piezas que hablaban del Amor libre, mierda!. Me acuerdo perfecto, estaba subiendo la escala a ese altillo que hay en la pista de allá, donde siempre se quedan los rumberos habituales.

Cuando hicimos la celebración por el aniversario de Mandela, justamente esta pieza corría peligro de ser eliminada, pedí que me la regalaran y la saqué a punta de cuchillo. La puse en el living de mi casa. Ahí se quedó, ahí nos acompaña desayunos, almuerzos, onces, celebraciones y comparticiones varias. Es uno de los diseños que los chiquillos estampan, así que si le gustó, búsquelos en su próximo evento combativo.

( A todo esto: Sería bacán conocer la historia tras este mensaje, porque a mí me ha significado hartas vueltas aquí tiro la pelota en un pase gol, ah).

Las reacciones

La primera reacción en general es o una risa mostrando el cartel como “Oh, qué liberal tú, ah” con desaprobación-prejuiciada o una reacción tipo “Ahh, estamos en esa” con algún tipo de desubicación tipo comentario o acción de mierda,  con gusto a pésimas ideas comoque quiero tirar con todo el mundo o que tú, con el que tuvimos un impreciso algo creas que me da lo mismo que te quieras hacer algo más que el lindo con alguien muy cercana. Osea calmao, si la hueá no es ná así, po.

A quien ha solicitado la explicación de por qué decido tener este afiche o que nos hemos puesto a conversar el tema ampliamente, hemos llegado a algunas conclusiones del porqué y cómo nos hace sentido este mensaje.

Tiene mucho que ver con ideas que he expuesto anteriormente y que mastico hace un rato:

1. Mientras más das, más recibes: El amar no me sale tan fácil. Porque sí, porque no, porque miles de razones que no entraré a explicar aquí. Eso quiere decir que este afiche viene a reforzar la idea cotidiana que amar es mucho más fácil ( y difícil) a la vez que lo que me venía planteando hasta ahora. Que es como una apuesta que cada vez es mayor y tiene esa suerte de recompensa de vuelta. Mientras más entregas amor, más amor recibes. Que si pierdes en tal apuesta, como si fuera una ( aunque uno nunca perdiera, porque siempre gana algo), pierdes cada vez más en la medida que más pones en la mesa y duele, sí, duele si no resulta o se acaba, pero…  ¿Y? ¿Te va a ir mejor por quedarte a la vera del camino? ¡Ama libre, oh!

2. Que si uno es libre, libre en serio ziii, debería poder y querer amar, sin ponerle tanto color nombre o etiquetas eeella la liberal, pero sobre todo trabas y peros a situaciones que no merecen rollo adicional. Me explico: Dejar de frenar situaciones porque “puedes salir dañad@” sin incluso “apostar”, no evitarse mamonerías “porque pueda parecer ridículo”, no evidenciar al extremo porque “soy súper solter@ y no quiero que me liguen con nadie ni nada” . Por lo tanto entregar amor y buena onda, que suceda lo que tenga que pasar y si las cosas se acaban, que se acaben porque se acabó esa conexión vital, no por miedo, por mantener discursos panfletarios de libertades no tan libres, etc.

2. Como que la ternura es un acto revolucionario, más cuando uno es adulta. Que uno se pueda liberar de todas esas limitaciones impuestas ( y a veces hasta autoimpuestas) por el mundo actual, neoliberal donde ser amable, cortés e incluso tierna, pareciera estar fuera de moda. ¡Que los gestos sencillos decoren la vida! ¡Esos son los gestos que se quedan ahí dando vueltas y recordables por toda la vida! Ya llevamos un ratito planteando esta premisa y lo hemos pasado bacán en sus fauces, incluso cuando no hubo ni un mínimo detalle de vuelta.

3. Que  lo más parecido a una relación con cualquier persona  hoy sea experimentar esa libertad de acción, de movimiento, potenciando y acompañando al otro a volar libre tal como el otro me acompañe a mí en mis vuelos y desvaríos. No quiero arrastrar a nadie a que haga cosas ni por mí ni para su propia vida y tampoco quiero yo sentirme presionada a nada en realidad: quiero compartir con gente que quiera hacer cosas indistintamente a mí o a nosotros, tanto como hacer cosas juntos sin que signifique rollo, ayudarse, motivarse, pero para crecer y tener éxitos, cumplir sueños por separado qué Lalaland me sonó eso. Que sí, sí quiero estar con alguien alguna vez (alguna gente me ha dicho muy seriamente que cree que no, como una suerte de monja o que quede para semilla y la tía solterona de los hij@s de mis amig@s) pero en ese acuerdo. Porque a veces, las  relaciones de pareja que veo cerca pareciera que fuera todas esas cosas de las que quiero mantenerme lejos: posesión, control, obsesión, falta de libertad, celos, desconfianza, etc.

4. Mientras más se da amor, más amor te llega. Esa falsas idea de dosificar, cuantificar, medirse, pareciera que es puro capitalismo, oiga. Y de eso es lo que quiero también mantenerme lo más lejos que pueda. Y esto me recuerda prácticas tan sencillas como incluso, compartir ropa, comida, casa, aprendizajes y demases. Viva la comunidad, viva el amor, ¡abajo los régimenes que nos dicen lo contrario!

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Afiche que publicó un amigo con el que pelamos mucho el cable al respecto, que a su vez había publicado esta página

5. Y que eso no solo incluye a parejas, sino amigos, compañeros de trabajo y demases. Que el amor fluya como cuando se pedalea por una ruta en una noche de verano, con el vientecito refrescando la cara. Que seamos felices con momentos simples, cotidianos, amorosos, que nos llenen el corazón más que la sed y la adicción por la conquista, llegando sólo hasta el trailer, buscando más y más trailers, olvidando que también se pasaba bien con hueás simples, tiernas, tranquis, sin la histeria o la maquinita de “hacerla”. Más que eso, que no significa tirar el poto a la chuña-o sí, a quien le importa-sino más bien amar-amar en serio-sin tanta complicación.

Que viva el poliamor, el amor gay, el amor interracial, el amor a la libertad, el amor a los proyectos, el amor a la bicicleta, el amor a viajar, el amor a la tranquilidad, al baile, a la música, a la vida inquieta, a la gente que ama las libertades de los otros, a la gente que ama sin odiar a los que no son como ellos, amor a los almuercitos, amor a los grandes proyectos, a los pequeños, a la gente que le brillan los ojos por lo que ama, a quien trabaja por lo que ama, amor entre nosotros, amor a la tierra, amor a quien incluso ya dejamos de tener contacto. Amor a las personas que estuvieron en nuestra vida, amor a las que no estuvieron y menos mal,a los que estuvieron y los caminos de la vida nos llevaron a otros caminos, amor, amor, amor.

¡Amor libre, mierda!