Harald Edelstam: El Clavel Negro

Cuando iba en tercero básico, iba en un colegio que era más o menos nuevo, en la comuna de la Granja, que era particular particular. Repetir el particular, es muy C3, por eso mismo lo hice. En ese colegio, llevaron una obra de teatro sueca, que hablaba de Thor, el dios del martillo y otras cosas que me llamaron la atención y quedaron por ahí rebotando en la memoria. Por otro lado, las primeras casas que viví siendo estudiante, conocí también a Ylva, mi amiga sueca con la que jugábamos a que yo era sueca de padres chilenos y blá. La verdad es que sólo pronuncio una frase “sol vind och vatten”, que es una canción,  que pasa a ser mi frase favorita para entablar cualquier conversación con alguien de ese país o jugar a que puedo hablar sueco. Me encantan también un par de bandas suecas de salsa (Calle Real, Orquesta Pomo), en fin.

Desde ahí, desde esas pequeñas cercanías que le he puesto ojo a Suecia . Por supuesto que me llama la atención también, y es un tema que quiero desarrollar/investigar/trabajar alguna vez, la migración chilena y latinoamericana a ese país, sus procesos de inculturación, transculturación, etc.

El Clavel Negro, la película

Fue para un festival audiovisual, que vi esta película probablemente medio de casualidad, medio porque me llama la atención el tema. Con ella pude entender, mucho mejor, el por qué de la gran colonia chilena en Suecia, de los conflictos desarrollados a partir de eso, de como se había tejido que Suecia y no otro país recibiera a miles de chilenos post golpe de estado. Recuerdo haber quedado rayándola con la película, incluso tiempo después andaba a la búsqueda de ella( que ya está en Youtube si la quieres ver).

Harald Edelstam era el embajador sueco en Chile para cuando fue el golpe de estado en 1973.  Para él, un diplomático de un país bastante estable, habría sido fácil mantenerse al margen o simplemente emigrar del país. Pero ya se sabía que tenía un “prontuario” de salvataje de personas de los nazis o de la articulación de diálogos con distintas organizaciones de Derechos Humanos en Guatemala.Por lo tanto, no era difícil imaginarse, que algo haría al respecto y le advirtieron más de una vez que no le perdonarían una.

Muy por el contrario incluso de su seguridad personal, puso en riesgo su vida muchas veces y su continuidad como diplomático, salvando-según algunos más que el de la lista de Schindler- la mayor cantidad de personas del siglo pasado, de manera individual. Él fue el responsable que, se quisiera o no, ese país recibiera a gran cantidad de chilenos en problemas.

Obviamente, no estuvo falta de polémicas: Amenazas, estar en la línea de lo prohibido y lo que no y obviamente,  estar en el ojo de las autoridades del país en ese momento y de sus propios superiores y obvio, el amor de mujeres. Puso su vida en riesgo, a un país en conflicto con otro por las medidas que estaba tomando, y aún así lo hizo. No una vez, no una persona: miles.

Una de las escenas más emocionantes, es cuando el embajador, luego del golpe, está sitiado por personas que le piden asilo, en las rejas de la embajada que quedaba en Providencia. Entre ellos una mujer le pide que salve a su pequeña hija y la pasa por arriba de la reja. En cuanto se aleja, es reprimida por la policía a lo que él reacciona dando la órden que abran las puertas de la embajada. Se cuenta que alojó a más de 500 en esa residencia.

¿Qué hay hoy sobre él?

En Chile , la biblioteca de San Miguel lleva su nombre, en otros países latinoamericanos hay monumentos y al parecer, ni en Suecia ni en Chile se ha dejado mucho rastro de su tremenda obra humanitaria. Recientemente he encontrado algunos vestigios, como lo de un premio en Suecia , un reportaje aislado en el Quinto Poder y una Corporación que ha nacido a partir de su símil en Suecia. Un hombre que salvó a al menos 1300 personas ( dicen que los desaparecidos en Chile fueron más de 3000), toda una generación migrante en Suecia, con todo lo que eso implicó. ¿Cómo es posible que no esté en nuestros libros de historia? ¿Cómo no lo sabemos? ¿Se les enseña a los de ascendencia chilena o en los colegios que ese hombre salvó a esa inmensa cantidad de chilenos?

¿Qué hacer?

Yo propongo que hagamos algo al respecto. Por ejemplo:

  • Articular una red que permita investigar sobre su vida y obra tanto en Chile como en los otros países donde también prestó colaboración.
  • Coordinar acciones en conjunto con organizaciones para ir en ayuda de refugiados en Chile. Recordemos que Chile se ha transformado en los últimos años, en un lugar donde hermanos latinoamericanos han encontrado un lugar más seguro y con oportunidades laborales para vivir. Coordinar con organizaciones ligadas al tema DDHH, comunidad chilena en Suecia, Canadá, Australia  y derechos de migrantes en ambos países. Embajadas y consulados (Casi sería ampliar las actividades que estamos realizando con Lastarria Mistral, sobre el tema migrante).
  • Realizar actividades y homenajes que lleven su nombre y permitan poner en valor el aporte de este hombre en la historia de un país.

Así que, amigo Claudio, creo que tengo mi próximo proyecto para presentar a Lastarria Mistral, a la Comisión Chilena de Derechos Humanos, y a Bicipaseos :D.

Contacto

¿Te interesa el tema? Deja un mensaje en los comentarios o escríbeme un correo a mariapazcastilloC@gmail.com  :* . No tengo mucho tiempo hoy, pero seguro se puede hacer algo.

 

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