Un hombre gay en un cuerpo de mujer

A veces, muy a menudo últimamente, siento que soy un hombre gay en un cuerpo de mujer.

Me gusta decir lo que me gusta hacer. A veces miro a los hombres con ganas de tirármelos, a veces me gusta piropearlos (Claro, no entraré ahora en la discusión del piropo y sus alcances intimidatorios). Me gusta que me traten de igual a igual sin pensar que merezco ayuda o ese dejo de pena por ser “inferior” ¡Qué decir de eso de que las mujeres deben hacer ciertas labores hogareñas o sociales por casi Decreto de Género! ¡No soy buena para ninguna de ellas! ¡Qué cosa más de hombre!

A veces siento que a los chiquillos los paso a llevar con mi ímpetu, que castro a mis hombres con decirles lo que de verdad pienso, con decirles que puedo hacer algunas cosas sola sin su ayuda. ¡Cómo se atrevería una mujer a decir que no es buena esperando a nadie! ¡Como ser mujer sin mentir para ser la mejor mujer del mundo! ¿Como podría decirle a alguien que mientras está pensando, ella está en otra? ¿En OTRAS? ¡Eso es muy de hombre! ¿Como le digo a alguien en la calle que no me gusta que me digan como me veo a menos que sea la gente que me rodea? Sólo si fuera hombre podría estar de igual a igual y probablemente no se atreverían.¿Me habría gritado “pendeja hueona” el señor ese que me tiró el auto encima si fuera un hueón gigante? Probablemente no. A ratos me gustaría ser ese hueón gigante. Muy grande y muy intimidante. De esos que no le dicen cosas en la calle.

A lo mejor lo correcto sería decir que me gustaría ser un hombre al que le gustan los hombres en un cuerpo de una mujer. Me gusta reirme fuerte, digo garabatos pero me encanta arreglarme también. Me gusta decir mis deseos, me gusta disfrutar, me gusta beber y compartir, sacar a bailar, me gusta provocar y me gusta dar mi opinión ¿Puede una sociedad como la nuestra aceptarlo? ¿Puede una mujer no manipular las situaciones todo el tiempo?. Puedo hacerlas de zorra, esa que todas llevamos dentro, pero no sirvo para enarbolar estrategias todo el tiempo, no me alcanza el tiempo para pensar en lo que NO debo decir, en lo que NO debo hacer, en lo que tengo que lograr con respecto a las otras zorras. No sé tejer mi deseo con los mismos hilos del no deber, no hacer para hacer, hacerse la que no cuando si. O a lo mejor si a ratos y me molesta terriblemente.

Será acaso que la heteroHIPERsensibilidad masculina a veces nos saca de quicio o nos hace sentir más masculinas de lo que somos, Más proovedoras, menos débiles, más empoderadas, menos “necesitadas de protección”, más fuertes, menos dependientes. Y ahí se nos pasa la mano. Y ahi se les pasa la mano a ustedes y se ponen sensibles, inseguros, poco decididos, mamones. Y ahí quedamos, marimacheadas por no calcular bien ni nosotros ni ustedes.

A lo mejor lo correcto sería  decir que a veces me encantaría ser socialmente un hombre gay en un cuerpo de una mujer. Amar a mis hombres desde lo escarpado de mis sentires, rodeada de la torpeza de no armar estrategias, si no dejarme llevar por el ímpetu que me caracteriza. Sin inventarme una realidad paralela entre lo que se debe y lo que quiero, entre mujer empoderada que se mantiene sola y mujer sumisa que no debe demostrar lo que quiere. A veces balancearse sin caerse está enredado y cansador ¿Lo que se debe? ¿Lo que se quiere? ¿Lo que nos hace sentir cómod@s? ¿Acaso se puede ser tierna/preocupada/femenina y querer tener sexo/que te traten de igual a igual/mantenerse al mismo tiempo sin anular lo uno u lo otro? ¿Acaso se puede ser persona íntegra y culturalmente desprendida de los cánones de género?

Como me dijo una vez un amigo gay “Yo no soy una loca. Yo soy un hombre al que le gustan otros hombres”

Un hombre gay en el cuerpo de una mujer  Sólo siéndolo podría entender (me).

PD: Soy héterosexual pero a veces pienso que hay un montón de situaciones cotidianas respecto al género que están erradas y eso no me hace homosexual pero si contradicciones en lo que se “debe” socialmente. Tampoco me molesta que me lo pregunten ¿Por qué debería hacerlo?

Si tiene links interesantes sobre género y sociedad, la teoría queer, etc. agradecería que los colocara allá abajo en los comentarios para poder leer al respecto, pues es un tema que me interesa y me hace ruido. Gracias 😀

Anuncios

9 pensamientos en “Un hombre gay en un cuerpo de mujer

  1. Pues me siento totalmente identificada contigo. Un amigo mío me suele decir que es una lesbiana con pene y yo le replico que soy un gay con vagina… Tal como lo describes, así me siento yo. Me alegro de no estar sola 🙂 Lo has explicado terriblemente bien.
    Un abrazo desde España

    Me gusta

  2. “heteroHIPERsensibilidad masculina a veces nos saca de quicio o nos hace sentir más masculinas de lo que somos, Más proovedoras, menos débiles, más empoderadas, menos “necesitadas de protección”, más fuertes, menos dependientes. Y ahí se nos pasa la mano” ahi tamos de acuerdo se les paso la mano…nosotros no tenemos la culpa…eramos tan felices siendo cavernicolas que las arrastrabamos de las mechas cuando queriamos comida o uka chaka…pero no falto la que se quejara y a lo largo de la historia quisieron que nos parecieramos a uds …sensibles…y ahi empezaron su trabajo de relojeria y domesticacion…y nosotros mas giles caimos y rompimos la unica regla que nos mantenia cuerdos…a la mujer no se le entiende, se le quiere no má…

    Me gusta

Pase no más caser@, deje su comentario con confianza (Bueno, no tanta)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s