Sobre #MilTambores 2017

Me gustan las actividades masivas en espacio público. Me gusta imaginarme que mi mamá a mi edad no lo podía hacer y yo sí. Me gustan los festivales, carnavales, pasacalles a tal punto que he sido capaz de pasarme años juntando cosas pa ir a un encuentro de 1 millón de personas ( Canadá) atravesar países por ir a un festival (Colombia) o ir a conversar con los mayores organizadores de carnavales del pacífico sur (Bolivia), participar en el Bicentenario en uno de los espectáculos en calle más impresionantes que me ha tocado estar/trabajar ( Argentina) y probablemente con muchos nos ubicamos de años porque nos hemos visto millones de veces en miles de actividades en la calle, en la que nos hemos encontrado y abrazado con tantos.

Abogué y fui feliz esa vez que pudimos tener a casi 100 bailarines de salsa bailando atrás del GAM. Amo la sensación de adrenalina de llevar el timing de pasacalles y escenarios como si fueran poi con fuego y puedo ser la persona más tajante y pesá, como tal vez no me atrevo a ser en otros ámbitos y mis amigos más apañadores siempre son los que estamos quebrándonos la cabeza por inventar/colaborar para una nueva actividad, porque sentimos que es importante, aunque otra gente lo vea como sólo “un montón de curaos y de drogos”, sobre todos los que jamás se atreverían a montar o a exponerse a un espectáculo, sino que es más fácil no realizar críticas, sino más bien pelar sin asco, pa después saludar sonriente como si nada.

Me estudié con odio y rabia la famosa circular 28 como si fuera una biblia y aprendí de todas esas cosas que ni las autoridades quieren que sean y me mamé esas reuniones de revisar punto por punto cuando sabes que por plata, no podrías ni cagando montar nada. Y con esto no es hacer gala de un CV, sino explicar lo obvio: Amo la calle como escenario y amo también todo el trabajo y proceso que hay detrás, con una admiración difícil de equiparar con otras. Mi respeto a los líderes de las agrupaciones que sobrellevan no sólo aunar a un grupo humano, sino hacer algo que por tanto se prohibió, generar nuevas costumbres, generar redes, creer en una nueva manera de hacer las cosas, poner acento en la asociatividad por sobre otras formas neoliberales como “jódete solo”.

¡Me enchucha que tengan tan metida la prohibición en sus cabezas, que la única solución y la única mirada sea que las cosas no se hagan! Respeto las opiniones diversas, pero la prohibición creo que no es el camino ¿Aló Mathei? ¿Aló, Marco del Pont? ¿Pinochet?

Que el #miltambores exista como manifestación, no tiene relación con que temas como la basura, el alcoholismo haya que atacarlos de manera mucho más global que por un evento, porque siento que es un tema cultural mayor ( por eso insisto en Lo Vásquez, año nuevo, futbol, elecciones, marchas y otras tantas manifestaciones públicas). Endosarle estas problemáticas a un evento de 3 días, cuando es un tema cultural que afecta a cualquier evento, lo encuentro mucho.

Que la logística de un evento de esas características es un aprendizaje continuo y que se pueden mejorar,¡Claro! ¡Evidentemente! pero sin prohibir/cohartar/negar derecho y validez. Que los que organizan eventos pueden perfectamente poner más relevancia a esos temas como insistir en la comunicación, también, pero sabemos que va en una cosa de consciencia personal también con el espacio TODOS los espacios y que la autoridad puede apoyar esa gestión, como en el caso de Sharp, poner a disposición un grupo de fuerza que no se había considerado antes, me parece bien y que ese debería ser el camino. Eso, de las prohibiciones, junto con argumentos como “No me gustan los tambores/batucadas” cuando además muestran una incultura horrorosa al englobar todo junto y cuando muchas veces ni han visto ni han escuchado, sino que vieron por la tele, si que nunca me dejará de molestar.

Otros pensamientos al respecto:

Fiesta
Sobre mil tambores y basura e eventos masivos 
Regla número uno para ir a eventos masivos

 

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10 ejercicios para enfrentar el viaje y la soledad

Irse a la conchesumadre, implica además de fotos lindas en Instagram y en las portadas de Facebook,  solucionar problemas técnicos menos que básicos (Como ¿Tengo tenedor? ¿Tengo cama?), enfrentarse a culturas distintas (Que no comen pan sino tortillas y donde es preferible darte una mala indicación a parecer descortés), ecosistemas que funcionan muy distintos a los que acostumbras (Juntémonos a las 16:00 en tal lugar y no “alguna vez”), derribar mitos entre un país y otro, terminar largas relaciones de amistad/pareja/familiares/ violentas o desgastantes o afianzar otras que te parecen importantes o interesantes  y bajar de la nube y caer en la realidad de hocico bruces junto con todas las publicaciones que me encanta este país. Verme yo distinta luego de un largo proceso de rehabilitación, luego de otros largos procesos de acomodamiento, verme al espejo, acordarme que soy la persona con la que pasaré más tiempo y caerme bien, con todo lo que soy. Soledad, básicamente, que le llaman.

Llevo 2 meses y algo de viaje pero recién estoy sola, pues había viajado y compartido con más gente. Y por primera vez en demasiado tiempo añosmamiaños estoy sola-sola de cualquier relación formal e informal (qué raro verbalizarlo así), así que mucho tiempo conmigo y está cuático. Cuático porque es distinto viajar 2 semanas donde todo pasa rápido o cuando estás en un hostal donde todos están un poco en la onda de querer conocerte y abiertos a que los conozcan o estar en un encuentro de gente que hablan de lo mismo que te mueve a ti, pero…¿Cuándo ya pasa ese tiempo? ¿Cuando ya te viste una o dos veces con la gente que podías conocer o recomendada de amigos de amigos y como que no hay más excusas? ¿Qué hay después?

Estar en otro país

Hay cosas muy absurdas que te recuerdan que no estás en tu país y a veces es bacán, pero a veces no. La comida es un ejemplo súper concreto. Y no es sólo la comida en sí, uno lo puede tomar a la ligera, si la comida es muy rica: si quiero cocinar, no hay de lo que me parece obvio que hay en todos lados. Hay otras cosas que no sé como se preparan, menos como se llaman para buscarlo por internet. Desde manjar, pasando por aliños o verduras. TODO.

O salir a la calle y no encontrarse a nadie, y peor aún: no conversar con nadie en días. O no saber qué actividades hay, porque en verdad hay millones , pero y obvio, no ir porque  o no tienes idea (porque no sabes tan bien como y dónde buscar) o las distancias agiladas que habría que recorrer para ir son larguísimas o simplemente no tienes la plata para esas porque tienes que empezar a comprar cosas tan absurdas como todo o ya te pasaste en la hora tratando de buscar o tenías que llamar por teléfono y todavía no puedes hacer funcionar el teléfono de acá.

Desde muy chica soy muy sociable, por lo que esta sensación de no saludar , no encontrarme por días con nadie,no conversar, me resulta súper frustrante. Esta ciudad es  grande y también no se me ha hecho tan fácil quedar después de una segunda vez con ningún mexican@, a diferencia de con chilenos que viven/están por acá o de otras nacionalidades. ¿Tanto les cuesta juntarse o no quieren y por qué? ¿Es tan pero tan falso el “Cuando vayas a mi país, te voy a mostrar mis lugares favoritos”o es un tema cultural más exacerbado que en Chile de una eterna promesa de “en la semana” que nunca es totalmente real? ¿Es lo mismo que me pasaría en cualquier país o tiene que ver con que es distinto viajar un par de semanas estando en un hostal que viviendo en un lugar que no es tu país, ni tus costumbres, ni tus amigos?

Me viene una autorabia no conmigo sino con lo que haría y he hecho ¿Qué haría yo si me conociera? ¿Me trataría igual? ¿Me caería mal? ¿Mi afán de las invitaciones se vió superado y ya no lo volveré a vivir (invitar y ser invitada)? Es que a veces me entra la rabia y no lo puedo creer ¿En serio a nadie le tinca salir a mostrar la ciudad como lo he hecho millones de veces con personas que ni conozco por el puro gusto de hacerlo y de hacerlos sentir bienvenid@s? ¿Nadie invita a cosas a gente que sabes que está aquí?

Hay otras cosas más absurdamente emotivas que echo de menos: abrazar a mis amig@s con una melosidad digna de final de película, ir a bailar (a mi lugar favorito básicamente, con sus resguardos, demonios y marcas de pisco), ir a tomar mi café favorito  en una conversación sin tiempo, conversar de otras cosas que no sea por pega o casi. Echo de menos incluso las cosas/personas/situaciones que ya no quiero en mi vida y eso sí que es triste. Es como que una mala droga esté ahí al alcane de tu mano y estar batallando por no recaer.

Además trabajar por internet para Chile no ayuda en esto ( sí en otras cosas como el mantenerme, obvio) 😛 . Puedo quedarme todo el día encerrada, sin que me relacione con ningún humano.

Kit de supervivencia sicológica básica

Para no sucumbir ante la soledad y sus locuras (ya me he visto en esa) y volverme deprimida y terminar en el aeropuerto llorando al teléfono con sólo ganas de irme de vuelta YA, he desarrollado un plan de 10 ejercicios que me permitan mantener la cabeza en orden o como llamó un amigo Seba, también viajero , para la supervivencia sicológica “Me voy a la CTM Starter Kit”

1. Comer de manera equilibrada. Parece obvio, pero esta hueá me cuesta muchísimo, porque estaba comiendo en horarios pésimos, no cocinándome, además ODIO (ODIABA?) cocinarme sólo para mí. Cocinarme a diario, no saltarme comidas, disfrutar de ello. Proveer de agua (aquí el agua no es potable) y beberla a diario como una obligación. Preparar verduras, guardar lo justo. Recordar que estoy pobre y no puedo gastar demás.

2. Restringir casi al 100% pelotudeces que no necesito. Tengo un vestido, 2 faldas, un short y así muy pocas cosas. Aún así, todavía tengo desordenado, estoy trabajando en ello. El vino chileno Carmenere está considerado en “necesario”, así que de eso tengo al ladito del mezcal.

3. Juntarme a conversar al menos una vez a la semana con gente real, que pueda ver sus facciones de frente. Me frustra mucho ver a la gente sólo una o dos veces, pero bueno, no sé ya como funciona la gente acá. No incluídos los segundos de espera entre que conversan conmigo y están muy ocupados contestando un mensaje de fb (que por lo demás, cada vez me apesta más esa situación).

4. Ir al menos a un evento semanal, que me permita conocer a otras personas y tener conversaciones para la vida. Así poco a poco he ido contactándome con gente interesante que no habría conocido de otra manera. Así que sigo atentamente eventos en FB de mis conocidos o a través de plataformas como Eventbrite o Meetup , que permiten encontrar eventos por intereses particulares, sin olvidar los encuentros de gente por Couchsurfing u otras páginas de viajeros.

5. Llamar, mensajear, mandar y recibir audios: He sido en general poco dada a las llamadas por teléfono en la vida ( De hecho, por lo general son de auxilio o por pega, odiaba hablar por teléfono), pero acá me es imperativo conversar. Conversar con mis amig@s de siempre casi a diario y al menos enviar 2 mensajes semanales a gente random que me acuerdo para pelarle el cable del viaje y de una súper revelación que tuve mezclada con alguna conversa que tuvimos, con alguna música que escuchamos o un innumerable etcétera. Vayan a perdonarme ustedes.

6. Escuchar música cada día Súper obvio, pero en realidad la música siempre me saca de cualquier momento raro. Así que aunque sea envasada o arrancarme a cualquier concierto que me parezca genial y que sea gratuito o casi, siempre es un momento que agradezco demasiado. Además echo de menos que parte de mi trabajo sea ir a escuchar música.

7. Obligarme a salir al menos una vez al día Como en este momento que llevo más de 48 horas encerrada. Me acabo de poner mi único vestido y me estoy echando pa la calle a tomar aire (o lluvia, como es el caso del verano mexicano).

8. Escribir, aunque no publique Las mejores cosas según yo, son esas que no he publicado, porque justamente necesitan madurar. Pero escribir, escribir, escribir. Mucho.

9. Publicar, para ver si está llegando lo que en verdad quiero expresar Seguir escribiendo hasta la muerte y cuando tenga ideas que pueda desarrollar en la medida que la gente hace feedback, lo publico en mi fb y después lo tiro pa acá, como en el caso de este post.

10. Dibujar Mi último deporte favorito, que hace que salgan otras cosas que no salen escribiendo. Un nuevo amor en la vida, del que todavía tengo demasiada curiosidad y ganas de seguir aprendiendo.

¿A alguien se le ocurre otro ejercicio (yoga y meditar me parece grandioso, pero no me seduce) para mantener la mente tranquila cuando estás realmente sol@?

Conste: No echo de menos todo el tiempo, me encanta estar acá, pero hay días-como ayer, como anteayer, como hoy-que lo único que quiero es estar en mi “casa”, llamar a alguna amiga para decirle que voy pedaleando a su casa, a simplemente abrazarnos, conversar y quedarme dormida en el sillón (como siempre), sabiendo que una frazada me va a tapar y que nadie me va a decir nada, porque saben como soy, saben que me canso y me quedaré dormida en el momento justo que esté acomodándome ahí. O irme al café, a simplemente contar historias y fumar y tomar café y reírme hasta las carcajadas más sonoras y que se escuchen a una cuadra. O ir a bailar hasta que me den calambres, sin pensar que alguien me va a querer hacer algo malo, encontrarme con gente, tomar lo mismo de siempre, reírme de los mismos absurdos de siempre.

PD: Sí me conoce, sabe que esto puede que me dure hasta hoy, salga, me pase algo extraordinario y olvide esto. Pero así lo siento y estoy segura que a la gente que ha vivo en otros lados también les pasa ¿Verdad? #díganmequesíporfavor .  Si no me conoce, puede que encuentre exagerado, de una loca de mierda, pero no me importa. O al menos, por hoy no me importa.Chúpenla con mayo y con el viento en contra.

El café de Julio

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Cuando llevaba poco tiempo con el programa de radio, en los tiempos del fotolog, recibí una convocatoria para un concurso de cuentos de Asado De Costilla. El premio era un café en el Café Converseria Don Julio , donde el mismo Julio , el dueño, te servía un café. Me llamó la atención por qué. De curiosa, busqué la dirección y me fui a dar una vuelta.
No me acuerdo de esa primera vez, menos de esa primera conversación, pero el lugar me voló la cabeza, al igual que el café. Las personas que iban ahí, las historias que se contaban y como yo, inmiscuída en el mundo de internet y las horas, podía perder (o ganar) la noción del tiempo. ¿5 minutos? ¿Todo un día? ¿Semanas?

Durante unos 10 años, volví tantas veces como no recuerdo. Conversé con políticos, filósofos, trapecistas, actores, rectores de universidades, estudiantes, luchadores sociales, periodistas, arquitectos. Con gente que con el tiempo supe qué hacían, porque en general, no tengo idea qué hace ni en qué universidad estudió o si estudió o no, pero sí sé como mira cuando relata algo que ama: efecto ojitos brillantes tipo Candy mirando a Terry o a Anthony. Sí sé, la cara que pone cuando lo agobia un problema terrible y urgente y se está cayendo y antes de caer fue a salvarse en un rato de conversación o cuando va a mostrar por última vez su tesis, su guagua nueva, su nuevo amor, su nuevo proyecto. Conversar, un ejercicio tan pero tan mágico, tan análogo, tan profundo.

Una de las últimas veces que fui, alguien dijo que después de Roberto-parte absoluta del inventario visual-yo era una de las personas más de ahí ¡wow, manso piropo! Ahí han salido parte de mis mejores ideas, parte de mis textos más queridos. Simplemente me he sentado ahí a que pase el tiempo cuando tirito de miedo o cuando algo increíblemente hermoso me sucede. Afuera malabareé con fuego, toqué gaitas, llevé a cada una de las personas más queridas a presentarlas y por supuesto, ahí conversé tanto, tanto, tanto, con la excusa de tomar un café y fumarme un pucho.

Sé que mi tema TT de hoy, el dolor de guata, se me pasaría en lo más inmediato que lo que quisiera, como también en esa sensación de llegar, a cualquier hora, desde cualquier lugar, en el estado que esté, a sólo decir “Un café, una empanada y un vaso de agua, por favor, por mientras, voy a fumarme un pucho afuera”, mientras discuto algún existencialismo de un personaje asesino de las notas de Roberto, o a escuchar al Shiappa tocar una melodía que nunca termino de entender o a dar una vuelta, o a contarle a Julio y a la Ana una nueva idea descabellada, mientras llega alguien más y cuenta o escucha, alternadamente, otra conversación pelacables.

Gracias por cada una de las personas que nos encontramos en ese gesto sencillo e iluminado de conversar sin títulos, sin convencionalismos baratos, sin tiempo, por el puro gusto. Gracias por haber hecho de ese lugar un refugio contra todos los demonios y todas las maravillosidades. Hoy, los eché tanto de menos, tanto o más que ese café y la borra en el fondo y sus efectos inmediatos y trágicos para con los dolores o para aterrizar luego de un momento intenso. Gracias.

10 cosas que debes saber al venir al #FMB6

Hola, soy Mapapo, soy chilena y participaré en el Foro Mundial de la bicicleta. Me vine hace un par de semanas, y algo he podido captar de la ciudad, de la gente y de lo que debes tener en cuenta acá.

Ojito, que esto no es nada PERO NADA de oficial, porque esta vez vine a disfrutar aunque igual tengo una presentación y cercanía obvia con la gente que nos hemos conocido en los últimos 3 años.

Si vas a participar en el Foro Mundial de la Bicicleta, es probable que nos hayamos topado en alguna de las actividades previas al foro.O que no nos hayamos topado aún, pero ya nos vimos/conocimos/amamos/odiamos/ni si quiera nos topamos, para el foro en Chile ( donde participé en la Producción). O que no nos conozcamos, pero nos ubicamos  por el grupo de Facebook que se armó el año pasado para el foro anterior o por el chat que se armó ahora. O simplemente no nos conozcamos porque llevo relativamente poco tiempo en la movida orga ciclista y todo bien, si ni que fuera qué o qué.

Estoy tratando de terminar la presentación sí, ya sé que debería haberla terminado, pero bueno, en los post anteriores a cerca de este viaje entenderán por qué no he tenido taaanto tiempo  que tengo para el viernes, cosa que no logro aún, pero ya estoy muy feliz de estar en México, porque lo he pasado bacán. Muy bien. A veces siento que hasta demasiado , incluso con los traspiés que de una u otra semana, igual le dan su toque.

Acá hay algunas recomendaciones en base a lo que me ha pasado, si hay algo errado en las informaciones, pegue el grito para modificar.

  1. ¿Mapa de los lugares? No es que sea generosa: simplemente lo hice para mí porque estaba media perdida con un par de locaciones que obvio quedan a la vuelta y decidí compartirlo 🙂
  2. Sobre el AGUA:  El agua no es potable y escasa, por lo que más de alguna vez te tocará o echar agua con un tiesto o que se acabe o toparte con lavamanos mixtos o que “todo lo que se fue de ti” no se vaya totalmente a la primera tirada de cadena. Ya hablaré de esto en extenso.
  3. “No, si no pica” : la mentira más grande de México del mundo mundial. Hablando en serio, la realidad es que la comida sólo pica si en verdad pides que sea así. Separan bastante salsas del resto. Pregunta por las comidas sin picante y puedes surfear bastante bien si no te gusta el picante/chile/ají como a mí aunque cada vez me gusta más.
  4. ¿Qué ropa traer? De todo :P. El clima varía en un mismo día de calor achicharrante, a lluvia súper mojadora, a viento fresco. OSEA TODO.
  5. ¿Quién ha traído la bici? YO 🙂 .Lamentablemente, una de las pocas líneas aéreas que te permite traer la bici sin cargo, es Avianca. Por eso aproveché y la traje ( desarmada, con globitos, en un bolso).
  6. ¿Qué ver? Según yo y como dije en el foro pasado, aunque todo el evento es increíble, todo el tiempo hay imperdibles como:
    *Miércoles 19>>>Inauguración Plaza Santo Domingo
    *Jueves 20>>>Rodada paseo de tod@s. Monumento a la Revolución
    *Viernes 21>>> 16:00 Charlas relámpago, Bicicleta y trabajo. Estoy yo encabezando la lista de esas charlas en el programa, con @humitadomicilio y La Chica @delosmandados (Vaya a verme!!!)
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    [También hay una fiesta en el Museo del juguete]

    *Sábado 22>>>Panel de Género

    *Domingo>>>Foto oficial, Ángel de la Independencia a las 09:00? 09:30? 10:00? de la madrugada DEMASIADO temprano.

  7. ¿Dónde ir después? OAXACA. Con un grupo iremos post foro a las playas de la costa de Oaxaca ( es bastante grande, así que queda medio leijtos pero todo el mundo ha dicho que vale la pena), es bastante más barato que la otra costa. Partimos la misma noche que termina el foro y dien por ahí que también me pueden preguntar #dejolainquietud
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  8. Puna: Yo sé que soy especial y media fatalita y me pasa de todo lo que no le pasa al resto, pero ayer me apuné.  Y México está poco sobre los 2000 y Santiago poco sobre los 500 y que no es tanto. Y no llegué recién, pero pedaleé recién y casi me morí, qué hueá le voy a hacer. Ya hoy estoy mejor, después de hacer reposo, de compresas frías y de seguir bailando y pedaleando pa que el cuerpo se acostumbre. Si trae mate de coca u hojitas POR FAVOR regáleme un par. Ya pasó la urgencia de ayer, pero no quiero que me vuelva a pasar y no estoy ni ahí con dejar de pedalear o de bailar. Y no, no es fácil encontrar algo típico del norte de Chile como dulces de hoja de coca o similares.
  9. ¿Dónde comprar mezcal artesanal? Pílleme por ahí y le cuento ;).
  10. Lo que nunca está demás: BAÑO: No en todos los lugares donde se come, hay baño. Pregunte con antelación, sino, busque. En gral. se anuncian baños públicos a 5 o 6 pesos en varias de las calles de la ciudad.

Cualquier cosa, me pueden pillar por acá, pegar el grito.

¡¡¡Nos vemos rodando por las calles de México!!!

CDMX, impresión I

Si CDMX fuera una persona, sería como una que te tocó hablar en una fiesta en la fila del baño y sabes que la tendrás que ver todo el próximo mes. En 5 minutos, te dió tanta información, que no logras ni en las horas posteriores, ordenar y asimilar todo lo que te mencionó, las películas que citó, las bandas que te dijo que no podías dejar de escuchar, menos aún las cosas que le hacían brillar los ojos. Te pareció interesante pero apabullante a la vez, me asusta pero me gusta diría Gilda. Todavía no alcanzaste a entender si te gustó, te cargó, te asustó o qué. Pero seguro, una curiosidad del porte de un buque. O del porte mismo de esta megalópolis.

No sabes si baila o si escribe o si toca algún instrumento, pero seguro, por esos 5 minutos que te dió, sabes que hay mucho más por conocer. Llegas a la casa, buscas por Facebook y no aparece. Buscas por Google y tampoco. Ni en Linkedin, ni etiquetas de fotos, ni búsquedas por otros medios ¡Conchetumare! ¿Habrá que esperar hasta la próxima “casualidad”?. A las horas, de tanto darle vueltas, recuerdas un dato, al pasar cuando ya te habías rendido y estabas pensando en otra cosa, algo sobre un nickname que usaba de la época del Fotolog y pillas, por ahí un hilo conductor de algo mucho más grande. Ahí estaba, escondido.

Esto es como encantarse con una persona, que te pareció apabullante, repleta de información que sabes que te encanta, pero que sabes que es sólo el principio, porque ya sabes, algo aprendiste, que el conocer una persona-como una ciudad- es algo más que agregarse por una red social o saludarse cuando vas a bailar, porque ya te viste los domingos anteriores.

Oye México ¿Sorprendámonos juntos? ¿Conozcámonos?

Deuda

El 10 de mayo de hace 2 años atrás pensaba acostarme relativamente temprano pese a que iba a un cumpleaños, porque tenía una semana del terror. Luego de tiempo de vacas flacas, tenía lleno de reuniones de pega. El miércoles tenía reunión con la productora de Maestra Vida para concretar el inicio de mi pega como su asistente, el lunes tenía reunión con unas chicas de un proyecto que necesitaba redes sociales, tenía comprometido un tour por Santiago de músicos que admiro ,etc.

Hace casi 2 años que la agenda que tenía armada para los siguientes 7 días y una vida acelerada, se fue a la mierda. 5 cicatrices más, el año siguiente, continué con gran cantidad de actividades igual, aunque tuve que sumarle el reaprender a caminar, subir escaleras, saltar, aprender a ponerme vestidos, sacarme vestidos. Aprender también a que la gente me mirara las cicatrices y tratara de disimularlo, aprender a dosificar mis energías.

Hay cosas que ya no me interesan como antes y hay cosas que ya no aprendí otra vez, como usar tacos y bailar con ellos salsa o alcanzar a hacer cosas antes de dormirme raja. Hay cosas que me importan ahora como nunca, como ponerle ojo al dibujo o tomar un té/café con alguien interesante y conversar 2 horas sin mirar el celular y plantear eso como algo tan importante y urgente dentro de mi agenda semanal.

Encontrarme, entre los pedazos de esa María Paz que quedó en el piso-literal y subjetivamente- ha sido menos fácil que lo que me costó retomar el tono muscular de las pantorrillas. Aún tengo deudas desencadenadas de 3 operaciones, que por más que me esforcé en no tener, por más que trabajé antes de levantarme en 2 pies, no pude. Y no poder, para alguien que cree que puede siempre, incluso en las peores-peores situaciones, es muy fuerte aún. Aún hay deudas mucho más importantes conmigo, de descansos que no me tomé, de regaloneos que me evité, gente con la que me habría encantado tener la tranquilidad que tengo ahora de mandar a la súper mierda en su momento o de haber conversado para decirles cuanto necesitaba que me vinieran a abrazar sin entrar en discusiones idiotas.

Estoy amando la posibilidad de resetearme consensuadamente , pero claramente no es tan fácil tampoco. Me están pasando varios procesos dolorosos y liberadores, varias vueltas de tuerca y aperturas de cabeza que me zamarrean con cuática. He vendido mis libros favoritos, mis instrumentos favoritos, hace como 3 horas regalé mi cama, cosas que en su momento eran un deseo muy fuerte y ya no lo son tanto. Dejar no sólo lo que estoy haciendo y he hecho hasta ahora: es dejar de ser lo que he sido para ser otra cosa, otra persona, más allá de las cosas o los límites que veo ahora.

Encontrarme sola conmigo y decirme “¿Cómo estás ?” “¿Qué quieres hacer?” “¿Qué quieres SER (ahora)?” “¿Cómo quieres querer ahora?”.

Yo pensé que tenía la respuesta ( “me gusta escribir, todo lo demás es una excusa barata” “productora de ideas”) , que tenía las respuestas, claridad, sin lugar a dudas, pero no las tengo, se me perdieron, mutaron. No tengo ni una certeza o para ser más exacta , muy pocas. Me estoy quedando no sólo con pocas cosas en lo material sino con poco de lo que era-tal vez lo netamente escencial-y ese cambió de piel está siendo, en gerundio, muy intenso. Mucho.

Sigo endeudada, sigo con deudas de tiempo y de cuidado, pero quiero saldar al menos en eso: conmigo.

La salvación

***Vídeo hecho en Chile, que muestra la diversidad existente en nuestro país*** Chile era un país muy hermoso. Hasta qué un día, no sólo rompieron libros, edificios, obras de arte: quebraron a la gente. Los lazos se vieron desgastados. Nos … Sigue leyendo

San Gregorio, cuánto dueles

20170112_233445.jpgSan Gregorio cuánto (me)dueles, como una cueca, hablando de choros. Como ver a cientos de Repeté pidiendo en la esquina, como el cruce sin vida de Vespucio con Acceso Sur.

[Como los disparos que sonaron y quedaron en todas las paredes]

Como Irán llevándose la paternidad setentera, dueles como cuando te cambias de colegio porque ya no tienes plata para pagar. Dueles como los malabares que hay que hacer para no morir de hambre.

No te puedes ir sin llevarme a la ruta de las animitas ¡ Te lo prohibo! O sin ir a comprar marraquetas detrás del mercado. No te puedes ir sin contarme los tiempos de adolescente con el Padre Juan Meyer en dictadura, sin contarme como fue su funeral. Sin hacer más poesías o cuando ibas al colegio en el centro. No puedes irte sin contarme de cómo era la vida de hija de la presidenta de la junta de vecinos o de la practicante saca balas en silencio, saludando a las mantas de castilla con AK-47 en pleno toque de queda.

San Gregorio grita, llora, chilla. ¡Que los árboles que quedan, los pocos, sean testigos!

Cuando por más que te escapas, saltas, te refugias lejos de una realidad obsena, pero llega el día que te llega la hora.

[Soy sólo la privilegiada que no sabemos como se salvó]

¿Quién me va a defender de mi pelo encima de los ojos? ¿Quién se va alegrar tanto de verme llegando un día cualquiera o que alguien te contó que salí en la tele o que simplemente te impresionas de la vida tan a contrapelo? ¿Quien le va a preguntar a tu mamá por mí? ¿Quien no va a hacer diferencias entre tus hijos y yo a la hora de la once? ¿Quién no me va a hacer sentir mal?

¿Qué te mató? Porque una bala, una ráfaga de balas, la violencia ejercida por los que pueden hacerlo, no es “sólo son balas” ¿La falta de oportunidades? ¿La población? ¿Las pésimas opciones? ¿La vida? ¿El mal amor?

Quiero ser chica otra vez y esperarte, para devolvernos comiendo marraquetas. Ver Oshín, María la del Barrio. Quiero escucharte gritándole a los perros, caminando rápido para ir a hacerle un trámite a no sé quien. Quiero escuchar reírte o hablando de alguien, de esa gente que hoy te llora por red social, cuando nunca te entendieron ni si quiera te aceptaron. Quiero estar en Quintero, con los chiquillos, en la lotería o en el bosque y tú supervisando-o riéndote mejor dicho- a lo lejos. Quiero tu voz llamándonos a comer, haciendo alguna talla.

[San Gregorio, cuánto dueles. Cuánto]

Herramientas para la organización social I: Google Groups

Actualmente, pertenezco a varias agrupaciones y que siempre estamos contactándonos con muchas personas. Hay que tomar decisiones que no siempre son de forma presencial, hay que trabajar en conjunto, etc. Por eso, surgió la inquietud y quiero partir con distintos tips  que nos da la web y que pueden ser de utilidad para este tipo de trabajo colaborativo y en este caso partir con Google Groups.

Cuando perteneces a una agrupación ( o a varias como es mi caso), uno de las dificultades típicas con que  el volumen de información le llegue a quien corresponda.  ¿Le habrá llegado la información a tod@s? ¿Se me habrá olvidado alguien? ¿Tendré copiados todos los mails? ¿Habrá leído todos los correos? ¿Dónde quedó tal documento que compartimos en línea? ¿Cuál será la última versión?

¿Qué es Google Groups?

Partamos por el principio ¿Qué es? Es una suerte de foro, en el que están incluídos todos los participantes a través de su correo electrónico (gmail) y un correo electrónico grupal. De esta manera, cuando envías un correo a ese correo, le envías a todos los participantes de él, osea perfecto para que no se te olvide copiar a nadie.

Puede sonar caótico para grandes grupos de personas ( como cuando tienes más de 100 personas participando) pero la gracia es que tú puedes decidir en la configuración si quieres ver todas las discusiones/grupos de correos por hilo ( por lo tanto que te lleguen todos los mails de esa comunidad) o un resumen semanal. O mensualmente. O simplemente que no te lleguen correos y revisarlos directamente en la plataforma.

Sirve mucho en el trabajo colaborativo y cuando quieres que varios actores den a conocer su opinión Y LA GENTE TIENDE A NO MANDAR CC O CCO CUANDO CORRESPONDE Y SÓLO LE RESPONDE AL ADMINISTRADOR. Además se pueden compartir documentos que queden el línea, en carpetas, para que puedan ser consultados por todos los miembros, en una búsqueda fácil.

Me llegó una invitación ¿Qué hago?

En el caso que te llegue una invitación, sólo necesitas:
Tener una cuenta de Google y que el administrador del grupo te invite y tú aceptes esa invitación.

  • Primero te llegará una invitación al mail, que dirá algo como:

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  • Luego, cuando te metes al link que te aparece, aparecerá algo como esto:
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    Y listo, ya aceptaste la invitación y te empezarán a llegar correos o puedes enviarlos tú al correo del grupo. Igualmente te lo explico más abajo 🙂

¿Cómo encontrar otros grupos?

Para acceder a un grupo tienes 3 opciones: Que alguien te invite  (como el ejemplo anterior) O que crees un grupo tú o  o que busques un grupo de tu interés.

Puedes encontrar Grupos de Google cuando te metes a tu correo.

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Aquí no aparece, así que debes seguir buscando en más…

Pero en más ¡Tampoco aparece! Así que vamos a  “Aún más de Google”
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Al final, en Social, aparece esta herramienta “Grupos” en el borde inferior izquierdo.
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¿Cómo puedo configurar la recepción de correos?

Ya acá, cuando te metes a “Mis Grupos”, tienes una pantalla similar a esto de abajo (depende de la cantidad de grupos a los que pertenezcas. Ahí puedes configurar como quieres recibir la información de tus distintos grupos. En mi caso, tengo de varios.Si no tienes ninguno ¡No te compliques! Eso es por los grupos a los que perteneces.
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¿Hay otros grupos en los que puedo participar?

En “Personal” puedes ver todos tus grupos o navegar por otros. Eso quiere decir que puedes encontrar grupos de gente que tiene intereses afines con los tuyos, tal vez estar al día en ciertos temas. Por ejemplo “Guitarra” “Política internacional” “Gatos” etc.

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¿Cómo crear un Grupo de Google?

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Aquí creas el nombre del grupo y sobre todo el correo electrónico donde escribirás para cuando escribas en él. Es muy importante que sea fácil de escribir y de tipear, para que no hayan errores ( aunque confiamos obviamente, en la buena memoria de Gmail que escribiendo las primeras letras lo recordará, claro).

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Acá tienes que poner el tipo de grupo y los permisos básicos para que la gente pueda publicar. Te recomiendo que nunca sea un sólo administrador, ojalá 2 o 3 y que no sea público, pues de esa manera perderías la privacidad que se supone que adquieres al tener un grupo cerrado, a menos que, esa sea la idea.

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¿Y ahora qué? ¿Cómo funciona?

Ya que estás listo con tu grupo ya sea creado por tí, aceptado la invitación de otro o que ya te hayan aceptado de alguno que no conocías y ya has configurado sus opciones, te dejo un  ejemplo típico: ASADO.
Este es un mensaje mío, que corresponde a un mail que envié a la plataforma que organizamos el Foro Mundial de la Bicicleta.  La vista que estás viendo es la del foro(Osea, los mails en la plataforma de groups), donde dice (abajito del asunto del correo) que me contestaron 36 personas, que nos enviamos 75 publicaciones ( mails).

Este correo lo mandé al mail del grupo, no uno por uno y ahí mismo era que al contestarlo, les llegaba a tod@s. Éramos cerca de 200 personas ( la gente de comunicaciones me podrá corregir), más de 40 agrupaciones y hacer un “algo” para compartir me parecía  justo y necesario. Con esto, me aseguraba que el mensaje le llegara a tod@s l@s de la plataforma.

Este mensaje, podía ser leído por las personas como un mail, en su resumen semanal o directamente en la plataforma, viendo todas las respuestas.
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Además, realizaremos pronto un mini taller de herramientas web para organizaciones sociales, así que si te interesa, puedes dejar tu contacto o escribirme un mail. Nos leemos 😉