How to Be Single

¿Cómo ser soltera? titula la película y habla un poco de lugares comunes: Gente soltera en Nueva York, que lo pasa bien, que a veces lo pasa mal, medio que se enamora, medio que no. Techos altos, mucho ladrillo rojo, mucha fiesta, cervezas en el refrigerador y taxi amarillo, y al fin del día ( o de la noche) soledad, hasta que la loquita aprende a estar sola. Todo MUY predecible.

Lo llevo a mi vida: Soltera, me aburrí de Tinder y su dinámica ” conozcámonos pa tirar”, me aburrí de los blogs de los cuales yo misma escribí. Me aburrí del discurso de la obviedad de la serie gringa en NYC. ¿Podría decir que me aburrí de tirar? NO. Pero me aburrí de lo obvio, de lo evidente, de lo mecánico, como una película que habla de solteros en NY. ¿A ver?. ¿Y si en verdad quisiera casarme y tener 12 hijos? ¿o si quisiera que un loco cuidara los quehaceres casa mientras yo ando viajando por no sé donde? ¿O si efectivamente creyera abiertamente en el poliamor? ¿Y si quisiera plantear dinámicas donde en verdad disfruto mucho estando sola y compartiendo en otras frecuencias amorosas donde no necesite emparejarme de la manera tradicional?  ¿O sí? ¿O si todo lo que aprendí este tiempo fuera parte del discurso que me autoaprendí y me comí completo y ahora no me convence taaanto? ¿Y si me cayera bien a ratos la cursilería o la encontrara necesaria? Aer, vamos por parte.

Destiernados poco cursis

Ya hablé de esto un poco en el post de la ternura: En él,  comento que la gente finalmente se destierna si no está en contacto con el amor a niños o el amor romántico ¿Y uno podría ser tierno el resto del tiempo?  ¿Cuando está solo?

“¿Te has sentido sola?” me preguntó alguien. “Claro que sí ¿Y tú?” – También-me respondió, como sentidamente, no una respuesta por cumplir. Una pregunta  media dolorosa, media íntima y punzante. Éramos dos personas adultas, solteras, desprejuiciadas de cánones habituales, que nos sentíamos solos y para peor LO ASUMÍAMOS. Porque en algún momento, todos nos sentimos solos y queremos, necesitamos, rogamos, por un gesto que nos devuelva el color, la vida ¿Asumirlo? ¿Aceptar que a veces simplemente querís un gesto de alguien en tu vida? ¿Que no necesariamente quieres casarte o ser el amor de la vida de alguien ( o sí), pero que quieres saborear algo más que unas horas de sexo mecánico?

Virtualidad culiá

OK, claro que es difícil si vivimos en un mundo con Facebook, con Twitter, con Whatsapp, lleno de notificaciones o de miradas al celular cuando incluso, estamos con gente al frente en vivo y en directo. De hecho peor: ahora no sólo debemos interpretar a las personas y sus mensajes equívocos sino sus tiempos en contestar, emoticones, puntos suspensivos e incluso cuánto duran sus silencios. Loco, he tenido peleas feroces porque simplemente no vi el whatsapp en un día o un par de horas ¿En serio? ¿En serio estamos tan pegados al teléfono que hasta los tiempos de respuesta son ley?

Un montón de chats por día, con un montón de personas, atendiendo a dinámicas diferentes: amistad, trabajo, proyectos, coqueteos. Contarle a una amiga lo que ocurrió el otro día cuando te ibas a juntar con Pepito o contestar a una conversación sin importancia, apelando a la liviandad que da el internet un día después de las diez de la noche. O responder por pega o que no se te vayan a cruzar los chats de distintas personas, porque podría causar la cuarta guerra mundial.  Nada lo suficientemente profundo, porque todo en la soltería pareciera decir que hay que alejarse de la ternura-o de las cosas cursis-aunque en el fondo las queremos con locura. Porque la otra persona se puede enrollar, porque nosotros mismos nos podemos enrollar, porque alguna pareja, ex pareja propia o de los otros le puede dar color. ¿Y si me quiero enrollar?

Nos pasó la cuenta

Porque todo el discurso fácil y práctico del quiero estar solo, nos pasa la cuenta. Es verdad: odio que la gente me hable cuando estoy escuchando música en vivo, amo andar en bici y llegar o irme a la hora que se me de la regalada gana, viajar para donde me dé el tiempo y las fórmulas de hacer pegas a distancia, amo decidir en mi vida lo que quiero hacer sin preguntar, pero también me encanta compartir cosas tan sencillas como un plato de fideos con salsa o simplemente contar lo que me frustra o lo que amo. Pero a lo mejor ya se me olvidó como hacerlo.

Porque aquí, aunque nos queramos dar de súper súperados, súper modernos y mega relajados, pero al final del día, repetimos una y otra vez mentalmente, las frases para el bronce. Sí, esos momentos ultra cursis, porque en el fondo, la vida real-real, es cursi y todo lo demás es mierda. 

Podemos hacernos los bacanes, los sin corazón, los súper rebeldesanarkopunkies, los megahipsterssincorazón, podemos no decir algunas cosas porque puedan parecer precipitadas o fuera de contexto, pero no por eso dejan de ocurrir en nuestro fuero interno. El corazón a veces es más rápido que los procesos, los tiempos, lo que se debe o no se debe hacer.Y nos hace jaque mate, cuando estamos embobados por un momento mágico, único, una frase culiá cursi como ella sola, fuera de contexto en nuestra bandera “freedoom la vida loca”

Conclusiones

  • Estoy absolutamente aburrida de no demostrar porque puede parecer qué. Me chorié. Me aburrí de dejar de publicar fotos porque a no sé quien le puede parecer no sé qué o alguien se puede enojar o pensar qué.Chata.
  • Me parece extravagante que las pequeñas muestras de cariño no puedan ser tales, porque a alguien, partiendo por mi propio súper yo, le puedan parecer pelotudas.
  • No quiero que en este momento de mi vida lo más importante sea si hay internet en mi teléfono o si efectivamente, soy una persona exitosa para la gente, porque  ya tengo 31 años. Quiero, al final del día, contabilizar esos momentos cursis y recordables y seguir fiel a las cosas que pienso, incluyendo toda esta ola de cursilería.
  • Quiero que unos me gusta en Facebook, unos FAV en twitter, un par de mails, no signifiquen más allá que eso. La vida es todo lo que ocurre cuando no ocurre eso.
  • Hacer cucharita es bacán, incluso sin tirar.
  • Tirar con alguien es muy frío a veces.Rico, pero frío. A veces es mucho más excitante  pasar horas inventando proyectos nuevos, ver la cara de la gente cuando relata algo que ama o simplemente demorarse en el proceso más bacán de todos: conocerse (en serio).
  • No olvidarse de una misma ni con alguien ni sin él. MUY MUY MUY consejo de película y de vida gringa, no?

Y por último, como diría Benedetti , el rey de los cursis por lo demás,  “Me asusta ponerme sentimental”, pero lo soy y qué tanta hueá.

 

 

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