Conversemos de viajar sola

Soy soltera sin hijos, tengo 33 años.

6 operaciones, 2 implantes y medio en el cuerpo ( uno me lo sacaron). Ando en bicicleta, bailo salsa, estoy tratando de aprender inglés. Trabajo en varias cosas de manera freelance o por proyectos, pero para resumir: producción de eventos (música principalmente) y por otro lado contenido web ( redes sociales, artículos y otros).

Hace un par de meses volví de un viaje de 7 meses por latinoamérica, en 1 mes voy a presentar otro blog sólo de viajes, ligado a los temas que me gustan ( bicicleta, música, organizaciones sociales, artes visuales, oficios, personajes) a Lima, Perú.

Entre muchas cosas, estaba la inquietud de contar y conversar sobre la experiencia de viajar sola. Si viajar es bacán, si viajar sólo es más bacán, viajar sola también es una experiencia en sí misma y es bacán. Pero implica un montón de cosas como cuidarse del acoso, que te llegue la regla y te tocó la cama de arriba en el hostal, cuando por alimentación no haces caca, cuando hay 1313 durante el viaje o simplemente la experiencia de dejar de tener miedo como nos han enseñado toda la vida.

Este miércoles, en el patio del Museo de la Educación ( cerquita del metro Quinta Normal) esta ser humana y quién quiera llegar, conversaremos de eso 🙂 . Dudas, preguntas, etcétera,  pueden dejar en los comentarios.

¡Nos vemos!

 

 

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#avisosrandom
-CARIBE ON FAYA: Hoy a las 19:30 estaremos en el Metro Bellas Artes, recibiendo cuadernos, lápices, diccionarios francés-español para nuestros alumnos haitianos de español.

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-MÚSICA: Hoy y miércoles, tocará #combochorno en Maestra Vida, banda con músicos de Ecuador, Venezuela y Chile. Dicen que hay un par de concursos por ahí.Mañana #lasmala

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-BICIPASEOS: Este sábado se viene un nuevo bicipaseo nocturno-juguetón-gozador. ¿Soltero-soltera? No se lo pierda.
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-HUMITADOMICILIO-BICIPASEOS: Este domingo, venderemos pastel de choclo, a beneficio del viaje a México, al Foro Mundial de la bici. Será una tarde con sobremesa larga, música y algunas sorpresas que estamos preparando. Anótese ya, que son limitados.

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-REVISTA PEDALEA: Busco historias de gente que ande en bicicleta pero que sea tan pero tan apasionante su historia que den ganas de tomar la bici YA!

-VENTA DE BODEGA: Horno, imprenta, ropa, muebles, libros y demases. Atent@

-TRABAJO: Se necesita persona a partir de abril, para cuidar a niño de 07:00 a 09:00 de la mañana y 1 día a la semana completo.

-ROOMIE: Se buscan roomies por tiempo limitado. 1 sólo por abril, 1 sólo por 4 meses (abril, mayo, junio, julio) y 1 por la vida.

En todas las opciones, consulte por interno o a mariapazcastilloc@gmail.com

 

Luciano K

Con mi compipa de Bicipaseos Patrimoniales Pablo Arriagada-más conocido para algunos como Ciudadano Intermodal– afianzamos amistad en un taller MEGA ÑOÑO  de la Agrupación Lastarria Mistral ( a la cual pertenezco hoy y hacemos cosas bonitas como el Homenaje al … Sigue leyendo

Imesur 2016

La semana recién pasada, participé en Imesur, festival de la industria de la música, donde principalmente vienen programadores, se realizan distintas actividades afines y la gente hace lobby para participar en festivales, todo en torno a su desarrollo en la región. Música … Sigue leyendo

Así fue el accidente

El domingo 10 de mayo del 2015, venía en bicicleta de la casa de mi mamá hacia el cumple de una amiga, cuando en la calle Bío Bío entre Ingeniero Obrech y Víctor Manuel (Barrio Franklin, Santiago de Chile), perdí el conocimiento. Desperté cuando había gente a mi alrededor, estaba llegando la ambulancia y carabineros.

Nunca supe exactamente qué pasó hasta hoy, pues lo único que tengo como dato es recordar un casco de moto mirándome y la patente de un auto que la gente insistía en que era del auto que me había atropellado.

Terminé con múltiples fracturas en la pierna y en la clavícula, por lo que tuvieron que hacerme 3 operaciones (2 para implantarme un clavo intramedular en la pierna y una placa en la clavícula y la otra para retirarme esta última). Hoy, un año después, sigo en terapia, aún no camino correctamente, aún está en pericias este vídeo. Aún no se sabe quien fue, por qué hay un auto involucrado, qué ocurre después de caerme.

Hoy, 5 de mayo del 2016, se me entrega vídeo de cámara municipal , donde se alcanza a ver como una moto me ataca. Obviamente surgen más dudas ¿Hubo un auto después o el que va adelante? ¿Cuál es la patente de la moto ( si es que la tiene)? ¿Se puede ver editando el vídeo? ¿Qué pasará ahora? ¿Qué es exactamente lo que hicieron los de la moto? ¿Quienes vieron lo que pasó? ¿Quienes trabajaban esa noche en el camión de la basura que está a la izquierda? ¿Por qué la gente da la patente de un auto?

Lamentablemente por estos días he escuchado de situaciones más o menos similares, donde motos han intentado robarle a personas en movimiento ¿Te ha pasado? ¿Sabes de algún caso similar?

Si tienes alguna información, comentarios,orientación de pasos a seguir, etc. porfa cuéntame por mail : mariapazcastilloC@gmail.com . ¡Gracias!

 

***Otros posts respecto al accidente

 

Experimento: Tour for gift

tour for gift

Vivo en una ciudad súper neoliberal donde todo pareciera tiene un valor económico. A  lo mejor esto ha impregnado también en mi forma de pensar, donde pienso que nada es gratis (aunque lo parezca). Pero no necesariamente tiene que tener un valor comercial/económico (aunque si podría tenerlo) y ahí está la diferencia.

No sé si existe, pero ya, quiero hacer un experimento: Si andas por Santiago o si vives hace poco tiempo acá, te ofrezco Tour por Santiago a cambio de un regalo, de preferencia, de tu ciudad/país de origen o hecho a mano (Como una cena de la comida típica de tu país). No me pidas que piense en un precio de referencia o en algo demasiado rebuscado ( aunque también lo agradezco), porque ahí nos empezamos a complicar y lo que menos quiero en este momento es complicarme en la vida. Piensa en que puedo hacerte un tour por la ciudad que creo conocer y que el valor es un regalo ¿Qué tal? Veamos como me va 😀

¿Y qué sabes tú de la ciudad?

A raíz de post como este sobre Santiago, este en inglés, mi proyecto de viajes Lena , compendio de bares de Santiago por haber escrito sobre Santiago en Yelp, de haber viajado con Zaia Travel a Colombia, de participar como guía en Bicipaseos Patrimoniales, andar mucho en bici repartiendo humitas  y especializarme con La Chica de los Mandados en saber de los mejores datos de Santiago, creo que estoy preparada para hacerlo. Al menos, mal no lo vas a pasar 😉

Hablo español-chileno, un inglés básico a malo (aunque me hago entender), portugués. Quiero además, seguir aprendiendo inglés y ojalá kreyol.

¿Y por dónde me llevarías? 

Así de primera, pienso en 3 tours:

1. Lo que debes conocer del centro de Santiago: Vega/Franklin/Barrio Yungay

2. Lo que debes conocer para sobrevivir en Santiago: Patronato, San Diego, Rosas, Franklin

3. Bares y rumba en Santiago: Maestra Vida, Raíces, Venezia, otros.

¿Dudas, preguntas?

Escríbeme un mail a mariapazcastilloC@gmail.com 🙂

***Actualización 17/05/2017 : Me encuentro en Ciudad de México y busco desesperadamente que alguien haga esto por mí. Necesito ver la Ciudad de México de alguien, la ciudad que yo le mostraría si estuviera en Santiago, no la que sale en internet ¿Te animas?

Mi Primera Vez: #cicletadaprimermartes

Una foto publicada por Guau (@sitaguau) el Dic 12, 2014 at 6:16 PST

Hablando de militancias, la Guau no es ni Furiosa ni BPP, sino de New Indie, plataforma shuer

loca y shuér linda y shuer tschori. Cuando terminó la cicletada, nos sacamos

una foto pa que quedara registro de mi “Primera vez”

Nota para los amigos extranjeros que visitan Chile o para los extraterrestres que no saben lo que pasa en su ciudad : En #Santiago, cada primer martes del mes (como hoy que subo este post ) se juntan los ciclistas no sólo de Santiago si no del país, en puntos emblemáticos de la ciudad ( En Santiago es en la llamada Plaza Italia) a realizar una cicletada por rutas que van cambiando de 10-18 K aprox, donde van miles de ciclistas. Hoy ya es una tradición y fue declarada patrimonio de la ciudad.

Reticente desde mi intento fallido ( la primera vez que fui me saqué la chucha) y desde la aversión a esas vociferaciones guturales que le encanta hacer a ciertas masas ciclistas cuando van en grupo ( de algunos que algún gen en común con algún oso, perro o lobezno deben tener para necesitar hacerlo cada 2 vueltas de la rueda ) que me parecen profundamente ahueonadas ( y me lo siguen pareciendo, aunque debo asumir que igual le encontré cierto gustito liberador) más el prejuicio que nos instalan día a día  los medios, se me había hecho una melcocha, de esas que hablan desde la guata y raya para la suma, diciendo “Como que no tengo ganas de ir, fíjate”.Ahora también le podemos sumar lo que te musita en la mañana de cada primer miércoles el ciudadano a pie mientras abre el diario y busca la aprobación del que está al lado; que te da todos sus argumentos para echar abajo tal manifestación ciudadana “ahh, es que miiiraaa el taaaco es por culpa de eeesos ¿Cómo es qué se llaman? Los furiosos (mirándote el casco) ¿Tú erís de esos acaso?”. Filo: Me había obviado y restado de tal actividad con plena conciencia pese a la invitación evidente y reiterada por todos los amigos que andan en bici ( que son varios y de todos los estilos) y bajo mi bandera anárka de cartón, pero que sigo teniendo un poco: Yo me transporto en bici todo el día y la noche, trabajo todo el verano en la bici, esa es mi mejor manifestación ciudadana de evangelización.

Pero hace unos meses, coincidiendo con mi acercamiento y luego entrada al mundo de bicipaseos, me había empezado a picar el bichito y  había intentado ir. En serio. Sin embargo, para ser honesta, las fauces de “juntémonos antes”, terminando en un “otra vez no fui” y en el saludo de despedida de algún mesero ( en realidad no alguno, hablo del inolvidable don José) que auguraba “Nos vemos el próximo primer martes”. La vida no es fácil y menos en veranito.

Y esta vez justo coincidió con que me encontré con alguna gente que también iba de verdad y charán, terminé cleteando con ocho mil personas más.

La ruta

La ruta fue entretenida (Ramón Carnicer, Santa Isabel, Lyon, Pocuro, Isabel La Católica, Tomás Moro, Bilbao, Lyon, Alameda), sobre todo porque consideraba pasar por lugares donde el auto es el rey máximo-máximo. Reacciones varias, gente enojada, puteadas, amenazas, bocinazos, algunas que a pesar de las indicaciones, simplemente se mete con su auto a una columna de gente que puede atropellar, sin importarle un carajo si alguien sale herido o no. También mucha gente sacando fotos, los abuelitos apludiendo desde su ventana, gente que se queda en la cuneta mirando,  en una suerte de catálogo en tiempo real a  las diferencias entre las bicicletas. Igual es como un hito tan lindo en la ciudad, como cuando ocurre algo como una caravana de algún festival teatral y aparece la muñeca gigante, el Papa, un futbolista famoso. Es un gigante de luces parpadeantes fotografiable ¿Alguna vez se han topado con la cicletada? Visualmente es potente mirarla de afuera ¿Por qué lo hacen? ¿Qué quieren? ¿De verdad que lo hacen caaada primer martes?

Somos caleta y #ahyashao : Los Furiosos

Nos medio caímos en más de una ocasión con los que vamos de BPP (Asumo mi culpa, no tengo mucha práctica en andar en cleta en masa y me he tenido que ir entrenando).  Mantener el ritmo para ir en conjunto con otros me cuesta ( oh, bingo en la vida!), pero sabe entretenido, el vientecito en la cara, decirle a la gente amablemente y odiar a la gente que se sube a la vereda en bloque “A la calle! Bájate de la vereda, ahueonao!”, irse mirando, irse esperando, reirse, mirar el torso desnudo de algún chiquillo que aparece así, etcétera.

¿Cachai lo que significa vivir en un país donde la bicicleta no tiene un día sino se considera que por lo menos una vez al mes habrá una manifestación de ella?  Bonito (Bueno Nico, si hicieran marchas 1 vez al mes, de seguro también lo lograrías) Y bueno, más de alguno saldrá con eso de que se vendieron, que ahora es súper paqueada y hasta se puede empatizar con ese sentir, pero ahí, basta escarbar un poco y preguntarse ¿Cuál es el objetivo de la cicletada? Y ahí queda clarito como el agua ¿Acaso no es el permear a las autoridades ? ¿Llegar a sentarse en la mesa? ¿No es acaso un estupendo triunfo el que las instituciones- con todo lo que significa eso como evitarse partes, tener corte de calles y resguardo de carabineros, etecé-se hagan un poco parte de esto? Y no es de quedar bien, es decir ¿No era la idea?

De todas las cosas que no me gustan de Chile, me gusta vivir en un país donde la gente no sólo anda en bicicleta: también se manifiesta en ella y una vez al mes, le muestra a la ciudad que no sólo es un par de jipis que cletean porque no tienen nada mejor que hacer. Tampoco es un grupo de pelotudos que gritan como monos ni tampoco es un grupo de guatones sube cerros que andan en tricota mañana, tarde y noche con sus calzas con poto arriba de la vereda en Pedro de Valdivia Norte un domingo en la mañana. Son miles de personas, de todo ( en serio, de todo, incluyendo al del cerro, al que grita, al hipster, al megaequipado, al a la moda, al punky, al BMX, a los que la ocupamos pa trabajar o pa transportarnos y un amplio etecé) que se transportan en la máquina maravillosa, en miles de máquinas maravillosas distintas en precio y calidad, pero que finalmente, en la cancha se ven los gallos.

Y su visualización en la ciudad y la suerte de presión-apareciendo en los medios, en la conversación del día siguiente en la oficina o como que cualquier persona sabe que existe la actividad y el movimiento o mostrando que somos “caleta” los que andamos en la de dos ruedas, va generando efecto y eso, puede ser lo que más me llama la atención. Se ve en la publicidad, se ve en los temas que se hablan y discuten en la conversación de pasillo, en la planificación de la apertura de algún local, si va a ser biciamigable o no, cuando hace poquito, no era tema. Llegar con un casco a algún lugar, significa que alguien “que no cacha tanto” te pregunte si eres de ir a cicletadas o si no te da miedo o cuánto te demoras. Se empieza a pensar en una ciudad en la que las calles no son una fila de chatarra que a lo mejor lleva personas adentro: en la calle hay personas todo el tiempo. Hablar de bajar la velocidad en ciertas zonas protegidas ( Las famosas zonas 30, demarcadas en algunas partes de Providencia)no parece taaan locura.

Lo que ha hecho un movimiento como los Furiosos Ciclistas en ser insistentes en su trabajo- y no sólo un día al mes como la gente piensa- sino exigiéndole a las autoridades que nos vean a los ciudadanos,  estar no sólo en la agenda local como una ya tradición y como una suerte de término obligado si se habla de bicis,sino también en talleres, participación en actividades afines al tema y demases. Han logrado hallanar el camino para que hoy , 20 años después de las cartas a los diarios con las que empezó todo junto a otros tantos movimientos ciudadanos ligados a la bicicleta, existan otras dinámicas y problemáticas: Saturación de postes atestados de bicis ( me gusta un poco cuando sucede <3), una ciudad paralizada unos minutos en su arteria principal por un mar de ciclistas, que entendamos y exijamos in situ que deben tener las ciclovías DE VERDAD y no de juguete, peatones empoderados en exigir también sus derechos y otras tantas cosas más

Noche Reggaetonera

Nota: No escucho reggaeton, no me gusta, nunca me gustó. He visto muy pocas veces vídeos, que los encuentro machistas, misóginos, descabellados, no me llaman en nada la atención y no me sé el nombre de más de un par de los que la llevan en el género. Pero en el afán de explorar lugares junto a las influencias musicales imposibles de resistirse a ellas como el cubatón, la noche, las piscolas, el ímpetu juvenil, nos vimos en uno de los lugares más vapuleados porque se baila este ritmo y terminamos meneando el cuerpo y sacando conclusiones nerds.

La idea

Habíamos prometido con F. ir algún día a un lugar de baile. Y no a ninguno de los que acostumbra el neojipi moderno como un@, sino directamente “Vamos a una discoteque a bailar reggaeton”. Cabe destacar que los últimos años me he acercado a la salsa, a la cueca y a la cumbia, frecuento lugares de estos estilos y ni si quiera sé identificar entre un cantante y otro de este género. No me gusta particularmente, no me interesa escucharlo ni analizarlo. Pero hay que decir algo: alguna gracia tiene esto de bailar, sobre todo si es con alguien que le tienes confianza. Porque hay que tener confianza pa andarse sobajearse tanto. Y eso que me gusta bailar y no necesariamente con gente que conozco. Pero el reggaeton es otra cosa, claro. Yo igual le echo la culpa de este neo-gusto a la Charanga Habanera, banda cubana que desarrolla el llamado Cubatón, esta mezcla entre timba y reggaeton. Con temas como Apiádate de mi que parten como una salsa y terminan con todo lo que es el perreo intenso. Entonces claro, una se confunde y termina bailando desenfrenadamente-una-cosa-así-bien-candela-mami. Y como nos gusta bailar, nos gusta la noche, nos gusta conocer lugares y tate: ahí nos vimos, entrando a un lugar que por prejuicio, interés, onda, etecé, no habríamos entrado jamás.

El lugar

Buscamos entre los lugares existentes en el Barrio Bellavista ubicado en el centro de la ciudad de Santiago. Le preguntamos a la gente “Oye ¿Donde puedo ir a bailar reggaeton por aquí?” mientras nos matábamos de la risa y la gente nos respondió Delphos. Yo también habría dado la misma respuesta: lugares donde uno pudo apreciar el trabajo de su CM con un registro fotográfico que Loser Power tuvo la idea de retratar y hacer bullyng público ampliamente comentado en redes sociales el año pasado, Antronio de compartir , el antiguo fotolog de recordar

Entramos convencidos que éramos los más viejos del lugar y dudando que todos tuvieran más de 18 años. Y sí, somos los más viejos además que estamos vestidos como de otro planeta. Acá le lleva harto jeans, harta zapatilla. Yo ando de vestido y el señor lleva sombrero. No nos sentimos demasiado mirados y eso me gusta, nosotros somos los que cada cierto rato nos detenemos a mirar el lugar. Un lugar con muchos espejos, muchas barras. Un gran salón donde los jóvenes miran a los otros bailar y miran a sus futuras cazas. No está muy lleno. No hay demasiada gente con cara de asesinos en serie ni violadores compulsivos como al menos me habría imaginado, pero tal vez hay gente con la cual no comparto a diario. Hay un par de parejas agarrando, yo trato de seguir el ritmo de las chicas más osadas que se sobajean entre ellas ( típico grupo de 3 amigas con las chaquetas al medio, ligeras de ropa y bailando muy seCsi). No veo peleas, no veo minas mirándome de arriba abajo ni ofreciéndome mechoneo. Discutimos cuánto es el porcentaje de parejas que tendrán sexo esa noche, analizamos que muchos no tendrán donde y que a algunos no les va a interesar ese item en particular Me desilusiono un poco por lo que veo, una juventud media monótona, que según yo le falta interactuar  ahí, en la cancha¿Serán las redes sociales, maestro? Yo quería acción y no vi nada del otro mundo.

Hay que decir eso sí que al chiquillo chileno le falta años luz de cadera y me jacto un poco porque estoy con el mejor bailarín de la noche que le pone todo el color del mundo. Me cuestiono por un microsegundo si nadie vendrá a bailar con nosotros, atendiendo a la dinámica de la salsa o de la cueca. Vuelvo a recordar que estoy en una discoteque y a menos que una mina esté sola o con puras amigas, parece que no pasa mucho eso, porque esa hueá es pelea. Las chiquillas jugadas, bailando poniéndole todo lo suyo y pocos eran los que se movían algo más. Y sólo a nivel estadístico , les voy a decir que los que estaban agarrando a-todo-morrit eran esos: Los que se movían. Ahí se las dejo.

Nosotros (Aló? Plural?)

La entrada es gratis para las mujeres, los hombres pagan $5000 con un cover. La piscola es decente ( al menos así la sentimos a esa hora), nada del otro mundo. Además revivir el concepto cover, en un mundo donde con cuea estrai a un local, me recuerda mi adolescencia yendo a discoteques. Hay Canada Dry y Pepsi  de a botella grande y retornable para echarle a los copetes ¿Le da lata? A mí, me da un poco lo mismo.

Bailamos, nos reímos, disfrutamos.  Nos sobajeamos ( nunca más mamita, nunca más) nos volvemos a cagar de la risa, nos movemos al compás, nos volvemos a reir de nuestra estancia en este lugar donde no vendrían nuestros amigos ni nosotros mismos. Ya tenemos experiencia en esto del baile ya no es difícil dejarse llevar y fluye, además que nos gusta esto de ponerle color. Yo creo que el reggaeton es como esa parte de uno que uno quiere negar, pero que se da igual, cuando deja que se corra el límite del pudor en cosas como estas que dan lo mismo. Porque quien no se haya bailado uno en la vida con diagnóstico de decadencia gomorrística que levante la primera piedra y se la dé en la cabeza por pavo-leso. Pero da igual, yo no lo voy a reconocer mucho porque me da como verguencita. Pero de que uno lo baila, lo baila igual.

Yo estoy convencida que uno puede pasarlo bien en cualquier lugar, lo importante es con quien y confirmamos esa premisa. Éramos los mejores de la pista (De algo que sirva el ejercicio físico de pedalear tanta hora, digo yo) y los que llegábamos más hasta abajo (punto para los treinteañeros estrella de la noche). Incluso tengo un poco de miedo de aparecer en algún reportaje de algún canal cornetero que hablará por 15 o 20 minutos sobre la juventud perdida que baila ritmos de origen centroamericanos y pierde su virginidad con ropa (Me queda la duda en nuestro caso) o aparecer en una suerte de vídeo de apoyo, haciendo un cameo a hitos históricos y patrimoniales con unas compañías de baile de mujeres semidesnudas con hombres horribles y con mucho brillo ( de joyas, no del otro) mientras una pareja entona su mejor baile sexual al ritmo de ese boom de ese perreo intenso.

Nos vamos felices y con un prejuicio menos, des-comprobando empíricamente nuestras teorías falacientas y convencidos que el lugar no es tan terrible, que bailar reggaeton tampoco lo es, que pasarlo bien menos. Nadie nos golpeó, no nos trataron mal, nadie discriminó nuestra forma de vestir o de bailar ( como ocurre en algunos lugares que si nos gusta ir). Lo pasamos bien, nos reímos, lo analizamos desde todas esas aristas nerds que nos gustan tanto. Salimos antes de que termine todo y atravesamos el barrio sin contratiempos. Buena experiencia, espero que hayan otras en otros mundos. Y como bien diría Karen Paola, para cerrar el post “Que viva la noche, viva el amor” sobre todo para esos que tuve que interrumpir de su sobajeo no dancístico para acceder a la caja. Perdón chiquillos.