Conversar

Noviembre ha sido hermoso, pese a todo, porque he tenido conversas hermosas. Frases épicas, amor en todas sus formas. Floreciendo de ideas y energías, como si fuera primavera.

Porque para mí es tan pero tan importante conversar.

Es que me muero el día que no pueda ¿Te cachai? Y lo digo no desde el privilegio laboral del freelanceo, del trabajo en espectáculos o en comunicaciones. O tal vez sí, depende en comparación a qué y qué contexto. En todos mis contextos, ha sido muy importante conversar todo el tiempo. De hecho es tan importante, que es posible que sin ello, me hubiese muerto. Sin la conversación y la música, de verdad me habría muerto.

El año ha sido un sin fin de emociones: Caer en un hostal de voluntaria que casi pura mala onda. Abuso sexual de una amiga, en un contexto súper afín a mí. Golpiza a otra amiga, salida del local donde trabajaba y me sentía más cómoda, como mi casa y estos temas entrelazados. Quedar varada en Lima, cuando iba a Ecuador, por obra y gracia de otros ex jefes que quería muchísimo. Desilusiones, términos desafortunados de otras pegas, la difusión del secuestro de chicas en el Barrio Yungay, el alcance de esa difusión. No presentar en uno de los encuentros en Brasil, Primavera feminista, Bolsonaro, Catrillanca, Trabajar en el último lugar que se me habría ocurrido trabajar en la vida ( literal) y salir de ahí horrorosamente triste al encontrarme con personas ( extrañamente no la pega, que me pareció bacán)con mentes que pensé que ya no existían en el siglo XXI. Un año donde ser hétero está dificilísimo. La falta de pega, plata y casa. Visitas inesperadas, puntos finales, puntos suspensivos y puntos apartes. Intentar aprender inglés, de cabeza y sentir que no avanzo tan rápido como quisiera. Uff.

Todo eso junto más 800 cosas más, hizo que este año fuera el año con más ganas de no existir que he tenido en la vida y vaya que he tenido razones para haber estado triste antes, pero no. Por primera vez, pasaba días terribles, pese a que “todo” estaba más o menos bajo control. Me desesperé tanto, era como si alguien que no era yo se estaba apoderando de todo mí, como si alguien anduviera en mis hombres y me anduviera arrastrando por ese peso. Recurrentemente decía “Esta no soy yo” y probablemente todo eso que había escuchado toda mi vida en tercera persona de gente cercana, lo estaba sintiendo en ese momento: mirarme al espejo y querer destrozarlo, sentirme tan derretida completando días y días donde no era capaz de levantarme y pensar todos los días en morirme. Para lo único que me levantaba era para, justamente, ir a conversar de cualquier cosa, escribir o ver música.

Sin embargo, ya desde octubre empecé a colaborar con un hostal en Valparaíso que me obligaba a sesiones de idas a Valparaíso, estar sola como no puedo estar mucho últimamente (cuánto amo estar sola, casi tanto como estar con mucha gente <3) y entre esas idas y vueltas, unas idas a Pirque, Viña, han hecho un noviembre inolvidable.

No podría contabilizar las horas que le he dedicado a ese deporte particularmente este mes, incluso, entregándome a una forma que es poco común en mí: celular apagado o en silencio, sin mirar la hora para partir corriendo a lo siguiente. Dejándome fluir, como dicen los jipis.

Y extrañamente, un mes bastante de conversaciones con hombres, cosa aún más difícil este año, casi imposible. Hombres egocéntricos, hombres buena onda, hombres talentosos, hombres que quiero o quise mucho, hombres que por quererlos mucho a veces no me caben en la cabeza sus actitudes basada en siglos de patriarcado del más penca. Hombres con los que con un cigarrillo que da risa o varios, podemos armar un mundo e inventamos bandas,espectáculos,hombres con los que bailamos o nos quedamos horas escuchando maquetas de temas que no existen, temas específicos o hablando de la realidad nacional e internacional de política, música, amor. Hombres rodeados de influencias musicales adorables. Hombres que si les dices algo que no les gusta, fruncen la boca y hacen inflexiones de voz distintas a cuando explican algo, pero que todavía siguen escuchando lo que les digo, a ver si en volá les quedó algo. Hombres que me han dicho cosas hermosas, como también cosas dolorosísimas. Gente que en su conjunto, me han hecho sentir súper querida, regaloneada y hasta consentida, como escasas veces recuerdo con tanto amorcito.

Con mujeres, la experiencia ha sido distinta: He tenido conversaciones con mujeres todo el año, nos hemos abrazado tanto y de forma tan hermosa; nos hemos apañado cuando hemos sentido que esto es más fuerte que nosotras, incluso con las que ni nos conocemos (ya vendrá otro post solo de eso).

Nunca me voy a olvidar cuando estaba en Río y una chica me dijo que si el tema era tan delicado como para correr riesgo mi vida, que podía quedarme en su casa el tiempo que estimase conveniente. Tampoco me voy a olvidar de las personas que me ayudaron a viajar a través de actividades varias ( como siempre, dirían los expertos) la que me acompañó viajando y lo que se formó ahí, un hilo único.

No me voy a olvidar de mi pololo laboral, acá #elsocio con que además de ser dos humanos diametralmente opuestos, hemos tenido esas conversaciones del terror, amparadas por el espíritu revolucionado de La Gloria. No me olvido de cada chiquilla con la que hemos construído un 2018 que ha estado realmente intenso, una red en la que una puede apoyarse cuando todo se destruye alrededor. Tampoco me voy a olvidar que este año, justamente ESTE año formé lo de la (Comunidad) Viajar Sola, que me ha traído un montón de alegrías, de chiquillas buena onda, que nos hemos abrazado mucho, que me ha permitido viajar y que seguirá haciéndolo.

No me voy a olvidar de las chiquillas que vinieron a la Cepal y que los astros hicieron que nos conociéramos y conectáramos con ese amor que surgió ese día, qué hueá.

No me voy a olvidar del CDT y de los textos que he estado escribiendo y de los que tengo en la cabeza, ni menos aún de las clases magistrales ni de todas las cataratas de creaciones internas y externas que salieron y siguen saliendo de ahí casi sin parar. No me voy a olvidar que un día nos enojamos tanto y otro día nos quisimos tanto, letras, música y vino mediante, como siempre. Ni menos aún de conocer a una de las personas que quiero entrevistar en la vida. Espero nunca olvidarme de conversar con la gente que es importante en mi vida y que por más que me pille la máquina, me quedé un ratito pa abrazarnos y contarnos los procesos internos. Espero que nunca un amig@ se sienta parecido a como me sentí y por mi velocidad, no pueda abrazarse unos minutos.

No me voy a olvidar tomando en una calle de Valpo, era casi tan parecido como estar en un escenario chapoteando en México, con la misma atemporalidad y buenaondita de siempre . No me voy a olvidar de la caminata-conversa por la Costanera, el avistamiento de aves, ni las empanadas esas conversando de las preguntas importanes en la vida, esas que dan arriba y a la izquierda. No me voy a olvidar que nunca entré a un concierto que quería ver, porque era más bacán pasar otras tantas horas conversando.

No me voy a olvidar de las musiquitas nuevas, de las viejas sonando nuevas, no me voy a olvidar de esa cachaça ilegal versus un vino chileno en medio del asentamiento en pleno Duque de Caxias, ni las caminatas por Río sabiendo como se gestó el éxito. No me voy a olvidar de las historias de viajeros que he podido acompañar, que he abrazado y he vuelto abrazar con ímpetu porque no sé cuándo nos veremos de nuevo o de los amigos que estando al otro lado del mundo, basta con que nos contactemos y hablemos para sentirnos tan cerca, ni de las madrugadas de verano, ni menos me voy a olvidar de como se siente cuando una se vuelve a sentir viva otra vez.

Estoy convencida que todas esas conversaciones, aderezadas de tanta musiquita, fueron las que me salvaron. Si no, hace rato no estaría escribiendo esto. Profundamente agradecida a cada persona que se dió un rato este año, pa un abracito rico, pa una conversa sin tiempo, pa un vinito, una agüita helada, un café, pa un puchito o un pitito o varios. ¡Agradecida de este año (aunque igual fue un año culiao en otros sentidos) y sobre todo agradecida de este noviembre tan conversado!

Mucho, de verdad no saben cuánto.

Stgoadomicilio

Hace casi unos 11 años y 12 temporadas, empecé con #humitadomicilio, un mini negocio que partió de la necesidad de hacer algo rápido para hacer plata:humitas (una pasta de maiz molido con cebolla, albahaca y otros aliños muy parecidas a los tamales, pero en hoja de choclo) pedidas por Twitter e idas a dejar en bici.

Cada verano, con 800 temas en contra, que incluyeron cambios de casa, operaciones, proovedores, resistimos y permitió además de mantenernos, contar con más colaboradores, financiar mi ida a distintos encuentros.

Nos ganamos además de entrevistas en la tele, diario, radio, etc, un grupo de clientes fieles, que ni si quiera me mandaban su dirección, porque obvio que ya sabía dónde era e hicieron que las últimas temporadas, bastó muy poca difusión para completar los pedidos. Gracias 🙏.

Hace una cierta cantidad de tiempo, también empecé con #lachicadelosmandados, donde he colaborado en resolver temas tan diversos como trámites urgentes para gente fuera del país o región, compras imposibles, sorpresas de amor, regalos únicos, generar experiencias, llevar la logística de eventos, etc.

Esto sumado a mis otras pegas de producción, redacción, resolución de cachos en tiempo récord es que empieza una nueva etapa: @stgoadomicilio .

Llevaremos a tu casa/trabajo, distintas cosas que semanalmente, siempre con una lógica de honestidad, amabilidad, precio justo, tratar de contaminar lo menos posible y con sentido del humor. Porque sin reirnos, está hueá no funciona.

Les pido que puedan seguir las cuentas de IG (http://instagram.com/stgoadomicilio ) y Twitter ( http://wwe.twitter.com/stgoadomicilio ) y compartir y desearnos buenas cosas pa que esta nueva locura resulte.

Vuelvo vida vuelvo: Resumen Febrero Marzo 2018

Acabo de cumplir hace 2 días, una semana luego de volver de Lima.

Ok: Yo debería estar en Quito, en Cuenca o en Loja, no sé. Pero que debía estar en Ecuador, eso es seguro. Me duele el corazón pensarlo, y cada vez que veo una foto o una publicación “desde Ecuador”, me pongo a llorar. Con los días empieza a pasar. Sí, soy una exagerada pero ¿Qué tanto?. Así lo siento.

Hay que gente que pela el cable con que uno está en el lugar que debería estar y nada más. Jipis culiaos, váyanse a la chucha. Yo sólo quería estar comiendo quesadillas, tomándome una piscola –o a lo sumo un vino shileno con unos chocolates con 800.000 porciento de cacao- y riéndome a carcajadas largas y sonoras con mis amigos, con esos que justamente he hecho viniendo y volviendo. Pero no.

Pasaron muchas cosas, pero para hacer un resumen pa que dejen de preguntarme ¿Y tú no estabas viajando? :

  1. Plata de menos: Contaba con cierta plata (poca, pero me manejo en montos muy acotados) que me pagarían varias semanas antes de partir. De hecho: estos 3 meses casi exactos en Santiago y ciertas pegas adicionales a lo que ya llevaba haciendo, era justamente para eso: para financiar mi viaje Perú y algo más. Ese algo más iba a ser Ecuador, más que nada porque es un país que quiero conocer hace tiempo, porque tenía amigos que viven o justamente estaban ahí y verlos a los 4, juntos o por separados me hacía mucha ilusión. La plata no me llegó antes, no me llegó el día que me iba ( hubiesen visto mi cara y mis lágrimas de monos chinos cuando salí del cajero con saldo $5450 CLP ( algo así como 10 dólares) y lo peor de lo peor fue que me decían que al día siguiente iría alguien a dejármela o que me la envíarían. Eso hizo que rechazara alojamientos gratuitos, cancelara voluntariados que ya había conseguido y que viviera una situación muy incómoda en el hostal donde estaba, diciendo todos los días que me quedaría un día más (menos mal que fueron un sol), estando casi con la misma ropa una semana ( porque mi bolso estaba en bodega, lista para partir. Por fin aprendí la técnica lavar y ponerse 2 mudas de ropa). Gasté plata que no tenía considerada, por lo que cuando por fin me llegó “la plata”, ya no me alcanzaba.
  2. Ir a Ecuador (o ir a cualquier parte en realidad) para mí siempre tiene una idea muy de personas. Voy a ver a personas, me voy a encontrar con personas, voy a conocer personas. Probablemente casi nunca verán fotos mías de edificios, de naturaleza o de nada parecido pero sí verán fotos con gente que he conectado.
    Primero, pensaba devolverme en un bus que iría desde Lima con algunas de las personas ecuatorianas que venían al foro (tantos audios al respecto, Huaca), pero finalmente no fue. Luego, igual conversamos que llegaría a Quito en lo inmediato. De pronto, mi amigazo Pablo Garrido me cuenta que va camino a Ecuador ¡Loco quería partir en ese mismo instante a compartir y a reírnos y a contarnos de este viaje hasta ahora! Más otro amigo que nos habíamos conocido en Colombia ¡Era la gloria misma! ¡Podría contactarme con al Blnbike! ¡Podría conocer a Chipote Chillón ¡Podría conocer los lugares del próximo foro e intentar pedalear a esa cantidad de kilómetros de altura! Pero sin embargo, entre cancelaciones por la demora y demases (No pudimos pagar mi suscripción a Backpackers, por lo que finalmente aplicamos con Workaway) y conseguí un voluntariado en Loja, sur del país.  Cuando traté de pensar con la cabeza un poco más fría y coordinar con día, hora y lugar (Si llego el jueves, nos vemos antes de empezar?) la verdad es que no se podía (¿). Finalmente si iba a esa zona de Ecuador, tampoco vería a ninguno de los amigos que pensaba visitar.
  3. Estoy enchuchada con un montón de gente que los últimos años me ha tratado siento como el pico, pero muy soslayadamente. No es sólo un tema monetario: es un tema de dignidad, de entrega, de mariconearse, de invisibilizar. De personas que me han dejado plantada unas 348 veces por lo menos, de personas para las cuales les he trabajado no solamente lo que me corresponde sino que más y se dan el lujo de tratarme como un estropajo. QUÉ PAJA HUEÓN, QUÉ PAJA. Así que he englobado todo eso, como nunca, en gente que no quiero tener cerca, quiero recortar, cambiar de rubro,  bloquear, olvidar.
  4. Mi familia inmediata, osea mi madre, estaba media complicada de salud ( sí, más que de costumbre) y sentía que no estar en Chile, significaba también dejarla un poco sola. Eso pasa y me seguirá pasando cada vez más, razón principal por lo que siempre tenderé a volver, por mucho que me guste vivir en otros lados.

Fue súper difícil tomar la decisión de volver esta vez, pero viendo que ninguno de los planes que tenía estaban funcionando, que en verdad ya por $ no me alcanzaba como planificaba y que no quería pasarlo mal, volví.

Estar en esta situación de volver en pelotas monetariamente, emocionalmente, dolida con todos mis ex jefes,amigos (?) me tiene terriblemente sensible. Pero si hago un breve ejercicio de memoria, esta no es ni la primera vez y probablemente no va a ser la última. No me he muerto por cosas peores, no me voy a morir por esto ( aunque un par de días tal vez lo sentí así onda pero muy mucho). He vuelto de viajes que me iba para siempre jamás ( aló Argentina) o de las veces que me iba a girar con un circo, porque hacer poi con fuego era mi vida ( Aló Argentina otra vez) ni cuando moví cielo mar y tierra pa ir donde un amigo que #ahyashao ( aló Colombia?)  y no me morí antes, no me voy a morir ahora. Creo que hasta debería hacer un manual de “Cómo empezar de nuevo cuando después de un momento clave estás en 0 en todos los sentidos”

Los viajes, como la vida, tienen de todo. No, no todo es felicidad por Instagram, fotitos hermositas ( esta vez además quedé sin celular y fue el manso parto conseguir uno graciaschiquillasgracias) sobre todo cuando lo que tenías organizado no sale como preveías ( igual siempre pasa un poco siento yo). A veces me siento terrible de looser y a veces me siento súper winner porque en verdad, he fracasado tantas veces que puedo ser como una aventajada en esto que a una no le resulten las cosas o que de tantas, de repente me funcionan cosas bacanes. Como la reina de eso. Como cuando hay gente que cree que tengo suerte cuando pasan cosas increíbles y yo le llamo equilibrio. Y después me acuerdo que hay amigos que me dicen que finalmente siempre me funcionan las cosas, así que que no alegue tanto y que total si todo fuera fácil, no sería ni yo ni mi vida.

Aquí estoy, de vuelta en Santiago y todo me da vueltas porque yo no pensaba estar aquí ahora.
En una semana ya tengo un par de propuestas de trabajos nuevos/entretenidos( y yo que ya me estaba angustiando neña por dios, aunque OJO siempre pueden proponerme otras cosas entretenidas), me publicaron en una revista mexicana sobre esto de viajar sola, estoy peleando con los DNS para lanzar el sitio de verdad, con lo que sólo puedo pensar una cosa: 2019, pedalear por Cuba. Y tirar pa arriba la Comunidad Viajar Sola. Trabajo y viajes, nada más. Nada menos.

                                                                                                                   PD: Si tienes algún proyecto rentable entretenido que contarme y piensas que quepo ahí. O si crees que deberíamos armar la revolución. O si piensas que puedes tener info relevante para alguna de mis locuras o que puedo tener para alguna de las tuyas. O quieres que te muestre Santiago a cambio de un regalo. O eres un computín que podemos hacer un trueque porque me ayudes con los DNSs porque no me está resultando. O quieres preguntarme algo sobre los lugares que he visitado, es cosa que me mandes un mail y conversemos (Siempre acuérdate de presentarte y pensar que creo en la colaboración y odio profundamente todo lo que pueda sonar a imperativo) 😉 mariapazcastilloc@gmail.com 

Vértigo

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Con esta foto estoy lista para la publicación de tarjetas VIllage.

Como cuando uno se detiene en el atardecer desde los miradores de Lima y piensa que si se cayera de ahí, no sale viva. O cuando uno va pedaleando a toda velocidad por Balmaceda en la subida de la Panamericana en Santiago para entrar por Brasil. O cuando tiene la oportunidad de subirse a un parapente o a hacer rafting (especialmente sin saber nadar o volar, como en mi caso), o cuando terminas una relación, un proyecto o decides finalizar con algo importante, hoy tengo la misma sensación. Vértigo, adrenalina, nervios, ansiedad, ilusión. ¿Qué viene ahora?

Tengo en este momento un privilegio único: En lo consiguiente, puedo hacer “lo que quiera”. Wow, tan así no es, pero sí.Lo que quiera puede ser quedarme aquí o ir donde programé (¿Te está sonando a la encrucijada Medellín-Ovejas?).O a mitad de camino. Puedo cambiar la ruta a mi antojo o crear una nueva ruta y desarrollar actividades que me permitan llegar a ella. Puedo juntarme hoy con un par de personas por couchsurfing y que me mencionen de un lugar maravilloso, entusiasmarme y partir. O puedo enamorarme y desenamorarme, deslumbrarme o desencantarme unas 800 veces más-como me suene suceder también- y que mucho de mi quedada o partida tenga cierta relación con ello, para qué lo vamos a negar. Puedo seguir postulando a voluntariados a donde salgan de aquí a dónde era mi ruta o a donde más o menos me gustaría estar los siguientes meses y conectarlo a las personas que he ido conociendo en el camino; mi viaje sigue siendo de personas y no estoy ni ahí con hacer check en los lugares que hay que conocer. Prefiero hacer check-abrazos con las personas que quiero conocer, reconocer, entrevistar, con la gente que me quedaría una tarde conversando o cocinando, con la gente que cuando habla de lo que ama y realiza a la vez, le brillan los ojos. Pucha que me gusta juntarme con esa gente.

Como suele suceder desde que me planteé viajar por meses, todo lo que había programado pareciera borrarse lentamente como cuando uno escribe en el mar. Hace días yo estaría en Ecuador y en el lugar que me estoy quedando se ríen porque todos los días digo “1 día más”. Ayer pensaba en lo bonito de aprender a cambiar de opinión, sobre todo en la adultez neoliberal, que te exige que pienses lo mismo para siempre o en mi propia imposición de ciertas rutas.

Hace unos días estaba haciendo una presentación y hace un par de días estaba escribiendo una columna para una revista mexicana y hoy estoy tratando de redactar mentalmente para la postulación de historias de Duolingo (Gracias Belén). Hace unos días estaba pensando en lo bonito de re encontrarse con amigos de años,que todavía me queda juventud para decir “A las 5 nos vamos pa la casa”, como también de conocer gente nueva y encontrar que es una muy buena idea pasar tiempo con ellos. Volver a escuchar audios de mis amigos en la ruta, sentirme en casa estando lejos. Sentir que no estaba tan equivocada cuando volviendo de Argentina por enésima vez, me prometí trabajar on line para hacerlo de cualquier parte.

Estoy sintiendo el airecito en la cara, la mochila está hecha, tengo calzones limpios para 1 semana. ¿Para dónde me llevará el viento?

Sobre #MilTambores 2017

Me gustan las actividades masivas en espacio público. Me gusta imaginarme que mi mamá a mi edad no lo podía hacer y yo sí. Me gustan los festivales, carnavales, pasacalles a tal punto que he sido capaz de pasarme años juntando cosas pa ir a un encuentro de 1 millón de personas ( Canadá) atravesar países por ir a un festival (Colombia) o ir a conversar con los mayores organizadores de carnavales del pacífico sur (Bolivia), participar en el Bicentenario en uno de los espectáculos en calle más impresionantes que me ha tocado estar/trabajar ( Argentina) y probablemente con muchos nos ubicamos de años porque nos hemos visto millones de veces en miles de actividades en la calle, en la que nos hemos encontrado y abrazado con tantos.

Abogué y fui feliz esa vez que pudimos tener a casi 100 bailarines de salsa bailando atrás del GAM. Amo la sensación de adrenalina de llevar el timing de pasacalles y escenarios como si fueran poi con fuego y puedo ser la persona más tajante y pesá, como tal vez no me atrevo a ser en otros ámbitos y mis amigos más apañadores siempre son los que estamos quebrándonos la cabeza por inventar/colaborar para una nueva actividad, porque sentimos que es importante, aunque otra gente lo vea como sólo “un montón de curaos y de drogos”, sobre todos los que jamás se atreverían a montar o a exponerse a un espectáculo, sino que es más fácil no realizar críticas, sino más bien pelar sin asco, pa después saludar sonriente como si nada.

Me estudié con odio y rabia la famosa circular 28 como si fuera una biblia y aprendí de todas esas cosas que ni las autoridades quieren que sean y me mamé esas reuniones de revisar punto por punto cuando sabes que por plata, no podrías ni cagando montar nada. Y con esto no es hacer gala de un CV, sino explicar lo obvio: Amo la calle como escenario y amo también todo el trabajo y proceso que hay detrás, con una admiración difícil de equiparar con otras. Mi respeto a los líderes de las agrupaciones que sobrellevan no sólo aunar a un grupo humano, sino hacer algo que por tanto se prohibió, generar nuevas costumbres, generar redes, creer en una nueva manera de hacer las cosas, poner acento en la asociatividad por sobre otras formas neoliberales como “jódete solo”.

¡Me enchucha que tengan tan metida la prohibición en sus cabezas, que la única solución y la única mirada sea que las cosas no se hagan! Respeto las opiniones diversas, pero la prohibición creo que no es el camino ¿Aló Mathei? ¿Aló, Marco del Pont? ¿Pinochet?

Que el #miltambores exista como manifestación, no tiene relación con que temas como la basura, el alcoholismo haya que atacarlos de manera mucho más global que por un evento, porque siento que es un tema cultural mayor ( por eso insisto en Lo Vásquez, año nuevo, futbol, elecciones, marchas y otras tantas manifestaciones públicas). Endosarle estas problemáticas a un evento de 3 días, cuando es un tema cultural que afecta a cualquier evento, lo encuentro mucho.

Que la logística de un evento de esas características es un aprendizaje continuo y que se pueden mejorar,¡Claro! ¡Evidentemente! pero sin prohibir/cohartar/negar derecho y validez. Que los que organizan eventos pueden perfectamente poner más relevancia a esos temas como insistir en la comunicación, también, pero sabemos que va en una cosa de consciencia personal también con el espacio TODOS los espacios y que la autoridad puede apoyar esa gestión, como en el caso de Sharp, poner a disposición un grupo de fuerza que no se había considerado antes, me parece bien y que ese debería ser el camino. Eso, de las prohibiciones, junto con argumentos como “No me gustan los tambores/batucadas” cuando además muestran una incultura horrorosa al englobar todo junto y cuando muchas veces ni han visto ni han escuchado, sino que vieron por la tele, si que nunca me dejará de molestar.

Otros pensamientos al respecto:

Fiesta
Sobre mil tambores y basura e eventos masivos 
Regla número uno para ir a eventos masivos

 

Terremoto en México / Datos de interés

mexico 1

Hoy 19 de septiembre, hubo un terremoto en Ciudad de México 7.1 es escala de Richter, con epicentro en Puebla. Esto se suma a otro terremoto que hubo hace unos días en Chiapas y Oaxaca y a huracanes en la zona atlántica.

Como estuve hace poco ahí, le tengo un cariño especial y me dan ganas de abrazarlo como a esa plantación de nopal. Desde Colombia y sin plata, es poco lo que puedo hacer más que recopilar información que puede ser de interés. Si tienes más o encuentras que hay datos erróneos o desactualizados, ruego que me lo hagas saber  en los comentarios para modificarlo o sumarlo.

  1. WIFI :
    Telcel abre su red de llamadas, sms, y datos totalmente gratis en la Ciudad de CDMX @icloudmexico Infinitum movil en CDMX Red: Infinitum Movil User : 6865543305 Password : 21100

  2. Localizador de personas:

    Activamos el Localizador de Personas: https://t.co/l8aE9zReI9 #sismo
    Google México (@googlemexico) 19 de septiembre de 2017

  3. Voluntarios:

    Para quien no sabe dónde ir como voluntario, pusieron esta lista en FB con direcciones exactas. Si están por el rumbo vayan (pero sin auto!) pic.twitter.com/LBza4x8jl3

    — Mario Valle Reyes (@bilbeny) 20 de septiembre de 2017

  4. Acopio:
    a. Multiforo Alicia-Roma Norte
    b.
    albergues

  5. Se necesitan voluntarios:

    En Tajín y eje 7 tenemos suficiente comida, suministros y voluntarios. El trabajo está pesado. Vamos a necesitar voluntarios de madrugada RT

    — Jorge Manjarrez 🦁 (@JManjarrez) 20 de septiembre de 2017

  6. Albergue temporal:

    CUM abierto como albergue temporal, Concepción Beistegui 1106 #CDMXSismo

    — Luciana Renner (@luciana_renner) 20 de septiembre de 2017

  7. Si tienes cosas para donar, pero no tienes como llevarlas:

    a. URGE agua, seguetas, lámparas, cubre bocas. CICLISTAS los llevaremos a los puntos donde necesitan ayudan. Digan dónde podemos pasar pic.twitter.com/ELeMCpyYIJ

    — Acopio en Bici (@AcopioEnBici) 19 de septiembre de 2017

    b. #BRIGADACICLISTA de voluntarios. Si tienes viveres podemos acercarlos a donde se necesiten. Contacta WA al 5546954299 o 5583488170 pic.twitter.com/pDCIbqUOuL

    — ABRIL REZA (@AbrilReza) 20 de septiembre de 2017

  8. Ayuda sicológica post terremoto:

    Estamos ofreciendo primeros auxilios psicológicos gratuitos para los afectados por el terremoto. Contáctanos al 5662-66-28 o al 5661-39-65.— Gabriela De la Garza (@gadelagarza) 20 de septiembre de 2017 


9. Búsqueda/Pérdida de mascotas:

¡Atención! Estoy agregando todas las fotos al siguiente álbum. Antes de reportar, por favor verifiquen si ya está: https://t.co/uRc4uALpyj
— Mascotas sismo CDMX (@MascotasSismo) 20 de septiembre de 2017

10.  Compañías telefónicas liberan servicios
Por #Terremoto, Telcel, AT&T y Movistar darán SERVICIO GRATIS https://t.co/hhkgUm1fNCpic.twitter.com/YUT3pb8d5Q
— Milenio.com (@Milenio) 20 de septiembre de 2017

11. Mapa de derrumbes en la ciudad de México

12. Asistencia a colombianos en CDMX: 
018001233242
(Línea de la Cancillería)

13. Transporte:

Sistema de bicicletas públicas liberado.
14. Números de emergencia

b. https://codeandomexico.github.io/terremoto-cdmx/

15. Lugar disponible en hospital

16. Comprar ayuda por internet y enviarla directamente

17. Eres rescatista o paramédico? Ado te regala el tiquete para ir a ayudar

18. Redes de wi fi disponibles por tuiteros

19. Lista de veterinarios que atienden gratuitamente a animales afectados

20. Si necesitas revisión estructural

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21. Hospitales atendiendo de urgencia sin costo

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22. Si ves a rescatistas con el puño en alto ¡Cállate!

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Actualización 21/09 16:30 Hora Colombia y México /18:30 Hora Chile

23. Si quieren colaborar desde Chile:
Hay 2 amigos en México, en los cuales confío absolutamente Pablo y Camila.

Pablo Garrido, fotógrafo de naturaleza e ingeniero, está en Mérida y con Melanie, francesa, están recopilando dinero para entregar directamente allá. Puedes revisar su publicación ahí en su muro de Bacebook.

La otra es Camila Misi, conocida por su trabajo en el mundo de la música/ fotografía que justo estaba de vacaciones en México, así que junto a Proyecto Solo , están haciendo esta campaña. : Acá va la info
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24. ¡Se necesitan ciclistas para ayudar a repartir ayuda!
En la Universidad Sor Juana, está @nahualstreat – del taller Nahual – y dice hace unos minutos que necesitan ciclistas urgente

 

PD: México, te amo más que al huitlacoche y eso es caleta te diré :*

10 ejercicios para enfrentar el viaje y la soledad

Irse a la conchesumadre, implica además de fotos lindas en Instagram y en las portadas de Facebook,  solucionar problemas técnicos menos que básicos (Como ¿Tengo tenedor? ¿Tengo cama?), enfrentarse a culturas distintas (Que no comen pan sino tortillas y donde es preferible darte una mala indicación a parecer descortés), ecosistemas que funcionan muy distintos a los que acostumbras (Juntémonos a las 16:00 en tal lugar y no “alguna vez”), derribar mitos entre un país y otro, terminar largas relaciones de amistad/pareja/familiares/ violentas o desgastantes o afianzar otras que te parecen importantes o interesantes  y bajar de la nube y caer en la realidad de hocico bruces junto con todas las publicaciones que me encanta este país. Verme yo distinta luego de un largo proceso de rehabilitación, luego de otros largos procesos de acomodamiento, verme al espejo, acordarme que soy la persona con la que pasaré más tiempo y caerme bien, con todo lo que soy. Soledad, básicamente, que le llaman.

Llevo 2 meses y algo de viaje pero recién estoy sola, pues había viajado y compartido con más gente. Y por primera vez en demasiado tiempo añosmamiaños estoy sola-sola de cualquier relación formal e informal (qué raro verbalizarlo así), así que mucho tiempo conmigo y está cuático. Cuático porque es distinto viajar 2 semanas donde todo pasa rápido o cuando estás en un hostal donde todos están un poco en la onda de querer conocerte y abiertos a que los conozcan o estar en un encuentro de gente que hablan de lo mismo que te mueve a ti, pero…¿Cuándo ya pasa ese tiempo? ¿Cuando ya te viste una o dos veces con la gente que podías conocer o recomendada de amigos de amigos y como que no hay más excusas? ¿Qué hay después?

Estar en otro país

Hay cosas muy absurdas que te recuerdan que no estás en tu país y a veces es bacán, pero a veces no. La comida es un ejemplo súper concreto. Y no es sólo la comida en sí, uno lo puede tomar a la ligera, si la comida es muy rica: si quiero cocinar, no hay de lo que me parece obvio que hay en todos lados. Hay otras cosas que no sé como se preparan, menos como se llaman para buscarlo por internet. Desde manjar, pasando por aliños o verduras. TODO.

O salir a la calle y no encontrarse a nadie, y peor aún: no conversar con nadie en días. O no saber qué actividades hay, porque en verdad hay millones , pero y obvio, no ir porque  o no tienes idea (porque no sabes tan bien como y dónde buscar) o las distancias agiladas que habría que recorrer para ir son larguísimas o simplemente no tienes la plata para esas porque tienes que empezar a comprar cosas tan absurdas como todo o ya te pasaste en la hora tratando de buscar o tenías que llamar por teléfono y todavía no puedes hacer funcionar el teléfono de acá.

Desde muy chica soy muy sociable, por lo que esta sensación de no saludar , no encontrarme por días con nadie,no conversar, me resulta súper frustrante. Esta ciudad es  grande y también no se me ha hecho tan fácil quedar después de una segunda vez con ningún mexican@, a diferencia de con chilenos que viven/están por acá o de otras nacionalidades. ¿Tanto les cuesta juntarse o no quieren y por qué? ¿Es tan pero tan falso el “Cuando vayas a mi país, te voy a mostrar mis lugares favoritos”o es un tema cultural más exacerbado que en Chile de una eterna promesa de “en la semana” que nunca es totalmente real? ¿Es lo mismo que me pasaría en cualquier país o tiene que ver con que es distinto viajar un par de semanas estando en un hostal que viviendo en un lugar que no es tu país, ni tus costumbres, ni tus amigos?

Me viene una autorabia no conmigo sino con lo que haría y he hecho ¿Qué haría yo si me conociera? ¿Me trataría igual? ¿Me caería mal? ¿Mi afán de las invitaciones se vió superado y ya no lo volveré a vivir (invitar y ser invitada)? Es que a veces me entra la rabia y no lo puedo creer ¿En serio a nadie le tinca salir a mostrar la ciudad como lo he hecho millones de veces con personas que ni conozco por el puro gusto de hacerlo y de hacerlos sentir bienvenid@s? ¿Nadie invita a cosas a gente que sabes que está aquí?

Hay otras cosas más absurdamente emotivas que echo de menos: abrazar a mis amig@s con una melosidad digna de final de película, ir a bailar (a mi lugar favorito básicamente, con sus resguardos, demonios y marcas de pisco), ir a tomar mi café favorito  en una conversación sin tiempo, conversar de otras cosas que no sea por pega o casi. Echo de menos incluso las cosas/personas/situaciones que ya no quiero en mi vida y eso sí que es triste. Es como que una mala droga esté ahí al alcane de tu mano y estar batallando por no recaer.

Además trabajar por internet para Chile no ayuda en esto ( sí en otras cosas como el mantenerme, obvio) 😛 . Puedo quedarme todo el día encerrada, sin que me relacione con ningún humano.

Kit de supervivencia sicológica básica

Para no sucumbir ante la soledad y sus locuras (ya me he visto en esa) y volverme deprimida y terminar en el aeropuerto llorando al teléfono con sólo ganas de irme de vuelta YA, he desarrollado un plan de 10 ejercicios que me permitan mantener la cabeza en orden o como llamó un amigo Seba, también viajero , para la supervivencia sicológica “Me voy a la CTM Starter Kit”

1. Comer de manera equilibrada. Parece obvio, pero esta hueá me cuesta muchísimo, porque estaba comiendo en horarios pésimos, no cocinándome, además ODIO (ODIABA?) cocinarme sólo para mí. Cocinarme a diario, no saltarme comidas, disfrutar de ello. Proveer de agua (aquí el agua no es potable) y beberla a diario como una obligación. Preparar verduras, guardar lo justo. Recordar que estoy pobre y no puedo gastar demás.

2. Restringir casi al 100% pelotudeces que no necesito. Tengo un vestido, 2 faldas, un short y así muy pocas cosas. Aún así, todavía tengo desordenado, estoy trabajando en ello. El vino chileno Carmenere está considerado en “necesario”, así que de eso tengo al ladito del mezcal.

3. Juntarme a conversar al menos una vez a la semana con gente real, que pueda ver sus facciones de frente. Me frustra mucho ver a la gente sólo una o dos veces, pero bueno, no sé ya como funciona la gente acá. No incluídos los segundos de espera entre que conversan conmigo y están muy ocupados contestando un mensaje de fb (que por lo demás, cada vez me apesta más esa situación).

4. Ir al menos a un evento semanal, que me permita conocer a otras personas y tener conversaciones para la vida. Así poco a poco he ido contactándome con gente interesante que no habría conocido de otra manera. Así que sigo atentamente eventos en FB de mis conocidos o a través de plataformas como Eventbrite o Meetup , que permiten encontrar eventos por intereses particulares, sin olvidar los encuentros de gente por Couchsurfing u otras páginas de viajeros.

5. Llamar, mensajear, mandar y recibir audios: He sido en general poco dada a las llamadas por teléfono en la vida ( De hecho, por lo general son de auxilio o por pega, odiaba hablar por teléfono), pero acá me es imperativo conversar. Conversar con mis amig@s de siempre casi a diario y al menos enviar 2 mensajes semanales a gente random que me acuerdo para pelarle el cable del viaje y de una súper revelación que tuve mezclada con alguna conversa que tuvimos, con alguna música que escuchamos o un innumerable etcétera. Vayan a perdonarme ustedes.

6. Escuchar música cada día Súper obvio, pero en realidad la música siempre me saca de cualquier momento raro. Así que aunque sea envasada o arrancarme a cualquier concierto que me parezca genial y que sea gratuito o casi, siempre es un momento que agradezco demasiado. Además echo de menos que parte de mi trabajo sea ir a escuchar música.

7. Obligarme a salir al menos una vez al día Como en este momento que llevo más de 48 horas encerrada. Me acabo de poner mi único vestido y me estoy echando pa la calle a tomar aire (o lluvia, como es el caso del verano mexicano).

8. Escribir, aunque no publique Las mejores cosas según yo, son esas que no he publicado, porque justamente necesitan madurar. Pero escribir, escribir, escribir. Mucho.

9. Publicar, para ver si está llegando lo que en verdad quiero expresar Seguir escribiendo hasta la muerte y cuando tenga ideas que pueda desarrollar en la medida que la gente hace feedback, lo publico en mi fb y después lo tiro pa acá, como en el caso de este post.

10. Dibujar Mi último deporte favorito, que hace que salgan otras cosas que no salen escribiendo. Un nuevo amor en la vida, del que todavía tengo demasiada curiosidad y ganas de seguir aprendiendo.

¿A alguien se le ocurre otro ejercicio (yoga y meditar me parece grandioso, pero no me seduce) para mantener la mente tranquila cuando estás realmente sol@?

Conste: No echo de menos todo el tiempo, me encanta estar acá, pero hay días-como ayer, como anteayer, como hoy-que lo único que quiero es estar en mi “casa”, llamar a alguna amiga para decirle que voy pedaleando a su casa, a simplemente abrazarnos, conversar y quedarme dormida en el sillón (como siempre), sabiendo que una frazada me va a tapar y que nadie me va a decir nada, porque saben como soy, saben que me canso y me quedaré dormida en el momento justo que esté acomodándome ahí. O irme al café, a simplemente contar historias y fumar y tomar café y reírme hasta las carcajadas más sonoras y que se escuchen a una cuadra. O ir a bailar hasta que me den calambres, sin pensar que alguien me va a querer hacer algo malo, encontrarme con gente, tomar lo mismo de siempre, reírme de los mismos absurdos de siempre.

PD: Sí me conoce, sabe que esto puede que me dure hasta hoy, salga, me pase algo extraordinario y olvide esto. Pero así lo siento y estoy segura que a la gente que ha vivo en otros lados también les pasa ¿Verdad? #díganmequesíporfavor .  Si no me conoce, puede que encuentre exagerado, de una loca de mierda, pero no me importa. O al menos, por hoy no me importa.Chúpenla con mayo y con el viento en contra.

El café de Julio

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Cuando llevaba poco tiempo con el programa de radio, en los tiempos del fotolog, recibí una convocatoria para un concurso de cuentos de Asado De Costilla. El premio era un café en el Café Converseria Don Julio , donde el mismo Julio , el dueño, te servía un café. Me llamó la atención por qué. De curiosa, busqué la dirección y me fui a dar una vuelta.
No me acuerdo de esa primera vez, menos de esa primera conversación, pero el lugar me voló la cabeza, al igual que el café. Las personas que iban ahí, las historias que se contaban y como yo, inmiscuída en el mundo de internet y las horas, podía perder (o ganar) la noción del tiempo. ¿5 minutos? ¿Todo un día? ¿Semanas?

Durante unos 10 años, volví tantas veces como no recuerdo. Conversé con políticos, filósofos, trapecistas, actores, rectores de universidades, estudiantes, luchadores sociales, periodistas, arquitectos. Con gente que con el tiempo supe qué hacían, porque en general, no tengo idea qué hace ni en qué universidad estudió o si estudió o no, pero sí sé como mira cuando relata algo que ama: efecto ojitos brillantes tipo Candy mirando a Terry o a Anthony. Sí sé, la cara que pone cuando lo agobia un problema terrible y urgente y se está cayendo y antes de caer fue a salvarse en un rato de conversación o cuando va a mostrar por última vez su tesis, su guagua nueva, su nuevo amor, su nuevo proyecto. Conversar, un ejercicio tan pero tan mágico, tan análogo, tan profundo.

Una de las últimas veces que fui, alguien dijo que después de Roberto-parte absoluta del inventario visual-yo era una de las personas más de ahí ¡wow, manso piropo! Ahí han salido parte de mis mejores ideas, parte de mis textos más queridos. Simplemente me he sentado ahí a que pase el tiempo cuando tirito de miedo o cuando algo increíblemente hermoso me sucede. Afuera malabareé con fuego, toqué gaitas, llevé a cada una de las personas más queridas a presentarlas y por supuesto, ahí conversé tanto, tanto, tanto, con la excusa de tomar un café y fumarme un pucho.

Sé que mi tema TT de hoy, el dolor de guata, se me pasaría en lo más inmediato que lo que quisiera, como también en esa sensación de llegar, a cualquier hora, desde cualquier lugar, en el estado que esté, a sólo decir “Un café, una empanada y un vaso de agua, por favor, por mientras, voy a fumarme un pucho afuera”, mientras discuto algún existencialismo de un personaje asesino de las notas de Roberto, o a escuchar al Shiappa tocar una melodía que nunca termino de entender o a dar una vuelta, o a contarle a Julio y a la Ana una nueva idea descabellada, mientras llega alguien más y cuenta o escucha, alternadamente, otra conversación pelacables.

Gracias por cada una de las personas que nos encontramos en ese gesto sencillo e iluminado de conversar sin títulos, sin convencionalismos baratos, sin tiempo, por el puro gusto. Gracias por haber hecho de ese lugar un refugio contra todos los demonios y todas las maravillosidades. Hoy, los eché tanto de menos, tanto o más que ese café y la borra en el fondo y sus efectos inmediatos y trágicos para con los dolores o para aterrizar luego de un momento intenso. Gracias.

10 cosas que debes saber al venir al #FMB6

Hola, soy Mapapo, soy chilena y participaré en el Foro Mundial de la bicicleta. Me vine hace un par de semanas, y algo he podido captar de la ciudad, de la gente y de lo que debes tener en cuenta acá.

Ojito, que esto no es nada PERO NADA de oficial, porque esta vez vine a disfrutar aunque igual tengo una presentación y cercanía obvia con la gente que nos hemos conocido en los últimos 3 años.

Si vas a participar en el Foro Mundial de la Bicicleta, es probable que nos hayamos topado en alguna de las actividades previas al foro.O que no nos hayamos topado aún, pero ya nos vimos/conocimos/amamos/odiamos/ni si quiera nos topamos, para el foro en Chile ( donde participé en la Producción). O que no nos conozcamos, pero nos ubicamos  por el grupo de Facebook que se armó el año pasado para el foro anterior o por el chat que se armó ahora. O simplemente no nos conozcamos porque llevo relativamente poco tiempo en la movida orga ciclista y todo bien, si ni que fuera qué o qué.

Estoy tratando de terminar la presentación sí, ya sé que debería haberla terminado, pero bueno, en los post anteriores a cerca de este viaje entenderán por qué no he tenido taaanto tiempo  que tengo para el viernes, cosa que no logro aún, pero ya estoy muy feliz de estar en México, porque lo he pasado bacán. Muy bien. A veces siento que hasta demasiado , incluso con los traspiés que de una u otra semana, igual le dan su toque.

Acá hay algunas recomendaciones en base a lo que me ha pasado, si hay algo errado en las informaciones, pegue el grito para modificar.

  1. ¿Mapa de los lugares? No es que sea generosa: simplemente lo hice para mí porque estaba media perdida con un par de locaciones que obvio quedan a la vuelta y decidí compartirlo 🙂
  2. Sobre el AGUA:  El agua no es potable y escasa, por lo que más de alguna vez te tocará o echar agua con un tiesto o que se acabe o toparte con lavamanos mixtos o que “todo lo que se fue de ti” no se vaya totalmente a la primera tirada de cadena. Ya hablaré de esto en extenso.
  3. “No, si no pica” : la mentira más grande de México del mundo mundial. Hablando en serio, la realidad es que la comida sólo pica si en verdad pides que sea así. Separan bastante salsas del resto. Pregunta por las comidas sin picante y puedes surfear bastante bien si no te gusta el picante/chile/ají como a mí aunque cada vez me gusta más.
  4. ¿Qué ropa traer? De todo :P. El clima varía en un mismo día de calor achicharrante, a lluvia súper mojadora, a viento fresco. OSEA TODO.
  5. ¿Quién ha traído la bici? YO 🙂 .Lamentablemente, una de las pocas líneas aéreas que te permite traer la bici sin cargo, es Avianca. Por eso aproveché y la traje ( desarmada, con globitos, en un bolso).
  6. ¿Qué ver? Según yo y como dije en el foro pasado, aunque todo el evento es increíble, todo el tiempo hay imperdibles como:
    *Miércoles 19>>>Inauguración Plaza Santo Domingo
    *Jueves 20>>>Rodada paseo de tod@s. Monumento a la Revolución
    *Viernes 21>>> 16:00 Charlas relámpago, Bicicleta y trabajo. Estoy yo encabezando la lista de esas charlas en el programa, con @humitadomicilio y La Chica @delosmandados (Vaya a verme!!!)
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    [También hay una fiesta en el Museo del juguete]

    *Sábado 22>>>Panel de Género

    *Domingo>>>Foto oficial, Ángel de la Independencia a las 09:00? 09:30? 10:00? de la madrugada DEMASIADO temprano.

  7. ¿Dónde ir después? OAXACA. Con un grupo iremos post foro a las playas de la costa de Oaxaca ( es bastante grande, así que queda medio leijtos pero todo el mundo ha dicho que vale la pena), es bastante más barato que la otra costa. Partimos la misma noche que termina el foro y dien por ahí que también me pueden preguntar #dejolainquietud
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  8. Puna: Yo sé que soy especial y media fatalita y me pasa de todo lo que no le pasa al resto, pero ayer me apuné.  Y México está poco sobre los 2000 y Santiago poco sobre los 500 y que no es tanto. Y no llegué recién, pero pedaleé recién y casi me morí, qué hueá le voy a hacer. Ya hoy estoy mejor, después de hacer reposo, de compresas frías y de seguir bailando y pedaleando pa que el cuerpo se acostumbre. Si trae mate de coca u hojitas POR FAVOR regáleme un par. Ya pasó la urgencia de ayer, pero no quiero que me vuelva a pasar y no estoy ni ahí con dejar de pedalear o de bailar. Y no, no es fácil encontrar algo típico del norte de Chile como dulces de hoja de coca o similares.
  9. ¿Dónde comprar mezcal artesanal? Pílleme por ahí y le cuento ;).
  10. Lo que nunca está demás: BAÑO: No en todos los lugares donde se come, hay baño. Pregunte con antelación, sino, busque. En gral. se anuncian baños públicos a 5 o 6 pesos en varias de las calles de la ciudad.

Cualquier cosa, me pueden pillar por acá, pegar el grito.

¡¡¡Nos vemos rodando por las calles de México!!!

CDMX, impresión I

Si CDMX fuera una persona, sería como una que te tocó hablar en una fiesta en la fila del baño y sabes que la tendrás que ver todo el próximo mes. En 5 minutos, te dió tanta información, que no logras ni en las horas posteriores, ordenar y asimilar todo lo que te mencionó, las películas que citó, las bandas que te dijo que no podías dejar de escuchar, menos aún las cosas que le hacían brillar los ojos. Te pareció interesante pero apabullante a la vez, me asusta pero me gusta diría Gilda. Todavía no alcanzaste a entender si te gustó, te cargó, te asustó o qué. Pero seguro, una curiosidad del porte de un buque. O del porte mismo de esta megalópolis.

No sabes si baila o si escribe o si toca algún instrumento, pero seguro, por esos 5 minutos que te dió, sabes que hay mucho más por conocer. Llegas a la casa, buscas por Facebook y no aparece. Buscas por Google y tampoco. Ni en Linkedin, ni etiquetas de fotos, ni búsquedas por otros medios ¡Conchetumare! ¿Habrá que esperar hasta la próxima “casualidad”?. A las horas, de tanto darle vueltas, recuerdas un dato, al pasar cuando ya te habías rendido y estabas pensando en otra cosa, algo sobre un nickname que usaba de la época del Fotolog y pillas, por ahí un hilo conductor de algo mucho más grande. Ahí estaba, escondido.

Esto es como encantarse con una persona, que te pareció apabullante, repleta de información que sabes que te encanta, pero que sabes que es sólo el principio, porque ya sabes, algo aprendiste, que el conocer una persona-como una ciudad- es algo más que agregarse por una red social o saludarse cuando vas a bailar, porque ya te viste los domingos anteriores.

Oye México ¿Sorprendámonos juntos? ¿Conozcámonos?