Ceferina Banquez

Ceferina Banquez ha sido la persona y banda que más he escuchado en vivo el último mes. De hecho, si tuviera que musicalizar agosto del 2017, sería su voz sin lugar a ninguna duda, lo que va dando el ritmo a todo el nutrido playlist que me ha acompañado desde ahí, cuando la vi por primera vez en Ciudad de México.Una mujer que pese a todos los prejuicios, la violencia y la lejanía, hoy se empina como uno de los shows imperdibles de afrocolombiano, con giras próximas a Chile y Europa.

programa

En Buenos Aires, el 2010, conocí no tanta gente, pues entre intentar estudiar, trabajar, estar enferma y pasar las noches escribiendo, la verdad fue mínima la interacción con el exterior. Pero dentro de la gente que conocí, de las fiestas que asistí, conocí a un par de DJs, que entre idas y vueltas, seguimos conectados por redes sociales. Uno de ellos es David Riveros,  quien gentilmente, me comentó que darían un documental de las cantadoras colombianas, además de un concierto de Ceferina Banquez y seguro me gustaría ir. Había escuchado su nombre, extrañamente hace años me había quedado pegado el coro de “Apegadita”, pero no tenía idea que era de ella ni su historia.

El documental

Así que como me encanta la música afrocolombiana, no sólo me interesé por asistir si no que invité a toda la gente que me caía bien para vernos ahí,  me daba mucha alegría que hubiese algo así. De las 15 personas con las que hablé, me confirmaron unas 7 , fueron 2, me encontré con una, confirmando la tónica mexicana de plantar, pero a estas alturas del viaje, como que con pena, pero medio me acostumbré.

Durante el día – Javier Mutis,su mánager- me puso en contacto con la directora del documental  Mafe Carrillo y con su sobrino Juan. Así es como con ese dato,  enfilé para el Casa del Lago, perteneciente a la Unam en el Parque Chapultepec, donde sería la actividad.  Al aire libre, con un toldo (es muy típico que todas las actividades al aire libre cuenten con ello, por la lluvia cotidiana en el verano en CDMX) y me senté emocionada, porque siempre escuchar a alguien que no he visto en vivo, me conmueve mucho y me siento aprendiendo tanto de una vez. Con el programa entre manos, con expectativas de vivir un buen momento, ansiosa, fui viendo los otros .

cefo y mafe

El documental  ‘Cantadoras. Memorias de vida y muerte en Colombia’ surge por un interés de Maria Fernanda Carillo, socióloga y haciendo su maestría en Cine Documental, con una mirada sobre la memoria, el conflicto armado y una mirada feminista a ellos, en las palabras de la misma.  También como colombiana y activista contra la desigualdad y el contexto patriarcal en México,donde vive hace 10 años y donde el feminicidio es un conflicto muy potente, entre otros temas afines al feminismo.

Empezó el documental y fue muy emotivo, conocer un poquito de distintas cantaoras y como han interactuado con la guerra, con esa que es tan ajena a lo que ellas viven  diariamente:  la agricultura. Y sin embargo han tenido que modificar sus vidas en torno a la misma, como el desplazamiento forzado, la muerte de familiares, el miedo y han encontrado en la música y la creación un escape y una forma de desahogo no violento.

Así, pasando por distintas cantaoras, el documental se centra en la imagen de la última, Ceferina Banquez, esta cantaora de una pequeña  vereda llamada Guamanga, de un pueblo llamado El Carmen de Bolívar y como es que se debe desplazar a María La Baja escapando de las balas y la violencia a la que puede volver sólo años después y como después de esa época, que comienza su carrera artística. O continúa.

Ceferina

Ceferina comenta que es una mujer que vive y pena por sus sembrados de platanares y yuca en Guamanga. Ese el lugar donde nacieron sus padres, donde conoció al padre de sus hijos, donde crió. Es una mujer de campo, una mujer  que educó a sus hijos  sola, igual como su mamá los crió a ellos. Y que su carrera empieza en primera instancia observando y escuchando a sus tías y componiendo por primera vez a los 9 años, pero como, en sus palabras, no tenía la libertad para desarrollarse (Como tantas otras mujeres han truncado sus carreras artísticas, porque simplemente no es ni si quiera una opción). Por eso, no es hasta cuando adulta mayor, que comienza su carrera artística, post conflicto armado, post crianza, donde no sólo canta sino compone sus canciones. Creo que esa historia es tan valorable- plantarse en un escenario teniendo ya una edad adulta- como admirable. Su carrera nueva no tan nueva, tan presente hoy en la escena. Le canta a la paz, a los conflictos con Venezuela, de la Independencia, de la esclavitud.Recibió el  Premio ministerio de las culturas, Mejor compositora, Costa Caribe 2013.

Participé en su show ese día –cuéntate una nueva  dirían los expertos-no sólo aplaudiendo, sino que bailando como que el mundo se iba a acabar y me enojé porque las personas se mantenían sentadas. Empecé a vociferar, que la gente debía pararse, que esos eran bailes cantados y defendiendo a unas chicas que estaban delante de mí que las estaban haciendo moverse. Y a penas la gente empezó a llenar adelante, ahí estaba en primera fila dándolo todo.

Porque en verdad bailar música afrocolombiana aunque sea algo que estoy aprendiendo, me hace recordar a las amigas con lo que hemos compartidos esos momentos únicos de bailar y cantar y disfrutar cada show en Chile o ese mítico Festival de Morroa. Y  discutir con la gente que infructuosamente, en cada uno de esos espectáculos, hace que la gente se siente, pues esto son bailes cantaos ¿Y cómo vamos a sentarnos? ¡Sería ofensivo sentarse! ¡Que se pare el resto!-repetí como 20 veces. Como siempre, reiteran los expertos en una voz omnisciente.

Termina el concierto, me voy rápidamente al camarín, situación que siempre me resulta un poco rara, pero era LA oportunidad de hablar con ella. Aprovecho de grabar  y sacar algunas fotos. Me acerco a conversar con Ceferina.

Su mirada y la sensación que provoca hablar con una mujer con esa energía es realmente impactante, estaba como atolondrada por sus ojos y sus palabras simples pero certeras. Me siento torpe, las preguntas que escribí finalmente quedan en el borrador para una futura entrevista  y me dedico a conversarle que soy de Chile y me habla de los amigos en común “Carola (Cachi) grabó mi primer vídeo, hace 6 años” recuerda con cariño. Prometo llevarle mis saludos de vuelta.

cefo y yo

Foto en la que podemos ver los efectos de las garnachas en mi cuerpo. Pero no podía dejar de ponerla ❤

Por qué los conciertos de Cefo cambiaron nuestras vidas

Saliendo de ese lugar, mis amigos que llegaron, al no encontrarme se fueron. Así que pesqué mi bici y partí hacia la salida del Parque Chapultepec. Al salir le pregunté a unos ciclistas hacia donde estaba (la) Roma, el barrio en el que estaba viviendo hace un par de meses. Entre indicaciones y pedalear hacia donde mismo, terminamos dándonos cuenta que éramos de la misma frecuencia, que incluso con una de ellas, Kali, nos teníamos en Facebook y también había venido al Foro Mundial de la Bicicleta.

Terminamos yendo a seguir la conversa con un par de cervezas a mi casa. Conversamos un montón envueltos en una frazada, sacamos conclusiones pa la vida. ¡Me sentía tan feliz que luego de ese tiempo, por invitar a gente a compartir a mi casa!  Hicimos mucha buena onda hasta que la administradora de mi casa (que no vive en ella) me empezó a whatsappear diciendo  que estaba prohibidas las reuniones. No las fiestas ( que no lo era) sino reunirse con gente, además que alguien fue capaz de acusarme a otra persona sin decírmelo de frente,todo muy tipo dictadura chilena. Tod@s traían gente, pero a alguien le molestó más de la cuenta mi presencia ahí, tal vez la excusa perfecta, porque no comparto con ciertas prácticas y ya sabemos que en México lamentablemente, no está bien visto que alguien alegue. Ante mi impacto,inseguridad, angustia y pena, quedó pendiente la idea de moverme ya, aprovechando el principio de mes.

Un par de días después fuimos a ver una casa con Kali y quedamos en cambiarnos. Pero ante las dudas y la sensación que se quebraba todo lo que había más o menos armado, una amiga me regaló un pasaje Cancún-Bogotá y le vendió muy barato a ella el otro pasaje. Osea, pasamos de ser unas desconocidas a  ser compañeras de viaje y no sólo salir inminentemente de la casa donde vivía, sino de México y teníamos que estar en menos de una semana en Cancún para tomar un vuelo a Colombia. Me quedé en la casa de una amiga del mundo de la música, con la que armamos una buena onda única y el próximo concierto de Ceferina en México, una semana después, fue mi despedida.

En Punto Gozadera, local conocido por su fuerte compromiso feminista, fue el segundo concierto. Precedido por varios shows de standup, humor y musicales afines, por fin estaba nuevamente Ceferina ante nosotros.

Con un tremendo ambiente, con la gente realmente en llamas, bailamos y cantamos y lo pasamos tan pero tan bien. Llegaron también Kali, el chico que también estuvo esa noche y la amiga que me alojó los últimos días. Tan poco para 5 meses, la gente justa para pasarlo bien. Compartimos en la rueda que se formó en la plaza fuera del local con los músicos que estuvieron ahí y seguimos en una rueda con los más prendidos en una terraza hasta las 7 de la mañana.

Ya luego de viajes más y viajes menos, llegadas a distintas partes de Quintana Roo para ahorrarse lo más posible, el apañe de los amigos desde Chile y Tailandia, tragedias griegas en terminales y aeropuertos, llegamos a Bogotá ( Un saludo especial a Dharma que nos apañó máximamente en Cancún)

 

grande dharma

Grande Dharmaaaaaaaaaaaaa! 

Y justo una semana después, estaba el Colombia al Parque. Ahí pudimos escuchar, bailar y cantar otra vez al ritmo de Ceferina y al día siguiente compartir post rueda que se formó. Y en todas las veces, le insistí en que si nos podía enseñar a cantar” ¡Claro! ¡Yo quiero que el bullerengue se difunda!”

Ceferina, la reina del Bullerengue

 ¿Cómo esa mujer y su música logra cautivarnos tanto? ¿Cómo su música se hizo tan presente en nuestras vidas musicalizando un viaje?

No creo en las casualidades.

Creo que de las sorpresas que la música afrocolombiana está dando en el último tiempo y que probablemente vaya a dar que hablar por su participación próxima en giras en Chile y en Europa, está ella. Así que atent@s entusiastas, melómanos, bailadores y músicos, porque a Cefo, le queda camino por recorrer en su carrera ni tan nueva ni tan antigua. Esa mujer que le canta a la paz, que baila arriba de los escenarios y que dice que “Hay que hablar con Santos, Uribe y el presidente Obama”.

cefo punto gozadera

Y sí Ceferina, espéranos que más temprano que tarde ( ¿En los próximos días?) te llamo y te molesto pidiendo que nos colabores con quitarnos el miedo a cantar. Porque así como el miedo y el dolor de la violencia te hizo cantar, tu canto, incluso sin quererlo o tal vez queriéndolo, también fue una luz y nos cambió la vida a nosotros, en medio del conflicto en México. Y qué honor sería que tú misma nos enseñaras, como alguna vez soñé y verbalicé hace años: que una cantadora, en la costa o en los montes de María me enseñara.

Como yo soy desplazada

Yo Salí de la montaña

De los montes de María

A las 6 de la mañana

Yo escuché unos tiroteos

Como yo estaba asustada

Me paseaba y me paseaba

Me vinieron a avisar

Mataron a mi sobrino

como era mi sobrino

tuve que coger camino

Oh Colombia, Oh Colombia

la nación tan complicada

la violencia no se acaba

y nunca le ponen fin

yo tengo que hablar con Santos

y  el ex presidente Uribe

Y también con Minochenco

Y todos los colombianos

Tenemos que perdonar

Para conseguir la paz

Oh Colombia Patria mía

No tenía vida tranquila

Ni de noche ni de día

Todos somos colombianos

Oh Colombia Oh Colombia

Oh colombia Patria mía

Datos Random

>Su disco “Cantos ancestrales de Guamanga” tiene 10 temas.

>Estebana, es una de sus canciones más reconocibles. Otros de los temas que son de ella y  que grabó son Epa, epa, Apegadita, Bundunga, No me lloren, No me dejen sola

>El coro de una de sus canciones “Apegaíta” es desde mi primera venida a Colombia, es una de mis preferidas y que pasa a musicalizar un post muy antiguo de otro blog aún más mamón.

>El Bullerengue, ritmo que canta Ceferina, es un ritmo afrocolombiano y también tocado en Panamá ( Costa de Darién) cantado principalmente por mujeres y hace referencia a los dolores menstruales, la falda o polleron utilizado en su baile

>Hay 3 tipos de Bullerengue: el bullerengue sentao (más lento) , la chalupa ( más saltada, como que la mujer se agacha al realizar los pasos) y el pajarito o fandango

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