De funas, funados y por funar

En septiembre del 2015,recibí la llamada/mensajes de una amiga cercana, donde me pedía que la ayudara porque su pareja, mi amigo, mi hermano, la había golpeado hasta casi matarla.

Sin entrar en detalles, como en la mayoría de los casos, ella vió su vida quebrada y él continuó en el mismo departamento, en tremendas pegas y con gran exposición pública. Cada vez que veo su nombre en carteleras de festivales, museos, eventos con harta notoriedad o con marcas asociadas a mujeres o niñas, becado de instancias activas socialmente o cuando lo veo en la calle, caminando con su nueva familia, se me revuelve el estómago, me paralizo, tanto como esa vez que quiso decirme que no había sido tan grave, que son cosas que pasan, que había sido mutuo.

Desde ahí y hasta hoy, enterarme que gente cercana o cercanísima ha sido protagonista de funas privadas (?) o públicas de violencia física, sicológica, abusos sexuales, como la que apareció estos días de un conocido animador de eventos musicales ha sido cada vez con mayor frecuencia y es pesadísimo cuando no se tienen tantas herramientas como uno quisiera para aportar. No hay semana, donde el tema no sea TT en la vida (y me atrevo a decir de casi cualquier mujer promedio), donde la conversación no gire en torno a alguien que fue abusadx , el anarkomachito que golpea a su pareja, el líder de una organización ciclista que acosa. El abuso sexual a mujeres en carretes, la violación. Como olvidar por ejemplo el último Foro Mundial de la Bicicleta (en el que participo activamente hace 5 años) en Ecuador donde fuimos por ejemplo, acusadas de “dividir el movimiento ciclista” por poner el tema en discusión o al hacer actividades separatistas libres de violencia machista, como la Cicletada de las niñas, ser tratadas como histéricas, violentas, agresivas y hasta con amenazas de ir a molestar el día del evento. Como olvidar cuando me dijeron que era ser demasiado radical alegar que no quería compartir espacios con personas que habían violentado a otras.

Cada vez es más común que se sepa, porque de suceder, ha ocurrido siempre y más de lo que uno imagina. Todo el tiempo. En todos los espacios. 

¿Sirve una funa?

Funa, viene del mapundungún de echarse a perder. Se hace en un principio en democracia luego de la dictadura para alertar a vecinos de violadores de DDHH que están pasando además de impunes, absolutamente desapercibidos ¿Me gustaría convivir con un agresor? ¿Me gustaría usar el ascensor con alguien que torturó y que nadie me lo dijera?

Hoy por hoy, es una herramienta feminista cuando sabes perfectamente que el sistema patriarcal permite la total impunidad de agresores de mujeres/disidencias. Es el escrache en Argentina (donde partió) y que el concepto se ha ido replicando e importando a distintos países como España.

En un sistema que nos violenta y no nos escucha, y como medida desesperada, creo que sí sirve de algo: Pareciera que el resto atiende más rápido, cuando están en la mira de como reaccionar, se sabe abiertamente, protege a la víctima muchas veces de agresiones silenciosas o mucho más severas, cuando corre peligro la vida o la tranquilidad de las víctimas. Te exige a ti y a mí en tomar posición en tiempo record, ya sea con la víctima, el agresor o en un silencio que muchas veces, ese que tanto ayuda al agresor. Para la persona que muchas veces carga con el peso del silencio, muchas veces es liberador. Para quién la recibe, chuta, siento que demasiadas veces le cae el veinte más en una publicación en Facebook o Instagram, que una denuncia formal. Lamentablemente también es más rápida la justicia con acoger denuncias de calumnias, que de abuso.

¿Quién es el público objetivo de la funa?

Uy, da pa largo ese item.

Pero sobre todo, es para alertar a las compañeras que quieran vincularse a esa persona de distintas maneras y puedan estar alertas. También como suerte de justicia social cuando no hay otra.

Pareciera a veces que la violencia / abuso es algo que no pasa tanto, estamos en el 2020 y menos aún en circuitos con pensamientos políticos simpatizantes de izquierda, ligados al activismo,  la cultura y las artes, la autogestión, donde permanentemente estamos hablando en contra de las violencias del estado. Esos, los otros, ellos, no nosotrxs, . Pero resulta que parece que la violencia no te importara tanto cuando viene de un compa.

Hay que entender también la óptica de la que miro todo esto: mi mamá fue una mujer que en los años 70, se separó de su marido que la golpeó una vez.

Una.

Fue catalogada de exagerada, al lado de personas que aguantaron durante 20 años pateaduras en el suelo, sin embargo ¿Cuántas debía aguantar? ¿Una es muy poco? Creo también que en general, la sociedad te dice que no aguantes, pero si no aguantas te marca más. Que denuncies, pero si denuncias eres muy complicada, qué vas a hacer ahora. Que calladita te ves más bonita, mejor me gusta cuando no callas, pero si no callas, me violentas.

Orgullosa me siento de ella y de cómo, en esa conversación eterna que mantenemos al respecto, hemos intervenido en ciertas situaciones con vecinas, amigas, en la micro, en el consultorio, en la calle. En mi manera de ver la vida, mi formación es que hay tolerancia 0 ante estas violencias, especialmente la física y la sexual. Hay una especie de piloto automático que ante ciertas violencias y bajo cualquier estado de consciencia, lo correcto es cortar y seguir por otro camino. Ya me basta con las violencias de ser pobre y vivir en Chile, para qué quisiera otras.

Hace unas semanas, preguntaba a compañeras argentinas y conversábamos con productores de acá. Los casos siguen y lamentablemente, seguirán ocurriendo, peligrosamente cada vez más cerca. Dolorosamente  y no me asombra: cada mujer pareciera que tiene una historia de abuso que contar, mientras pareciera que ningún hombre conociera a ningún abusador. Matemáticamente raro.

El otro día pensaba en como ordeno esos olvidos, como hago para que no me afecte tanto la amalgama de sentimientos que se mezclan. Como hago para que cada vez que un amigo, hermano, compañero, conocido que amaba/admiraba/trabajaba/compartía/escuchaba de distintas maneras, sea sindicado como el agresor ,el violento, golpeador, el abusador, el violador y no termine siendo el que se escabulle un tiempo y vuelve en gloria y majestad como si nada. ¿Quienes o como se sigue permitiendo eso?

Porque (ex) amiko, no me da lo mismo.

Mientras quienes sufren directa o indirectamente sus actos, quedan ahí, en la vereda enrarecida de lo que históricamente siempre han sido las que levantan la voz: las cuáticas, las pesás, las exageradas, las radicales, las que le ponen color. Y termine pasando lo mismo de siempre: espacios, lugares, ambientes, circuitos, abandonados por mujeres que se aburrieron de dar cara o de “maternarles la deconstrucción” como le leía a una compa ecuatoriana. Porque no son capaces ni si quiera, por curiosidad, de buscar información y repiten, una y otra vez frases pegadas con moco “pero no todos los hombres” (el famoso internacionalmente conocido como #notallmen) “No nos pueden echar a todos en el mismo saco” “¿Y la denuncia? ¿Puso la denuncia?” “Todos somos inocentes hasta que se diga lo contrario” “Ya, pero hay caleta de mujeres que de despechadas funan y le cagan la vida al pobre hombre” “Es que ahora funan por funar”* *Todas frases tomadas de los muros de las conversaciones respecto a la funa a quién se menciona en el link de arriba y escuchadas hasta el hartazgo en todas las situaciones descritas.

Y vuelvo a pensar ¿Cuántas personas que miramos años con recelo porque eran “las cuáticas” simplemente era gente que habían levantado la voz, reaccionado, a una situación de abuso?

Siento que en este sistema siguen sucediendo cosas así porque además, a todo el resto tampoco le importa tanto.

El resto, los “yo no le he pegado ni he abusado de nadie” también actúan bajo la lógica “no tienen problema en trabajar con x” (sic), porque se entiende que si hay otros talentos, son mucho más claves que alguien cacareando. Porque la comodidad de las mujeres sigue no siendo tema, incluso a veces para otras mujeres ( aká regalonas del patriarcado detected). Porque es fácil condenar el machismo y elevar la discusión contra el patriarcado, cuando  es lejano,le afecta a otras personas, cuando las víctimas y sobre todo quien la comete no los conocemos.

¿Pero qué pasa si son mis amigos?

¿Qué pasa si es gente que me influenció, gente con la que carreteé, gente con la que trabajé, con la que compartí casa, con la que compartí proyectos, carretes, cervecitas, piscolitas, pititos o incluso gente con la que me relacioné sexual o afectivamente? ¿Acaso ahí no soy taaan Ni una menos? ¿Ahí es relativo?

 

Mientras la justicia sea patriarcal , la memoria será feminista

¿Qué harías si te enteras que las personas que admiras , abusaron sexualmente de una compañera de trabajo?

¿Qué haces, si en el lugar que te encanta ir, se esconden historias de abusos, golpizas, esconder abusadores? ¿Qué pasa, si con la persona con la que tienes sexo de vez en cuando, está funada?

Nadie es santo ni pretendo que lo sea, muchos fuimos bien sacos de mierda en alguna época y para más de una persona; probablemente muchxs nos hemos sentido perdidxs en algún momento de la vida de como actuar, pero hay cosas que uno acepta y otras que no y en esto en particular, no hay medias tintas po. Hay gente que trabaja apatronada y otra que no lo tolera. Hay gente que tiene amigos uniformados y hay otra que no la tolera. No sé, yo no tolero fachos ni agresores y mientras pueda no compartir con ellxs, mejor. 

Que pasa, si ese talentosisimo, amorosisimo y encantador personaje, golpeó a su ex/nueva pareja. O si ese productor/dj/sonidista/animador, hace que mi compañera se quiera ir cada vez que lo ve, porque le da asco acordarse de la presión en su muñecas tratando de arrastrala a su casa cuando ella solo estaba siendo simpática.  ¿Me siento cómodx ahí? ¿Me da lo mismo la revictimización de una víctima de violencia? ¿Puedo carretear tranquilx porque no es pa tanto? ¿Nunca me cuestioné si mis compañeras pueden carretear, moverse, bailar, coquetear tranquilas en los lugares/espacios/instancias que participo/invito/intenciono o me da lo mismo? ¿Puedo hablar de sororidad o respeto al dolor de las compañeras si comparto como si nada?

No tengo las respuestas exactas (menos para otrxs), pero las preguntas a veces me pudren el estómago y a lo mejor, las épocas más débiles de mi vida, tienen que ver con esa sensación de impunidad, de segunda clase ¿Cuántas o todas hemos pasado por procesos similares? ¿Qué minutos de nuestra vida fueron afectados por la mierda de la impunidad?. He preferido muchas veces retirarme de los espacios,alejarme de organizaciones, cortar con ciertos lazos, que llevar adelante más peleas o más problemas que los que ya tengo y porque para mí el tema es súper concreto:no me da la guata.  Y me ha súper dolido, pero no sé si podría pensar de otra manera ¿Cuántas veces no denunciamos abusos porque cada situación de impunidad, silencio, indiferencia de nuestrxs cercanos nos rompió incluso más que la agresión en sí?

No necesito que “me importe o no el qué dirán” como me quisieron decir por ahí más de una vez. Me basto con yo sola, saber que me siento incomoda en cualquier espacio donde que alguien golpee a otra, abuse de otra y quede impune, me de asco, me duele la guata. Me da vergüenza propia y ajena.  Y no necesito tener una escala de valores muy elevada para eso ¿o creen que sí?

Ha sido súper doloroso, incómodo y desgastante los últimos meses y años, ver a gente que amé mucho-amigos, parejas, compañeros, compas en el camino de la autogestión, etcétera- decirme que no era para tanto, que fue un error, que pucha son cosas que pasan mientras mi cabeza recuerda impactada el cuerpo de una amiga golpeada o como podría mirar a la cara a mi mamá o a niñes, mujeres, personas con las que tratamos de pensar y formar ambientes/espacios/organizaciones seguras, instancias de apoyo, si me hiciera la loca. No me da ni el estomago ni el corazón y me ha salido carísimo.

Algunos pensamientos aleatorios respecto a las funas

  • Creo que el foco no es la funa y a quien afecta o no afecta: es qué tipo de abusos se cometen todos los días . Si en verdad te importa más que se sepa a que suceda, es  al menos, preocupante.

  • Debemos-pluralizo como parte de la producción, difusión desarrollo, promoción de instancias que quiero que sean seguras para todxs-trabajar en protocolos que nos permitan delimitar, accionar formas de cuidado y no permitir bajo ninguna circunstancia que prácticas abusivas, violentas, de abuso pasen desapercibidas e impunes.

  • ¿Justicia? ¿ley? ¿Vía formal? Idealmente, pero cachai que estamos en Chile, en Latinoamérica y mueren asesinadas mujeres que se cansaron de poner denuncias, ¿no? O que la mayoría de los abusos no tienes manera de probarlos ¿Por eso dejaron de existir? NO. Además una persona se puede demorar hasta años en poder hacer un proceso de poder denunciar o al menos sacar la voz.

  • Si la preocupación es que la música/las ideas/el carnaval/las agrupaciones/las organizaciones sociales/el arte/la cultura y la pega no se manchen, hay que partir antes: cuestionarse , ver protocolos y apostar a tener claridad para que cuando suceda que se destapa algo ( no es ni la primera ni la última funa que va a suceder, porque lamentablemente no es la última agresión que se ha dado y se va a dar) no estar tan en pelotas para no saber como reaccionar. Es re fácil cuando se sabe, pensar ¡Oh, las cosas que pasaban y no las sabía! No extrañarse si una compa te pregunta qué onda con el espacio, como ven estas problemáticas, si hay algún funao, etc.

  • Crear/intencionar ambientes seguros y cómodos para todxs, como ambiente laboral y/o para lxs que viven de/en/con la música en vivo/el arte/la cultura /la autogestión /la organización social es pega de todxs, no sólo si las compas se animan a denunciar. La omisión o hacerse los hueones o creer que porque son padres/maridos/pololos/hermanos de mujeres o no le pegaron o violaron a nadie, tienen la pega lista y el certificado de “Yo no machista”, eeeeh no. De hecho, hacerse el hueón, debe ser de las prácticas más machistas que hay.

  • Que sigan habiendo ambientes mayoría hombres, que las mujeres y las disidencias prefiramos muchas veces armar nuestras propias instancias separatistas (oh, ahí si les gusta reaccionar que estamos “discriminando”) evitar o cortar con este tipo de ambientes o espacios por asco/miedo/lata/malos ratos, chuta, no es al azar o de cuáticas. es porque estas situaciones se leen, comentan, comparten TODO EL TIEMPO y comprenderás que gente como una, que lleva años en esa, ya está chata.

  • Ya pos cabres, googleen y dejen de dar la cacha con cosas que podrían usar medio megabyte del plan en 5 caracteres y apretar enter. Después se hacen los que no entienden nada, los “siempre de hueón” style. YA PO. Despabilen. Después llorando porque  les afecta tanto. Tenemos que reaccionar ANTES.

En caso de necesitar ayuda

*Si estás viviendo violencia machista o eres testigo y necesitas orientación puedes llamar al teléfono 1455 del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género. Es anónimo, gratuito y atiende todos los días las 24 horas*

Guía para actuar en caso de ver o vivir violencia

Cómo denunciar en caso de violencia

Fundación Antonia- Por la No violencia en el pololeo

Guía para el abordaje de situaciones de violencia de género por agentes del estado (Argentina)

Protocolo abuso sexual Inacap

Aspectos jurídicos de las funas

Lo que debes saber antes de realizar una funa

 

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