La Cueca versus Carabineros ¿Quién gana?

La cueca y los carabineros. Los carabineros y la cueca. La tercera Comisaría  de Santiago y su fijación con la Plaza Brasil y el Galpón Víctor Jara. La Municipalidad de Santiago y su fijación con el barrio. La tercera Comisaría, el Escuadrón Centauro , Fuerzas Especiales, la Municipalidad, los medios amarillistas,  las lumas con las que juegan funcionarios de carabineros cada martes mirando a los que salen del galpón, a los que se sientan en la plaza y a los que osan tocar y bailar cueca, MIRA QUÉ HUEÁ MÁS TERRIBLE Y DELICTUAL. Mira lo que se les ocurre a estos jóvenes: cantar y bailar el baile nacional. Tan absurdo como manifestarse por su educación, váyalo uno a entender.

Acá un grupo de jóvenes baila y canta cueca, apasionadamente todos los martes en el Galpón Víctor Jara, de manera gratuita y abierto a quién quiera ir. Si, si quieres aprender a bailar cueca chora, si quieres mirar, si quieres aprender a tocar pandero, platos, etc. también eres bienvenido. Con una asistencia extraordinaria que pocas veces debe bajar  de las 300 personas, entre las  18:00 a 22:30 bailando cueca. Es un foco para extranjeros que vienen a ver y a aprender, para cultivar el aprendizaje “en la cancha” , na de clases entre 4 paredes, na de aprender de una patria de banderas o de estereotipos coloniales. Aquí se aprende mirando y escuchando, como se debe aprender. Y luego la cosa sigue en la plaza, porque uno queda corto. Yo y un montón más quedamos cortos con bailar sólo ese rato, si por algo dicen que los cuequeros son prendíos.

Esto de parece un cuento de nunca acabar. Sabemos perfectamente que tomar alcohol en la vía pública, fumar marihuana, hacer pipí y generar ruidos molestos son parte de las faltas que aquí y en la quebrá del ají son amonestadas. Pero ¿tocar? ¿bailar? ¿reunirse? ¿Qué dice la ley? ¿Hay una hora? ¿Cuál es esa hora? ¿Debe haber un decibelómetro o basta con un cabo picao como el de anoche como ministro de fe? Que otra vez de manera antojadiza, prepotente y caprichosamente venga un cabo a dar una citación a jóvenes al azar ( de una rueda de 10 o 15 personas, elije al “tun tun” a los que va a llevarse)me parece que no es la forma.  Que venga el cabo Heraldo Soto, placa N° 939151-W de la 3ra Comisaría de Santiago a decir una cosa, hacer otra y después empezar a empujar mientras su subteniente se reía cuando comentábamos que por qué estaría tan alterado el cabo, probablemente por situaciones en su casa que nada tenemos que ver. Ese que primero llegó prepotente, después pidió carnet para control, luego insiste en que no va a hacer nada y de un momento a otro decide llevarse a los 2 chiquillos al retén móvil, no me parece. Que empiece a empujar a la gente y tomar del brazo de manera violenta, no me parece.Que hace 2 semanas hayan parteado a otros chicos más, tampoco me parece. Que muchas veces carabineros luma y metralleta en mano me hayan exigido irme de la plaza simplemente porque estoy parada conversando, me parece siniestro; cosas que pasan en un universo paralelo que no muestra la televisión cuando hace su reportaje de fiestas patrias y de lo poco que se baila cueca. Menos cuando más de una vez han mostrado a “los jóvenes que se reunen en la plaza Brasil y en las inmediaciones del Galpón” en reportajes armados para criminalizar y connotar negativamente lo que sucede ahi. No po, ahi los malos somos nosotros.

Ahora ¿Cuál es la forma de alegar? ¿Qué es lo que debemos hacer? A mi juicio, primero informarnos: Cuales son nuestros derechos y deberes. Si no los sabemos y los tenemos claros, como nos defendemos. Organizarnos: en la medida que nos organicemos,  podemos conseguir no caer en el juego del gato y el ratón, no caer en las provocaciones reiteradas sino actuar de manera consciente. ¿Queremos seguir bailando /tocando cueca  o pelear con carabineros? ¿Podremos llegar a un acuerdo? Y finalmente hacerlo saber. Denunciar sobre todo a la opinión pública el abuso de poder, las malas prácticas, etc. ¿Cuántas veces ha llegado carabineros y con buenas palabras ha dicho que nos retiremos? ¿Por qué debiéramos aceptar que nos traten mal? ¿Por qué debiéramos aceptar su hostigamiento?

Sabemos que pensamos distinto a ellos y distintos entre nosotros, pero siento que hacer pequeñas acciones nos ayudan a seguir con el objetivo, que es seguir la rueda. Mientras a veces dan ganas de gritarles y de ser violentos como ellos lo son, es mucho más inteligente unirnos y ver qué se puede hacer ¿No creen?

Pd: Un saludo a los que harán el informe desde los monitores de redes sociales de las instituciones citadas, que desde el momento que yo ponga publicar, aparecerá mi nombre. No se preocupen, seguirá apareciendo, saludos para ustedes 😉

Bonus Track: El típico comentario del paco buena onda “Oye chiquillos, si a mí igual me gusta la cueca, pero…”

Anuncios

Pase no más caser@, deje su comentario con confianza (Bueno, no tanta)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s