Ay, La Teletón.

Cualquier persona que haya pasado por un centro de salud público en Chile, puede enumerar la frustración, la angustia y la impotencia que vives cuando tu salud depende de la plata que tengas, pero sobre todo de la que no tienes. Si no es difícil imaginar lo que es para una familia el anuncio de una enfermedad grave, súmale a eso cuando su tratamiento depende de algo que no tienes. Horrible. Osea que el pensar en la mamá que vive en el sur con el niño con silla de ruedas y las operaciones y la plata le enternece el corazón a cualquiera y es obvio: pensar en pasar por algo así nosotros o nuestras familias nos quiebra.

Entonces lo que yo me pregunto ¿Es necesario que la gente cuente una historia para recibir atención de salud? ¿Es acaso esa LA forma para acceder a la salud? Nos acostumbraron a una cultura del miedo o de la pena y algunas ideas quedan rebotando, más allá de la challa de la pelea de los codazos, los artistas que no tienen ni un brillo, pero que saben que si aparecen tendrán tribuna pa que los contraten, etecé:

1. Nos unimos todos los chilenos: Claro, validando un show donde todos aceptamos que la salud tiene que ser un acto solidario y no un derecho resguardado por un estado. El colaborar en esto está en asumir que la cosa es así, que no puede ser de otra manera, llevando al cabro chico y enseñándole a tener pena por otros como motor de acción. Y de pasaíta a que el acceso a la salud se limosnea, no que es algo mínimo que debes exigir. Ya, si sabemos que los tratamientos son caros pero ¿Y si la minería pagara más impuestos? ¿Y si la cola que cortan las fuerzas armadas fuera más acotada y se destinara dinero para eso? ¿Y si un 1% de la explotación de cobre se destinara a las enfermedades de este tipo (o de otros)? De seguro que los entendidos tienen un montón de fórmulas de dónde sacar plata para esto. Nos mienten con hacernos pensar que no hay por donde.

2. La pena como moneda de cambio: Pienso que la pena por otra persona es la forma más común de violencia. Cuando tengo pena por otro lo bajo de categoría. Cuando soy solidario lo trato como un igual a mí que pasa por un momento complejo, no como alguien que merece mi pena, sino merece mi respeto como cualquier persona igual o mejor que yo. Encuentro deplorable cualquier acto de pena o de mal entendida compasión o caridad .Me dan asco las demostraciones caritativas faltas de amor, egocéntricas, de un altruísmo más como muestra social que como un acto de corazón. Los repudio. Y con eso no quiero decir que no esté de acuerdo con los voluntariados (por los que pasé varios años en distintas circunstancias)o con ayudarse: no estoy de acuerdo con el acto ocasional y prepotente de “Yo te vengo a ayudar (y de pasaíta te miro en menos porque te tengo pena y quiero que me agradezcas eternamente debiéndote algo)”

3. El show de la Responsabilidad Social Empresarial : Cuando estudié Relaciones Públicas, uno de los conceptos que más me quedaron marcados es “Una empresa siempre será una entidad que su fin es ganar más plata. Pretender que sea otro el fin es ser iluso”. El fin de las empresas que participan no es ayudar, es vender más, sobre todo con la percepción positiva que logra con que aparezca la cara de no sé quién, con una silla de ruedas al lado. Pretender pensar que cualquiera de los que se sube con el chequecito lo saca de su bolsillo o es por un fin altruísta, porfa cuéntelo aquí pa reírme en su cara por inocente.

4. El problema no es la Teletón, el problema es la salud:  El punto no es si las personas que han recibido atención de la Teletón y ha cambiado sus vidas, recibiendo tratamientos que de otro modo (tal vez) no podrían (o nos convencen de eso). El punto es si la Teletón, el show de 27 horas de mocos, pechugas, potos, empresas que se hacen las buenitas, es la manera.Porque mientras ¿Qué pasa con la salud en Chile? ¿Hay alguna ley de presupuesto para canalizar recursos oficiales hacia la rehabilitación? ¿Por qué la Teletón no es una institución estatal que en caso de necesitarlo reciba aportes de privados? ¿Los otros institutos de rehabilitación donde van los niños que NO acepta la Teletón ¿Reciben tanta pantalla?

Por lo tanto siento que el foco está puesto en otro lado. Lejos, mal. Mientras el show continúa y nos convencen que la Teletón es la única institución válida, mientras la salud no mejora si no sólo como un experimento macabro de marketing, la cosa me parece repudiable. Que bueno que la gente despertó y este año podemos ver más contrainformación que otras veces. Si quiere ayudar de verdad, busque formas concretas, no sentirse bacán porque aportó una luca y le pusieron un sticker en la solapa, después de soltársele los mocos viendo una historia triste. Después de decir que abortemos a todos los niñitos que vienen con problemas. Después de hacerse el hueón cuando le piden el asiento en el metro o reirse toda su infancia del niñito cojo. No hueveen

Anuncios

2 pensamientos en “Ay, La Teletón.

  1. estoy completamente de acuerdo con lo dices lei toda critica que hiciste y me parecio exelente por que todo esto es comercial con fines de lucro para favorecer a las empresas y a los millanarios la discapacidad es un ley del estado ademas este viejo juego con los sentimientos de los niños y lo otro tambien que es cierto cuando va en la micro en el metro nadie cede el asiento muchos se hacen los indifentes se hacen los dormidos y gente joven sin ningun problema entonces donde mierda esta la solidaridad en este pais

    Me gusta

Pase no más caser@, deje su comentario con confianza (Bueno, no tanta)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s