Día 8: Lugares para ir a conversar

Conversar es de mis deportes favoritos, ya lo habrá notado. Perdón si aún no lo sabe: me gusta MUCHO conversar.

Y hoy es un día donde no me interesa tener sexo desenfrenado, ni bailar  sudando hasta que me canse, ni de pelear por la red social. A lo mejor no es que ande emo, es que ando tierna, regalona, teniendo sólo ganas de quedarme mirando la ventana, sabiendo que estai aquí cerquita. Pero antes de eso me encantaría conversar. Reírme, hablar tonteras, imaginarme textos de una teleserie en la que siempre hay una protagonista en tercera persona, que le puedo atribuir las cosas que me encantan y las culpas y las fallas y que siempre se enamora, en cada capítulo de señores que se parecen a tí. 

El Huaso Carlos: No, no me equivoqué. El Huaso Enrique es un local que queda en plena calle Maipú, entre Huérfanos y Compañía. El Huaso Carlos queda cerquita de ahi pero por Esperanza y es entre shopería y botillería, que se quedó hace 50 años para quedarse intacta como una foto. Es el local que te sirve el vino EN LA CAJA, las papas fritas hechas de verdad y se puede bailar cueca. Claro, si es que no te echan porque ya es muy tarde. De ahi dicen que han nacido grandes amores, con la mejor fotografía de fondo.

Yungay Viejo: Una barra que llama a sentarse y tomar chela, aparte los dueños son un amors (siempre tengo la duda si estoy saludando a uno o al otro, es que son gemelos). Tienen buena cerveza, sobre todo porque a mi en gral NO ME GUSTA LA CHELA. Frente a la plaza Yungay, un espacio exquisito para sentarse a arreglar el mundo.

Dos Gardenias Cuando empecé a ir frecuentemente a bares de mala muerte, partí por este. Si, hubo un principio. Siempre hay música en vivo, siempre tienen ese Amaretto Sour del terror. Como hay bulla tiene que estar cerquita, además como el local es chiquitito, se presta pa la conversa previa al romanticismo estail. O a contarle a la mejor amiga detalles sabrosos del hijo de puta de turno.

Conversería de Julio: Cada vez que siento que todo se me va a derrumbar, voy a perder mi tiempo al café de Julio. En verdad no es que vaya a perder mi tiempo: simplemente voy a perder el reloj y la pena, voy a perderme unas horas en simplemente escuchar o conversar de cualquier cosa. De cualquieeer cosa. Julio, ex marino y de una

IMG_3839personalidad alucinante, tiene escasas 4 mesas en su local en pleno barrio Bellas Artes. Probablemente pasaste millones de veces por ahi y jamás notaste su local. Y si, su giro es Conversería. La idea es ir a sentarse a tomar un café o un jugo o una empanada (las mejores de Santiago) pero más que eso la tónica es conversar ¿Crees que no podía existir un lugar así en Santiago? Bueno, te cuento que sí existe. Y no, no te voy a invitar jamás. A Julio le carga que lleve gente extraña.

¿Otros lugares para ir a conversar?

Pase no más caser@, deje su comentario con confianza (Bueno, no tanta)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s